El concepto teológico, filosófico y antropológico Dios hace referencia a una suprema deidad adorada por algunas religiones, en especial las de origen abrahámico y aquellas relacionadas. Su conceptualización ha sido tema de debate en casi todas las civilizaciones humanas.
El vocablo «dios» se escribe en español con mayúscula como sustantivo propio cuando se refiere a la idea de ser supremo de las religiones monoteístas, como son el judaísmo, el cristianismo, el islam y, quizá en menor medida, el zoroastrismo o mazdeísmo.
En la tradición cristiana, desde la Edad Media, Dios es objeto de estudio de la teología. Desde tiempos de Santo Tomás de Aquino (1225-1274), se asume que la existencia de Dios no es tarea comprobable por el método científico, sino que su existencia ha de demostrarse en el ámbito de la metafísica.
En el Islam, el Corán no discute en profundidad el tema de demostrar la existencia de Dios, ya que dice ésta es confirmada por el instinto humano puro y sano (así como por la mente no contaminada con «la impureza del politeísmo»
. Más aún, la afirmación de la Unidad Divina, es algo natural e instintivo.[1] [2]
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La definición más común de Dios es como ser supremo, omnipotente, omnipresente y omnisciente.[3] Creador, protector, juez y, en algunas religiones, salvador del universo y la humanidad. No es posible definirlo como algo conocido y establecer una descripción exacta y certera, por lo que la aceptación de su existencia y presencia viene dada por cada individuo, basándose en alguna de las religiones del mundo o por experiencia propia. Sobre esta definición existen variaciones:[4]
Esta teoría encierra una aporía que es sostener un Dios en crecimiento, lo que sería contradictorio con la elemental concepción de que Dios o es infinito (por tanto no se expande) o no sería Dios. Además es una teoría que arroga funciones divinas al ser humano, el hombre sería el ser piadoso y Dios no. Ergo el ser humano estaría por encima de Dios, sería en efecto divino, ya que poseería el atributo de la piedad. Esto teológicamente constituye soberbia, que es la proposición del ser humano como ser por encima de Dios. Ver Teología
En las grandes religiones monoteístas judaísmo, cristianismo, islamismo, fe bahá'í y sijismo, el término «Dios» se refiere a la idea de un ser supremo, infinito, perfecto, creador del universo, que sería pues, el comienzo y el final de todas las cosas. Dentro de las características principales de este Dios Supremo estarían principalmente:
Postulan que Dios es un ser amoroso con su creación y justo. Por medio del Espíritu Santo, Dios puede instrumentalizar a personas escogidas para realizar su obra. Dios es además inteligencia y además puede expresar emociones como ira, alegría o tristeza.
El hombre puede hablar y comunicarse directamente con Dios, sin intermediarios, mediante la oración, puede recibir revelaciones personales, sabiduría e inteligencia adicional para entender los misterios de Dios. Dios además hace revelaciones a profetas, cara a cara, como es el caso de Moisés, Elías y otros profetas. La obra de Dios es dar a los hombres el regalo de la salvación y la vida eterna.
En castellano, al igual que en las otras lenguas romances, la palabra «Dios» viene directamente del latín deus, ‘deidad, dios’.
Como curiosidad, podemos decir que es idéntica en pronunciación al griego Διός (diós), forma genitiva de Zeus (nombre del dios principal de los griegos). Incluso algunos filólogos consideran que la palabra latina deus proviene del griego Ζέυς (Zeus); aunque también es muy plausible que sea una simple variación fonética de θεός (theós), que significa igualmente ‘deidad, dios’. En lenguas precolombinas, teotl significa dios, este término también es similar a deus.
El latín deus, en otras lenguas romances, derivó en deus (gallego y portugués), dieu (francés), dio (italiano) y déu (catalán).
Hay una serie de nombres de Dios en las lenguas indoeuropeas que se interpretan como derivadas de una única forma original, protoindoeuropea, Dyeus. Éste habría sido el nombre del Dios dominante del panteón protoindoeuropeo. Encontramos una forma próxima a la original en el sánscrito antiguo: deiw-os. El nombre aparece sistemáticamente asociado en la mayoría de los casos a p’ter, que significa padre. En el sánscrito tardío esta forma ha evolucionado a Dyaus Pitar. Entre las diversas derivaciones tenemos el griego Zeus Pater cuya forma latinizada es Iu Piter (Júpiter), y también la expresión latina tardía, nuevamente derivada del griego, Deus Pater, que en español evoluciona a ‘Dios Padre’. En las lenguas germánicas la palabra para designar a Dios tiene la raíz got-, de donde vienen god (inglés) o gott (alemán). De esta misma raíz podría derivarse el nombre del pueblo godo. El origen de la palabra gott es muy antiguo y solo pudo haberse originado de las lenguas germanas antiguas. Las lenguas iranias utilizan esta misma raíz indoeuropea: así en persa moderno se dice jodā (خدا
, y en kurdo, xhwedê. La raíz se origina del segundo participio sustantivado del indogermánico *ghuto-m, de la raíz verbal *ghau (‘llamar, hacer una llamada&rsquo
. De esta manera, Dios sería ‘el ser llamado’.
El nombre Yahvé o su derivación Jehová procede del hebreo yhwh y no guarda parentesco con ninguna de las formas indoeuropeas de designar al dios supremo. Yahvé es el nombre propio bíblico de Dios, mientras que para referirse a la divinidad de un modo genérico las lenguas semíticas poseen la raíz El, que ha dado lugar, entre otras, al árabe Allah o al hebreo Elohim.
Deus, Dio, Dios....surje de las formas del verbo auxiliar y ESAN (DECIR), "Zer DIO?"( ¿que dice? ¿que ha dicho?). "Zer diosku? (¿que nos dice?)"Decir" tiene las misma procedencia, observense, Di, Digo, Dijo, Dicho, Dictado, Dialogo, etc. y como cambia a, Decimos, Decir. Pater...surje de "bat ere" (alguno). La ausencia de padre es el problema para la descendencia. Yahvé....IABE (dueño, amo). La forma hebraica EL en euskera significa LLEGAR, recordemnos que siempre estuvieron esperando la llegada del MESIAS....ELE es la palabra respecto al significado. ELE-ANITZ ( pluri-lingue). La forma ALA .. AHAL (poder, poseer). Estas dos formas AL, el "potencial", el "poder" y EL "la palabra", "lo que llegara", introducen al entendimiento del valor de la LENGUA respeto a la interpretación de la Vida. Recordemos que todos dicen, "Al principio fue la palabra, y esta se cumplía". Las sociedades desde las cuales han surgido las religiones, siempre fueron conscientes de que la comprensión primera Y ÚLTIMA surgio con la LENGUA PRIMERA. Expresion directa del acierto en la vida o entendimiento con La LEY NATURAL, dios, o como se quiera llamar.
En castellano se refiere al dios del judaísmo, el cristianismo, el islam y, a veces, del hinduismo con letra mayúscula («Dios»
como se hace con cualquier nombre propio. Pero también los pronombres y adjetivos relativos a Dios se escriben con mayúscula, como fórmula de respeto (cf. la segunda persona de cortesía en alemán, Sie, va siempre con mayúscula); por ejemplo, se escribe «el Señor», «Él», «Su», «Tú», «Vos», etcétera.
En castellano, el vocablo «Dios» se utiliza para referirse a la deidad suprema de las religiones monoteístas. Sin embargo, no siempre se traducen los nombres que en otras religiones designan al mismo Dios, o a un concepto semejante, sino que se citan en la lengua del país de origen. Algunos nombres que se refieren o se pueden referir al mismo Dios:
Yhwh en fenicio (desde el 1100 a. C. hasta 300 d. C.), en arameo (desde el siglo X a. C. hasta el siglo I d. C.) y en caracteres hebreos modernosLos primeros nombres escritos de Dios que se conocen en la humanidad son Atum, Path y Ra.
en hebreo) es el nombre original del dios creador, revelado por él mismo al profeta Moisés. Primeramente usado por las comunidades judías y luego por las cristianas. Suele traducirse como ‘el que es’ o ‘el que vive’. Esta grafía hebrea יהוה es conocida por el vocablo griego tetragrámaton. En el culto judío este nombre nunca se pronuncia aunque aparezca escrito en los textos religiosos, diciéndose en su lugar Adonai, que significa ‘el Señor’. Por el hecho que en el texto hebreo no hay vocales, no se sabe como pronunciar exactamente el Nombre (que los Sabios Hebreos trasmitían oralmente a sus alumnos) y por ello los hay que usan la trascripción de Yahveh mientras que otros utilizan el nombre Jehová, yuxtaponiendo las vocales de Adonai a las consonantes de YHWH. La práctica judía de sustituir el nombre divino por títulos como, se adoptó en copias posteriores de la Septuaginta griega, la Vulgata latina y en muchas otras traducciones, antiguas y modernas, por lo que hay traducciones al castellano de la Biblia que sustituyen el nombre hebreo por ‘Señor’. En 1611, la versión inglesa de la Biblia del rey Jacobo utilizaba cuatro veces el nombre de Jehová.
: ‘señor dios que ilumina el cielo’, en el shintoísmo de Japón.
en el shintoísmo antiguo.
en la Iglesia ortodoxa de Etiopía.
en euskera.En el Oriente antiguo muchas ciudades tenían su propio dios local, aunque esta adoración de un solo dios no implicó la negación de la existencia de otros dioses.
El culto iconoclasta del dios solar egipcio Atón fue promovido por el faraón Akenatón (Amenhotep IV), que gobernó entre 1358 y 1340 a. C. El culto de Atón, el dios del sol, se cita a menudo como el ejemplo de monoteísmo más antiguo del que se tiene conocimiento y a veces se cita como una influencia formativa del judaísmo temprano, debido a la presencia de esclavos hebreos en Egipto. Pero aunque el himno de Akenatón a Atón ofrece evidencia fuerte de que Akenatón consideraba que Atón era el creador único, omnipotente, la adoración de otros dioses al lado de Atón nunca cesaron fuera de su corte, y los más viejos cultos politeístas pronto recuperaron precedencia.
Podemos observar cómo a cada paso del hombre en su descubrimiento científico, cambia la visión de Dios.
Teología, literalmente ‘estudio de Dios’ (en griego θεο [theo]: ‘dios’; λογος [logos]: ‘estudio o tratado&rsquo
. Las sociedades, además, se suelen dar a sí mismas una moral de comportamiento inspirada en la revelación de la religión mayoritaria, que puede recogerse en un libro: para el cristianismo es la Biblia completa, para el judaísmo es el Tanaj (que para los cristianos es el Antiguo Testamento de la Biblia) y para el islam el Corán.
Tomás de Aquino en su obra Summa Theológica (1266) sostiene que se puede entender la existencia del Dios cristiano por cinco vías (entiéndase vías como «maneras de llegar a», no como pruebas concretas):
Otros:
En los estados confesionales la sociedad civil y la sociedad religiosa son entidades separadas, pero existe una religión oficial y se exige a las leyes civiles que están subordinadas a las eclesiásticas, con la moral y el bien común definidos por la religión. La confesionalidad puede ser compatible con la libertad de culto, pero no con la igualdad entre las religiones, moviéndose las diferencias entre la simple preeminencia ceremonial o los privilegios fiscales para la religión oficial y la prohibición de ejercer oficios públicos para los miembros de otras religiones o los no religiosos. En los estados teocráticos la máxima autoridad del gobierno le corresponde al clero, y toda la vida política está subordinada a la religión. Algunos regímenes modernos, como los regímenes autoritarios de inspiración católica de Francisco Franco o Ante Pavelic, exceden los límites del estado confesional sin llegar a ser teocracias.
El agnosticismo (del griego a: ‘no’ y gnosis: ‘conocimiento&rsquo
es una postura religiosa o filosófica sobre la religión de acuerdo a la cual la existencia o no de un dios o una mitología de deidades, es desconocida. En algunas versiones (agnosticismo débil) esta falta de certeza o conocimientos es una postura personal relacionada con el escepticismo. En otras versiones (agnosticismo fuerte) se afirma que el conocimiento sobre la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que no es cognoscible. Finalmente hay versiones (apateísmo) en las cuales se afirma que la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que es irrelevante o superflua.
El deísmo es la postura que se basa en la creencia filosófica en un dios, ser supremo, o principio establecida por la razón y la evidencia, sin aceptar la información adicional supuestamente revelada, tanto la contenida en determinados libros, como la Biblia o el Corán, como la recibida a través de determinadas personas. El deísta suele creer en un ser creador o que ha establecido el universo y sus procesos, pero que no se comunica con el ser humano y al que no se pueden elevar plegarias.[cita requerida]
El término ateísmo se puede referir a dos actitudes distintas: la indiferencia por la existencia de las divinidades o sus preceptos, y la no creencia en la posibilidad o en la realidad de su existencia.
El ateísmo no se usa para designar a quien no cree en un dios particular pero sí en alguna fuerza sobrenatural o principio generador.
El ateísmo escéptico (en contraposición al ateísmo creyente) es una variedad de ateísmo en la que se afirma que la existencia de uno o más dioses es dudosa, improbable o insuficientemente demostrada. Esa vertiente corresponde a la ausencia de creencia en la existencia de divinidades y puede ser mejor comprendida cuando se la compara con el ateísmo fuerte. También se la conoce como ateísmo débil (en contraposición al fuerte) o ateísmo negativo (en contraposición al ateísmo positivo) o ateísmo implícito (en contraposición al explícito). Se llama ateísmo escéptico en el sentido de que sin pruebas no puede dar crédito ni siquiera al ateísmo fuerte.
Hay varios sistemas religiosos en los cuales no se menciona ni se estudia la existencia de Dios (en el budismo, el advaita, el discordianismo).
Para la doctrina del espiritismo, Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas, eterno, inmutable, inmaterial, único, omnipotente, soberanamente justo y bueno.
El panteísmo sostiene que el universo entero es Dios mismo. Se han identificado elementos de panteísmo en algunos cultos primitivos de adoración a la naturaleza.
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