Para el Partido Comunista de Salamanca (PCE), el despido masivo de 400 trabajadores en Qualytel, demuestra que la única receta de las empresas de Salamanca para afrontar la crisis económica es ACUDIR A LOS DESPIDOS. La consecuencia de esta estrategia de despidos es el aumento del desempleo, que pagamos las y los trabajadores.Desde el PCE-Salamanca, demandamos a la empresa que devuelva a la Administración todo el dinero público que ha recibido en subvenciones, dinero que se le concedió con el objetivo de que se quedara en Salamanca.
Asímismo, criticamos a la Administración que el modelo económico salmantino, basado en el turismo de fin de semana, subvencionar a la empresa con subvenciones a fondo perdido pero sin contraprestación (suelo barato, mano de obra barata, transporte, infraestructuras) y la construcción de segunda residencia, es un modelo económico que al final crea despoblación y paro. En una provincia como Salamanca, con una de las Universidades mejores de Europa, es un contrasentido.
La alternativa que se propone desde el PCE-Salamanca es revolucionar nuestro modelo económico y basarlo en la creación de servicios sociales e industria, para elevar los salarios y crear empleo. La única forma de que la crisis no la paguen los trabajadores mediante el desempleo, como en este caso como de Qualytel, es situar el sector público como motor de la economía, mediante servicios sociales y una política industrial liderada desde lo público. Con un objetivo claro: una política económica dirigida a crear empleo y a subir los salarios.
El PCE-Salamanca anuncia que va a centrar su actividad política de este año en impulsar movilizaciones contra los efectos de la crisis y en impulsar alternativas económicas serias y viables para Salamanca, con el objetivo del pleno empleo y la subida salarial, campaña que comenzará en septiembre.
Populismo neoliberal: atacar los impuestos, los derechos sindicales y negar con la excusa del riesgo la explotación capitalista que ejercen y disfrutan. Muchos de ellos padecen una absoluta indiferencia hacia la pobreza y el analfabetismo, que bien podría considerarse otra especie de autismo. Les encantan los golpes de estado en cuanto alguien se atreve a dar los primeros pasos hacia una sociedad sin real explotación, o menor, y a distribuir mejor la riqueza, incluída el trabajo mediante la reducción de jornada y aumento de vacaciones. Como no desean compartir, la destrucción de recursos se acelerará peligrosamente para toda la humanidad, entre la que ellos no se encuentran pues carecen de humanismo, y consideran infrahumana por complejo de superioridad. La ambición desmedida de los capitalistas provoca y provocará guerras externas e internas.al querer acaparar la manta con las que cubrimos nuestras necesidades. San Ambrosio decía que el que se apropia de más de lo que necesita es un ladrón.
Detrás de un neoliberal se encuentra el conservadurismo de las peores costumbres a la hora de distribuir recursos. Son los herederos de los que un siglo atrás le hacían la guerra a los liberales. Hoy están casados por miedo interesado al socialismo. Blasapisguncuevas

Seamos creativos en economía. Imaginemos que usamos las ideas de David Ricardo, Adam Smith y Karl Marx sobre el valor de un producto. Si tal objeto ha necesitado 10 días y 5 trabajadores para producirlo, la jornada laboral ha sido de 8 horas, en total 400 horas, 80 por trabajador, (Cada hora equivaldrá a 5 euros, bolivarés, dólares). Deben sumarse el capital fijo, el coste de los materiales, de la energía.Imaginemos que ese coste son 200 monedas, cualquiera de las anteriores. Pues bien el objeto final deberá valer: 400X5=2000+ 200= 2200. Cada obrero cobraría 400 monedas a los diez días. El producto final vale 2200 monedas, según Marx. Pues bien, ese producto podría venderse por un 50% más de su valor en horas de trabajo. Ese 50% iría al estado, administración, para que realizase inversiones, para pagas de jubilación, mantener un adecuado sistema educativo y sanitario, etc. la durabilidad objetiva del objeto también deberá tenerse en cuenta a la hora de elegir su precio.












Libertad para los cinco, no para el terrorista Posada Carriles, ni demás vampiros hambrientos de plusvalía