viernes, 31 de octubre de 2008

El carácter disimétrico es tal que va a configurar una división natural entre la Alta y la Baja Andalucía, en base a las principales unidades del relieve:[18]

  • Sierra Morena, al mismo tiempo que marca una ruptura entre Andalucía y la Meseta, presenta una gran separación -acrecentada por su despoblamiento- entre la Sierra y la Campiña de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén. Sin embargo, su elevación es escasa y sólo Sierra Madrona logra superar los 1.300 msnm en su punto más alto la Bañuela (fuera de Andalucía). Dentro de este sistema montañoso cabe destacar el desfiladero de Despeñaperros, que constituye la frontera natural con Castilla.
  • Las Cordilleras Béticas (Penibética y Subbética) se desarrollan paralelas al Mediterráneo y no están alineadas, dejando entre ellas el Surco Intrabético. El Subbético es muy discontinuo, por lo que presenta numerosos pasillos que facilitan la comunicación. Por el contrario, el Penibético ejerce de barrera aisladora entre el litoral mediterráneo y el interior.[19] Las mayores alturas de Andalucía se encuentran en Sierra Nevada, al sureste de España; allí se sitúan las cotas más elevadas de la Península Ibérica: el pico Mulhacén (3.478 m) y el Veleta (3.392 m).
  • La Depresión Bética se encuentra entre ambos sistemas. Es un territorio llano casi en su totalidad, abierto hacia el Golfo de Cádiz por el suroeste. A lo largo de la historia, éste ha sido el principal eje de población de Andalucía.

[editar] Hidrografía

Véase también: Agencia Andaluza del Agua
Ríos y cuencas de Andalucía.
El Guadalquivir a su paso por Córdoba

Por Andalucía discurren ríos de la vertiente atlántica y de la mediterránea. A la vertiente atlántica pertenecen los ríos Guadiana, Odiel-Tinto, Guadalquivir, Guadalete y Barbate; mientras que a la vertiente mediterránea corresponden el Guadiaro, Guadalhorce, Guadalmedina, Guadalfeo, Andarax (o río Almería) y Almanzora. Entre ellos, el Guadalquivir destaca por ser el río más largo de Andalucía y el quinto de la Península Ibérica (657 km).[20]

Los ríos de la cuenca atlántica se caracterizan por ser extensos, discurrir en su mayor parte por terrenos llanos y regar extensos valles. Este carácter determina los estuarios y las marismas que se forman en sus desembocaduras, como las marismas de Doñana formadas por el río Guadalquivir, las marismas del Odiel y la Bahía de Cádiz. Los ríos de la cuenca mediterránea son más cortos, más estacionales y con más pendiente media, lo que provoca unos estuarios menos extensos y valles menos propensos a la agricultura. El efecto de sotavento que provocan los Sistemas Béticos hace que sus aportes sean reducidos.[18]

Los ríos andaluces se enmarcan en cinco cuencas hidrográficas distintas: la cuenca del Guadalquivir, la cuenca atlántica andaluza, que incluye las subcuencas de Guadalete-Barbate y Tinto-Odiel, y la cuenca del Guadiana, que conformarían la vertiente atlántica. En la cuenca mediterránea andaluza quedan los ríos que desembocan en el Mediterráneo. Además en Andalucía se extiende una pequeña parte de la cuenca del río Segura.[21]

[editar] Flora y fauna

Artículos principales: Flora de Andalucía y Fauna de Andalucía
Flora
Provincias corológicas o fitogeográficas de Andalucía.
Alcornoques, rododendros y helechos en el Parque Natural de los Alcornocales.

Andalucía, biogeográficamente hablando, forma parte del Reino Holártico, concretamente de la Región mediterránea, subregión Mediterránea Occidental, y está formada por cinco sectores fitogeográficos: el sector Mariánico-Monchiquense, el sector Gaditano-Aljíbico y Onubense, los sectores Béticos, el sector Almeriense y el sector Manchego. Estos sectores pertenecen a otras tantas provincias o subprovincias corológicas ibéricas.

A rasgos generales, la vegetación típica de Andalucía es el bosque mediterráneo, caracterizado por vegetación de hoja perenne y xerófila, adaptada a lo largo del período estival de sequía. La especie climácica y dominante es la encina, si bien, son abundantes los alcornoques, los pinos, los pinsapos, entre otros y por supuesto el olivo y el almendro como especies cultivadas. El sotobosque dominante está compuesto por especies leñosas de tipo espinoso y aromático: especies como el romero, el tomillo, y la jara son muy típicas de Andalucía. En las zonas más húmedas y de suelos ácidos, las especies más abundantes son el roble y el alcornoque, y como especie cultivada destaca el eucalipto. También son abundantes los bosques en galería de especies frondosas: álamos y olmos, e incluso el chopo como especie cultivada en la vega granadina.[22]

El bosque andaluz esta muy alterado por el largo proceso de ocupación histórica, las roturaciones de las mejores tierras para el cultivo, los abundantes incendios forestales. La garriga -de carácter arbustivo- es la vegetación típica en las zonas de bosques degradados. Ante ésta problemática se ha recurrido a la repoblación de extensas zonas con especies no climácicas como el pino. En la actualidad existe una clara política conservacionista de los espacios forestales restringidos a las áreas montanas.

Fauna
Lince ibérico.

La biodiversidad existente en Andalucía se hace extensible a la fauna. De esta forma, más de 400 especies de vertebrados de las 630 existentes en España habitan en esta comunidad autónoma. Su estratégica posición entre la cuenca mediterránea, el océano Atlántico y el estrecho de Gibraltar, hace que Andalucía sea uno de los pasos naturales de miles de aves migratorias que viajan entre Europa y África.[23]

Los humedales andaluces, albergan una avifauna muy rica, por la combinación de especies de origen africano, como la focha cornuda, el calamón o el flamenco, con las aves provenientes del norte de Europa, como los ánsares. Entre las rapaces destacan el águila imperial, el buitre leonado y el milano.

En cuanto a los herbívoros, se dan los ciervos, gamos, corzos, muflones y la cabra montés, esta última en retroceso frente al arruí, especie invasora introducida desde África con fines cinegéticos en la década de 1970. Entre los pequeños herbívoros destacan la liebre y el conejo, que constituyen la base de la alimentación de la mayor parte de especies carnívoras del bosque mediterráneo.

Los grandes carnívoros como el lobo ibérico y el lince ibérico están muy amenazados y se limitan a Doñana, Sierra Morena y Despeñaperros. El jabalí, en cambio, se conserva bien por su importancia cinegética. Más abundantes y en distinta situación de conservación, se hallan los carnívoros de menor tamaño, como la nutria, son más abundantes el zorro, el tejón, el turón, la comadreja, el gato montés, la gineta y el meloncillo.[24]

Otras especies reseñables son la víbora hocicuda y el Aphanius baeticus o salinete andaluz, esta última muy amenazada.

[editar] Suelo

La pedogénesis es un proceso sintético en el que intervienen el resto de factores naturales, tanto bióticos como abióticos. Por lo tanto no es de extrañar que atendiendo al tipo de suelo predominante Andalucía se pueda dividir en tres grandes unidades de paisaje.[25]

En Sierra Morena, debido a su morfología y a sus suelos ácidos, se desarrollan suelos principalmente poco profundos y pobres con vocación forestal. En los valles y en zonas calizas se llegan a dar suelos más profundos donde existe una pobre agricultura cerealista asociada normalmente a la cabaña ganadera. Algo similar ocurre en los Sistemas Béticos. Su complejidad morfoestructural hace que sea la zona con un suelo y paisaje más heterogéneo de Andalucía. A muy grandes rasgos, cabe señalar -como diferencia con el otro gran espacio montano de Andalucía- la existencia de un predominio de materiales básicos en el Subbético, que unido a la morfología alomada, generan unos suelos más profundos con una mayor capacidad agronómica, principalmente utilizados en el cultivo del olivar.[26]

Por último, hay que destacar la Depresión Bética y el Surco Intrabético, como principales espacios para el desarrollo de suelos profundos, ricos y con gran capacidad agronómica. Hay que diferenciar los suelos de aluvión con una textura franca y especialmente aptos para los cultivos intensivos en regadío, donde destacan los del valle del Guadalquivir y la vega de Granada.[27]

Por su parte, en las zonas onduladas de la campiña, existe una doble dinámica: en las vaguadas -rellenadas de materiales calizos más antiguos- donde se han desarrollado unos suelos arcillosos muy profundos, denominados suelos de bujeo o tierras negras andaluzas donde son típicos los cultivos herbáceos en secano. En las zonas alomadas se ha desarrollado otro suelo muy típico -la albariza- con condiciones muy favorables para el cultivo de la vid.[28]

Los suelos arenosos poco consolidados -principalmente del litoral onubense y almeriense-, a pesar de su marginalidad, en las últimas décadas han tomado una gran relevancia gracias al cultivo forzado bajo plástico de hortalizas y bayas -fresones, frambuesas, arándanos, entre otros-.

[editar] Espacios naturales

Espacios Naturales de Andalucía.
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Mapa del Parque Nacional y el Parque Natural de Doñana.

Andalucía dispone de un gran número de espacios naturales y ecosistemas de gran singularidad y valor ambiental. Su importancia y la necesidad de hacer compatible la conservación de sus valores y su aprovechamiento económico, han fomentado la protección y ordenación de los paisajes y ecosistemas más representativos del territorio andaluz.[29] [30]

Las distintas figuras de protección se engloban dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) que integra los espacios naturales localizados en el territorio andaluz protegidos por alguna normativa en el ámbito autonómico, nacional, comunitario o convenios internacionales. La RENPA está formada por 150 espacios protegidos divididos en 2 Parques Nacionales, 24 Parques Naturales, 21 Parques Periurbanos, 32 Parajes Naturales, 2 Paisajes Protegidos, 37 Monumentos Naturales, 28 Reservas Naturales y 4 Reservas Naturales Concertadas, todos ellos recogidos en la Red Natura 2000 de ámbito europeo. En el ámbito internacional hay que resaltar las 9 Reservas de la Biosfera, 20 Sitios Ramsar, 4 Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo -ZEPIM- y 2 Geoparques.[31]

En total, prácticamente el 20% del territorio andaluz se encuentra bajo protección de alguna normativa en los distintos ámbitos, lo que supone aproximadamente el 30% del territorio protegido en España.[31] Entre los muchos espacios destacan el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, el mayor parque natural de España y el segundo de Europa, el Parque Nacional de Sierra Nevada, Doñana y las áreas subdesérticas del Desierto de Tabernas y del Cabo de Gata.

[editar] Historia

Artículo principal: Historia de Andalucía

La historia de Andalucía -en opinión del profesor Lacomba- es el resultado de un complejo proceso en el que se sincretizan a lo largo del tiempo diferentes pueblos y culturas así como diferentes realidades socioeconómicas y políticas. Por lo tanto, no existe una idea inmutable de Andalucía, ya que la historia es totalmente dinámica; pero sí hay una fundamental "continuidad andaluza" de fondo. Andalucía es una construcción histórica resultado de la dialéctica entre los distintos componentes que intervienen en la formación de Andalucía como pueblo.[32]

La cuestión de la existencia o no de una "Historia de Andalucía" aún no está resuelta de manera definitiva. La corriente contraria afirma que no hay una historia diferenciada y propia de Andalucía.[33]

[editar] Prehistoria

El Paleolítico en Andalucía
Yacimientos en Andalucía en el Paleolítico

Sobre el origen del ser humano en Andalucía y su proveniencia existen grandes dudas. La presencia de homínidos se remonta al Paleolítico Inferior, con restos arqueológicos de la cultura achelense de entre 700.000 y 400.000 años de antigüedad,[34] [35] sin embargo el controvertido hallazgo del llamado Hombre de Orce parece apuntar una mayor antigüedad.[36] [37] Las principales zonas de asentamiento fueron la zona alta del Guadalquivir y la zona sur de Sierra Morena, en las terrazas de los grandes ríos, que eran utilizados como ejes de circulación y zonas de aprovisionamiento de alimentos (caza y recolección).[38]

En el Paleolítico Superior el Homo Sapiens se generalizó por toda Andalucía. La cultura material se caracterizó por los avances en la cultura lítica y la aparición de las primeras manifestaciones de arte rupestre, denominado en el contexto andaluz "Arte sureño" y caracterizado por su esquematismo.[39] Entre otras, destacan la Cueva de la Pileta -Ronda- y la Cueva de Nerja.

El Neolítico en Andalucía
Yacimientos en Andalucía en el Neolítico.

El Neolítico llegó a Andalucía alrededor del V milenio a. C., introducido por difusión desde el Levante mediterráneo, lo que determina que fuera el levante almeriense la zona de desarrollo inicial. Este período se caracteriza por la utilización de la cerámica cardial y la cerámica almagra y por la existencia de dos tipos de hábitat o asentamientos humanos: en poblados sedentarios en valles fluviales o en zonas áridas; y de forma más extendida en cuevas, a veces denominado de forma genérica "Cultura de las cuevas". Entre otras destacan la Cueva de los Murciélagos -Córdoba-, Cueva del Tesoro y Cueva de Nerja -Málaga-.[40]

Cuenco oculado de Los Millares.
La Edad de los Metales

La Edad de los Metales fue introducida en Andalucía por pueblos del Levante mediterráneo. Esta introducción tecnológica supuso un importante avance en la fabricación de herramientas, la división y especialización del trabajo y el desarrollo del comercio, debido a la localización de los yacimientos metálicos y a su transporte hacia el levante mediterráneo. La intensificación de las relaciones comerciales y de índole social precipitó la entrada de Andalucía en la fase protohistórica con el desarrollo importantes culturas: Cultura megalítica, la de Los Millares, la del Vaso Campaniforme, la de El Argar y Tartessos.[41]

[editar] Edad Antigua: de Tartessos a la Bética

Artículos principales: Tartessos y Bética
Área aproximada de extensión e influencia de la civilización de Tartessos.
Hispania en época de Diocleciano.

La civilización de Tartessos se desarrolló desde el Bronce Antiguo y Medio, simultáneamente a las culturas de El Argar y de Los Millares en Almería, hasta el siglo V a. C. en que se produjo su colapso cuando el comercio en el Mediterráneo fue monopolizado por las grandes potencias marítimas de Oriente, Tartessos quedó bloqueado y se produjo la caída definitiva del reino.[42]

En torno al siglo IX, se produjo un proceso colonizador con la aparición de forma escalonada de fenicios, griegos, cartagineses y romanos. Estos colonizadores usaron desde fuera gran parte del territorio andaluz como aprovisionador de recursos, por su importancia geoestratégica como punto de paso obligado de una vía comercial desde el Mediterráneo hacia el Atlántico[43]

Hacia el año 500 a. C. los cartagineses irrumpieron en el Mediterráneo occidental con una mentalidad más conquistadora que colonizadora. Los púnicos, al controlar militarmente el Estrecho de Gibraltar, hicieron inaccesible la penetración de los demás pueblos hacia el Atlántico. Por ello Tartessos entró en una crisis irreversible y el territorio andaluz entró en una fase de dependencia de poderes externos.[44]

La rivalidad entre Cartago y Roma hizo que Andalucía se convirtiera en escenario de las guerras púnicas. Como consecuencia de la victoria romana se creó la provincia de Hispania Ulterior, que más tarde se convertiría en la Bética, que abarcaba casi todo el territorio andaluz, salvo una parte del norte de las provincias de Jaén, Granada y Almería, cuyo límite se puede establecer en el río Almanzora. El territorio se articulaba a través de una red de calzadas dispuestas en base a tres grandes ejes de paso naturales: La depresión Bética, el surco Intrabético y la costa. En torno a estos ejes se disponían importantes núcleos de población, como Corduba (la capital), Hispalis, Ostippo, Gades, Iliberris, entre otras, que monopolizaban la recaudación de impuestos, el comercio y la explotación del ager, además de ser grandes focos de penetración de la cultura romana y de su distribución por sus áreas de influencia rural. El carácter divisorio de grandes ríos como el Guadiana y el Guadalquivir, la importancia de los grandes distritos mineros como Almadén, la frontera natural que supone Sierra Morena, la importancia de grandes núcleos poblacionales y la facilidad de comunicación por el mar, son elementos que hacían de frontera y que a la vez configuraban un espacio territorial con distintas realidades pero con cierta cohesión, que se ve aumentada por el proceso común de colonización, que será especialmente profundo en la provincia senatorial de la Bética.[45]

La Bética tuvo una importante aportación al conjunto del Imperio Romano tanto económica, como cultural y política. En el terrero económico continuó siendo muy significativa la extracción de minerales (oro, plata, cobre y plomo) y la agricultura, con la producción y exportación sobre todo de cereales, aceite y vino, éstos dos últimos especialmente famosos en todo el Imperio junto con el garum. En el terreno político, la Bética fue durante mucho tiempo una provincia senatorial que, debido a su alto grado de romanización, dependía del poder político del Senado, no del poder militar del Emperador. Además dio a Roma dos emperadores: Trajano y Adriano, naturales de Itálica.

La conquista romana, tanto económica como política, y la profunda romanización de la Bética puso fin en gran medida a la cultura autóctona [...] perdiéndose la existencia de una remota conciencia de la tierra andaluza como un sutil vapor [...].[46] Sin embargo, propició una temprana cristianización, que a mediados del siglo I arraigó fuertemente en las costas andaluzas y que irá marcando un nuevo desarrollo cultural en toda la Península Ibérica.

Emirato de Córdoba.

[editar] Edad Media

Durante la Edad Media se produjeron unas fuertes transformaciones en el plano socioeconómico y político. Andalucía, fue una región peculiar en este aspecto ya que la ocupación musulmana conllevó en una era de desarrollo económico ligado a su pertenencia al mundo islámico. Tras la conquista, la disposición andaluza como fachada al Atlántico y al mismo tiempo al Mediterráneo, hizo que la región jugase un papel fundamental en la corona castellana en el período de los descubrimientos y en la conquista y colonización de América.[47]

Andalucía visigoda y presencia bizantina
Primeros reinos de taifas, hacia el 1031, que coinciden básicamente con las coras del Califato de Córdoba.

A partir de la Crisis del siglo III el elemento germánico fue cada vez más frecuente. Así en el 411, en virtud de un foedus pactado con el Imperio Romano de Occidente, los suevos, vándalos y alanos se establecieron en la Península ibérica. Los vándalos silingos recibieron la fértil provincia de la Bética, aunque su presencia fue efímera ya que la irrupción de los visigodos en el escenario político (418) los expulsó de la península.[48]

El carácter meridional de Andalucía y su fuerte romanización y afianzamiento de una oligarquía territorial, capaz de tener auténticos ejércitos privados, dio a la Bética un carácter especial. Fue el último territorio controlado de facto por los visigodos, y el que mayor inestabilidad política presentaba.[49]

A partir del año 531 se produjo una rápida expansión de Teudis hacia el sur, llegando a instalar su corte en Sevilla, para tener un mejor control de sus operaciones en el sur peninsular. La Bética quedó definitivamente integrada en el reino visigodo de Toledo, si bien cuando los intereses de la oligarquía terrateniente hispano-romana se vieron peligrar, no se dudó en la rebelión, como se hizo en las de Hermenegildo y Atanagildo.[50]

La rebelión de Atanagildo, con apoyo de la oligarquía bética, supuso la entrada en acción del poder bizantino, en expansión bajo Justiniano. La importancia del litoral andaluz para el comercio en el Mediterráneo hizo que se incorporara a la Provincia bizantina de Spania. Sin embargo, la presencia bizantina en Andalucía fue fugaz, ya que el poder visigodo de Toledo siempre quiso recuperar el litoral perdido. Las campañas, primero de Leovigildo y luego de Suintila, hicieron que se crease un poder unificado en la península Ibérica.[51]

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Publicado por blasapisguncuevas @ 23:31  | ESPAÑA
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