Lunes, 14 de abril de 2008

Yo me pregunto qui?n conto los muertos. ?No ser?a el calumniador de Otelo o quienes inventaron la leyenda negra espa?ola, o quienes viven del cuento de los OVNIS? ?No ser?a un preso llamado Alexander Solchenitzin ? Ser?a Gabriel Garc?a Marquez convirtiendo un helado en dieciocho mediante el realismo m?gico. ?grandes matanzas stalinistas en duda? ?D?nde est?n las grandes fosas del stalinismo? ?Queremos las pruebas! y que al acusado s?lo se le acuse de sus cr?menes, no de los imaginarios? ni de los inventados por gente interesada. ?Y si los 100 millones de asesinados por el comunismo hubiesen sido 10 millones y los de los capitalistas y nobles m?s de 100?

Yo s?lo espero que gente seria y jueces objetivos rebatan los argumentos del se?or que escribi? el siguiente art?culo. Esto no es un foro, pero hay dudas razonables sobre este tema y sus dimensiones reales. ?Fueron 13 millones de amerindios los exterminados en Norteam?rica, fueron 6?
P. Krasnov Pravda.info

Traducido del ruso por Josafat S. Com?n

Para poder demostrar que el ?rey est? desnudo?, no se necesita ser un sastre profesional. Basta con tener ojos y no tener miedo de pensar, aunque sea un poquito. Despu?s de ver cuantas veces se ha reescrito la historia, alardeando de alambicadas metodolog?as estad?sticas, ?capaces de demostrar? lo que se quiera, la gente ya no se cree nada. Por eso no pretendo cansar al lector con c?lculos estad?sticos, sino simplemente apelar al uso del sentido com?n.
Cuando se habla de la represi?n, que se produjo en la ?poca de Stalin, la propaganda antisovi?tica asegura lo siguiente:
? Los fascistas aniquilaban a otros pueblos, los comunistas al suyo propio.
? 20 millones de muertos en la guerra con los alemanes. Otros veinte en la guerra contra su propio pueblo.
? 40, 50, 60 y hasta 120 (!) millones de personas que pasaron por los campos.
? Pr?cticamente todos los arrestados eran inocentes. Los condenaban por delitos como que una madre arrancase 5 espigas de trigo para sus hijos hambrientos, o que por llevarse del trabajo un ovillo de hilo, te ca?an 10 a?os.
? Casi todos los arrestados eran enviados a campos, donde trabajaban en la construcci?n de canales o en la repoblaci?n forestal. La mayor?a de los condenados muri?.
Cuando se pregunta por qu? el pueblo no se rebel?, si lo estaban aniquilando, la respuesta habitual es: ?el pueblo no lo sab?a?. El hecho de que el pueblo no sospechase el alcance de las represiones, es algo que pueden confirmar no solo toda la gente que vivi? en aquellos a?os, sino numerosas fuentes escritas. En este sentido vale la pena se?alar una serie de importantes cuestiones, para las que no hay no ya una explicaci?n convincente, sino en general respuesta alguna.
?De d?nde sacan esa inveros?mil cantidad de presos? 40 millones de prisioneros, equivale a la poblaci?n que sumaban entonces Ucrania y Bielorrusia juntas, a toda la poblaci?n de Francia, o a toda la poblaci?n urbana de la URSS de aquellos a?os. El arresto y deportaci?n de miles de ingushes y chechenos fue se?alado por los historiadores como un acontecimiento impactante. Algo perfectamente comprensible. ?C?mo es que el arresto y traslado de una cantidad de gente infinitamente mayor no cuenta con testigos?
Durante la famosa ?evacuaci?n hacia el este? en los a?os 41-42, 10 millones de personas fueron trasladadas a lo m?s profundo de la retaguardia, Los evacuados viv?an en escuelas, campamentos. Donde fuese. Es algo que recuerdan nuestros mayores. ?C?mo no notar el paso de 40, 50 ? 60 millones?
Casi todos los testigos de aquellos a?os se?alan el traslado y el trabajo en la construcci?n de los prisioneros alemanes. Era imposible no verlos. El pueblo todav?a recuerda por ejemplo que: ?este camino lo construyeron los prisioneros alemanes?. En el territorio de la URSS hubo cerca de tres millones de prisioneros de guerra. Resulta imposible no advertir la presencia de una cantidad tan grande de personas. ?Por qu? no sucede lo mismo con un n?mero supuestamente 10 ? 20 veces superior de ?presos?? El solo hecho del traslado y trabajo en las obras de una cantidad tan incre?ble de personas debi? haber conmocionado a la poblaci?n de la URSS. Es algo que se ha ido transmitiendo de boca en boca, decenas de a?os despu?s. ?Existi? algo de esto? NO.
?C?mo transportar a zonas tan alejadas, con ausencia total de caminos, a esa enorme cantidad de gente?, ?y qu? medio de transponte, de entre los que dispon?an en aquellos a?os, debieron haber utilizado?
La construcci?n a gran escala de carreteras en Siberia y en el norte, comenz? mucho m?s tarde.
El traslado de enormes masas humanas de varios millones por la taiga y sin caminos es algo absolutamente irreal. No hay posibilidad alguna de abastecer de provisiones a tanta gente durante un camino de varios d?as.
?Y d?nde se ubicaba a los presos? Se supone que en barracones. Imagino que no se construir?an rascacielos para presos. Sin embargo un barrac?n por muy grande que sea no puede albergar m?s gente que un bloque de cinco pisos. Por algo se construyen casas de varios pisos. Luego para recibir a 40 millones de presos, se supone que debieron construir 10 ciudades del tama?o que ten?a entonces Mosc?. Inevitablemente deber?an quedar huellas de esos asentamientos gigantescos. ?D?nde est?n? En ninguna parte.
Si desperdigamos una cantidad as? se presos, por una enorme cantidad de peque?os campos, localizados en puntos de dif?cil acceso en zonas poco habitadas, el abastecimiento se convertir?a en un problema irresoluble. Adem?s, los gastos de transporte en condiciones de ausencia de caminos, ser?an inimaginables. De haberse situado cerca de las carreteras, junto a n?cleos importantes de poblaci?n, toda la poblaci?n del pa?s hubiera sabido de la enorme cantidad de presos.
Ciertamente, de haber estado en las afueras de las grandes ciudades, deber?a haber un gran n?mero de construcciones singulares, que ser?a imposible que pasasen inadvertidas, o fuesen confundidas con cualquier otro tipo de edificaci?n.
El famoso canal Belomor, lo construyeron 150 mil presos, El complejo hidroel?ctrico de Kirov, 90 mil. Todo el pa?s sab?a que en esas obras estaban trabajando presos. Y esas cifras son insignificantes en comparaci?n con las supuestas decenas de millones.
Decenas de millones de ?presos-esclavos? debieron dejar tras de si construcciones cicl?peas. ?D?nde est?n y como se llaman? Podr?amos seguir haciendo preguntas que nunca tendr?n respuesta.
?C?mo abastecer de v?veres a esa enorme cantidad de gente en zonas alejadas de dif?cil acceso? Incluso suponiendo que se alimentasen con las raciones que hab?a en el Leningrado del bloqueo, eso representar?a que har?an falta m?nimo 5 millones de kilos de pan al d?a- 5000 toneladas. Y eso si nos olvidamos de que los guardias tambi?n comen, beben, necesitan armas y uniformes.
Seguramente todos habr?n visto fotograf?as del famoso ?Camino de la Vida?: uno tras otro, en una hilera sin fin, vemos a camiones de 1?5 ? 3 toneladas. Eso era pr?cticamente el ?nico medio de transporte de aquellos a?os, aparte del ferrocarril (considerar a los caballos medios de transporte, dado el volumen y peso de la carga, no tiene sentido).
La poblaci?n del Leningrado bloqueado, era aproximadamente de 2 millones de personas. El camino sobre el lago Ladozhsky era de unos 60 Km. Pero el env?o de mercanc?a, incluso en una distancia tan corta, se convirti? en un gran problema. Y no solamente por los bombardeos alemanes (los alemanes no consiguieron cortar el suministro ni un solo d?a). El problema estaba en la peque?a capacidad que ofrec?a un camino comarcal como era el ?Camino de la Vida?.
?C?mo se imaginan los defensores de la hip?tesis de las ?represiones en masa? el abastecimiento de 10 ? 20 ciudades del tama?o de Leningrado, situadas a centenares o miles de kil?metros de distancia de las carreteras m?s cercanas?
?C?mo se les hizo llegar las herramientas de trabajo y que medio de transporte, de entre los que hab?a en aquel tiempo, se utiliz?? Podemos no esperar respuestas. No las habr?.
?D?nde se instalaba a los detenidos? Los detenidos rara vez comparten espacio con los que cumplen condena. Para eso existen centros de aislamiento especiales. Retener a los arrestados en edificios normales no se puede; se necesitan condiciones especiales, por consiguiente se debieron construir en cada ciudad, en gran cantidad, centros de aislamiento, c?rceles, con capacidad para decenas de miles de detenidos cada una. Debieron ser construcciones de unas dimensiones gigantescas, pues incluso en la famosa ?Butyrka? nunca hubo m?s de 7000 presos.
Incluso suponiendo que la poblaci?n de la URSS sufr?a de una repentina ceguera y no se daba cuenta que se estaban construyendo c?rceles gigantescas, una c?rcel es algo dif?cil de esconder o de hacer pasar por otro tipo de construcci?n. ?Qu? fue de esas c?rceles despu?s de Stalin?
Tras el golpe de Pinochet hubo que meter a 30 mil detenidos en un campo de f?tbol. Por cierto, eso fue algo que no pas? inadvertido para el mundo entero. ?C?mo ser?a detener a millones?
A la pregunta: ?Y d?nde est?n las fosas comunes de los inocentes ejecutados, que se suponen millones? tampoco escuchar?n ninguna respuesta convincente.
Despu?s de la propaganda antiestalinista de la Perestroika, lo l?gico hubiera sido que hubiesen salido a la luz los lugares secretos de enterramientos masivos de millones de v?ctimas, donde poder levantar obeliscos y memoriales. Pero no hay ni huella de nada de eso.
Recordemos los enterramientos en Baby Yar famosos en el mundo entero. Toda Ucrania supo enseguida que all? se hab?a producido un aniquilamiento masivo de civiles por parte de los fascistas. Seg?n diferentes fuentes, acabaron con la vida de entre 70 y 200 mil personas.
Est? claro que si no se pudo ocultar el fusilamiento y enterramiento de ese n?mero de personas, mucho menos se lograr?a con cifras 50 ? 100 veces mayores.
Considero que los datos aportados y las reflexiones hechas son suficientes. Nunca nadie ha podido rebatirlas. Incluso si alguna de las situaciones anteriormente descritas, pudiese ser explicada de alg?n modo, tra?do ?por los pelos?, no se podr?a explicar todo en conjunto. El cumplimiento simult?neo ya no de todas, sino de una parte siquiera de las condiciones de las que hemos hablado, es imposible por definici?n.
Unas cifras de tan colosal envergadura, no fueron elegidas por los falsificadores de modo casual. No s?lo impactan, provocando fuertes emociones, sino que eliminan la posibilidad de cr?tica. Las v?ctimas de la manipulaci?n, no est?n en estado de creer que se puede mentir AS?. Es algo que ya utiliz? la propaganda nazi. Los sic?logos saben perfectamente, que para una persona media, todo lo que pase de 100 mil, se inscribe en la categor?a de ?much?simo?.
Por eso, si nos dicen que murieron cien millones, es muy probable que lo creamos, puesto que en la vida cotidiana no operamos con grandes n?meros. Fin del art?culo.

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Lo siguiente lo encontr?en el foro alasbarricadas..org


AVISO, no soy Stalinista, que quede claro, que a lo mejor este texto os parecer? que justifico los cr?menes de Stalin, y nunca lo har?, s?lo digo la verdad sobre estas cifras.


La imagen actual de Stalin y de su etapa al frente de la URSS ha sido objeto de una deformaci?n sistem?tica, primero a iniciativa de la propaganda hitleriana y luego al amparo de la guerra fr?a. Indudablemente esa campa?a, por m?s que se haya probado su inconsistencia y absoluta falta de rigor hist?rico, ha calado: Stalin es hoy sin?nimo de terror, persecuci?n, genocidio y campos de trabajo.
No cabe duda: la burgues?a tiene p?nico a Stalin y ese temor nos lo transmite a diario por todos los medios de intoxicaci?n. Las razones son obvias: el movimiento comunista internacional alcanz? su fase de m?xima pujanza precisamente bajo Stalin; la situaci?n lleg? a ser tan cr?tica para el imperialismo que realmente llegaron a temer su desplome. Hab?a que hacer algo, borrar la imagen gloriosa de la Revoluci?n de Octubre y de los bolcheviques e imponer una nueva imagen de dise?o, plagada de tergiversaciones, mentiras y falsificaciones hist?ricas de lo m?s burdas.

Los imperialistas nos insistieron durante d?cadas que la apertura de los archivos secretos del KGB demostrar?a sus afirmaciones; Gorbachov orden? abrir esos archivos en 1989 y los primeros informes completos con las conclusiones se publicaron en 1993. Estas conclusiones no han tenido el eco medi?tico que merec?an, sin duda porque refutan plenamente la campa?a intoxicadora que hemos padecido durante tantos a?os.

El proceso contra Dimitrov

La primera campa?a propagand?stica contra la URSS y el movimiento comunista internacional se inici? con la quema del Reichstag en 1933, nada m?s subir los nazis al poder en Alemania. Estaba perfectamente preparada: Dimitrov, dirigente de la Internacional Comunista, fue acusado del incendio y los nazis desataron un ofensiva publicitaria de dimensiones hasta entonces desconocidas. Hoy est? probado que fueron los propios nazis quienes quemaron un Parlamento que ya no les serv?a para nada, pero la primera campa?a de intoxicaci?n demostr? que la t?cnica funcionaba. El legendario Partido Comunista alem?n fue perseguido, su secretario general Th?lmann encarcelado junto con otros miles de camaradas que inauguraron los primeros campos de concentraci?n y, como luego escribi? Bertold Brecht, tras los comunistas fueron los antifascistas y, finalmente, los jud?os y muchas otras v?ctimas del terror imperialista.

Era el primer ejemplo hist?rico de la nueva propaganda imperialista, basada en la estrecha uni?n de la polic?a pol?tica (la famosa Gestapo) y los medios de comunicaci?n. Los nazis inventaron la figura del periodista-polic?a, una nueva estirpe de siniestros funcionarios al servicio de las m?s burdas mentiras. G?bbels resumi? esta nueva t?cnica en una frase hoy conocida: Una mentira que se repite un mill?n de veces acaba convirti?ndose en una verdad. Pero nadie reconoce que los comunistas fueron los primeros en padecer la infamia sistem?tica de los nazis.

De G?bbels a Hearst


La caracter?stica com?n de las dos primeras campa?as de guerra psicol?gica es que, no obstante su amplitud, no trascendieron de las fronteras de la Alemania nazi, salvo un cierto eco en la prensa reaccionaria inglesa.
Es aqu? donde surge la figura del magnate de la prensa amarilla estadounidense Hearst, que en 1934 viaj? a Alemania, donde fue recibido por Hitler como invitado y amigo leal. A partir de entonces, comenz? a abrir espacios en sus peri?dicos para difundir art?culos firmados por G?ring. El descr?dito y las presiones populares le obligaron r?pidamente a suspender la difusi?n de tales art?culos, pero continu? informando acerca de la URSS con materiales m?s refinados que la Gestapo le remit?a directamente desde Berl?n, alusivos a masacres, esclavitud, presidios, etc.

Entonces la noticia estrella era el genocidio en Ucrania a causa de las colectivizaciones, campa?a iniciada el 18 de febrero de 1935 en el peri?dico sensacionalista de Hearst Chicago American. A trav?s de Hearst la Gestapo avanz? las primeras cifras: 6 millones de muertos por hambre en Ucrania.

?Qu? hay de cierto en ello?

Ucrania era conocido como el granero de Europa, un pa?s agr?cola muy rico, ambicionado por Alemania y otras potencias imperialistas rivales como despensa alimenticia en sus preparativos de guerra. Cuando en 1935 el PCUS promovi? la colectivizaci?n, 120 millones de campesinos pobres se levantaron contra los kulaks, unos 10 millones de terratenientes que a trav?s de los koljoses se hab?an enriquecido con el socialismo.

Se abri? un periodo de fuertes luchas en el campo, en toda la URSS. Los kulaks reaccionaron arm?ndose y creando bandas que asaltaban a los campesinos pobres, incendiaban los graneros y destru?an las cosechas. Surgi? la escasez de grano y el hambre, lo que finalmente desemboc? en epidemias, un fen?meno muy com?n en aquella ?poca, ya que la penicilina no se invent? hasta la segunda mitad de los a?os cuarenta. Por ejemplo, en Europa occidental una epidemia de la llamada gripe espa?ola caus? 20 millones de muertos entre 1918 y 1920.

La colectivizaci?n, por tanto, no caus? ning?n estrago especial entre la poblaci?n ucrania, m?s que la propia del aplastamiento de la reacci?n kulak. Por el contrario, fue la colectivizaci?n la que permiti? el aprovisionamiento del Ej?rcito Rojo y de los obreros sovi?ticos en la guerra mundial que estallar?a s?lo seis a?os despu?s. En la guerra mundial, los kulaks supervivientes de la colectivizaci?n volvieron a Ucrania y colaboraron en la invasi?n nazi, privatizando las tierras de nuevo y asesinando a los campesinos por millones. Pero de estas matanzas nada ha difundido el imperialismo.

Robert Conquest toma el relevo de la Gestapo


La guerra mundial no acab? con la URSS como pretendieron las grandes potencias imperialistas. Por el contrario, el socialismo sali? reforzado de la misma, obligando a una nueva ofensiva de guerra psicol?gica para encubrir su tremendo fracaso. Incapaces de derrotar por la guerra al socialismo, desataron una forma singular de agresi?n permanente y larvada: la guerra fr?a.

En Estados Unidos el senador McCarthy inici? una violenta campa?a de persecuci?n contra los comunistas y cualquier asomo de movimiento progresista que acab? extendiendo por todo el mundo como una fiebre de histeria. Desempolvaron los viejos argumentos de la Gestapo y Hearst. En 1953, financiado por los exiliados ucranios en Estados Unidos, se public? el libro Los sucesos negros del Kremlin (1) en el que se inventaban toda una serie de matanzas truculentas en la URSS.

Pero el personajillo que se especializar?a en esta tarea fue Robert Conquest, ex-agente de la polic?a brit?nica elevado unos a?os m?s tarde a profesor de la Universidad de Stanford en California, que escribi? en 1969 El gran terror y en 1986 Cosecha de amarguras (2). Aquel mismo a?o escribi? por encargo de Reagan un libro inolvidable cuyo t?tulo lo dice todo acerca de su talla universitaria: ?Qu? hacer cuando los rusos vengan? Manual de supervivencia.

La fuente de informaci?n de Conquest eran los kulaks ucranios que hab?an colaborado con el Ej?rcito hitleriano en la ocupaci?n de la URSS y que los Estados Unidos acogieron despu?s como exiliados pol?ticos. La mayor parte de esos ucranios eran criminales de guerra, como Mykola Lebed, jefe de seguridad en Lvov durante la ocupaci?n nazi que colabor? en la persecuci?n contra los jud?os en aquella ciudad en 1942. En 1949 Estados Unidos le acogi? como desinformador y comenz? a trabajar para la CIA.

Las siniestras conexiones de Conquest no fueron conocidas hasta que el peri?dico brit?nico The Guardian las desvel? en un art?culo publicado el 27 de enero de 1978. Los servicios secretos ingleses hab?an creado en 1947 para la guerra fr?a un departamento especial dedicado en exclusiva a la intoxicaci?n period?stica que se llamaba IRD (Information Research Department), aunque su nombre originario era tambi?n bastante ilustrativo: Communist Information Department. Su tarea era combatir la influencia comunista entre el proletariado brit?nico con noticias e informaciones inventadas, por medio de contactos en las redacciones de los peri?dicos y en las emisoras de radio, comprando noticias, sobornando a los periodistas, etc. Cuando en 1977 se disolvi? por sus escandalosos contactos con los fascistas brit?nicos, se comprob? que unos 100 periodistas conocidos de la prensa, radio y la televisi?n cobraban de sus presupuestos y que regularmente recib?an informes para su difusi?n.

Conquest fue agente del IRD desde los comienzos hasta 1956 y su tarea era escribir noticias siniestras de la URSS para difundirlas en la prensa y la radio. Su libro El gran terror no es m?s que una recopilaci?n de los art?culos sensacionalistas que como agente del IRD escribi? durante a?os sobre la URSS. Una tercera parte de los libros fueron comprados por la editorial Praeger que es la que habitualmente distribuye los libros de intoxicaci?n de la CIA. Y por su libro Cosecha de amargura Conquest cobr? 80.000 d?lares de los exiliados fascistas ucranios.

Las cifras del gulag


Seg?n Conquest (y tras ?l toda la propaganda imperialista) los bolcheviques mataron a 26 millones de personas, con el siguiente desglose: 12 millones de presos ejecutados entre 1930 y 1953 y otros 14 millones muertos de hambre en la d?cada de los a?os veinte. Tambi?n siguiendo sus c?lculos, en 1950 hab?a de 25 a 30 millones de presos en los campos de trabajo sovi?ticos, de los que 12 de ellos eran presos pol?ticos, o sea contrarrevolucionarios. A?ade que en las depuraciones de 1936 a 1939 fueron ejecutadas un mill?n de personas y otros dos millones murieron de hambre. El resultado de estas depuraciones ser?an 9 millones de presos pol?ticos y 3 millones de muertos.
Soljenitsin, un fascista-zarista que recibi? el Premio Nobel de Literatura (3) en pago a sus servicios, infl? todav?a m?s las cifras de Conquest. Seg?n ?l, los bolcheviques mataron a 110 millones de personas: 44 millones en la II Guerra Mundial y otros 66 millones desde la colectivizaci?n hasta la muerte de Stalin en 1953. Finalmente, calculaba que en 1953 en los campos de trabajo hab?a 25 millones de presos.

Estas son las cifras que luego la prensa imperialista ha reproducido millones de veces por todo el mundo, por supuesto de fuentes fidedignas.

Los archivos del KGB


Naturalmente, las conclusiones de la apertura de los archivos secretos por Gorbachov en 1993 no han recibido la misma dimensi?n informativa y s?lo han alcanzado a las publicaciones cient?ficas restringidas. Las conclusiones del estudio se han compendiado en 9.000 p?ginas redactadas por tres acad?micos rusos (Zemskov, Dougin y Xlevnjuk) nada sospechosos de simpat?as stalinistas. Estas conclusiones han sido reproducidas tambi?n por Nicolas Werth del CNRS (Instituto Franc?s de Investigaciones Cient?ficas) en la revista L'Histoire en setiembre de 1993, y por J. Arch Getty profesor de Historia de la Universidad de River Side en California en la revista American Historical Review.
Todos los informes acad?micos son un?nimes en desmentir la campa?a tergiversadora.

En la URSS en 1940 exist?an 53 campos y 425 colonias de trabajo, los famosos gulags. Se diferenciaban porque las colonias eran m?s peque?as y con un r?gimen penitenciario m?s relajado que los campos y a ellas se destinaban los presos con condenas m?s reducidas. En los campos y colonias los presos no estaban recluidos en espacios cerrados sino que trabajaban y cobraban el mismo sueldo que los dem?s trabajadores, sobre la base del principio de que los presos no pod?an resultar una carga para la sociedad. Trabajaban durante su jornada laboral (7 horas diarias) y luego deb?an recluirse en los recintos cerrados y custodiados. En la URSS no hab?a c?rceles como las que conocemos aqu?, en las que impera la ociosidad: trabajar era una obligaci?n para todos, y no un derecho. Imperaba el conocido principio general de que quien no trabaja no come.

En 1939 en los campos y colonias hab?a un total de 2 millones de presos, de los que 454.000 eran contrarrevolucionarios. De ellos murieron 160.000 por causas diversas, especialmente epidemias, enfermedades contagiosas y falta de medicinas. Despu?s de la guerra, en 1950, el n?mero de contrarrevolucionarios presos subi? a 578.000, pero el porcentaje de presos que en total purgaban sus condenas nunca pas? del 2'4 por ciento de la poblaci?n adulta de aquella ?poca.

?Qu? significan estas cifras? Hagamos comparaciones...

En Estados Unidos hoy viven 252 millones de personas y hay 5'5 millones de presos en total, es decir, un 2'8 por ciento de la poblaci?n adulta. M?s que en la URSS de la ?poca de Stalin. Y Estados Unidos ni padece un levantamiento armado de las proporciones de la guerra civil en la URSS, ni tampoco la amenaza exterior de ninguna potencia. Por el contrario, la URSS surge de una guerra mundial, padece una guerra civil, una invasi?n exterior de las grandes potencias, un sabotaje permanente de esp?as y contrarrevolucionarios y, finalmente, una nueva guerra mundial. A pesar de ello, el n?mero total de presos era inferior al actual en Estados Unidos.

En cuanto a las muertes en los campos y colonias de trabajo, los porcentajes van del 5'2 por ciento en 1934 al 0'3 por ciento en 1953, lo que hace un total aproximado de un mill?n de presos, la mitad de ellos en el periodo de 1934 a 1939, y siempre por causas involuntarias, como se demostr? al difundirse tras la II Guerra Mundial el uso de antibi?ticos, que redujo notablemente el volumen de fallecimientos.

En la URSS existi? la pena de muerte, que se ejecutaba s?lo en los casos m?s graves de levantamientos armados contra el socialismo. Dimitri Volkogonov, nombrado por Yeltsin jefe de los antiguos archivos sovi?ticos, ha calculado en 30.514 el n?mero de fusilados entre 1936 y 1938 y, seg?n cifras actuales del KGB, desde 1930 hasta 1953 habr?an sido condenados a muerte 786.000 detenidos.

Pero esta ?ltima cifra no parece convincente y puede referirse al total de ejecuciones entre delincuentes comunes y contrarrevolucionarios. Quiz? pueda deberse tambi?n a que el KGB contabiliz? todas las sentencias de muerte, incluso aquellas que luego no se ejecutaban y se conmutaban por otras. En todo caso, puede decirse que los fusilamientos en una de las fases m?s aguda de la lucha de clases en la URSS entre 1936 y 1939, la ?poca llamada del gran terror entre los imperialistas, ser?an de unos 100.000. Por tanto, muy lejos de los millones de la propaganda con la que nos han bombardeado durante a?os.

Pero hay detalles muy poco conocidos. Por ejemplo, hasta 1937 la pena m?xima establecida por las leyes sovi?ticas era de 10 a?os, y el 82 por ciento de los condenados lo eran a penas inferiores a 5 a?os. Las penas dictadas por los tribunales populares eran algo superiores, pero en todo caso, s?lo el 51 por ciento de los contrarrevolucionarios fueron condenados en 1936 a penas superiores a los 5 a?os. Cuando en 1937 se elev? el tope de las penas, s?lo el 1 por ciento de los contrarrevolucionarios fueron condenados a penas superiores a los 10 a?os. Ni exist?a la condena a perpetuidad como en Estados Unidos, ni nadie cumpl?a condenas de m?s de 20 a?os, como en Espa?a.

Los comentarios, una vez m?s, sobran.

Los convictos del gulag


Pero todas esas cifras expuestas no nos dar?a una imagen ni siquiera aproximada de la URSS en los a?os treinta y las dur?simas condiciones en las que se desarrollaba la lucha de clases de los obreros y los campesinos pobres. Pese a la colectivizaci?n, los kulaks no desistieron en su empe?o de doblegar a los campesinos pobres, asesinando a los militantes comunistas, a los funcionarios del Estado y a los cooperativistas, incendiando las cosechas, provocando plagas, matando a los animales de trabajo y provocando el hambre. El Partido Comunista y los campesinos pobres tuvieron que luchar en las condiciones m?s adversas porque los kulaks contaban con importantes apoyos exteriores y ten?an experiencia de a?os en el control de todos los resortes del poder en el campo. Sin duda la represi?n debi? ser dura y los kulaks m?s destacados por sus cr?menes fueron justamente ejecutados o condenados a los campos de trabajo. No obstante, de los 10 millones de kulaks existentes antes de la colectivizaci?n s?lo resultaron condenados 1'8 millones de ellos a diversas penas.
Es seguro que cuando la lucha es tan encarnizada y de tan vastas proporciones, se produjeron errores, injusticias y venganzas particulares. Pero en su conjunto, la lucha fue acertada, permiti? subsistir a la URSS y salv? a?n muchas mas vidas de las que cost?. Y sobre todo: esas vidas que se salvaron eran las de los obreros, los campesinos pobres, los cooperativistas y la poblaci?n en general de todos los pueblos de la URSS.

Adem?s, la situaci?n no se ce??a exclusivamente al campo. Tambi?n en las f?bricas y en el Ej?rcito ocurr?a algo parecido. Numerosos cuadros y t?cnicos proven?an de las filas de la burgues?a, ya que eran cuadros cualificados de los que no se pudo prescindir inicialmente. La mayor de parte de ellos colaboraron lealmente con los obreros en los planes quinquenales, pero otros saboteaban la producci?n, retrasaban los suministros, destru?an la maquinaria y boicoteaban las tareas, causando un extraordinario perjuicio a la producci?n, en unos momentos clave en que la amenaza exterior del imperialismo acechaba.

La revoluci?n, cabe concluir, no es un camino de rosas, desgraciadamente. Pero no ser? porque los revolucionarios est?n sedientos de sangre. Es seguro que si los capitalistas renunciaran voluntariamente a sus privilegios, todo resultar?a m?s f?cil. La Historia demuestra que eso no ha sucedido nunca y que los que lo tienen todo no dudan en masacrar a los que no tienen nada para salvaguardar sus prebendas. Y luego encima nos vuelven la historia del rev?s.

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Tags: matanzas, duda, exageración, Stalin, traidor, socialismo, presos

Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 16 de mayo de 2008 | 19:05
Remito al autor a que lea los discursos del Sr Gorbachov y escritos de la revita Sputnik de la epoocade la Prestroika en la antigua URSS
Publicado por Invitado
Domingo, 27 de febrero de 2011 | 21:34

Es hoy en día, cuando aun en todos los medios de comunicación siguen apareciendo las terribles acciones del gran genocida Stalin, simplemente se dan por ciertos todos los datos que desglosas en este artículo, que si Stalin realizó terribles represalias contra cualquier disidencia por mínima que fuera, etc., etc..

Además es lamentable observar como los medios de comunicación agrupados en cada vez menos y enormes grupos mediáticos, son más conservadores e incluso llegando a ser en su línea editorial claramente ultraderechistas, tachando a los medios más moderados, aunque también conservadores, de extremistas de izquierdas, con prácticas sensacionalistas, con el objetivo de provocar una crispación social, su mensaje es claro, "sino estás conmigo estás contra mí" y por supuesto eres un peligroso extremista y radical de izquierdas.

Publicado por blasapisguncuevas
Lunes, 28 de febrero de 2011 | 12:06

Una cosa son las cifras reales y otras las inventadas para demonizar al sicialismo y al comunismo y no a Stalin y sus compañeros en el poder, corrompidos por las mieles éste. El socialismo hay que saber construirlo para que no nos salga un Frankenstein  y no se desmorone como un castilo de naipes ni se disfrace de una élite burocrática de ordeno y mando. Solución: autogestión, cooperativismo,  trabajo por cuenta propia, empresas estratégicas públicas e impuestos progresivos porque quien más exito tenga también es el más beneficiado por una buena infraestructura y estructura social; democracia directa y representativa.

Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada