El 9 de abril de 1984, el entonces gobierno militar chileno creó la villa "Las Estrellas", sobre la Isla Rey Jorge, en las Shetland del Sur. Se encuentra a un costado del Centro Meteorológico Presidente Frei y a tres kilómetros de la Base Teniente Marsh. Al conjunto anterior actualmente se denomina Base Presidente Eduardo Frei Montalva y adyacente a él está también la Base Escudero. Inicialmente con sólo seis familias, en unos meses ya había doblado a 12 familias. También en este caso se registraron nacimientos de niños en el territorio antártico, que hasta 1985 sumaban tres: Juan Pablo Camacho Martino (21 de noviembre de 1984), Gisella Ester Cortés Rojas (2 de diciembre de 1984), e Ignacio Alfonso Miranda Lagunas (23 de enero de 1985)
Fue firmado el 1 de diciembre de 1959 en Washington y entró en vigencia el 23 de junio de 1961. Establece el marco legal para la gestión de la Antártida, y su ejecución se administra a través de reuniones consultivas (bianuales hasta 1991, anuales desde entonces). El Tratado dispone que:
Existen además unas 170 recomendaciones adoptadas en las reuniones consultivas y ratificadas por los estados miembros, incluyendo las Medidas Acordadas para la Conservación de la Fauna y la Flora Antártica (1964), la Convención para la Conservación de las Focas Antárticas (1972), la Convención sobre la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos (1980), un acuerdo sobre recursos minerales que fue firmado en 1988 y luego rechazado, y el Protocolo sobre Protección Ambiental, firmado el 4 de octubre de 1991 y en vigencia desde el 14 de enero de 1998. Este Protocolo procura proteger el medio ambiente antártico mediante cinco anexos específicos sobre contaminación marina, fauna y flora, evaluaciones de impacto ambiental, gestión de residuos, y áreas protegidas; también prohíbe todas las actividades relacionadas con recursos minerales excepto la investigación científica.
El Tratado Antártico considera dos clases de miembros: los consultivos o plenos (con voz, voto y veto en la toma de todas las decisiones vinculadas al espacio austral) y los miembros no consultivos, o adherentes, que cuentan sólo con derecho a voz.
Son miembros consultivos Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Chile, China, Corea del Sur, Ecuador, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, India, Italia, Japón, Nueva Zelandia, Noruega, Países Bajos, Perú, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Suecia, Ucrania y Uruguay.
Son miembros no consultivos Austria, Canadá, República Checa, Colombia, República Popular Democrática de Corea, Dinamarca, Eslovaquia, Estonia, Grecia, Guatemala, Hungría, Papúa Nueva Guinea, Rumania, Suiza, Turquía y Venezuela.
La Secretaría del Tratado Antártico tiene sede en Buenos Aires, Argentina. El secretario actual (mayo 2005) es el neerlandés Jan Huber.
Siete de los estados miembros consultivos del Tratado Antártico mantienen reclamos sobre importantes sectores del territorio antártico. En virtud del Art. 4° del tratado existe un "congelamiento" permanente, mientras dure el tratado, de los reclamos de soberanía que fueron hechos valer antes de la firma del mismo e impide durante su vigencia que se hagan nuevas reclamaciones de soberanía, excepto Rusia y los Estados Unidos que se reservaron el derecho a hacer reclamaciones al momento de la firma del tratado.
Los reclamos territoriales, en general, no son reconocidos por otros países ni por las Naciones Unidas. Nueva Zelanda, Australia, Francia, Noruega y el Reino Unido, se reconocen mutuamente sus reclamos antárticos. Argentina y Chile también se reconocen mutuamente las áreas en donde no se solapan sus reclamos y denominan al conjunto de sus territorios antárticos como Antártida Sudamericana. Estados Unidos y Rusia rechazan cualquier reclamo territorial, pero al momento de firmar el tratado, se han reservado el derecho a hacerlos en caso de que otros estados intenten hacer efectivos los suyos.
Los países que mantienen reclamos de soberanía son:
Este grupo de países que participan como miembros consultivos del Tratado Antártico, tienen interés territorial en el continente antártico, pero por disposiciones del propio Tratado Antártico no pueden formular sus reclamaciones mientras dure su vigencia.[5] [6]
Del mismo modo Rusia y los Estados Unidos, firmantes originales del Tratado reservaron su derecho a realizar reclamaciones en cualquier momento si otros países hacen valer las suyas.
| Página inicial Página anterior |