Durante estos días, todos los
grandes periódicos de los Estados Unidos han publicado
editoriales criticando a las últimas decisiones y
declaraciones del Presidente Hugo Chávez y su gabinete. Han
distorsionado y manipulado los anuncios sobre la re-nacionalización
de la CANTV, indicando que en Venezuela se están
nacionalizando toda la industria de telecomunicaciones – incluyendo
a los medios de comunicación - en un acto totalitario y de
censura. No mencionan que la CANTV apenas fue nacionalizada en el año
1991 bajo el corrupto mandato de Carlos Andrés Pérez, y
que hoy en día mantiene un monopolio sobre el sector de
telecomunicaciones no-celular. No hablan de los riesgos de tener el
único sistema de telecomunicaciones no-celular en el país
en manos de una sola empresa privada que además forma parte de
una corporación extranjera basada en un país que ha
promovido varios intentos de desestabilizar el gobierno actual.
También estos medios han acusado a Chávez de ser un
gobernante autoritario que esta asumiendo control sobre todos los
poderes del estado, incluyendo a los medios privados y los partidos
políticos. Estos periódicos estadounidenses, como el
New York Times, Washington Post, Los Angeles Times y el Wall Street
Journal, no han tomado el tiempo para investigar los hechos,
verificar sus fuentes ni sus datos, y no han medido el peligroso
impacto de sus escritos en la opinión pública mundial
(o lo han medido y desean provocar una agresión más
fuerte hacia Venezuela). Y estos medios, juntos con casi todos los
grupos internacionales que supuestamente luchan por la libertad de
expresión, la protección de periodistas y los derechos
humanos, como el Comité para Proteger a los Periodistas, el
Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), Reporteros sin Fronteras (RSF)
y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), han lanzado sus voces
en defensa de RCTV y su dueño Marcel Granier, alegando que el
gobierno venezolano esta reprimiendo a la libertad de prensa y
censurando a los medios porque no renovarán la concesión
que se vence en mayo de este año.
Las declaraciones
del IPYS, RSF y la SIP no son nuevos, ni sorprendentes. Estas
organizaciones, todas financiados por el National Endowment for
Democracy y/o el Departamento de Estado a través de la USAID,
repiten estas criticas no fundamentadas año tras año
como parte de su campaña continua en defensa de los intereses
económicos de los grandes medios transnacionales. Realmente no
les interesa la libertad de expresión, porque no defienden a
los derechos de los venezolanos y las venezolanas y los ciudadanos
del mundo de tener información veraz y oportuna sobre lo que
sucede en el país. No reclaman a la falta de diversidad de
voces y opiniones y la clara exclusión de la mayoría
del pueblo venezolano de la pantalla de canales como RCTV. No
acusaron a estos medios corporativos de censura cuando entregaron su
espacio radioeléctrico a los golpistas y saboteadores durante
el golpe de estado en abril 2002 y el subsecuente sabotaje económico
a finales de ese mismo año. Pero más aún,
defienden a un medio multi-millonario sin aplaudir los esfuerzos del
gobierno venezolano de abrir espacios – antes no-existentes – a
los medios comunitarios y los medios alternativos. No reconocen que
cuando Marcel Granier y sus compinches tuvieron el poder político
en el país, no había medios comunitarios y alternativos
porque ellos no los permitían. Y más grave aún
es ver a una organización respetable como el Comité
para Proteger a los Periodistas asociarse con estos grupos
financiados por Washington para defender a un empresario
multi-millonario, cuando debería estar aplaudiendo el hecho de
que ahora, una concesión nacional será democratizada y
estará en manos del pueblo y al servicio de los medios
comunitarios y alternativos, en lugar de estar a la orden de los
multinacionales.
Pero lo más imperdonable de todo es
que hablan de censura, cuando en realidad el tema se trata de una
concesión prestada del estado que lleva condiciones y
requisitos, y cuando esas normas no se cumplen, pues lógicamente
no renovarán la concesión. El gobierno venezolano nunca
ha dicho que va a cerrar ese canal, solo han dicho que no renovarán
la concesión de operar en el espacio público. Incluso,
RCTV podría continuar operando en el espectro privado, en
cable o satélite, como hace el canal de opinión FOX
NEWS.
Ninguno de estos grupos ni medios estadounidenses les
interesa reportar la verdad. Sus declaraciones y escritos sirven para
promover la agenda de su jefe, el gobierno estadounidense, que
seguirá con los intentos de desestabilizar al gobierno
venezolano con el fin de la destrucción de la revolución
bolivariana.
Hipócritamente, es el gobierno de los
Estados Unidos que emplea a la censura y la intimidación para
silenciar a las voces críticas y ahora también a los
abogados que están cumpliendo con sus deberes de proveer
asistencia legal a todo ciudadano que se lo necesite. El Segundo Sub
Secretario de Defensa Charles D. Stimson, declaró esta semana
que los abogados y bufetes que están representando a los
detenidos en la base de Guantánamo están comprometiendo
a los intereses estadounidenses y los intereses de las corporaciones
estadounidenses. Stimson, quien ayudó publicar una lista de
todos los bufetes y abogados que están representando a los
detenidos en Guantánamo, dijo que los otros clientes
corporativos de estos bufetes, que son los despachos de derecho más
grandes del país, deberían forzar sus abogados escoger
entre “trabajar con las corporaciones multi-millonarias o los
terroristas.”
Ya el Departamento de Justicia de Washington
juzgó a una abogada, Lynn Stewart, por haber representado a
uno de los acusados del atentado contra las Torres Gemelas en Nueva
York en el año 1993, acusándola de haber ayudado a su
cliente pasar información a otros terroristas. Ella recibió
una sentencia de 30 años, la cual esta actualmente siendo
apelada. Y ahora están amenazando a los abogados y bufetes que
cumplen con sus principios y ética legal de asegurar la
representación a cada persona que se lo necesite. Y se
pregunta, ¿donde están los reclamos de los defensores
de los derechos humanos?
evagolinger@hotmail.com
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