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La pirámide capitalista original fue creada en Cleveland, EEUU, en 1911, por un sindicato de trabajadores. A la que aparece ante tus ojos yo sólo le he añadido algunos de los medios de comunicación actuales, imitadores de Goebbels. Varias de las grandes mentiras de los imperialistas-capitalistas y sus mass medias:
Primera gran mentira: Exagerar los asesinatos del stalinismo para dar golpes de estado con el cuento de evitar males mayores e incluso asesinar con el mismo cuento Segunda gran mentira- Ganaron la guerra fría a varios lisiados de guerras y los muy necios se creen supermán. Millones de aneciados superficiales, de analfabetos políticos y alienadores periodistas también creen ver a superman en estos supermanes de hojalata made in USA. A este club de superficiales pertenece también Mario Vargas Llosa Tercera gran mentira para negar lo evidente mientras se ejerce a diario |
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Pirámide capitalista. Haz clic en la imagen si deseas verla al completo Ver mural de la pirámide original al completo |
| La explotación capitalista es evidente cuando a una mujer se le paga menos por igual trabajo; es decir, se la explota más que al varón. También es evidente la siguiente: compro un robot por 10000 dólares y le saco a su trabajo 15000; 5000 proceden de su explotación. Imaginemos que los obreros son máquinas. Su explotación consistiría justo en el beneficio obtenido tras pagar los gastos de uso de cada una de ellas y los requeridos para adquirirlas. Más fácil de entender para algunos: contratas a un obrero por 10000 dólares anuales y te produce 15000, 5000 que le has explotado Leer más |
| Cómo se explota a los jornaleros, braceros |
| El principio fundamental de la no violencia se basa en abstenerse de la explotación en todas sus formas. Gandhi |
| Capitalismo: cada empresa una dictadura o dictablanda que ordeña a las vacas: obreros, pequeños campesinos, artesanos, etc, con el cuento del riesgo, no muy distinto a los usados por los esclavistas siglos atrás. Si cada empresa es una dictadura o una dictablanda, el capitalismo será ambas aunque convoque elecciones de accionistas a diario.. El contenido lo es todo y no el nombre ni las autocalificaciones a su favor mientras demonizan a cualquier sociedad sin explotación que se intente construir |
| Laissez Faire, bonitas palabras para un timo |
| Atentado en 1976 contra el vuelo 455 de cubana de aviación. 73 muertos |
| Los más de 7000 artículos del blog |
| El oso espera, al acecho, a que la foca salga a tomar aire. Imítalo en cada uno de los siguientes recuadros. Si posa la flecha del ratón en cualquier artículo, se detendrá la aparición de los siguientes. Si esta está detenida, con un clic en el fondo de la ventana, bastara para que ésta se ponga en marcha y aparezcan nuevos enlaces a artículos, en los que podrá entrar con uno o dos clic en ellos. |
| Artículo donde el diario El Mundo confunde sus deseos con la realidad o a sus lectores? |
| Cuando se comparte dinero... queda la mitad del dinero. Cuando se comparte comida.... queda la mitad de la comida; Cuando se comparte conocimiento ....queda el doble. Telesur |
| Las Venas Abiertas de América Latina |
| ¿Quién te lava el cerebro? ¡Descúbrelo! |
| El Che Guevara en los juicios de Nuremberg |
| ¿Por qué se bloquea a Cuba y no a Arabia, a China, etc? |
| ¿Por qué Hugo Chávez es Líder en Venezuela? |
| Todos mis escritos pueden ser usados bajo licencia Copyleft, Recomiendo traducción a otros idiomas y su correspondiente divulgación |
Mentir sobre el cambio climático
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| Si deseas poner la encuesta en tu blog o web, encontrarás el código en este enlace. |
| Lo más parecido al socialismo somos los organismos pluricelulares más evolucionados. Varios ejemplos de la gran obra realizada durante millones de años por ese “socialismo”: Corazón, pulmones, venas, músculos y huesos equivalen a sectores publicos al servicio de los millones de células que te constituyen y nos constituyen. Entra con un clic en cualquiera de las cuatro imágenes |
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Capitalismo patronista, otra forma de esclavitud: Poco importa la proclamación del trabajo, porque con el nombre de proletariado el esclavo perdura. El que carece de propiedad en nuestras sociedades individualistas, vive obligado a someter su libertad y su fuerza productora al que mejor le pague. El salario es el precio de la servidumbre. Se contrata actualmente en el mercado público al jornalero poco más o menos como se contrataba antes al esclavo. Si la demanda sobrepuja a la oferta, el obrero puede hacerse pagar regularmente el alquiler de la fuerza. Si la demanda es inferior a la oferta, el precío del alquiler baja y queda a unos cuantos la libertad de despedazarse en la disputa por el apetecido mendrugo. Los más deben resignarse a perecer de hambre. Tal es el resultado efectivo de las conquistas democráticas. . Ricardo Mella Cea. Escrito en 1904 |
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El Líbelo Negro del comunismo A la pregunta: ¿Y dónde están las fosas comunes de los inocentes ejecutados, que se suponen millones? tampoco escucharán ninguna respuesta convincente Después de la propaganda antiestalinista de la Perestroika, lo lógico hubiera sido que hubiesen salido a la luz los lugares secretos de enterramientos masivos de millones de víctimas, donde poder levantar obeliscos y memoriales. Pero no hay ni huella de nada de eso. P Krasnov. Leer artículo completo |
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El imperialismo de EE UU surgió de la guerra con una enorme capacidad industrial, agrícola y financiera al mismo tiempo que todos sus competidores potenciales estaban postrados económicamente. Esto era especialmente cierto en el caso de la Unión Soviética. Horowitz cita una notable descripción aparecida en The Observer escrita por el experto ruso Edward Crankshaw: Viajar tan lentamente por tren sobre las recién abiertas vías férreas desde Moscú hacia la nueva frontera en Brest Litovsk en los días posteriores a la guerra, era una experiencia terrible. En cientos, en miles de millas, no había objeto en pie o viviente a la vista.. Cada pueblo estaba arrasado, cada ciudad. No había graneros; no había maquinaria. No había estaciones ni torres de elevación de agua. No había un solo poste de telégrafo en todo ese vasto campo y las amplias fajas de bosques habían sido cortadas por los guerrilleros a lo largo de la línea como protección Leer artículo fuente, de Ernst Mandel A partir de los anteriores hechos históricos, los ideólogos capitalistas han construido una de las mayores mentiras de la historia; su afirmación de que el socialismo fracasó.: La gran mentira del capitalismo: fracasó el socialismo |
| Para ser un 70% de agua, como sucede con el primate bípedo lector, es indispensable la previa existencia del agua. Lo que nos constituye es anterior a nosotros. Por consiguiente, Dios no puede ser un ser vivo consciente creador de todo. Para que él exista es necesario que existan previamente la energía o la materia X de la que estaría hecho. Sólo hay un creador: materia y energía en evolución. Darwin y Walace fueron sus descubridores a nivel de los seres vivos. Los panteístas, a nivel de la materia y la energía. Los seres vivos conscientes o inconscientes somos hijos de ambas. |
| El principio fundamental de la igualdad y el socialismo es la democracia; de lo contrario, la vida social se regiría por la ley del más fuerte o más astuto. Se podría hablar de socialismo pero existiría sólo en el nombre y no en el contenido. Blasapisguncuevas |
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Una critica desde la izquierda rusa. Superar a Chomsky Y mira por donde, que al poco tiempo abre Gorbachov los archivos y se aclaran las auténticas dimensiones de las “atrocidades bolcheviques”, y queda en evidencia que la creación inmortal de Solzhenitsyn no es ninguna “literatura del hecho”, sino más bien literatura fantástica, y, por tanto, acientífica. Leer más |
| Transformación del dinero en capital |
| Albert Einstein: Por qué el socialismo. Entrevista publicada en 1949 |
| Evolución Hacia una Sociedad sin Explotación |
| Efectos agente naranja. Vídeo, 16 segundos que te impactarán |
| Los tres personajes que oprimen a la humanidad |
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Autores Marxistas, Anarquistas, etc Escritos de León Trotsky |

EDUCACIÓNLIBERTARIA
PORLOS BARBAROS
Maravíllame el aturdido despertar de una porción de
inteligencias jóvenes a las ideas nuevas. Y digo nuevas,
sometido un tanto a los serviles modismos de una pobre
literatura que se hincha con palabras y se nutre de vaciedades.
Nuevas no lo son. Cualquier postura que se tome se
acomoda bien a ésta o aquella filosofía del tiempo viejo.
Quitad las formas y las influencias de la época, y lo hallaréis
todo,mejor o peor definido, en la sabiduría vulgar y en la
'sabiduríade casta. Cuestiones de método, injerto de ciencia
desenvueltaen raquíticos arbustos de especulación naciente,
refinamientosde la nerviosidad contemporánea, es cuanto de
novedad puede ofrecerse al incauto lector que busca en el
libro orientaciones sanas para su cerebro. Lo mismo en el
periodo sociológico, que el político y el teológico, se debata
un asunto primordial, un problema único, pero amplísimo,
que abarca la existencia individual y la existencia de la
humanidadentera: el derecho al desenvolvimiento integral.
En cada tiempo, los términos del problema afectan una
forma diferente; pero la incógnita permanece irreductiblemente lo mismo. ´
Y es que, procediendo los hombres por tanteos,a la hora actual todavía no se sabe si hemos dado
con la ecuación que, ligando por sus verdaderas relaciones
los términos verdaderos de la cuestión, nos ha de facilitar
el hallazgo inmediato del valor real de la incógnita.
La anulación del individuo se llama un día fe, después
ciudadanía; el trabajo se organiza un tiempo en la esclavitud,
en la servidumbre luego, en el salariado finalmente. Y
al nacer de las teorías redentoras implica siempre las mismas
pretensiones; ya se llame libre examen, ya igualdad ante la
ley o bien emancipación del esclavo y supresión de la servidumbre,´
para venir a parar, como último término, en la
libertad total de manifestación y de acción y en la igualdad
económicay social. En suma: grados diferentes de una misma
aspiración que se resume en lo que hemos llamado el derecho
de desenvolvimiento integral de la personalidad como productor
y como hombre.
En nuestros días, cuando el pensamiento ha formulado
los mayores atrevimientos, hallada, según creemos,
la ecuación definitiva del problema, las inteligencias se han lanzado
resueltamente por el sendero de las sorpresas intelectuales.
Empiezanlas singularidades, las posturas airosas, los gestos
bellos, y en la infecundidad de un diletantismo personalisimo,
se consuma la obra extraordinaria del levantamiento de una
Babel a la mayor gloria de los egoísmos individuales. En el
despertarde la juventud sólo hay por el momento una cosa
buena, noble, pura: la bondad del propósito. Pero a partir
de esta bondad, cada uno mira para si mismo y con mayor
intensidad hacia el exterior de oropeles y plumajes que
hacia dentro, donde radica el entero y positivo valor de la
personalidad. La multitud queda sacrificada cuando no
sumida en el desprecio olímpico de los escogidos: puesta en
cruzantes, puesta en cruz ahora, puesta en cruz siempre.
Así como tuvo Proudhon y tuvo Marx sus satélites, asi -
como los astros brillantes de la escuela filosófica alemana
hicieronsu obra de proselitismo v dividieron las inteligencias
en tantas cuantas legiones requerían sus distingos sutiles;
así también nuestra juventud, nuestros apóstoles, nuestros
novísimos precursores hanse dividido hasta lo infinito,
sumidos en la beatitud contemplativa de unas cuantas tesis
hermosas, chocantes a veces, a veces crueles y antihumanas.
Marx y Bakunin, Stírner y Nietzsche, Spencer y Guyau,
todos los que han puesto en la labor especulativa un poco
de arte o un poco de ciencia, todos los que han dado una
nota vibrante, tienen a su devoción entusiastas partidarios
cuya visualidad es apta solamente a través de un cristal
único de coloración invariable.
Y allá van los preconizadores, jóvenes y viejos, atrope-
lladamente tras un mundo nuevo, una sociedad libre,
mientras su mentalidad se extravia en el angosto cauce del
dogma y de la secta, mientras su neurósica afectividad se
diluye en una egoística moralidad infecunda, muerta. No
hay liberación allí donde el exclusivismo de una tesis seca
las fuentes de la verdad amplia, grande y generosa. No hay
liberaciónallí donde sólo repercute armoniosamente un
ritmo único. No hay liberación ni mental ni moral. Hay
reproducción, bajo nuevas formas, de las viejas preocupacio-
nes y de las viejas inmoralidades.
La propaganda marcha asi envuelta en todo género de
erroresy particularismos. Quien sólo para mientes en las
necesidades materiales; quien canta monótonamente las
excelenciasde una vida que hasta ahora no merece la pena
de ser vivida; quien se enajena en la contemplación arrobadora
de la belleza harto lejana en medio de las miserias y
de los horrores del momento; quien se encarama a las alturas
de la superhombría y mira con desdén olímpico la pequeñez
de los microbios, que trabajan como lobos y sudan sangre
para que todo esto que vivimos no se derrumbe; quien, en
fín, después de recorrer toda la escala del humanismo senti-
mental, va a encenagarse en la charca del más bestial
egoismo elevado a la categoría de Suprema ley de los hombres.
Entretanto, los supervivientes de la esclavitud
yla servidumbre, los mismos jornaleros del surco, del taller y
dela fabricar, la masa ignorante y grosera que dicen algunos,allá
sedebate y revuelve rabiosa contra, todas las fatalidades
ambientesque la aniquilan. Sojuzgados, sometidos,
materialmenteanulados como hombres por falta de lo que gozan
hastalas bestias, ¿qué gran obra no es la de los obreros.qué
sinsutilezas filosóficas o artisticas está transformandoel
mundoen el fragor de las luchas comtemporaneas?
Lachispa, la luz, estará allí en la mentalidad de losprecursores;
laacción está aquí en el impulso irresistible delos bárbaros.
¿Haydualismo? Si existe búsquese su origen en la seque-
dady el particularismo de los intelectuales, palabreja inven-
tadaen mal hora para acusar la existencia de una causa
más,cuando es preciso que no quede sobre toda la tierra
niun solo muro,ni un solo valladar, ni una divisoria, ni un
amojonamiento.
Preconizamosuna sociedad nueva a nombre de ideales
amplísimosde emancipación integral. ¿Nos hemos emanci-
padonosotros mismos moral e intelectualmente? Mostramos
acada paso nuestros exclusivismos hasta el punto de que
mientrasabajo — permítaseme este lenguaje clásico de los
tiemposheroicos de la sensiblería democrática y socialista —
quemientras abajo, digo, se bate el cobre todos los días,
arriba,entre los que alardean, quedamente o en alta voz,
deuna superioridad harto dudosa, se bate... la tontuna teo-
rizante,se hace alarde de. fatuidades intelectuales necias y
selibra la batalla de los mezquinos personalismos y de los
rencorcillosmal encubiertos.
Seme dirá que entre la multitud grosera e ignorante,
queasi entre los campesinos extenuados por un trabajo
aplastante,como entre los obreros industriales embrutecidos
porla fábrica, cuando no por la taberna, también la pasión
haceestragos y el raquitismo de miras y la envidia y el en-
conoesterilizan la fuerza necesaria a la emancipación per-
sonaly a la emancipación colectiva. Mas cuando esa fuerza
essacudida por cualquier circunstancia, la legión de esclavos
sobrepónesea todas las minucias; y entonces es menester
entonarhimnos a la bravura, al espíritu grande de solidaridad,
alos arrestos heroicos de los bárbaros. Hablad de
aquelmágico erguirse del proletariado barcelonés, hablad
delobrero de La Coruña, de Badajoz, de La Línea, de Se-
villav de tantas ciudades que hicieron en pocas horas por
eladvenimiento de la revolución más que las innumerables
ylargas tiradas de artículos y de discursos de losintelectuales.
Salidde España: Holanda, Italia, Norte América, la
RepúblicaArgentina, ¿no han presentado en linea de batalla
enormesmasas conscientes de trabajadores solídarios en la
másamplia y generosa labor humana?
Esmenester aniquilar el prurito teorizante, dar garrote
vila todos los exclusivismos: al dogma, al espíritu sectario.
¿Autoliberaciónse ha dicho? Pues es preciso desembarazare
delos prejuicios de escuela, de los errores de método, de los
viciosde estudio. Todo es verdad fuera de cualquier particu-
larismodoctrinal. Exáltese cuanto se quiera la personalidad,
quecontra el encogimiento cobarde del individuo sometido
atodas las brutalidades de la fuerza que le anula, grande,
formidablees necesario que sea la reacción provocada. Cán-
tesecon fuerte y vigorosa voz la vida, la vida digna de ser
vividaque contra el moribundo aliento de una humanidad
sojuzgada,famélica y enferma, enérgica, decisiva ha de ser
lapócima que le retorne a las esplendideces de la existencia
sanaalegre y satisfecha. Ríndase a la belleza, el arte, el tri-
butode los más puros entusiasmos, que contra la fealdad
espantosade una sociedad que se arrastra en todas las pes-
tilenciasy suciedades de la bestialidad, ha de ser necesaria-
mentepoderoso el reactivo. Llevemos tan allá como quepa
enlos espacios de nuestra mentalidad la supremacía del
hombre,su propio yo como eje de toda la existencia; que
habituadosa la vida servil, somos incapaces de comprender
quetodo se deriva de nosotros mismos y que el más hermoso
idealde todos los ideales es aquel que formulamos al afirmar
quela labor de los siglos y de las generaciones no es para
elhombre más que uno: el de superarse a sí mismo. Vayamos
trasel hombre nuevo, trepemos animosos por los abruptos
riscos;que la fe, sin embargo, no nos ciegue hasta el punto
deolvidar que no hay un término para el desenvolvimiento
humano;que el ideal se aleja tanto más cuanto más a él
nosaproximamos; que la cima, en fin, es inaccesible. Pero
abramosde par en par las puertas de nuestro entendimiento,
reuniendoen una amplia síntesis el contenido de la aspiración
suprema,de la cual no son más que elementos componentes
todasesas parciales doctrinas que parecen dividir a
lasfalanges que preconizan una sociedad libre. El desarrollo
integralde la personalidad, el anarquismo sin prejuicios, sin
particularismos,tal es la expresión genérica, universal, posi-
tivade tantas y tantas al parecer divergentes tesis de nues-
trosjóvenes, de nuestros precursores y de nuestros propa-
gandistas.
Cuandoesto se haya hecho habrá comenzado la autoliberación,
cuyanecesidad viene impuesta por el desarrollo de las ideas
ylas exigencias de la lucha. Pero no habrá hecho
másque comenzar. Faltará todavía que nadie se encierre en
sutorre de marfil, que nadie pretenda quedarse en las cumbres
delsaber, engreído que se desvanece con los zahumerios
desu propia soberbia. Antes que seres pensantes, antes que
artistas,somos animales de carne y hueso que necesitamos
nutrirnos,llenar el estómago, cumplir todas las funciones
fisiológicas,acallar la bestia para que el hombre surja. Es
menestermirar a las multitudes que mal comen y mal visten,
quelo ignoran todo porque de todo carecen, que arrastran
unaexistencia más miserable que la de los brutos; y mirarlas,
nopor caridad ni por humanidad sino porque tienen el
mismísimoderecho, a su total desenvolvimiento que el más
pulcro,el más sabio, el más esteta de los intelectuales, delos
escogidos;porque la emancipación, para ser real y efectiva,
hade ser universal, que en medio de un rebaño de hombres
nadiepodría gloriarse de gozar libertad, bienestar y paz.
Sino hubiere intima comprensión entre todos los que de
unmodo o de otro sufren las consecuencias de los anacro-
nismossociales; si se hiciere de los ideales modernos regalo
exquisitode los entendimientos superiores y se dejara a la
masaignorante — que no lo es más que en los términos de
unapetulancia sabia inaguantable —; si se dejara a los
bárbarosabandonados a su estultez y a su miseria, ni la eman-
cipaciónllegaría jamás para los humanos, ni sería, enúltimo
término,para los que la fian a su propio esfuerzo
ya su propio valer, más queun espejismo que, al cabo, les llevaría
ala negación y a la degradación de si mismos.
Porlos bárbaros ha de ser el lema de los preconizadores
deuna sociedad nueva. Pan, mucho pan para los estómagos
vacíos;abrigo confortable y abundante para los ateridos de
frío,para los desnudos; vivienda amplia, bien oreada, con
muchaluz y alegría para los que se acurrucan en sombríos
tugurios;y venga luego, o mejor al propio tiempo, ciencia,
muchaciencia; arte, mucho arte; venga la vida gozada inten-
samenteen todas sus modalidades; venga la obra persona-
lisimade trepar por los abrupto? riscos; venga el caminar
sintregua tras el más allá jamás logrado. Cada uno
denosotros no vale más quesu vecino por misero que sea. No vale
unabuena pluma, una bella palabra más que un golpe de
martilloque forja el hierro, que labra la piedra, que abre
lamina; no vale más que la cuerda por donde el pocero se
descuelgapara limpiar las basuras comunes. No debería ser
menesterque tal se dijera a las alturas sociológicas a que
hemosllegado y de que muchos se envanecen; pero lo es, sin
dudaninguna, porque todavía estamos en las mantillas de
unaliberación muy voceada, pero incumplida.
Esnecesaria esta liberación para todos los preconizadores
deuna sociedad libre. No hagamos, por ello, capillas; no
levantemosmuros divisorios. La anarquía es la aspiración
ala integralldad de todos los desenvolvimientos. Trabajemos,
pues,en bloque por la emancipación de todos los hombres,
emancipacióneconómica, emancipación intelectual,
emancipaciónartística y moral.
Lapobre presunción de un puñado de hombres que haya
podidoconcebir con alguna amplitud este porvenir hermoso
ygrande, humanamente justo, vale bien poco. Son los bár-
baroslo
EDUCACIÓNLIBERTARIA
PORLOS BARBAROS
Maravíllame el aturdido despertar de una porción de
inteligencias jóvenes a las ideas nuevas. Y digo nuevas,
sometido un tanto a los serviles modismos de una pobre
literatura que se hincha con palabras y se nutre de vaciedades.
Nuevas no lo son. Cualquier postura que se tome se
acomoda bien a ésta o aquella filosofía del tiempo viejo.
Quitad las formas y las influencias de la época, y lo hallaréis
todo,mejor o peor definido, en la sabiduría vulgar y en la
'sabiduríade casta. Cuestiones de método, injerto de ciencia
desenvueltaen raquíticos arbustos de especulación naciente,
refinamientosde la nerviosidad contemporánea, es cuanto de
novedad puede ofrecerse al incauto lector que busca en el
libro orientaciones sanas para su cerebro. Lo mismo en el
periodo sociológico, que el político y el teológico, se debata
un asunto primordial, un problema único, pero amplísimo,
que abarca la existencia individual y la existencia de la
humanidadentera: el derecho al desenvolvimiento integral.
En cada tiempo, los términos del problema afectan una
forma diferente; pero la incógnita permanece irreductiblemente lo mismo. ´
Y es que, procediendo los hombres por tanteos,a la hora actual todavía no se sabe si hemos dado
con la ecuación que, ligando por sus verdaderas relaciones
los términos verdaderos de la cuestión, nos ha de facilitar
el hallazgo inmediato del valor real de la incógnita.
La anulación del individuo se llama un día fe, después
ciudadanía; el trabajo se organiza un tiempo en la esclavitud,
en la servidumbre luego, en el salariado finalmente. Y
al nacer de las teorías redentoras implica siempre las mismas
pretensiones; ya se llame libre examen, ya igualdad ante la
ley o bien emancipación del esclavo y supresión de la servidumbre,´
para venir a parar, como último término, en la
libertad total de manifestación y de acción y en la igualdad
económicay social. En suma: grados diferentes de una misma
aspiración que se resume en lo que hemos llamado el derecho
de desenvolvimiento integral de la personalidad como productor
y como hombre.
En nuestros días, cuando el pensamiento ha formulado
los mayores atrevimientos, hallada, según creemos,
la ecuación definitiva del problema, las inteligencias se han lanzado
resueltamente por el sendero de las sorpresas intelectuales.
Empiezanlas singularidades, las posturas airosas, los gestos
bellos, y en la infecundidad de un diletantismo personalisimo,
se consuma la obra extraordinaria del levantamiento de una
Babel a la mayor gloria de los egoísmos individuales. En el
despertarde la juventud sólo hay por el momento una cosa
buena, noble, pura: la bondad del propósito. Pero a partir
de esta bondad, cada uno mira para si mismo y con mayor
intensidad hacia el exterior de oropeles y plumajes que
hacia dentro, donde radica el entero y positivo valor de la
personalidad. La multitud queda sacrificada cuando no
sumida en el desprecio olímpico de los escogidos: puesta en
cruzantes, puesta en cruz ahora, puesta en cruz siempre.
Así como tuvo Proudhon y tuvo Marx sus satélites, asi -
como los astros brillantes de la escuela filosófica alemana
hicieronsu obra de proselitismo v dividieron las inteligencias
en tantas cuantas legiones requerían sus distingos sutiles;
así también nuestra juventud, nuestros apóstoles, nuestros
novísimos precursores hanse dividido hasta lo infinito,
sumidos en la beatitud contemplativa de unas cuantas tesis
hermosas, chocantes a veces, a veces crueles y antihumanas.
Marx y Bakunin, Stírner y Nietzsche, Spencer y Guyau,
todos los que han puesto en la labor especulativa un poco
de arte o un poco de ciencia, todos los que han dado una
nota vibrante, tienen a su devoción entusiastas partidarios
cuya visualidad es apta solamente a través de un cristal
único de coloración invariable.
Y allá van los preconizadores, jóvenes y viejos, atrope-
lladamente tras un mundo nuevo, una sociedad libre,
mientras su mentalidad se extravia en el angosto cauce del
dogma y de la secta, mientras su neurósica afectividad se
diluye en una egoística moralidad infecunda, muerta. No
hay liberación allí donde el exclusivismo de una tesis seca
las fuentes de la verdad amplia, grande y generosa. No hay
liberaciónallí donde sólo repercute armoniosamente un
ritmo único. No hay liberación ni mental ni moral. Hay
reproducción, bajo nuevas formas, de las viejas preocupacio-
nes y de las viejas inmoralidades.
La propaganda marcha asi envuelta en todo género de
erroresy particularismos. Quien sólo para mientes en las
necesidades materiales; quien canta monótonamente las
excelenciasde una vida que hasta ahora no merece la pena
de ser vivida; quien se enajena en la contemplación arrobadora
de la belleza harto lejana en medio de las miserias y
de los horrores del momento; quien se encarama a las alturas
de la superhombría y mira con desdén olímpico la pequeñez
de los microbios, que trabajan como lobos y sudan sangre
para que todo esto que vivimos no se derrumbe; quien, en
fín, después de recorrer toda la escala del humanismo senti-
mental, va a encenagarse en la charca del más bestial
egoismo elevado a la categoría de Suprema ley de los hombres.
Entretanto, los supervivientes de la esclavitud
yla servidumbre, los mismos jornaleros del surco, del taller y
dela fabricar, la masa ignorante y grosera que dicen algunos,allá
sedebate y revuelve rabiosa contra, todas las fatalidades
ambientesque la aniquilan. Sojuzgados, sometidos,
materialmenteanulados como hombres por falta de lo que gozan
hastalas bestias, ¿qué gran obra no es la de los obreros.qué
sinsutilezas filosóficas o artisticas está transformandoel
mundoen el fragor de las luchas comtemporaneas?
Lachispa, la luz, estará allí en la mentalidad de losprecursores;
laacción está aquí en el impulso irresistible delos bárbaros.
¿Haydualismo? Si existe búsquese su origen en la seque-
dady el particularismo de los intelectuales, palabreja inven-
tadaen mal hora para acusar la existencia de una causa
más,cuando es preciso que no quede sobre toda la tierra
niun solo muro,ni un solo valladar, ni una divisoria, ni un
amojonamiento.
Preconizamosuna sociedad nueva a nombre de ideales
amplísimosde emancipación integral. ¿Nos hemos emanci-
padonosotros mismos moral e intelectualmente? Mostramos
acada paso nuestros exclusivismos hasta el punto de que
mientrasabajo — permítaseme este lenguaje clásico de los
tiemposheroicos de la sensiblería democrática y socialista —
quemientras abajo, digo, se bate el cobre todos los días,
arriba,entre los que alardean, quedamente o en alta voz,
deuna superioridad harto dudosa, se bate... la tontuna teo-
rizante,se hace alarde de. fatuidades intelectuales necias y
selibra la batalla de los mezquinos personalismos y de los
rencorcillosmal encubiertos.
Seme dirá que entre la multitud grosera e ignorante,
queasi entre los campesinos extenuados por un trabajo
aplastante,como entre los obreros industriales embrutecidos
porla fábrica, cuando no por la taberna, también la pasión
haceestragos y el raquitismo de miras y la envidia y el en-
conoesterilizan la fuerza necesaria a la emancipación per-
sonaly a la emancipación colectiva. Mas cuando esa fuerza
essacudida por cualquier circunstancia, la legión de esclavos
sobrepónesea todas las minucias; y entonces es menester
entonarhimnos a la bravura, al espíritu grande de solidaridad,
alos arrestos heroicos de los bárbaros. Hablad de
aquelmágico erguirse del proletariado barcelonés, hablad
delobrero de La Coruña, de Badajoz, de La Línea, de Se-
villav de tantas ciudades que hicieron en pocas horas por
eladvenimiento de la revolución más que las innumerables
ylargas tiradas de artículos y de discursos de losintelectuales.
Salidde España: Holanda, Italia, Norte América, la
RepúblicaArgentina, ¿no han presentado en linea de batalla
enormesmasas conscientes de trabajadores solídarios en la
másamplia y generosa labor humana?
Esmenester aniquilar el prurito teorizante, dar garrote
vila todos los exclusivismos: al dogma, al espíritu sectario.
¿Autoliberaciónse ha dicho? Pues es preciso desembarazare
delos prejuicios de escuela, de los errores de método, de los
viciosde estudio. Todo es verdad fuera de cualquier particu-
larismodoctrinal. Exáltese cuanto se quiera la personalidad,
quecontra el encogimiento cobarde del individuo sometido
atodas las brutalidades de la fuerza que le anula, grande,
formidablees necesario que sea la reacción provocada. Cán-
tesecon fuerte y vigorosa voz la vida, la vida digna de ser
vividaque contra el moribundo aliento de una humanidad
sojuzgada,famélica y enferma, enérgica, decisiva ha de ser
lapócima que le retorne a las esplendideces de la existencia
sanaalegre y satisfecha. Ríndase a la belleza, el arte, el tri-
butode los más puros entusiasmos, que contra la fealdad
espantosade una sociedad que se arrastra en todas las pes-
tilenciasy suciedades de la bestialidad, ha de ser necesaria-
mentepoderoso el reactivo. Llevemos tan allá como quepa
enlos espacios de nuestra mentalidad la supremacía del
hombre,su propio yo como eje de toda la existencia; que
habituadosa la vida servil, somos incapaces de comprender
quetodo se deriva de nosotros mismos y que el más hermoso
idealde todos los ideales es aquel que formulamos al afirmar
quela labor de los siglos y de las generaciones no es para
elhombre más que uno: el de superarse a sí mismo. Vayamos
trasel hombre nuevo, trepemos animosos por los abruptos
riscos;que la fe, sin embargo, no nos ciegue hasta el punto
deolvidar que no hay un término para el desenvolvimiento
humano;que el ideal se aleja tanto más cuanto más a él
nosaproximamos; que la cima, en fin, es inaccesible. Pero
abramosde par en par las puertas de nuestro entendimiento,
reuniendoen una amplia síntesis el contenido de la aspiración
suprema,de la cual no son más que elementos componentes
todasesas parciales doctrinas que parecen dividir a
lasfalanges que preconizan una sociedad libre. El desarrollo
integralde la personalidad, el anarquismo sin prejuicios, sin
particularismos,tal es la expresión genérica, universal, posi-
tivade tantas y tantas al parecer divergentes tesis de nues-
trosjóvenes, de nuestros precursores y de nuestros propa-
gandistas.
Cuandoesto se haya hecho habrá comenzado la autoliberación,
cuyanecesidad viene impuesta por el desarrollo de las ideas
ylas exigencias de la lucha. Pero no habrá hecho
másque comenzar. Faltará todavía que nadie se encierre en
sutorre de marfil, que nadie pretenda quedarse en las cumbres
delsaber, engreído que se desvanece con los zahumerios
desu propia soberbia. Antes que seres pensantes, antes que
artistas,somos animales de carne y hueso que necesitamos
nutrirnos,llenar el estómago, cumplir todas las funciones
fisiológicas,acallar la bestia para que el hombre surja. Es
menestermirar a las multitudes que mal comen y mal visten,
quelo ignoran todo porque de todo carecen, que arrastran
unaexistencia más miserable que la de los brutos; y mirarlas,
nopor caridad ni por humanidad sino porque tienen el
mismísimoderecho, a su total desenvolvimiento que el más
pulcro,el más sabio, el más esteta de los intelectuales, delos
escogidos; porque la emancipación, para ser real y efectiva,
ha de ser universal, que en medio de un rebaño de hombres
nadie podría gloriarse de gozar libertad, bienestar y paz.
Sino hubiere intima comprensión entre todos los que de
un modo o de otro sufren las consecuencias de los anacro-
nismos sociales; si se hiciere de los ideales modernos regalo
exquisito de los entendimientos superiores y se dejara a la
masa ignorante — que no lo es más que en los términos de
una petulancia sabia inaguantable —; si se dejara a los
bárbaros abandonados a su estultez y a su miseria, ni la eman-
cipaciónl legaría jamás para los humanos, ni sería, en último
término,para los que la fian a su propio esfuerzo
y a su propio valer, más que un espejismo que, al cabo, les llevaría
a la negación y a la degradación de si mismos.
Por los bárbaros ha de ser el lema de los preconizadores
de una sociedad nueva. Pan, mucho pan para los estómagos
vacíos; abrigo confortable y abundante para los ateridos de
frío, para los desnudos; vivienda amplia, bien oreada, con
mucha luz y alegría para los que se acurrucan en sombríos
tugurios; y venga luego, o mejor al propio tiempo, ciencia,
mucha ciencia; arte, mucho arte; venga la vida gozada inten-
samente en todas sus modalidades; venga la obra personalisimade trepar por los abrupto? riscos; venga el caminar
sin tregua tras el más allá jamás logrado. Cada uno
de nosotros no vale más que su vecino por misero que sea. No vale
una buena pluma, una bella palabra más que un golpe de
martillo que forja el hierro, que labra la piedra, que abre
la mina; no vale más que la cuerda por donde el pocero se
descuelga para limpiar las basuras comunes. No debería ser
menester que tal se dijera a las alturas sociológicas a que
hemosllegado y de que muchos se envanecen; pero lo es, sin
duda ninguna, porque todavía estamos en las mantillas de
una liberación muy voceada, pero incumplida.
Es necesaria esta liberación para todos los preconizadores
de una sociedad libre. No hagamos, por ello, capillas; no
levantemos muros divisorios. La anarquía es la aspiración
a la integralldad de todos los desenvolvimientos. Trabajemos,
pues,en bloque por la emancipación de todos los hombres,
emancipación económica, emancipación intelectual,
emancipación artística y moral.
La pobre presunción de un puñado de hombres que haya
podido concebir con alguna amplitud este porvenir hermoso
y grande, humanamente justo, vale bien poco. Son los bárbaros lo
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