S?bado, 10 de enero de 2009
 

Seamos creativos en economía. Imaginemos que usamos las ideas de Marx sobre el valor de un producto. Si tal objeto ha necesitado 10 días y 5 trabajadores para producirlo, la jornada laboral ha sido de 8 horas, en total 400 horas, 80 por trabajador, (Cada hora equivaldrá a 5 euros, bolivarés, dólares). Deben sumarse el capital fijo, el coste de los materiales, de la energía.Imaginemos que ese coste son 200 monedas, cualquiera de las anteriores. Pues bien el objeto final deberá valer: 400X5=2000+ 200= 2200. Cada obrero cobraría 400 monedas a los diez días. El producto final vale 2200 monedas, según Marx. Pues bien, ese producto podría venderse por un 50% más de su valor en horas de trabajo. Ese 50% iría al estado, administración, para que realizase inversiones, para pagas de jubilación, mantener un adecuado sistema educativo y sanitario, etc. la durabilidad objetiva del objeto también deberá tenerse en cuenta a la hora de elegir su precio.

 

Cuando un agricultor cosecha el trigo deja para sembrar el año siguiente el suficiente como para repetir cosecha, si se lo comiese, o lo vendiese, no podría suceder tal cosa. En cada empresa sucede exactamente lo mismo para garantizar la vida de los medios de producción, distribución, etc, y su reproducción. Así que cosechadas esas 400 monedas cada dos semanas, cada obrero deberá dejar en la empresa el trigo suficiente para la reproducción el capital fijo, materias primas. En una empresa, sociedad, etc, la cantidad en reserva la decide el colectivo en elecciones, democracia, no el antojo de cada uno. En este caso el trigo este consiste en 40 euros. El salario de cada persona sería entonces 400- 40 = 360 cada diez días laborales.

 

Si la empresa controla todo el ciclo del capital, deberá vender los productos en su supermercado añadiendo al precio de todas las mercancias, (no añadir individualmente a cada pieza), vendidas a lo largo de la semana el salario del obrero vendedor.. Si suele vender 20 a la semana, cada pieza deberá venderse a una media de 10 euros más. Es decir, a 2210. El obrero vendedor ganará lo mismo que el productor, sin olvidar otros complementos: antigüedad, riesgo, etc. Ahí estará la diferencia. Cosa lógica, por cierto.

 

Como se venderán muchas a crédito, deberá añadirse el interés para adaptarse a la evolución del valor del dinero en cinco años o menos y rentabilizar ese tipo de venta adecuadamente. Bueno, de esto ultimo podría encargarse la banca pública. Así la empresa cobraría enseguida su producto y satisfacería rápidamente las necesidades de salario y de inversión. Así sucede actualmente pero sin banca publica.

 

Bueno, en verdad el precio final de ese objeto sería 3315 euros. Si lo pagas en 5 años, te saldrá por 4500 aproximadamente, con intereses. Si tienen todos un buen salario no habrá dificultad en el pago. Por eso es esencial garantizar el poder adquisitivo de todos y no pisarse el rabo en este aspecto, cosa muy propio de quienes viven pensando a corto plazo; la mayoria de los capitalistas responsables de la actual crisis. Se han tirado años minando los salarios, ahora que paguen las consecuencias. Lo malo es que casi siempre las pagarán con más crudeza sus víctimas, con la pérdida del puesto de trabajo.

 

Pagará el consumidor final 900 euros al año, unos 75 euros al mes.

 

De esos 4500 euros por pieza, 1185 serían para el banco, 1105 directamente para hacienda y 2210 para la empresa socialista productora.

 

Para vender sus productos diversas empresas podrían crear un supermercado. Así su inversión en este aspecto sería menor y todas se beneficiarían de ello, abaratando costes de todo tipo. Incluso a nivel nacional, autonómico o provincial podrían crear una red de supermercados.

 

Habrá que tenerse en cuenta que no es lo mismo un 100% en una lechuga que un 50% en un televisor que valga objetivamente 2210 euros en coste de trabajo y capital fijo. Quizás en los productos más baratos de producir se puede cobrar incluso un 1000 por ciento más, pero no pasar del 20% en caso de productos más caros que no sean de lujo, caso de lavadoras, cocinas, televisiones, teléfonos, etc.

 

¿Cómo la gente podrá comprar productos más caros de lo que costó producirlos? Si no se produce para el autoconsumo es indispensable producir para otros en cantidad mayor a la que uno necesite.

 

En el ejemplo anterior hay cinco obreros que producen por semana un producto X. En cinco semanas cada uno tendrá un objeto en su casa. Si le dura cinco años, podrán vender a otros en ese tiempo: 54 semanas X 0,5 objeto X 60 meses = 1620 objetos. 1620 entre 5 da 324 objetos producidos por cada trabajador. Por cada uno de ellos ingresará cada obrero 360 euros netos cada dos semanas; 324 X 360 = 116640 euros en cinco años. Eso equivale a 23328 anuales. Si los precios de todos los productos con los que satisface sus necesidades individuales y familiares no se dejan a merced de la especulación, su poder adquisitivo será más que suficiente. ¿Pasará lo mismo con los cooperativistas agrícolas? Sus precios suelen ser mucho más baratos pero también es muy abundante, salvo que la naturaleza se interponga, la cantidad de cada producto y cada kilo necesita menos horas de trabajo para producirse. Al final podrán cosechar en salarios casi identica cantidad de euros que los obreros industriales y del sector servicios. Si no sucede actualmente es porque no poseen los medios de distribución y dejan la cosa en manos de mayoristas y empresarios distribuidores. Ambos son los verdaderos beneficiados de la actividad agrícola. Como se trata de productos alimentarios, el estado puede perfectamente no añadirle demasiados impuestos. Así serán accesibles a toda la población. Claro que, si toda ella tiene adecuados ingresos, esto tampoco sería necesario.

En fin, sí se puede vender cualquier producto más caro de lo que cueste objetivamente su producción. Si se puede y nos beneficia a todos, debe hacerse. En una sociedad sin explotación el benefició sería aún mayor de lo que lo es en el capitalismo. El capitalismo ya lo hace, hágase en el socialismo, hágase en una sociedad sin explotación; esa donde la propiedad de los medios de producción y distribución no está separada de los obreros.

 

Hay tres posibilidades básicas de sociedad dignas de estudiar: La que los medios de producción son públicos en su totalidad, la que son de los propios obreros y la que medios de distribución y producción son de la clase capitalista. Dos pertenecen a sociedad sin explotación, la tercera a explotación justificada por sus defensores con la excusa del riesgo. Ninguna de esos modelos de sociedades excluyen la convivencia entre sí. En muchas países hay empresas de las tres clases. Por eso cuando algunos hablan de cosas incompatibles, evidencian que no saben ni de lo que hablan y que confunden sus deseos con la realidad, confundiendo al resto. No son incompatibles pero si puedes evitar que te exploten, hazlo. No lo dudes ni un instante. En las dos primeras no hay explotación y deben convivir como hermanas. Son formas distintas de una misma cosa: socialismo más o menos evolucionado. Suficiente para que sólo los astutos y los estúpidos de todo el espectro político nos acusen de totalitarios o pequeños burgueses. Si no existe el antagonismo de clases, medios de producción alienados de los productores, que mencionaban Marx y Engels en el manifiesto comunista, no entiendo la obsesión de que todos los medios de producción y distribución sean de titularidad pública. Teniendo el campo tan ancho de una economía sin explotación, ¿por qué encerrarnos en una única parcela? Por interés la gente dejará formas de producción poco eficaces. Lo hará sin necesidad de que la ley las prohiba. Otra gente volverá a ella por placer: sembrar en el huerto 4 cosas. A muchos jubilados, en cualquier país, les encanta esa actividad.


Tags: economía, ideas, Marx, jubilación, empresa, precio, reproducción

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada