
|
La pirámide capitalista original fue creada en Cleveland, EEUU, en 1911, por un sindicato de trabajadores. A la que aparece ante tus ojos yo sólo le he añadido algunos de los medios de comunicación actuales, imitadores de Goebbels. Varias de las grandes mentiras de los imperialistas-capitalistas y sus mass medias:
Primera gran mentira: Exagerar los asesinatos del stalinismo para dar golpes de estado con el cuento de evitar males mayores e incluso asesinar con el mismo cuento Segunda gran mentira- Ganaron la guerra fría a varios lisiados de guerras y los muy necios se creen supermán. Millones de aneciados superficiales, de analfabetos políticos y alienadores periodistas también creen ver a superman en estos supermanes de hojalata made in USA. A este club de superficiales pertenece también Mario Vargas Llosa Tercera gran mentira para negar lo evidente mientras se ejerce a diario |
|
Pirámide capitalista. Haz clic en la imagen si deseas verla al completo Ver mural de la pirámide original al completo |
| La explotación capitalista es evidente cuando a una mujer se le paga menos por igual trabajo; es decir, se la explota más que al varón. También es evidente la siguiente: compro un robot por 10000 dólares y le saco a su trabajo 15000; 5000 proceden de su explotación. Imaginemos que los obreros son máquinas. Su explotación consistiría justo en el beneficio obtenido tras pagar los gastos de uso de cada una de ellas y los requeridos para adquirirlas. Más fácil de entender para algunos: contratas a un obrero por 10000 dólares anuales y te produce 15000, 5000 que le has explotado Leer más |
| Cómo se explota a los jornaleros, braceros |
| El principio fundamental de la no violencia se basa en abstenerse de la explotación en todas sus formas. Gandhi |
| Capitalismo: cada empresa una dictadura o dictablanda que ordeña a las vacas: obreros, pequeños campesinos, artesanos, etc, con el cuento del riesgo, no muy distinto a los usados por los esclavistas siglos atrás. Si cada empresa es una dictadura o una dictablanda, el capitalismo será ambas aunque convoque elecciones de accionistas a diario.. El contenido lo es todo y no el nombre ni las autocalificaciones a su favor mientras demonizan a cualquier sociedad sin explotación que se intente construir |
| Laissez Faire, bonitas palabras para un timo |
| Atentado en 1976 contra el vuelo 455 de cubana de aviación. 73 muertos |
| Los más de 7000 artículos del blog |
| El oso espera, al acecho, a que la foca salga a tomar aire. Imítalo en cada uno de los siguientes recuadros. Si posa la flecha del ratón en cualquier artículo, se detendrá la aparición de los siguientes. Si esta está detenida, con un clic en el fondo de la ventana, bastara para que ésta se ponga en marcha y aparezcan nuevos enlaces a artículos, en los que podrá entrar con uno o dos clic en ellos. |
| Artículo donde el diario El Mundo confunde sus deseos con la realidad o a sus lectores? |
| Cuando se comparte dinero... queda la mitad del dinero. Cuando se comparte comida.... queda la mitad de la comida; Cuando se comparte conocimiento ....queda el doble. Telesur |
| Las Venas Abiertas de América Latina |
| ¿Quién te lava el cerebro? ¡Descúbrelo! |
| El Che Guevara en los juicios de Nuremberg |
| ¿Por qué se bloquea a Cuba y no a Arabia, a China, etc? |
| ¿Por qué Hugo Chávez es Líder en Venezuela? |
| Todos mis escritos pueden ser usados bajo licencia Copyleft, Recomiendo traducción a otros idiomas y su correspondiente divulgación |
Mentir sobre el cambio climático
|
| Si deseas poner la encuesta en tu blog o web, encontrarás el código en este enlace. |
| Lo más parecido al socialismo somos los organismos pluricelulares más evolucionados. Varios ejemplos de la gran obra realizada durante millones de años por ese “socialismo”: Corazón, pulmones, venas, músculos y huesos equivalen a sectores publicos al servicio de los millones de células que te constituyen y nos constituyen. Entra con un clic en cualquiera de las cuatro imágenes |
![]() |
![]() | ![]() | ![]() |
|
Capitalismo patronista, otra forma de esclavitud: Poco importa la proclamación del trabajo, porque con el nombre de proletariado el esclavo perdura. El que carece de propiedad en nuestras sociedades individualistas, vive obligado a someter su libertad y su fuerza productora al que mejor le pague. El salario es el precio de la servidumbre. Se contrata actualmente en el mercado público al jornalero poco más o menos como se contrataba antes al esclavo. Si la demanda sobrepuja a la oferta, el obrero puede hacerse pagar regularmente el alquiler de la fuerza. Si la demanda es inferior a la oferta, el precío del alquiler baja y queda a unos cuantos la libertad de despedazarse en la disputa por el apetecido mendrugo. Los más deben resignarse a perecer de hambre. Tal es el resultado efectivo de las conquistas democráticas. . Ricardo Mella Cea. Escrito en 1904 |
|
El Líbelo Negro del comunismo A la pregunta: ¿Y dónde están las fosas comunes de los inocentes ejecutados, que se suponen millones? tampoco escucharán ninguna respuesta convincente Después de la propaganda antiestalinista de la Perestroika, lo lógico hubiera sido que hubiesen salido a la luz los lugares secretos de enterramientos masivos de millones de víctimas, donde poder levantar obeliscos y memoriales. Pero no hay ni huella de nada de eso. P Krasnov. Leer artículo completo |
|
El imperialismo de EE UU surgió de la guerra con una enorme capacidad industrial, agrícola y financiera al mismo tiempo que todos sus competidores potenciales estaban postrados económicamente. Esto era especialmente cierto en el caso de la Unión Soviética. Horowitz cita una notable descripción aparecida en The Observer escrita por el experto ruso Edward Crankshaw: Viajar tan lentamente por tren sobre las recién abiertas vías férreas desde Moscú hacia la nueva frontera en Brest Litovsk en los días posteriores a la guerra, era una experiencia terrible. En cientos, en miles de millas, no había objeto en pie o viviente a la vista.. Cada pueblo estaba arrasado, cada ciudad. No había graneros; no había maquinaria. No había estaciones ni torres de elevación de agua. No había un solo poste de telégrafo en todo ese vasto campo y las amplias fajas de bosques habían sido cortadas por los guerrilleros a lo largo de la línea como protección Leer artículo fuente, de Ernst Mandel A partir de los anteriores hechos históricos, los ideólogos capitalistas han construido una de las mayores mentiras de la historia; su afirmación de que el socialismo fracasó.: La gran mentira del capitalismo: fracasó el socialismo |
| Para ser un 70% de agua, como sucede con el primate bípedo lector, es indispensable la previa existencia del agua. Lo que nos constituye es anterior a nosotros. Por consiguiente, Dios no puede ser un ser vivo consciente creador de todo. Para que él exista es necesario que existan previamente la energía o la materia X de la que estaría hecho. Sólo hay un creador: materia y energía en evolución. Darwin y Walace fueron sus descubridores a nivel de los seres vivos. Los panteístas, a nivel de la materia y la energía. Los seres vivos conscientes o inconscientes somos hijos de ambas. |
| El principio fundamental de la igualdad y el socialismo es la democracia; de lo contrario, la vida social se regiría por la ley del más fuerte o más astuto. Se podría hablar de socialismo pero existiría sólo en el nombre y no en el contenido. Blasapisguncuevas |
|
Una critica desde la izquierda rusa. Superar a Chomsky Y mira por donde, que al poco tiempo abre Gorbachov los archivos y se aclaran las auténticas dimensiones de las “atrocidades bolcheviques”, y queda en evidencia que la creación inmortal de Solzhenitsyn no es ninguna “literatura del hecho”, sino más bien literatura fantástica, y, por tanto, acientífica. Leer más |
| Transformación del dinero en capital |
| Albert Einstein: Por qué el socialismo. Entrevista publicada en 1949 |
| Evolución Hacia una Sociedad sin Explotación |
| Efectos agente naranja. Vídeo, 16 segundos que te impactarán |
| Los tres personajes que oprimen a la humanidad |
|
Autores Marxistas, Anarquistas, etc Escritos de León Trotsky |

“Los medios de comunicación son maravillosos. No sólo nos producen dolor de cabeza sino que además, en su publicidad, entonces las pastillas que nos aliviarán.”
Bette Davis
¿Alguna vez se ha preguntado que tipo
de información recibe usted como ciudadano en los medios masivos de
comunicación? ¿Alguna vez ha dudado sobre la veracidad de la misma? De
la misma manera, ¿alguna vez ha cuestionado si los beneficios que los
productos anuncian en su publicidad son reales? ¿Alguna vez ha
detectado que cierto noticiero parcializa ciertas noticias o defiende a
ciertos personajes públicos? Si responde afirmativamente a alguno de
estos interrogantes aquí mencionados cabría otra pregunta: ¿Alguna vez
ha llegado a encontrar relación entre todos los elementos anteriormente
involucrados en estas preguntas? La siguiente es un acercamiento al
problema de la relación entre medios de comunicación, marketing y
política.
Recientemente, paralelo a los hechos que
desencadenaron en la muerte de Raúl Reyes (miembro del secretariado de
las FARC) la ciudadanía en general ni se enteró del proceso que se
llevaba a cabo por parte del gobierno de Colombia y que pretendía
privatizar las principales electrificadoras del país. Al mismo tiempo
que la ciudadanía era literalmente “bombardeada” y “aterrorizada” con
los eventos sucedidos por parte de los medios de comunicación (sucesos
obviamente tergiversados a la opinión pública) los emisarios de Uribe
estaban tratando de vender a particulares por un menor precio las
acciones de este patrimonio estatal.
Pero alguien se preguntará (sobre todo los mas incautos) ¿cómo sucede esto? ¿Por qué la gente no protesta ni hay un pronunciamiento al respecto?
Para explicar este caso en particular, Naomi
Klein, activista canadiense, en su último libro “La doctrina del Shock”
explica a grandes rasgos como opera un método incluido en los manuales
de la CIA, que fue en su momento teorizado por Milton Friedman –ganador
del premio Nóbel de economía en 1976, asesor de Pinochet, Reagan y
Tatcher-, y utilizado desde los años sesenta por Estados Unidos quienes
descubrieron que exponiendo a las poblaciones a fuertes shocks (guerra,
torturas, golpes de estado o como en este caso un suceso impactante por
medio del amarillismo mediático) se les somete o se les desvía la
atención lo suficiente (como sucedió en este caso) como para que la
población acepte o desconozca después todo tipo de medidas de ajuste
económicas y sociales especialmente.
Lo que expone Naomi Klein
es simplemente uno de los múltiples elementos utilizados para
“sodomizar” a la población. El uso de otro tipo de formas van desde
mentalizar a los ciudadanos en general sobre como está de bien la
situación (en especial a la clase media que tiende a desaparecer en
Latinoamérica ante la mirada algo malévola del neoliberalismo), crear
cortinas de humo o sensibilizarnos sobre lo cerca que estamos de ser
“países de primer mundo”, involucrarnos en ciclos de consumo
interminables en detrimento de nuestros propios intereses económicos
(preferir comprar camisas de marca por ejemplo a alimentos de la
canasta familiar) entre otros a través de la manipulación deliberada de
la información por parte de los medios de comunicación y los
generadores de consumo.
He aquí el modus operandis de este
esquema rígido que nos ha gobernado de manera invisible por décadas, el
poder invisible, el poder detrás del poder.
Primero, para ello se requiere que haya un adulador (en este caso el marketing y la publicidad quienes crean estándares de felicidad que se pueden cumplir, si solo si alguien adquiere o no cierto producto). El adulador a su vez actúa igual a la forma en que se presentan las vendedoras de ropa en los almacenes o las vendedoras puerta a puerta de cosméticos (caso Avon), son amables, joviales, intentan alimentar el ego de quien va a hacer la compra a sabiendas que así van a lograr captar o reclutar un nuevo “cliente potencial”.
Para llevar a “buen fin” este propósito, la retórica publicitaria cuenta con un lenguaje audiovisual que busca crear toda una serie de deseos y necesidades irreales que perpetúen la adicción al producto a través de las expectativas, en su mayoría simbólicas, que genera. Generalmente vender el producto es lo que menos importa; se trata de perpetuar lo que el producto puede ofrecernos más allá de su verdadero uso.
Segundo, se hace necesario a su vez que las personas una vez “conscientes” de necesitar llegar a ser o no ser (de acuerdo al numero de marcas “prestigiosas” que compran) cumplan con su necesidad de status. Para ello los “genios del marketing” recurren frecuentemente a la ley de Maslow o teoría de las necesidades enfatizando en sus mensajes y estrategias, sobre todo en la parte más alta de la pirámide (autorrealización).
Casualmente, lo que omiten estos “maestros mercantiles” es que para llegar a la cúspide de dicha pirámide se requiere primero satisfacer los dos peldaños que sirven como base a la misma (cumplir con las necesidades fisiológicas y de seguridad).
Para lograr que la convicción hacia el consumismo sea mas fuerte, la publicidad refuerza la idea de autorrealización (punto mas alto de la pirámide de Maslow) con los dos peldaños que la anteceden (necesidad de estima y pertenencia), por ello no es raro ver como en la publicidad las imágenes y conceptos busquen asociar a grupos felices con el consumo de cierto producto (chicas en bikini persiguiendo a chicos comunes y corrientes que utilizan cierto desodorante o marca de ropa).
Seguidamente, este “status ideal” debe ir
acompañado de lo que podemos llamar “el trabajo ideal”, por ello, la
gente del común (en especial, vuelvo a repetir el ejemplo de las
personas de la clase media) cae rendida ante la posibilidad de hacer
parte de una entidad prestigiosa, llámese multinacional o empresa
nacional reconocida, que le brinda el “disfraz” ante la sociedad pero
que no retribuye dicha vinculación con salarios onerosos.
De
hecho, las remuneraciones percibidas por los trabajadores con las
nuevas reformas tienden a decrecer tanto en valor como en poder
adquisitivo en muchos de los países de Latinoamérica. Sin embargo el
ideal de status debe permanecer y ser reforzado a sabiendas de que un
obrero gana en teoría lo mismo que la mayoría de personas que trabajan
como “oficinistas de mejor familia”: el mismo salario mínimo. Es aquí
en este punto donde empieza a emerger o hacerse más estrecha la
relación política/marketing y política/consumo.
En este aspecto podemos poner como ejemplo
la legislación laboral de Colombia, legislación en la cual sus
beneficiarios (los empresarios) y sus ponentes (el gobierno) presionan
sobre la necesidad de limitar el alza del salario mínimo o incluso de
dejarlo como un referente para la contratación en una iniciativa que
tiende a fomentar contratos especiales por debajo del mínimo, contratos
que carecen de estabilidad (contratos de 2,4 ó 6 meses) para mujeres,
jóvenes y trabajadores rurales, amparados por “estudios” entre el Banco
Mundial y el gobierno sobre el mercado laboral.
Para
justificar este tipo de medidas se esgrimen diversas justificaciones
por parte de los gobiernos y los medios de comunicación:
-Supuesta
“pérdida de competitividad” de nuestros países como consecuencia de las
alzas generosas de los salarios, obviamente dicho planteamiento busca
que se pueda reducir costos de mano de obra para equiparar precios con
los competidores externos o en su efecto aumentar los márgenes de
utilidad de los accionistas y socios de las empresas a costa del
bienestar de millones de trabajadores. Como podemos ver quien pierde no
es el empresario sino el trabajador.
-La necesidad urgente de
fomentar la inversión extranjera como la única forma de lograr un
progreso y un crecimiento sostenido para nuestros países, “formula
mágica” que los medios de comunicación transmiten a los millones de
ciudadanos que caen rendidos ante la trampa de la imagen y el
marketing. A pesar de todas estas disyuntivas, hay algo que parece
mantenerse intacto: el status ideal en la mayoría del imaginario
colectivo.
Por lo tanto, si cualquier ciudadano es levemente
racional y coherente tendría que entender que en últimas este tipo de
medidas e intercambios comerciales pactados desde la alta jerarquía
hacia abajo (que tienen como único fin convencernos sobre la
“bendición” de los TLC´s), favorecen a los inversionistas en lugar de a
los obreros (en la categoría obreros también están, aunque a muchos les
hiera su ego, vuelvo a repetir, los millones de oficinistas que
devengan salarios iguales o parecidos a quienes ejercen como tal), a
los consumidores y al medio ambiente.
Para lograr que el
status impere en la mente del “cristiano promedio” se requiere que las
dos primeras escalas de la pirámide (cumplir con las necesidades
fisiológicas y de seguridad) sean omitidas totalmente tanto por los
“genios del marketing” (quienes son los primeros emisarios y
generadores de utilidades para las empresas) como por el gobierno
(quien se convierte en el principal aliado de los empresarios para
favorecerlos legislativamente). Sin embargo la “lógica” del ciudadano
promedio sigue la carnada de quien lo seduce sin reflexionar sobre lo
“ilógico” de su comportamiento al tratar de saciarse de productos
innecesarios sin primero suplir sus necesidades básicas.
Pero
aquí no podemos culpar al victimario como único responsable, el
Marketing simplemente cumple con uno de sus objetivos fundamentales
(generar mayores utilidades para socios y accionistas), la gente con su
actitud sumisa y permisiva es quien finalmente sufre el rigor de su
omisión, por ello el caso típico de la persona que gana un salario
mínimo y compra un par de zapatos lujosos a costa de vivir el resto del
mes de manera miserable no se considera un caso aislado, es más, es la
constante de nuestra sociedad.
Tercero, es menester que la ciudadanía en
general no esté enterada de lo que sucede realmente en nuestros países
y por ello se recurre a los medios de comunicación como cómplices de
las mentiras que finalmente la mayoría asume como realidad. Entre
dichas mentiras están entre otras el encubrimiento a la manipulación de
los índices de crecimiento, tasa de desempleo y pobreza por parte de
los gobiernos y la omisión de la grave realidad socio-cultural que
afrontan nuestros países (como es el caso de México, Chile, Perú o
Colombia) o en su versión contraria la oposición “mediática” a los
gobiernos legítimos por medio de “guerras sucias” fraguadas desde las
instalaciones de canales de televisión o mesas de redacción en el caso
de los diarios (caso venezolano, boliviano o ecuatoriano).
Sobre
este segundo aspecto se hace muy curioso que las protestas de la soja
en Argentina (protagonizadas por los grandes terratenientes australes),
los “espontáneos” movimientos independentistas en Bolivia (dirigidos
por la minoría blanca tradicionalmente dueña del país) y las protestas
del gremio salmonero chileno tengan un cubrimiento periodístico tan
sesgado, una cobertura tan parcializada por parte de los medios de
comunicación en estos países.
Lo anteriormente expuesto no
obedece a algún “delirio paranoico”, es más, la confabulación del mass
media de cada nación por separado y/o del mass media continental es un
hecho desde hace décadas. Este proceso como tal no ha sido un evento
casual, ha sido parte de una estrategia de logro de un objetivo. El
objetivo es el proceso de “desculturización”, es decir, de crear vacío
de contenido, vacío de pensamiento, y vacío de criterio en los
ciudadanos de tal manera que nadie pueda identificarse con lo que
sucede en la verdadera realidad.
Para lograr dicho objetivo,
el Grupo de Diarios América se ha constituido en una de las
herramientas que ha utilizado el stablishment en nuestra región (léase
stablishment o establecimiento como el conformado por los grandes
grupos económicos oligarcas que han mantenido el poder económico desde
hace décadas) para lograr que dicho proceso de desinformación tenga
lugar.
Para la muestra un botón de la confirmación
de lo anteriormente señalado. La página de Internet de este Grupo nos
indica de manera clara quienes realmente son http://www.gda.com/Quienes_Somos/index.php
Bienvenidos
a GDA, un consorcio exclusivo integrado por los once periódicos
independientes con más influencia en Latinoamérica: La Nación
(Argentina), O Globo (Brasil), El Mercurio (Chile), El Tiempo
(Colombia), La Nación (Costa Rica), El Comercio (Ecuador), El Universal
(México), El Comercio (Perú
, El Nuevo Día (Puerto Rico), El País
(Uruguay) y El Nacional (Venezuela).
Cada uno de nuestros diarios juega un
papel clave al informar e influir en la opinión pública en sus
respectivos mercados. Sus lectores son individuos altamente educados,
con recursos financieros y alto poder de decisión.
Como
podemos apreciar el segundo párrafo nos muestra de manera clara que
objetivo buscan (informar e influir en la opinión pública en sus
respectivos mercados) y a quien representan (personas con recursos
financieros y alto poder de decisión).
Esta visión del GDA
concuerda perfectamente con el anhelo de millones de personas que
ajenas a su propia realidad (o totalmente inducidas al consumo y por
tanto enajenadas) creen que hacen parte del ideal de status que sus
mentores (el marketing y la publicidad) imponen en la mente de las
sociedades de nuestros países.
Por lo tanto, es una obligación
que tanto anunciantes (empresas) como medios hablen el mismo lenguaje e
induzcan a lo mismo (a la ligereza, al no pensamiento, a la frivolidad
en búsqueda de un estatus que como tal no existe sino para vender
productos o mercancías que en la mayoría de los casos son simples
adornos sin ninguna función básica).
Y aquí viene el otro
asunto relacionado con el tema y una pregunta inicial: ¿Qué sucede con
quienes no hacen parte del juego mediático?
Para acercarnos a la respuesta podemos citar a Félix Antonio Molina y su ensayo Mediocracia, un poder que gobierna Honduras, quien al respecto alerta sobre el poder institucional: “Tenemos que conversar sobre el poder fáctico que los medios corporativos acumulan en un país donde falta poder a los partidos políticos, credibilidad a las instituciones públicas, legitimidad a los poderes del Estado y fuerza a la sociedad civil. Tenemos cada vez menos Estado y más mercado.
Debemos afrontar como sociedad la realidad
de un evidente vacío de poder en el Estado Democrático de Derecho, que
ha sido llenado progresivamente por instituciones jerarquizadas: las
iglesias, el ejército y las empresas de comunicación”.
Cabe
aclarar que dicho periodista recibió preaviso de despido en agosto de
2007 por parte del Canal 63 de Honduras por no acceder a publicar
determinados enfoques de la acción oficial, destacar algunas noticias y
silenciar otras, situación que cronológicamente coincidió con la
adjudicación al grupo empresarial del Canal 63 de un millonario
contrato para la venta de 35 megavatios de energía térmica.
Lo anterior coincide con el planteamiento
expuesto por Noam Chomsky con respecto a la forma en que opera la
manipulación mediática global: “Es aquí donde se ve la diferencia entre
el sistema de propaganda de un Estado totalitario y la manera de
proceder en las sociedades democráticas. Exagerando un poco, en los
países totalitarios, el Estado decide la línea que se debe seguir y
luego todos deben ajustarse a esta. Las sociedades democráticas operan
de otro modo. La "línea" jamás es enunciada como tal, se sobreentiende.
Se procede, de alguna manera, al "lavado de cerebros en libertad". E
incluso los debates "apasionados" en los grandes medios se sitúan en el
marco de los parámetros implícitos consentidos, los cuales tienen en
sus márgenes numerosos puntos de vista contrarios”.
Sin
embargo, la prensa es tan solo una parte dentro de este basto esquema
de adoctrinamiento que está articulado de manera minuciosa tal como lo
hemos explicado en estas líneas dentro de los medios de comunicación,
en este “fin mancomunado” orientando a establecer el “confúndelos y
reinaras” como ley.
Tenemos además de los diarios a un actor aún mas poderoso, mas tangible y mas capaz de hacer posible que las estrategias que el marketing planea (penetración, desarrollo, especialización, segmentación, UEN, etc.) se lleven a cabo, un medio que en la mayoría de su existencia fue de carácter público y estatal y que en los últimos 15 años ha pasado a ser parte de particulares que ¡ah casualidad!, son los mismos que poseen el control de la producción de los bienes de consumo, los periódicos y la mayor parte de las tierras en nuestro continente. Si señor, estamos hablando de la televisión.
La televisión como medio masivo ha sufrido
el proceso de deterioro de sus contenidos, su enfoque y su visión,
producto de la “mercantilización” absoluta a la que se ha visto
sometida. Cuando nos referimos a este aspecto queremos dejar en claro
que el objetivo fundamental pasó de ser la producción de espacios
televisivos que estimularan el pensamiento, la crítica y la
construcción de opinión, a la elaboración en serie de productos
televisivos (como si fueran salchichas) que estimulan el no
pensamiento, la confusión y el consumismo como “respuesta” a dichos
vacíos.
De acuerdo a lo anterior, el enfoque pasó de ser
educativo a simplemente ser un negocio. Sus nuevos propietarios
convirtieron la finalidad de la televisión en la misma que el de sus
empresas de bienes de consumo (fabricar en serie productos para obtener
las mayores utilidades posibles).
Si entráramos a mirar realmente quienes son los propietarios de la televisión masiva en Latinoamérica, nos daríamos cuenta que son los de “siempre”:
Los Santos, Santodomingo y Ardila Lulle en Colombia, los Marinho en Brasil (propietarios del grupo O’globo), los Granier, Bottome y Cisneros en Venezuela, los Ascarraga en México entre otros son en sí, quienes tienen la propiedad sobre lo que se dice y no se dice de manera masiva en nuestros países (poseen las concesiones de televisión abierta). Es así como la libertad de expresión (que realmente es una pseudo libertad de expresión) y el flujo de información como tal se restringen a sus dictámenes. Por lo tanto aquel cuento de que “quien pone la plata es el que manda” aplica en esta situación.
Para sus propietarios no está en juego la creación de programas responsables, que logren y mantengan audiencias independientemente del potencial de compra ¬o la capacidad de voto¬ que puedan tener sus integrantes, la democratización de sus espacios, la participación ciudadana. Está en juego ganar dinero o cumplir con la agenda de algún grupo de interés privado.
Para explicar a fondo la relación
Televisión/Marketing/política tendríamos que remitirnos a la
explicación esbozada en este mismo ensayo al denotar la relación entre
Prensa/Marketing/Política. (Es exactamente la misma con la diferencia
que por ser un medio visual, la televisión logra impactar, sensibilizar
y conmover mas fácilmente, por lo que la manipulación tiene el
componente emocional como diferencial frente a los medios escritos).
Alguien
se preguntará ¿y que sucede cuando los propósitos mercantiles de estos
particulares se ven interrumpidos? ¿Cómo reaccionan dichos grupos
económicos? Sencillo: solo en este punto es cuando los tradicionales
dueños de la opinión pública salen a batirse con capa y espada para
abanderar la “justa causa” de la libertad de expresión.
Para
ejemplificar este punto basta con mirar el caso de Radio Caracas
Televisión: desde José Gregorio Monagas hasta Carlos Andrés Pérez, este
canal nunca tuvo entre los puntos de su agenda la lucha por defender
este derecho, es más, siempre hizo parte del matrimonio hegemónico que
hemos puesto a consideración en estos párrafos
(Marketing/Política/Medios de Comunicación) encubriendo, aliándose
estratégicamente (para cuidar sus intereses económicos) con ls
verdadera represión a la prensa en Venezuela.
Si esta lucha por la no censura hubiese sido parte de su accionar hubiese denunciado en su momento algunos de los siguientes casos:
-La detención ilegal a directores de Prensa por delito de difamación e injuria, como se hizo con Miguel Ángel Capriles en los gobiernos de Rómulo Betancourt y Rafael Caldera (con Caldera a Capriles se le dictó en un tribunal militar una orden de auto de detención y se le despojó de su inmunidad parlamentaria con desenlace final en el asilo pedido al gobierno de Nicaragua)
-Si RCTV realmente fuera el mártir de toda
esta situación hubiese denunciado y condenado abiertamente la
persecución, tortura y asesinato de periodistas, como se hizo con Doris
Francia, Maria Verónica Tessari y Mariela Arévalo. Hubiese puesto en el
ojo del huracán las violaciones de los derechos humanos y la libertad
de expresión durante el gobierno de Jaime Luisinchi entre otros muchos
miles de casos (en donde no mencionamos los miles de casos políticos).
De
todo lo anterior, se pone en evidencia, se hace claro que la pelea en
Venezuela en torno a Radio Caracas Televisión (RCTV) no tiene nada que
ver con la libertad de expresión y de prensa. Es mas, este canal puede
transmitir libremente por cable u otros sistemas. Sólo que no se le
extendió el permiso para la transmisión por canal abierto (entre otros
motivos por suplantar a los actores políticos y fabricar sus mensajes
por medio de difamación y montajes, violar la libertad de información,
participar directamente en el golpe de Estado contra Hugo Chávez, entre
otras conductas alejadas de la responsabilidad social que exige el
Estado y la sociedad a quienes son empresarios, y viendo esto a fondo
la decisión fue tomada con el fin de lograr la desmonopolización de los
medios en Venezuela).
Para quienes objetaron esta medida cabe
aclarar que nadie puede transmitir por canal abierto sin permiso previo
del Estado en ningún país del mundo. La posibilidad de transmisión por
canal abierto en este caso es tentadora porque permite llegar a
cualquier aparato de televisión con una antena, y hasta ahora -salvo
las televisoras estatales- ese había sido en Venezuela un “privilegio
exclusivo” de grandes conglomerados económicos. Y es aquí donde viene
el verdadero fondo de la disputa de Radio Caracas: la torta de la
publicidad.
En realidad eso es lo que realmente buscaban defender. Anualmente la pauta publicitaria de este canal ascendía a unos 167 millones de dólares por año.
Así como hubo una guerra por el petróleo en Estados Unidos, aquí lo que en resumidas cuentas hubo fue una guerra por la pauta publicitaria. El mercado de la publicidad en la televisión venezolana es de alrededor de 500 millones de dólares anuales, y esa torta era repartida entre tres cadenas de televisión privada.
Aquí el problema es que el propietario de los mensajes que se asumen como realidad por parte de la ciudadanía, amaneció una mañana sin dicho privilegio y encima sin la despreciable suma de 167 millones de dólares en su bolsillo. Lo que critica del gobierno de Venezuela “Granier y compañía” no es, por tanto, que se acalle una voz crítica con el poder ¡sino que trate de darle el poder de comunicar y expresarse a otra gente!, a los menos favorecidos, a los marginados, a los que simplemente eran utilizados por millonarios como “Granier y compañía” para que estos siguieran disfrutando de un país entero como si fuera su lugar de vacaciones.
A manera de conclusión podemos decir que la
mejor manera de contrarrestar la hegemonía histórica de los dueños de
los medios de producción, sus estrategas (el marketing y la
publicidad), sus difusores (los medios de comunicación) y sus cómplices
(los gobiernos) es sabiendo cómo funcionan, descubriendo por qué y para
qué hacen lo que hacen, en nombre de quien lo hacen, por medio del
restablecimiento de las comunicaciones entre todos, sin dejarnos aislar
de la “verdadera realidad” para evitar caer en el enajenamiento al que
somete a la ciudadanía la clase dominante, organizándonos,
involucrándonos en los consejos comunales, locales, trabajando bajo la
premisa de actuar “de lo local a lo global”, leyendo entre líneas para
no caer en la trampa de los “intereses creados” detrás del emisor del
mensaje.
De esta manera podremos mirar de manera objetiva y
nos daremos cuenta que las estrategias del trío
política/marketing/medios de comunicación no pueden ser tomadas como
una mala broma de algún ensayista loco que vive bajo los efectos del
prozac mientras delira con ideas “paranoicas”, es algo tangible, algo
real, algo que dista mucho de los “realities” de las cadenas de
televisión de nuestros países y de las telenovelas enlatadas “made in
Colombia, México o Venezuela”. Hay una cosa que queda claro de toda
esta situación: su realidad (la del trío del éxito) no es nuestra
realidad.
Tags: discreto, consumista, encanto, poder, burguesía, Bette, Pandolfi