[editar] Temprana "Edad de Piedra"
Literalmente significa Edad de Piedra temprana, se refiere al periodo comprendido desde la aparición del primer ser humano, hace más de dos millones y medio de años, hasta hace unos 200 000 años. Incluye, prácticamente, todos los grandes pasos de la evolución humana (pues los llamados humanos «Primitivos Modernos» debieron surgir al final del mismo), así como importantes avances culturales, de los que apenas conocemos los referentes a unos pocos vestigios conservados de piedra y hueso. Para entenderlos mejor suele dividirse en dos grandes etapas:
- Olduvayense: Así llamado por haber sido identificado en el yacimiento de la Garganta de Olduvai, al que acompañan otros muchos lugares, casi todos ellos alineados con el Valle del Rift. Las herramientas olduvayenses más antiguas podrían tener más de 2'6 m.a. (en los yacimientos del Afar etíope[12] ), existiendo una secuencia de hallazgos en toda África Oriental y Austral desde esa fecha hasta hace 1'5 m.a., sin hiatos ni vacíos, por lo que es posible defender que el Olduvayense pervivió por más de un millón de años (es posible que incluso más, si ampliamos la cronología con ciertos yacimientos más tardíos). El Olduvayense se divide en una fase inicial y otra evolucionada, identificadas a partir de los lechos I y II de la citada Garganta de Olduvay, aunque hay otros muchos yacimientos igual de importantes (cuya enumeración podría ser tediosa). Al principio, las herramientas son de piedra tallada toscamente, sin que se aprecie ninguna estandarización en las tácticas de aprovechamiento ni en las formas. Pero poco a poco, van cristalizando determinados procedimientos y tipos concretos entre los que destacan cantos tallados, poliedros, raederas y denticulados. Es de suponer que existió una industria en madera o en hueso, pero no se ha conservado en las mismas condiciones. Los protagonistas de este vasto complejo cultural fueron varias especies del género homo (habilis, rudolfensis y formas tempranas de erectus, científicamente desglosadas en la especie ergaster). Todos ellos parecen haber sido cazadores sólo en raras ocasiones, dedicándose, más bien, a la recolección y al carroñeo; conocían pero no dominaban el fuego, y ya se les atribuyen algunas estructuras constructivas sencillas para protegerse.[13]
Bifaz de la región etíope de Kibish, en el río Omo
- El Achelense nació en África mucho antes que en cualquier otra parte del mundo, en un momento que parece coincidir con la gran migración humana hacia Eurasia y con la aparición de formas tempranas de Homo erectus. Sin embargo, aunque los bifaces más antiguos se han datado en el yacimiento etíope de Konso-Gardula en 1'9 m.a., la tecnología Achelense no parece salir de África hasta más de un millón de años más tarde. Así, pues, el Achelense fue patrimonio exclusivo de los africanos (probablemente, de las diversas especies humanas que convivieron en este continente por estas fechas, sólo algunas tendrían el privilegio de esta tecnología), en tanto que en el resto del Viejo Mundo persistía la tradición olduvayense. Probablemente, el inventor de esta nueva cultura fue Homo ergaster, siendo muy representativo el hallazgo de un esqueleto casi completo, aunque infantil, en Nariokotome (KNM-WT 15000), a orillas del lago Turkana (Kenia).[13] La herramienta más conocida del Achelense es el bifaz, pero la variedad tipológica se dispara, apareciendo hendidores, triedros, bolas polédricas y todo tipo de utensilios sobre lascas retocadas. El achelense africano también es longevo, ya que perdura hasta hace unos 200 000 años y, a menudo es común referirse a él como Fauresmithiense en la zona oriental o Stellenbosch en la zona meridional. Posiblemente, la expansión del Achelense fuera de África sería consecuencia de una segunda oleada colonizadora que, esta vez, sin embargo, no alcanzó los confines de Asia.
Línea del tiempo del Paleolítico Inferior del África Subsahariana
El Achelense va desapareciendo en fechas en las que aparecieron los humanos modernos primitivos, mucho más inteligentes y con una tecnología mucho más sofisticada y diversa. Aunque no pertenezca a esta región, en Jebel Irhoud, próximo a Marrakech (Marruecos) ha aparecido una mandíbula de primitivo moderno con más de 160 000 años; fecha similar tienen los restos de Herto (Etiopía) lo que permite jalonar el final de la Early Stone Age en todo el continente.[14]
[editar] Middle Stone Age (MSA)
Edad de Piedra intermedia, es el periodo comprendido entre el final de la Edad de piedra Temprana o ESA (hace 200 000 años), hasta el inicio de la Edad de Piedra Tardía, o LSA (hace 30 000 años); podría paralelizarse con el Paleolítico Medio Europeo, pero existen sensibles diferencias culturales y antropológicas entre ambas. Para ciertos autores, toda la zona tiene unas constantes comunes (técnicas de extracción Levallois o similares, presencia de finas piezas foláceas bifaciales, evolución hacia técnicas de obtención de hojas y hojitas, al final)[15] y otros aprecian dos corrientes cuya separación se va haciendo más sutil a medida que los decubrimientos avanzan y que ciertos autores atribuyen a imposiciones de la materia prima o a la especialización de las herramientas para hábitats de bosque y de sabana.[16]
- En principio parecen predominar las industrias basadas en utensilios sobre lasca y macroútiles tipo hacha o azada siendo una de las culturas más representativas de este estilo macrolítico es el Sangoense seguido del Stillbayense de África oriental y austral y que en algunos yacimientos suceden claramente al Achelense (v.g.: Cave of Hearts), apreciándose dentro de la misma una evolución muy clara hacia la leptolitización, es decir, una proporción cada vez mayor de hojas líticas. Los bifaces son pequeños y gruesos, al principio, pero se van convirtiendo en estilizadas y cuidadas piezas foliáceas, a veces sobre lasca, cuya hechura es tan fina que recuerda a las hojas de Laurel europeas; las puntas triangulares también son numerosas y el sustrato Levallois es algo que parece persistir a lo largo del tiempo y del espacio en esta cultura. Se conoce tanto en el sur como en la zona de los Grandes Lagos africanos, Zambia y Zimbabwe, por ejemplo; no obstante, los lugares más conocidos son Pietersburg y Bambata, con un conjunto de herramientas fundamentalmente basado en las raederas, puntas y lascas laminares; también hay Levallois polarizado para lascas alargadas.
Línea del tiempo de la Edad de Piedra Intermedia (MSA) de África
- Por su parte, la línea más evolucionada, basada en la extracción de hojas e incluso en la generalización de microlitos laminares esta muy bien representada en los hallazgos de Howieson's Poort (Gauteng, Sudáfrica). Aquí ya aparecen hojitas de borde abatido e incluso otros microlitos con una antigüedad de hasta 70 000 años, lo que convierte a esta industria en una de las candidatas a ser antecedente del Paleolítico Superior del Viejo Mundo. Sin embargo, no hay conexiones probadas entre ambos (salvo, quizá, la cueva de Navaisha en Kenia) y esta industria carece, asimismo, de una asociación con ningún resto humano hasta ahora conocido (tal vez pueda relacionarse a los restos de primitivos modernos de Border Cave, pero no existe seguridad irrefutable).[17]
Es difícil atribuir grupos humanos a cada una de esas herramientas, quizá las más arcaicas correspondan a presapiens, y las más evolucionadas a los primeros sapiens ancestrales. En efecto, los Primitivos modernos nacen en África, en esta fase, como hemos visto en el epígrafe anterior para Djebel Ihroud (Marruecos) y Herto (Kenia); también se documentan sus restos en los yacimientos sudafricanos de Border Cave y Klaisies River Mouth.
[editar] Late Stone Age (LSA)
La Edad de Piedra tardía es el último periodo del Paleolítico del África subsahariana. Desde el primer momento (el llamado early Late Stone Age) en el Sur de África ya hay culturas microlíticas y laminares —leptolíticas— en las que se ha podido documentar el trueque (¿comercio?) de obsidiana a lo largo de rutas que van del valle del Rift hasta Sudáfrica con 32 000 años.[18] Parecen existir dos tradiciones, una microlítica, aparentemente derivada de la tradición de Howieson's Poort, con culturas como Robberg o Wilton. Y otra basada en utensilios sobre lascas vulgares (Tshitoliense, Nachikufiense, Hargeisiense..., en África central y oriental) o incluso piezas macrolíticas como la cultura Albany o el Magosiense.
- Como representante de industria microlíriticas destacamos el Wiltoniense, que se extendió por todo el extremo sur del continente desde hace unos 8000 años hasta la expansión bantú, por lo que en sus etapas terminales ya conocía la cerámica, el pulimiento de la piedra y la ganadería y, posiblemente, la agricultura itinerante, pudiendo considerarse una cultura parcialmente neolitizada. Uno de los asentamientos mejor conservados de esta gran cultura de cazadores recolectores es el de Gwisho.
Línea del tiempo de la Edad de Piedra Tardía (LSA) de África
- La tradición macrolítica se ejemplifica, inicialmente en el Lupembiense (valle del Congo), cuyas herramientas son de aspecto arcaico, con pesadas piezas bifaciales similares a hachas y azuelas (sin embargo también hay piezas bifaciales más finas). Esta tradición parece tener su sucesora en el Magosiense (llamado así por el yacimiento de Magosi, en Uganda), ya más tardío, aunque mezcla elementos regresivos (núcleos de fuerte carácter musteroide) con atributos evolucionados (finas piezas foliáceas, numerosos microlitos...); el Magosiense se da desde hace unos 12 000 años hasta periodos muy recientes, evolucionando hacia la microlitización mayoritaria de sus herramientas). Al Norte del África subsahariana encontramos herramientas avanzadas emparentadas con las de la Edad de Piedra intermedia «Middle Stone Age».
El final de la LSA viene acotado por las brillantes manifestaciones de la cultura Nok, que se asocia con la introducción de la tecnología del hierro a mediados del primer milenio de nuestra era. Aunque, en muchas regiones más aisladas, las herramientas apenas evolucionaron hasta la época de colonización europea.
[editar] Enlaces externos generales sobre la Prehistoria Africana
[editar] Oriente Medio
Usaremos indistintamente las expresiones Oriente Medio y Próximo Oriente para designar a la región del Oriente más próxima a Europa. Sus límites varían según quién utilice el término pero, en su sentido más restringido, es sinónimo de Asia sudoccidental, incluyendo los siguientes estados: Turquía, Siria, Líbano, Palestina, Israel, Jordania, Iraq, Irán (también, Arabia Saudí, Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Yemen, de los que no se habla en el texto). A menudo, se incluye Egipto, pero hemos preferido dejar el valle del Nilo para el epígrafe África; por la misma razón reservamos Chipre para el capítulo europeo. En cambio, incluiremos ocasionalmente zonas del Cáucaso lindantes con Europa.
En cualquier caso, desde el punto de vista histórico y, más concretamente, prehistórico, el Oriente medio es lo que se denomina una Zona Nuclear que irradia continuas innovaciones y cambios que influyen decisivamente en el desarrollo, no sólo de zonas limítrofes, sino de toda Eurasia.
[editar] Paleolítico en Oriente Medio
- Paleolítico Inferior: La secuencia inferopaleolítica del Medio Oriente parece muy temprana, habiéndose constatado el paso del ser humano por la zona gracias al hallazgo de los restos de Dmanisi (Georgia). Se trata, probablemente de Homo ergaster, en concreto, varios cráneos de entre 1 850 000 y 1 600 000 años de antigüedad[19] que van acompañados de una cultura material muy tosca (lascas, cantos tallados y núcleos de extracciones desorganizadas[20] ). Estaríamos pues ante un Paleolítico Inferior Arcaico, anterior al Achelense.
- Los primeros bifaces, bastante toscos, aparecen al sur del lago Tiberiades, en Ubeidiya (Israel), junto a cantos tallados y núcleos toscos. En este lugar también se encontraron restos humanos muy antiguos (el Hombre de Galilea), no tanto como los de Dmanisi, aunque tienen más de un millón de años, pero son muy escasos.
- Un Achelense más típico es el que observamos en Banat Yacub (Israel), datado en más de 800 000 años o en los yacimientos sirios de Lantamne (Achelense medio con unos 500 000 años) y Gharmachi (Achelense final). El Achelense final es el más abundante, lo encontramos tanto en yacimentos costeros (Ras Beyruth, Líbano), como del interior, es decir, el valle del Jordán, Um Qatafa, y sobre todo en Mugharet et-Tabun, que marca la transición al Paleolítico Medio. Dicha transición parece estar en las industrias líticas llamadas Yabrudienses (menos bifaces, más utensilios de lascas, mayor importancia del método Levallois...) El Yabrudiense ha sido fechado en Mugharet-el-Zuttiyeh con 150 000 años de antigüedad.
Línea del tiempo del Paleolítico Inferior en el Próximo Oriente
- Paleolítico Medio: Es muy similar al de Europa y toda la cuenca mediterránea, ocupada en aquella época por los neandertales; su cultura material (con numerosas variantes) se compone, básicamente, de utensilios musteroides de lascas: La más antigua es la llamada «Tradición Wadi-Mughara», le sigue la conocida como «Mustero-Levalloisiense», la cual parece adentrarse, al menos, hasta Tayikistán. En todo caso, es raro que sobrepase los montes Zagros (así como en África, los restos musteroides nunca bajaron del Sahel). De hecho, se habla de un Paleolítico Medio Perimediterráneo.[21] El Medio Oriente tiene cuevas tan emblemáticas como Shanidar (Iraq), con su célebre tumba del Hombre de las Flores; Kebara, Amud y Mugharet et-Tabun (Israel), la última ofrece una secuencia casi completa del Paleolítico Medio, y ambas están asociadas a inhumaciones neandertales; Teshik-Tash (Uzbekistán), donde se ha identificando la tumba de un niño neandertal, Amrit y Dederiyeh (Siria), Ras Beyruth (Líbano), etc., éstos últimos sin restos humanos, sólo con abundante industria lítica.
- En Mugharet et-Tabun (Monte Carmelo, Israel), las industrias líticas más antiguas son las del Paleolítico Inferior (Achelense final y Yabrudiense); en ellas aparecen piezas de lascas de «Tradición Wadi-Mughara». El nivel que se le superpone es el de industrias líticas muy modernas, laminares, auriñacoides, pero de tradición Levalloisiense, este tipo de herramientas a veces ha sido deniminado Amudiense, pero su identidad es controvertida. En el techo de la secuencia hay típicas industrias musterienses, virtualmente idénticas a las europeas y asociadas a restos neandertalienses.
- En consecuencia, existe una circunstancia excepcional en el Paleolítico Medio del Levante del Mediterráneo oriental. Y es que las herramientas musteroides no son las únicas ni las más antiguas de la zona. En efecto, el valle del río Jordán (que, realmente, es una fosa tectónica hidrológicamente endorréica) parece haber recibido una temprana visita de humanos modernos, incluso antes de que apareciesen los neandertales. Los datos, en cualquier caso, reflejan la tempranísima aparición de un tipo de herramientas líticas modernas (similares a las del Paleolítico Superior europeo), a partir del 56 000 a. C. (como mínimo y, si aceptamos la existencia del Amudiense la fecha alcanza los 70 000 años, es decir, mucho antes que en Europa), emparentada con la tradición Levallois, pero claramente auriñacoide (como hemos mencionado en la secuencia de Tabun): al principio aumenta el número de buriles, hojas de sílex y raspadores, puntas de Châtelperron... (Todos estos artefactos son más propios del Paleolítico Superior que del Paleolítico Medio) y, a partir del lascado tipo levallois, va desarrollándose la extracción laminar de hojas. Como hemos indicado, estas industrias líticas, a medio camino entre Levallois y Auriñaciense, han sido datadas en Boker Tachtit (Neguev) entre 47 000 y 38 000 años de antigüedad, pero se imbrican estratigráficamente con restos musteroides. El fósil director es la punta del Emireh, en realidad una variante laminar de la punta Levallois. Así aparece la cultura Emiriense, que es una transición muy temprana al Paleolítico Superior. Éste puede considerarse ya instalado en el 40 000 a. C., es decir, desde fechas muy tempranas. Todo parece sugerir que los seres humanos modernos pasaron por el valle del Jordán dejando una huella de profundas consecuencias.
- Respecto de los fósiles humanos, el valle del Jordán es particularmente conocido por una serie de restos que comparten rasgos comunes entre «Neandertales clásicos»; y cromañoides o humanos modernos. Éstos a veces han recibido el apelativo de «Neandertales progresivos», aunque en este texto se utilizará más el término «Primitivos modernos». Los más interesantes, aunque no los únicos, son los casi íntegros restos de las cuevas de Skhül, Amud, Qafzeh y Mugharet-el-Zuttiyeh, con una antigüedad datada entre 100 000 y 90 000 años,[22] aunque haya quienes retrotraén la fecha mucho más[23] (recuérdese que la sepultura neandertal de Kebara tiene 60 000 años como mínimo). Al contrario que los «Neandertales clásicos», estos «Primitivos modernos» no se extinguen, sino que enlazan sin solución de continuidad con los humanos modernos, tanto en el aspecto fisíco, como culturalmente. A grandes rasgos, estos «Primitivos modernos» se distinguen de los «Neandertales clásicos» en que tienen el rostro mucho más pequeño, menos prominente, sin espacio retromolar en el maxilar,[24] la frente alta y con mentón (aunque la capacidad craneana es similar, la estructura de la cabeza: esplacnocráneo/neurocráneo, es muy diferente).
- Lo que no está resuelto es si estos «Primitivos modernos» de Oriente Medio son una avanzadilla en su camino hacia Europa (como hemos dicho, hay quien afirma que estos seres humanos modernos llegaron a Oriente Medio antes que los Neandertales[25] ). Ambas especies estaban en franca expansión, una venía de Europa occidental y la otra de África, y se encontraron aquí, donde los restos hallados parecen un híbrido, resultado de relaciones físicas y/o culturales entre ambas especies.[26] Lo único comprobado es que los estratos arqueológicos en muchas cavernas (particularmente Mugharet et-Tabun y Amud) alternan industrias líticas mustero-levalloisienses de lascas (que se asocian a los «Neandertales clásicos»), junto a otras herramientas laminares auriñacoides más avanzadas, sin que pueda afirmarse cuáles son las más antiguas. Posiblemente convivieron durante miles de años.
Línea del tiempo del Paleolítico Medio en el Próximo Oriente
- Paleolítico Superior: Hasta hace unos veinte años, nuestro conocimiento del Paleolítico Superior del mediterráneo oriental estaba principalmente fundamentado en los trabajos de Neuville y Garrod, realizados en cuevas y abrigos rocosos de Galilea, Monte Carmelo y la zona de Judea. Esta clasificación de Neuville (1934) admitía un único linaje evolutivo dividido en varias fases:
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- Fase I de Neuville: Emirense (punta de El-Emireh) —50 000/38 000 a. C.—
- Fase II de Neuville: Ahmariense (punta de El-Wad) —38 000/32 000 a. C.—
- Fases III de Neuville: Auriñaciense levantino inicial o Anteliense inferior —32 000/27 000 a. C.—
- Fases IV de Neuville: Auriñaciense levantino medio o Anteliense superior —27 000/22 000 a. C.—
- Fase V de Neuville: Auriñaciense levantino final o Atlitiense —22 000/14 500 a. C.—
- Sin embargo, los estudios actuales prefieren referirse a dos corrientes culturales paralelas diferenciadas, entre otros motivos, por la tecnología lítica aunque ambas incluyen en su panoplia la producción de microlitos. Además, se ha revisado y corregido la cronología:
- Como hemos señalado anteriormente, la cultura Emiriense se considera la transición entre el Paleolítico Medio y el Paleolítico Superior . Esta transición se documenta muy bien en Boker Tachtit, a partir de 44 000 a. C. (aunque también, Ksar Akil, ambos en el desierto del Neguev, Líbano). Paulatinamente el método Levallois evoluciona hacia técnicas modernas de extracción de largas hojas de sílex, a partir de las cuales se elaboran las típicas puntas del Emireh, buriles y las denominadas lames à chanfrein. La cultura de Emiriense parece desaparecer en torno a 36 000 a. C.
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- Ahmariense:[27] Esta cultura está datada entre 36 000 a. C. y 22 000 a. C. Aparentemente deriva del Emiriense y es posible que, a su vez, genere un Kebariense temprano (o Kebariense laminar, 22 000 a. C.-13 000 a. C.). Se caracteriza por una tecnología fuertemente laminar: de hojas y hojitas, en cuyo instrumental abundan las piezas de dorso, y los cuchillos, pero el fósil director es la punta de base retocada o punta de El-Wad. En cambio, escasean los buriles, por lo que las piezas óseas son de factura muy diferente a las Auriñacenses, habitualmente confeccionadas con estos utensilios especializados.
Utensilios típicos de la tradición Ahmariense
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- Auriñaciense Levantino:[28] Se da entre el 32 000 a. C. y el 18 000 a. C., y suele dividirse en tres fases (Anteliense inferior, Anteliense superior y Atlitiense). Deriva, quizá, del controvertido Amudiense o, más seguramente, procede del Auriñaciense europeo oriental (Bacho Kiro, Bulgaria).[29] Se caracteriza por la riqueza de productos carenados: núcleos carenados, raspadores carenados y buriles en hocico, con varios levantamientos sucesivos. Los núcleos se destinan a la obtención de grandes lascas y gruesas hojas que servirán de soporte para raspadores, buriles y hojas con retoque escamoso. Estos utensilios se reutilizan y se afilan una y otra vez, adquiriendo un aspecto romo, en hocico, con retoques escaleriformes, hasta que, finalmente son desechados por su excesivo desgaste. Entre el utillaje lítico laminar, más escaso, destacan las hojas de sílex con retoque continuo junto a microlitos similares a las hojitas de Dufour europeas, pero con el dorso curvado. También hay, por supuesto, industria ósea, destacando especialmente las azagayas biapuntadas y los punzones de hueso.
Utensilios típicos del Auriñaciense Levantino (Anteliense y Atlitiense)
Línea del tiempo del Paleolítico Superior en el Próximo Oriente
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