Las E.T.S. también llamadas venéreas, son aquellas que se adquieren a través de las prácticas sexuales con personas infectadas. Tienen amplia incidencia y difusión y son de constante incremento a nivel mundial pues están relacionas a patrones de comportamiento promiscuo (relaciones sexuales inseguras, sin uso de protección: preservativos), con parejas múltiples, sin cuidado de hábitos de higiene personal. El problema que genera en el ámbito de la salud pública, radica que algunas de éstas enfermedades pueden encontrarse en estadio de cronicidad asintomática, desconocidas o ignoradas por el mismo paciente, que ante parejas sexuales ocasionales no prevenidas, facilita su contagio, haciendo prácticamente imposible la erradicación.
“Son las únicas enfermedades que se adquieren con placer, sin tomar en cuenta el posterior displacer y a veces graves consecuencias que acarrean a la salud ”.
La nucleación de las enfermedades venéreas comprende por lo general, la sífilis, la blenorragia o gonococcia, el chancro blando, el linfogranuloma venéreo, el condiloma acuminado (o papiloma venéreo), y algunas ectoparasitosis como la pediculosis púbica (ladilla). Existen otras infecciones transmitidas por contacto sexual, que sin ser catalogadas de venéreas, ocasionan molestos y recurrentes problemas a las parejas. Tal el caso de la tricomoniasis y la candidiasis, que suelen ser repetidos huéspedes del flujo vaginal. Otras enfermedades que debemos incorporar al grupo de las E.T.S., son: la Hepatitis B y el sindrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) producida por el HIV.
El recrudecimiento de la morbilidad venérea obedece a una multicausalidad, con un común denominador que es la disminución del nivel de vida de la población. Entre las causales de importancia merecen mencionarse a:
La sífilis y la blenorragia han penetrado en todos los grupos de edad, raza y sexo, y en casi todas las regiones geográficas del mundo, tanto urbanas como rurales.
El control de las enfermedades venéreas depende deprincipios que no son secretos de ningún país y que, en realidad, están claramente expuestos en algunas de las más antiguas obras de medicina.
PREVENCIÓN PRIMARIA: Educación Sexual, práctica de sexo seguro, en lo posible relaciones sexuales con pareja estable libre de infección, vigilancia de la higiene personal, consulta periódica al médico especialista para exámenes genitourinarios de control (especialmente en personas trabajadoras sexuales), conocimiento y práctica de las medidas de bioseguridad.
Se deben conocer los aspectos que atañen a la prevención y a la detección precoz:
Se deben identificar a los grupos de riesgo de contraer ETS, que adoptan conductas irresponsables tales como: efectuar relaciones sexuales sin protección y no observar hábitos de higiene sexual.
Una vez que se tenga la información la persona informada debe colaborar con el profesional de la salud en el diagnóstico precoz de las ETS, por medio de la interpretación de síntomas y signos precoces que sean referidos por algún miembro de la familia o la comunidad (eliminación de secreciones por los conductos urogenitales, percepción de ardor o dolor en dicha región, aparición de ganglios inguinales, etc.), ya que de esa manera, se puede llegar a resolver dos problemas: la curación del enfermo con un tratamiento oportuno y evitar la propagación de la enfermedad.
Fuente. medicinayprevención.com
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