Jueves, 10 de abril de 2008


Qué distinto hubiese sido todo si tres partidos: mencheviques, bolcheviques y socialrevolucionarios se hubiesen puesto de acuerdo para crear una sociedad socialista pluripartidista y no atea, laica sí..

¿Se hubiese derrumbado el capitalismo en Alemania, Francia e Italia, etc?
Blasapisgun.


Debate:

balmaseda: hay que tener en cuenta una cosa: la paradójica situación de Rusia en la primavera de 1917, después de la Revolución de Febrero. El propio Lenin era muy consciente (y así lo refleja en sus escritos) de que Rusia era entonces el país más democrático de Europa, con unas cotas muy elevadas de movilización de masas, libertad de organización, libertad de expresión y libertad de prensa. Sin embargo, Lenin señala que, a pesar de estos avances (que él alaba), se da un profundo desajuste, una falta de conexión completa entre, por un lado, la lucha política entre los múltiples partidos y, por otro lado, los intereses sociales reales defendidos por una enorme cantidad de sujetos políticos que no se ven representados parlamentariamente. Estos intereses sociales (mayoritarios entre la población rusa) eran: la paz inmediata, la distribución de la tierra entre los campesinos, y la creación de nuevas formas comunales de administración social que sustituyeran a los anquilosados aparatos estatales heredados del zarismo. Ninguno de los partidos en el poder representaban tales intereses, e incluso se opusieron frontalmente a ellos (incluidos los mencheviques y los social-revolucionarios, quienes, por ejemplo, siguieron votando a favor de la continuidad del gasto militar para continuar la guerrra contra Alemania).

Ahora bien, todos los partidos políticos (incluido también, al principio, el Partido Bolchevique) se vieron desbordados por una auténtica explosión de democracia de base a lo largo de todo el territorio ruso. En todas las grandes ciudades de Rusia y en los centros fabriles comenzaron a surgir comités locales de obreros y soldados o ex-soldados (los "Soviets"), que, ignorando la autoridad del gobierno "legítimo", tomaban las cosas en sus manos y empezaban a autogobernarse. Esta explosión multitudinaria de democracia de base pilló por sorpresa a todos los partidos políticos, incluido el Partido Bolchevique. Dentro de éste, únicamente Lenin percibió al principio el potencial revolucionario de los comités locales de base que surgían por todo el país; el resto del Partido Bolchevique, igual que los demás partidos políticos, rechazaron la autoridad de los comités populares de base. Lenin se quedó solo dentro del Partido Bolchevique, casi en minoría de a uno frente al Comité Central del Partido, que era partidario de seguir colaborando de una u otra forma con el gobierno de Kerensky. Cuando Lenin publicó sus famosas "Tesis de Abril", en las que defendía la toma del poder inmediata, ya que las condiciones para su éxito no iban a durar mucho, el Partido Bolchevique en su práctica totalidad rehazó las tesis de Lenin, e incluso muchos destacados bolcheviques (como Bogdánov) llegaron a decir que eran "las tesis de un loco".

Lo que hizo que al final se impusieran las tesis de Lenin frente a la postura mayoritaria del Partido Bolchevique fue que el propio desarrollo de la Revolución de Febrero le dio la razón a Lenin: por una parte, los partidos gobernantes desatendían los intereses reales de la población, continuando la escalada militar contra Alemania, negándose a distribuir la tierra y perpetuando así la miseria de gran parte el campesinado, y desautorizando y eventualmente llegando a reprimir a los comités locales de base (introduciendo cada vez mayores recortes en las libertades civiles); por otra parte, los comités de base crecían como hongos y desafiaban cada vez más la autoridad del gobierno, creando formas de democracia asamblearia directa y participativa en los barrios y en los centros de trabajo de casi todas las ciudades de Rusia. El Partido Bolchevique terminó reconociendo finalmente la legitimidad de los comités locales y dándole la razón a Lenin. La mayoría de los social-revolucionarios y mencheviques siguieron apoyando al gobierno "legítimo", su escalada militarista y sus medidas cada vez más represivas. Los bolcheviques, igual que millones de miembros de los comités populares de base, vieron que la escalada regresiva del gobierno podía desembocar en el retorno de la monarquía zarista. Por eso, para preservar las libertades públicas y civiles logradas por la Revolución de Febrero, era necesaria una nueva Revolución, insistió Lenin.

Tras la Revolución de Octubre, la idea de Lenin y del Partido Bolchevique era formar un gobierno pluripartidista junto con social-revolucionarios, mencheviques y otros partidos socialistas. Pero poco después se produjo la invasión de Rusia por parte de 17 potencias extranjeras (EEUU, Inglaterra, Polonia, Francia, Japón, Canadá, etc.) con el fin de derrocar al nuevo gobierno revolucionario. La mayoría de los bolcheviques y social-revolucionarios, que querían un capitalismo "suavizado" y socialdemócrata, consideraban que Lenin y los bolcheviques eran demasiado radicales, sobre todo en su intento de desmantelar todas las instituciones del Estado y sustituirlas por formas de administración comunal y asambleas populares de base. Por eso, social-revolucionarios y mencheviques apoyaron mayoritariamente la invasión extranjera, lo que supuso el fin del gobierno pluripartidista. En una guerra cruenta y salvaje como la que se desató entonces es muy difícil construir el socialismo, y los bolcheviques tuvieron que adoptar el "comunismo de guerra" en unas circunstancias especialmente duras y terribles.Las diferencias cruciales entre los bolcheviques y los mencheviques, por ejemplo, eran mucho más concretas y pragmáticas que las concepciones teóricas abstractas sobre quién debía ser el sujeto de la revolución (en este sentido, inicialmente muchos destacados líderes bolcheviques, como Bujarin, Kaménev y Zinóniev, estaban más próximos a la postura menchevique que a la de Lenin). Las diferencias fundamentales hacían referencia a los intereses sociales reales de la población rusa: la paz inmediata, la distribución de la tierra, y el poder y la legitimidad de los Soviets (comités locales). Los mencheviques (igual que los eseristas) eran partidarios de continuar la guerra contra Alemania, y rechazaban la distribución de la tierra y la expropiación de las propiedades de los terratenientes y campesinos ricos defendida por los bolcheviques. Respecto a los Soviets, inicialmente la posición mayoritaria del Partido Bolchevique no fue muy diferente de la de los mencheviques y eseristas. Por eso, cuando Lenin publicó sus "Tesis de Abril", en las que reclamaba "todo el poder para los Soviets", Lenin fue atacado, criticado y ridiculizado por toda la nomenklatura del Partido Bolchevique. El 'Pravda', su diario oficial, tomó la decisión extraordinaria de disociar al Partido en su totalidad de las Tesis de Lenin. Si Lenin se impuso finalmente fue porque, soslayando completamente al Comité Central del Partido, encontró eco en la gran explosión de democracia de base que supusieron los comités y asambleas locales que proliferaban por toda Rusia. La Revolución Rusa no fue la obra de un genio solitario ni de un minúsculo grupo de revolucionarios profesionales y elitistas, que llevaran a cabo secreta y clandestinamente un golpe de estado.

Es más, después de la Revolución de Octubre Lenin no ilegalizó ni persiguió a los demás partidos. Convocó elecciones a una Asamblea Constituyente, en la que los eseristas fueron el partido mayoritario, seguido por los bolcheviques. Puesto que los eseristas decidieron continuar la política belicista y militarista, se negaron a hacer la reforma agraria y volvieron a desautorizar por completo a los Soviets, Lenin disolvió la Asamblea Constituyente, para lo que contó con el apoyo de los eseristas de izquierda (los eseristas estaban divididos en dos grandes bloques enfrentados entre sí: los eseristas de derecha y los de izquierda). A continuación, Lenin forma un gobierno multipartidista junto con los eseristas de izquierda y los mencheviques (éstos mucho menos representados dado su carácter muy minoritario). Lenin ofrece a eseristas de izquierda cargos públicos importantes en el nuevo gobierno, como varias Comisarías del Pueblo (equivalentes a Ministerios), y el control casi total de la Cheka, el servicio de seguridad del nuevo Estado revolucionario.

Entonces las discrepancias entre eseristas y bolcheviques vuelven a saltar a propósito de la guerra con Alemania y de la distribución de la tierra entre los campesinos. Los eseristas no distinguen entre pequeños, medianos y grandes campesinos o propietarios de la tierra, y terminan convirtiéndose en defensores de los intereses de los "kulaks" (los campesinos ricos y los terratenientes); por otro lado, son partidarios de incrementar el gasto armamentístico y las partidas bélicas para reiniciar la guerra contra Alemania. En un determinado momento, los eseristas, que hasta entonces habían gobernado en coalición con los bolcheviques, deciden dar un golpe de estado y hacerse con el poder exclusivo; para este plan reciben el apoyo y financiación de los servicios secretos del Imperio Británico. En el Congreso de los Soviets (el equivalente al Parlamento) de febrero de 1918, los eseristas arman un tumulto y un griterío increíbles, amenazando e insultando a los bolcheviques. La líder eserista María Spiridovna llega a amenazar de muerte a Lenin.

Los eseristas pasan de las palabras a los hechos y utilizan el terrorismo para lograr sus propósitos: asesinato del embajador de Alemania, arresto ilegal de destacados bolcheviques como Dzerjinski, insurrección armada del eserista Popov que planea atacar el Kremlin con un tanque, ocho cañones y 2.000 hombres, atentados contra políticos bolcheviques en varias ciudades de Rusia, y el intento de asesinato de Lenin a manos de la eserista Fanny Kaplan, que le dispara a quemarropa con una pistola en plena calle. En suma, fue el fanatismo eserista el que rompió el gobierno de coalición, y no Lenin ni los bolcheviques. Incluso después de sofocar la rebelión eserista, se concedió el indulto a numerosos prisioneros y se mantuvo a eseristas en cargos públicos importantes. Hasta que, apenas dos meses después, se produjo la invasión del territorio ruso por potencias extranjeras (japoneses, ingleses, checoslovacos, etc.), y los eseristas apoyaron la invasión.
Más en concreto sobre lo que plantea el compañero blasapisgun, yo no tengo nada claro que si se hubieran puesto de acuerdo mencheviques, bolcheviques y eseristas las cosas hubieran ido mejor... tenemos como ejemplo el caso de la revolución húngara que fracasó (entre otras cosas) por la actitud de los socialistas que impidieron ciertas reformas (por ejemplo en la policía) y que siempre estuvieron conspirando en contra del régimen... y aquí sí hubo acuerdo entre socialistas y comunistas...pero los comunistas salieron perdiendo con esos acuerdos...

y como han comentado otros, los eseristas fueron los que pasaron de los acuerdos con los bolcheviques (incluyendo un levantamiento armado contra los bolcheviques y el asesinato de varios dirigentes, así como el intento de asesinato de Lenin, antes de que hubiera cualquier medida represiva contra ellos - las medidas represivas empiezan justo a consecuencia de esto)...






Evolución hacia una sociedad socialista Por Blasapisguncuevas.

Tags: Lenin, Bolcheviques, paz, tierra, población, administración, partidos

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada