Viernes, 07 de noviembre de 2008
Por: Wilmer Ortuño 


 Revisando los acontecimientos a lo largo de la historia, es innegable que solamente en el socialismo se crean las condiciones necesarias para la existencia de un verdadero Estado de Derecho. Aquellos que cacarean las supuestas violaciones de éste en aquellos gobiernos que asumen el anticapitalismo y el socialismo como forma de gobierno y de vida, no hacen más que ratificar la validez de algunas de las consideraciones que expresé en un artículo anterior a este (Estado de Derecho: Capitalismo vs. Socialismo, Aporrea 04/11/08); también la reciente crisis financiera que azota a todos los trabajadores en los Estados Unidos y Europa, así como el rescate que los Estados Nacionales Burgueses hacen al sistema financiero de miles de millones de dólares para que no se responsabilicen los principales culpables de la debacle, son los argumentos más implacables contra el sistema capitalista y la falta de Estado de Derecho.

Pero todavía podrán aducir como defensa o contra argumentación, que en los países donde ha existido el socialismo se han violado los derechos humanos y el Estado de Derecho, voy a responder con lo siguiente: aquellos países que lograron, tras una Revolución Armada, imponer el socialismo, inmediatamente fueron bloqueados y sometidos a un estado de guerra perenne; donde la vida política, social y económica se debatía entre dar de comer a los hambrientos o enfrentar a los miles de terroristas, saboteadores, múltiples invasiones, bloqueos y guerras criminales para poder subsistir en el mundo (al decir de uno de los dirigentes más claros como ejemplo del mundo occidental capitalista y cristiano que fue Ronald Reagan: “los pondremos a escoger entre el cañón y la mantequilla&rdquoGui?o era evidente que lo que se vivía en esos países era un Estado de Guerra o Socialismo de Guerra, que lo que buscaba era poder sobrevivir y mostrarse al mundo como una alternativa de vida en el mundo, y a pesar de todo eso, el socialismo tiene muchas más razones para ser considerado un Modelo de Vida contrario al Capitalismo y que busca por todos los medios una vida digna a todos los seres humanos..

He aquí otras consideraciones que se escaparon en la anterior presentación:

 

1. La justicia dentro del sistema capitalista siempre favorece a los que tienen el poder económico, los que siempre imponen las decisiones judiciales que mejor les convienen. Todos los tribunales, según la idea de justicia burguesa, son organizados para garantizar juicios que mantengan el orden establecido en la sociedad, en donde a los desposeídos una vez que entran (y aunque sean inocentes) no saldrán muy bien parados, siempre serán hallados culpables y condenados. Eso en el caso que el proceso sea expedito, sino pasarán muchos años antes de poder llegar a un juicio donde la condena, en muchos casos, ha sido cumplida con creces dentro de los recintos penitenciarios. Un claro ejemplo de esto es que las cárceles en el mundo están repletas de pobres, muy pocos ricos y poderosos se encuentran tras las rejas, a pesar que los daños que hacen en la sociedad son mucho mayores, catastróficos y cuyas consecuencias que se alargan en el tiempo; habría que nombrar aquí a los cinco cubanos que cumplen condenas aberrantes en los Estados Unidos, en juicios que han sido denunciados como amañados.

2. El Estado de Derecho, dentro del socialismo, es la regla a seguir en todos los casos. Las leyes, al reflejar la verdadera realidad de la sociedad, condensan en sí mismas la igualdad, la equidad y el compromiso de que la justicia sea accesible a todos por igual. Tanto pobres como ricos, son tratados en idénticas condiciones y sus derechos son respetados por encima de cualquier contingencia. Este es el caso de Venezuela donde (a pesar de las dificultades que se han presentado en el desarrollo político, económico y social), se ha visto por primera vez en la historia del país un renacer de la esperanza en el pueblo, el cual acude a las distintas instancias del Poder Judicial para pedir justicia, cada vez que ve violentado sus derechos. Esto a pesar que en muchos casos la impunidad a crímenes cometidos por personajes de peso político, religioso y/o económico no son juzgados conforme a la lo que está establecido dentro de la ley; todavía quedan dentro de los jueces encargados de impartir justicia, resabios del pasado (no muy lejano) que se reflejan en las decisiones tomadas con respecto a éstos.

3. La libertad de expresión es monopolizada, comercializada y mediatizada para garantizar la continuidad en el tiempo, de los privilegios a las clases más poderosas económicamente. El capital privatiza la comunicación, la convierte en un negocio que hay que cuidar y al que no todo el mundo puede tener acceso. Las comunicaciones de todo tipo se concentran en pocas manos (en algunos países una o dos empresas privadas concentran el poder de decir lo que quieran a toda la sociedad) y se ataca sin ninguna consideración a todo aquel que pretenda cambiar el “status quo” en relación al negocio de la libertad de expresión. Se ha llegado a silenciar personas y hechos si se considera necesario para el mantenimiento del negocio, como todo, en el sistema del capital, lo importante es hacer dinero, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

4. En el verdadero Estado de Derecho (el cual corresponde únicamente al socialismo) se garantiza la libertad de expresión para todos los ciudadanos que quieran expresarse, independientemente de su condición socioeconómica. El socialismo facilita el acceso a los medios de comunicación a todas las comunidades, promoviéndose la participación ciudadana en todos los ámbitos, creándose por parte de éstas; televisoras, periódicos y radios comunitarias, ampliando así el espectro de la vinculación del pueblo al quehacer y a la difusión cultural. Lo que debe garantizarse a toda costa, y como única forma de verdadera igualdad en el ejercicio de la libertad de expresión, es la partición igualitaria del espectro radioeléctrico para radios y televisoras comunitarias, del Estado y de empresas privadas. Sólo así, y una vez más de este modo, se garantiza el verdadero Estado de Derecho en el socialismo.

5. Dentro de las Universidades se ha venido fosilizando un sistema de injusticia que garantiza los privilegios de las clases medias y altas, violentándose (una vez más y como es costumbre en el sistema capitalista) el Estado de Derecho para una inmensa mayoría de docentes, estudiantes, personal administrativo y obrero, ya que las elecciones para escoger a las autoridades de estos recintos, se encuentran secuestradas por unos cuantos personajes vinculados a los viejos partidos y a organizaciones clericales, que se niegan a democratizarlas. Aquellos que llaman por la democracia (burguesa), son los primeros que mantienen un sistema nepótico y despótico. Hasta dentro de las “casas que vencían las sombras”, el Estado de Derecho se convierte en slogan publicitario para engañar a las inmensas mayorías que piden democracia en las Universidades y a las cuales se les niega el derecho a acceder a ellas.

6. Una de las principales obligaciones de un Estado que dice atender a los intereses de la inmensa mayoría del pueblo, es garantizar el acceso a la educación, sea cual sea el nivel al que se aspire a ingresar, eso es dentro de un Estado que garantiza el cumplimiento de las leyes por sobre todas las cosas, sin pararse en su condición social o económica. El Estado de Derecho sólo se garantiza dentro del socialismo y es allí solamente donde se promueve porque es un sistema que le preocupa la condición humana. En Venezuela la Universidad Bolivariana de Venezuela, tiene por misión principal ofrecer una educación superior de calidad, comprometida y transformadora a todos aquellos que buscan superarse profesionalmente, ayudando así al desarrollo social, económico y político del país.

7. Post scriptum: Solamente en el Socialismo se garantiza el pleno Estado de Derecho, las leyes, cuando son asumidas y defendidas por la mayoría del pueblo, son la garantía de cualquier proceso de cambio dentro de la sociedad, enmarcado dentro del marco jurídico que se establece para ello. El capital no necesita de leyes para poder ejercer sus actividades de especulación, explotación y expoliación del mundo y por tanto, el Estado de Derecho se convierte sólo en consigna que se manipula para vender la imagen de un Estado donde se respetan las leyes. El Socialismo se desarrolla dentro de un marco jurídico nuevo que se va construyendo a favor de las grandes mayorías, aquellas que por años y siglos no han visto el menor indicio del progreso personal que tanto pregona el capitalismo. La reciente crisis financiera que aqueja al mundo capitalista (crisis que se traslada lentamente a otros sectores de la economía), lo único que ha demostrado es que la desregulación, la falta de leyes que enmarquen las actividades económicas y la no intervención del Estado en ellas (Adam Smith), ha traído en diversas ocasiones crisis recurrentes para el provecho de pocos, en quienes se van concentrando (monopolio) cada vez más las diversas actividades económicas y financieras; pero también trae desgracias para muchos al ver perdidas sus propiedades, recursos e ingresos engrosando las filas de los trabajadores (¡otra vez Marx!). Una vez más, y en estos tiempos de cambios, queda demostrado que el Socialismo es garantía de la continuación de la vida en el planeta, ya que se enmarca dentro del respeto de las leyes que protegen, no sólo a hombres y mujeres dentro de la sociedad, sino al ambiente que se ve agredido constantemente por personas y empresas interesadas sólo en la ganancia excesiva y exclusiva.

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Tags: estado, derecho, historia, dólares, humanos perenne, vida

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