viernes, 06 de febrero de 2009

Ya en el Oligoceno los paleontólogos cuentan con un registro fósil más rico, especialmente por los restos de El Fayum, en Egipto. Aquí se han encontrado restos de primates relacionados con los tarseros tal como Afrotarsius chatrathi. Este yacimiento también cuenta con restos de simios de entre 30 y 37 millones de años. De estos el más importante es Aegyptopithecus zuexis, ya que se considera como uno de los catarrino más antiguos. De igual manera el Apidium es otro fósil oligocénico que se relaciona con los platirrinos del América del Sur por tener una fórmula dental similar a la de muchos de estos.

El poblamiento de América del Sur por parte de los primates se considera un fenómeno de vicarianza. En el Oligoceno América del Sur era una isla no muy alejada de África. Es probable que balsas con vegetación y algunos primates dispersaran el grupo de un continente a otro utilizando islas volcáncas como facilitadoras del paso. Las paleo-corrientes marinas del Oligoceno habrían facilitado la colonización primate del Nuevo mundo. De una manera similar se pobló Madagascar con los antepasados de los lemures.

En el continente americano el fósil más antiguo es Branisella boliviana con cerca de 27 millones de antigüedad. Ya el Mioceno Suramericano se encuentran los géneros Chilecebus, Dolichocebus, Lagonimico Tremacebus, Cebupithecia, entre otros.

Durante el Mioceno se originó en África el grupo de los hominoideos, superfamilia a la que pertenece el hombre y los grandes simios. El Proconsul vivió antes de la separación del linaje de los gibones. Posteriores a este encontramos al Afropithecus, el Kenyapithecus y el Moropithecus, este último considerado como el simio más antiguo con un plan corporal más parecido a los antropomorfos vivientes.

Hace 17 millones de años los hominoideos pasan de África a todo el Viejo mundo. En Europa vivió el Dryopithecus, el Ourunapithecus, y el Ankarapithecus, el Sivapithecus en Pakistán, y el Lufengpithecus en China. Estos simios fósiles se clasifican como homínidos de la subfamilia en la que está clasificado el orangután (Ponginae).

La diversidad de los ponginos en el Mioceno se debió a que climas más benignos permitieron que los bosques que sustentaban a los grandes simios estaban más extendidos en Eurasia por aquella época.

Hace 9,5 millones de años vivió en la parte central de Italia y Cerdeña, que por aquel entonces eran parte de una isla, el simio Oreopithecus bambolii quien presentaba una locomoción bípeda, lo cual constituye un caso de convergencia evolutiva con los homininos.

Durante el Plioceno se extienden las sabanas a expensas de los bosques. En este período geológico aparecen los homínidos bípedos Ardhipithecus kadabba y los Australopithecus. Finalizando este período aparece el género Homo y el Paranthropus.

En la actualidad una especie de primate, los humanos actuales aparecida hace unos 200.000 años, se ha convertido con sus acciones en el principal factor de extinción de sus parientes más cercanos.

[editar] Conservación

Al igual que muchos otros grupos de organismos, muchas especies de primates se encuentran amenazadas de extinción. El hombre ha llevado a la extinción a varias especies desde que empezó su dispersión en el globo.

Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente afirmó en 2001 que en la próxima década podrían extinguirse los grandes simios.

El Atlas Mundial de los Grandes Primates y su Conservación, publicado en 2005 por las agencias ambiental y de biodiversidad de la ONU señala que los asentamientos humanos, la tala de bosques, y la minería podrían hacer que los orangutanes en partes de Indonesia pierdan la mitad de su hábitat en los siguientes 5 años. El informe indica que todos los grandes simios están en peligro crítico, lo que quiere decir que su número ha caído o caerá un 80% a lo largo de tres generaciones.

Los principales factores que amenazan a los primates son:

  • Destrucción del hábitat. Sin lugar a dudas la destrucción del hábitat es la principal causa que está contribuyendo a la desaparición de las poblaciones salavajes. El continuo crecimiento de la población humana lleva a que cada día se destruyan más bosques por la expansión de las ciudades y en busca de tierras cultivables y para extracción de madera. Cerca del 90% de los primates no humanos habitan en las selvas húmedas de África, Asia, Centro y Sudamérica y estos bosques se están talando a una tasa de más de 10 hectáreas por año.
  • Cacería de primates para consumo de su carne. En las selvas de Brasil, primates como los monos aulladores (Alouatta), los lanudos (Lagothrix) y los capuchinos (Cebus) son regularmente cazados por su carne. En África, los monos y los simios son disparados y vendidos en el mercado como “carne exótica”. En la película colombiana "Soñar no cuesta nada se muestran escenas del 2003 en las que el ejercito colombiano debe recurrir a la cacería de primates silvestres en las selvas del sur de Colombia para complementar su dieta. Michael Hutchins, presidente del Grupo de Trabajo sobre la Caza de Animales por su Carne afirmó en 2001 que cada año se consume en la cuenca del Congo hasta un millón de toneladas de carne de animales salvajes, equivalentes a cuatro millones de cabezas de ganado. Los cazadores suelen preferir especies de mayor tamaño, por ejemplo en África los cazadores prefieren cazar especies de Colobus que de Cercopithecus, pero a medida que el número de individuos de especies grandes disminuye pasan a otras más pequeñas. Otras organizaciones mencionan que esta práctica puede poner en riesgo la salud humana ya que la práctica de cacería y consumo puede favorecer el paso a los humanos de virus como el ébola y el VIS (Virus de la inmunodeficiencia simiesca, antepasado evolutivo del VIH). A parte de primates los cazadores africanos también asesinan elefantes, lagartos, gallinas de guinea, jabalíes y antílopes de bosque.
  • Tráfico de primates como mascotas o para obtener productos. Los primates también son cazados para otros propósitos, la carne del langur (Trachypithecus johnii) y del macaco cola de león (Macaca silenus) es vendida por supuestas propiedades afrodisíacas y medicinales. De igual manera la sangre del langur de Phayre (Trachypithecus phayrei) en Tailandia es comercializada porque hay la creencia que imparte vigor a quien la bebe. En Sudamérica los monos lanudos (Lagothrix) y los monos araña (Ateles) son atrapados para ser utilizados como cebo para capturar ocelotes y jaguares. Suerte similar corren otras especies de primates en Sri Lanka en donde son capturados para ser usados como cebo en la caza de cocodrilos.
El macaco cola de león. Un primate cazado para consumir su carne por la creencia que tiene propiedades afrodisiacas.

En muchos países los primates son vendidos como mascotas, pero para esto deben ser capturados siende bebes y en el proceso es necesario matar a sus madres. En otras partes se da muerte a los primates por considerarlos plagas para la agricultura, este es el caso de las especies de capuchinos (Cebus), babuinos de sabana (Papio), y de los macacos (Macaca) en América, África y Asia respectivamente.[4]

Los primates también han sido capturados para permitir la investigación médica. El número más alto de capturas se alcanzo en los años 1950’s y continuó por los años 1960’s alcanzando los cientos de miles. De India se exportaron una gran cantidad de macacos rhesus (Macaca mulata), en los esfuerzos que condujeron al desarrollo de una vacuna contra la polio. De Sudamérica se exportaron para la experimentación monos ardilla (Saimiri). La aparición y expansión del virus del VIH llevó a la captura de cientos de chimpancés comunes (Pan troglodytes) para buscar una cura contra el SIDA. En 1992 la IUCN elaboró un documento denominado “Estamento sobre el uso de primates para propósitos biomédicos” en el que hace recomendaciones sobre las especies en peligro de extinción y las vulnerables. Desde la década de 1980 en adelante el desarrollo de técnicas de trangénesis ha permitido hacer del ratón de laboratorio un animal muy útil, en especial los ratones knock-out, lo cual disminuye la presión sobre los primates silvestres.

Las especies primates en peligro de extinción son listadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (IUCN, por su sigla en inglés). Esta entidad realiza "la lista roja" de las especies amenazadas de extinción. Es de notar que desde la publicación de la primera "lista roja" la cantidad de especies de primate amenazadas aumentó de 96 a 166 entre las 600 existentes en el planeta. La cantidad de especies de primate en peligro crítico subió de 13 a 19 desde 1996. El informe también documenta la reciente extinción de una especie de primate, el colobo rojo de la señorita Waldron, un primate propio de las selvas de Ghana y Costa de Marfil. La destrucción de las selvas por la actividad maderera y la construcción de caminos crearon fragmentos de bosque o bolsones aislados devastados por cazadores dedicados al lucrativo negocio de la carne selvática.

Las creencias supersticiosas también han tenido que ver con la eliminación del aye-aye (Daubentonia madagascariensis). Este primate es matado por los lugareños de Madagascar porque lo consideran de “mal agüero” debido a sus hábitos nocturnos y apariencia particular.

[editar] Primates críticamente amenazados

La IUCN[5] reserva la categoría "Criticamente amenazado" (Critically endangered, en inglés) a aquellas especies que tienen las siguientes características: Su extensión es menor a 100 km² y su población se calcula en menos de 250 individuos maduros, y/o si los análisis cuantitativos indican la probabilidad de extinción en la naturaleza del 50% dentro de 10 años o en tres generaciones.

Primates estrepsirrinos críticamente amenazados

Nombre científicoNombre común
Hapalemur aureus Lémur dorado
Hapalemur simus Lémur grande del bambú
Propithecus tattersalli Sifaka de Tattersal o Sifaka coronado

Primates platirrinos críticamente amenazados

Nombre científicoNombre común
Ateles hybridus Mono araña del Magdalena o Marimonda del Magdalena
Brachyteles hypoxanthus Muriquí del Norte de Brasil
Callicebus barbarabrownae Mono tití del norte de Bahía
Callicebus coimbrai Mono tití de Coimbra
Cebus xanthosternos Mono capuchino copetudo
Leontopithecus caissara Tití León de Cara Negra
Leontopithecus chrysopygus Tití León Negro
Oreonax flavicauda Mono choro cola amarilla
Saguinus bicolor Tamarino bicolor
El gibón plateado está próximo a extinguirse.


Primates catarrinos críticamente amenazados

Nombre científicoNombre común
Hylobates moloch Gibón Plateado
Macaca pagensis Macaco Pagai
Nomascus nasutus Gibón de Hainan
Pongo abelii Orangután de Sumatra
Procolobus rufomitratus Colobo Rojo del Río Tana
Rhinopithecus avunculus Langur Ñato Tonkin
Trachypithecus delacouri Langur de Dorso Negro
Trachypithecus poliocephalus Langur de Cabeza Dorada

[editar] Primates en peligro de extinción

Una especie se considera en peligro de extinción si la extensión en la que habita es menor a 5.000 km², si el número de su población es inferior a 2.500 individuos y/o si el análisis cuantitativo muestra la probabilidad de extinción es del 20% dentro de los próximos 20 años o en cinco generaciones. Estos son los primates en peligro de exticnió, según la IUNC:[5]

La destrucción de la selva atlántica brasileña es una de las principales causas que han llevado al tamarino dorado a estar amenazado de extinción. Los primates ubicados en esta categoría pueden llegan a desaparecer en los próximos 20 años, si no se toman correctivos.

Primates estrepsirrinos amenazados de extinción

Nombre científicoNombre común
Allocebus trichotis Lémur orejipeludo
Daubentonia madagascariensis Aye-Aye
Galago rondoensis Gálago enano
Indri indri Indri
Loris tardigradus Loris fino
Microcebus myoxinus Lemur ratón pigmeo
Microcebus ravelobensis Lemur ratón rufo
Varecia variegata Lemur de gorguera

Primates platirrinos amenazados de extinción

Nombre científicoNombre común
Alouatta pigra Araguato de Guatemala o Mono aullador negro
Brachyteles arachnoides Muriqui
Callithrix aurita Tití de orejas blancas
Callithrix flaviceps Tití de Cabeza Beige
Chiropotes satanas Sakí negro
Leontopithecus chrysomelas Tití León de cabeza dorada
Leontopithecus rosalia Tití León dorado
Saguinus oedipus Tamarino de cabeza algodonosa
Saimiri oerstedii Mono ardilla de Centroamérica
El macaco negro crestado habita únicamente la isla de Célebes, y otras próximas en Indonesia. El endemismo es un factor que hace más vulnerable a una especie a la extinción.
El langur de François (Trachypithecus francoisi) no está en peligro de extinción, pero es vulnerable. En esta categoría el riesgo de extinción puede presentarse dentro de 100 años. Otros parientes pertenecientes a este género están en una situación más apremiente.

Primates catarrinos amenazados de extinción

Nombre científicoNombre común
Bunopithecus hoolock Gibón Hulok
Cercopithecus diana Cercopiteco diana
Cercopithecus erythrogaster Cercopiteco de vientre rojo
Cercopithecus preussi Cercopiteco de Preuss
Cercopithecus sclateri Cercopiteco de Sclater
Gorilla beringei Gorila de montaña
Gorilla gorilla Gorila occidental
Macaca maurus Macaco moro
Macaca nigra Macaco crestado de las Célebes
Macaca silenus Macaco cola de león
Mandrillus leucophaeus Drill
Nasalis larvatus Mono narigudo
Nomascus concolor Gibón negro
Pan paniscus Bonobo o Chimpancé pigmeo
Pan troglodytes Chimpancé común
Pongo pygmaeus Orangután de Borneo
Presbytis comata Langur gris
Procolobus badius Colobo herrumbroso oriental
Procolobus kirkii Colobo rojo de Zanzibar
Procolobus pennanti Colobo de Pennant
Pygathrix nemaeus Langur Duoc o Mono pigatrix
Pygathrix nigripes Langur de patas negras
Rhinopithecus bieti Langur ñato negro
Rhinopithecus brelichi Langur ñato gris
Simias concolor Langur cola de cerdo
Trachypithecus auratus Langur javanés
Trachypithecus geei Langur dorado
Trachypithecus vetulus Langur de cara roja

[editar] Curiosidades

  • Especie de primate más antigua conocida: Purgatorius ceratops. Un protoprimate que vivió hace 70 millones de años aproximadamente y tenía una dentición típica de insectívoro 44:I3/3,C1/1,P4/4,M3/3) frugívoro y folívoro. Fue contemporáneo del Triceratops y el Tyrannosaurus rex. Fue hallado en Montana. El Purgatorius probablemente tenía habitos nocturnos. El Plesiolestes problematicus un miembro del grupo de los plesiadapiformes que vivió en el Eoceno se puede considerar como primate sin lugar a dudas.
  • Especie de primate descubierta más recientemente: Microcebus macarthurii (lémur ratón de MacArthur). Se publicó su descubrimiento el 14 de julio de 2008.[6]
  • Especie de primate más grande (fósil): Gigantopithecus blackii Este simio vivió hace más de 100.000 años en el Sudeste asiático. Medía más de tres metros de altura, y pesó más de 500 kilos. Fue contemporáneo con los seres humanos.
  • Especie de primate más grande (viva en la actualidad): Gorila oriental (Gorilla beringei). Los gorilas machos pueden alcanzar 250 kg de peso y 1,88 m.
  • Especie de primate más pequeña (fósil): Eosimias centennicus. El Eosimias vivió hace más de 45 millones de años en China, tenía el tamaño de un dedo pulgar.
  • Especie de primate más pequeña (viva en la actualidad): Lemur ratón pigmeo (Microcebus myoxinus). El lemur ratón pigmeo vive en Madagascar y tiene un peso que oscila entre 24,5 y 30 gramos, aunque una especie descubierta en 2003, también del género microcebus, puede resultar ser aún más pequeña.[7]
  • Especie de primate más populosa: Humano moderno (Homo sapiens) La población humana superó iniciando el siglo XXI los seis mil millones de individuos.
  • Especie de primate menos populosa: Gibón oriental de cresta negra (Hylobates pileatus). Este gibón se creía extinto hasta que Thomas Geissman halló en el norte de Vietnam en el 2002 dos poblaciones que suman aproximadamente 28 ejemplares.
  • Especie de primate que vive más al norte: Aparte de los seres humanos, el Macaco japonés (Macaca fuscata) vive en todas las islas japonesas a excepción de Hokkaido.

[editar] Malentendidos sobre el vínculo de los humanos con el resto de los primates

Comúnmente se han generalizado algunas equivocaciones sobre la relación de los humanos con los primates no humanos. La primera de ellas es considerar a los chimpancés como la especie ancestral de la cual desciende el hombre. Lo correcto es afirmar que los humanos y los chimpancés actuales comparten un antepasado común cuyo aspecto y forma de locomoción es similar a este último. Pero, ninguna especie de primate actual es antecesora de los humanos. Algunos libros y medios de comunicación se refieren a los primates no humanos como “nuestros antepasados”. Tal afirmación es incorrecta por dos razones. Primero, el hombre es sin lugar a dudas un primate, y la segunda ya se mencionó anteriormente. Otra confusión se da al intentar aclarar el anterior mal entendido. Este error afirma que “los humanos no vienen de los simios sino que comparten un antepasado común con ellos”. El término simio (en inglés se utiliza el término ape) se aplica a los orangutanes, gorilas, chimpancés, bonobos y gibones. Si bien es cierto que el humano comparte antepasados comunes con todos los simios, y que ninguna de las especies actuales puede considerarse antecesora del hombre, también lo es que si se hiciera la reconstrucción científica del antepasado común del hombre con los demás simios este sin duda sería denominado popularmente como un “simio” (por ejemplo, el propuesto Pierolapithecus catalaunicus). Por lo tanto, la expresión “el hombre desciende del simio” es correcta, siendo conveniente aclarar que nuestros antepasados simios eran especies extintas de las cuales descienden también los demás simios actuales.

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La mala comprensión de la ciencia ha llevado que muchas personas consideren que los simios actuales fueron los antecesores de los humanos o, peor aún, que la evolución biológica es errónea porque aún existen otros primates diferentes al humano

En otros casos el malentendido confuso reza “los humanos no vienen de los monos sino que comparten un antepasado común con ellos.” Aquí el malentendido se inicia con el uso del término poco taxonómico de “mono”. Algunas veces el término mono se utiliza para referirse a todos los haplorrinos a excepción de los tarseros y el hombre. En otros casos el término se utiliza para referirse a los platirrinos y catarrinos a excepción de los hominoides (simios y humanos). La expresión “el hombre desciende del mono” es, igualmente correcta, mientras se hagan las aclaraciones, pocas veces hechas, que se trata de especies de primates ya extintas, y que no hubo una sola especie de "mono" ancestral, sino que en realidad venimos de cientos o miles de especies de "monos". Por ejemplo, al revisar la apariencia y conducta del primate que dio origen a los platirrinos y catarrinos, se encontraría un primate que en términos corrientes podría llamarse como “mono”. Tal es el caso del Aegyptopithecus. De igual manera, si se revisara la apariencia de un ancestro nuestro que viviera antes de la separación hominoideos y cercopitecoideos encontraríamos otra especie que en términos coloquiales recibiría el nombre de "mono".

En otros casos la falta de una adecuada comunicación de la ciencia puede llevar a otro tipo de confusiones. Muchas personas se preguntan que si el hombre desciende de los monos por qué aún existen estos últimos. Aquí el problema se debe a la mala comprensión de la evolución biológica. El proceso evolutivo no es una cadena lineal que va de las bacterias al hombre, o del “simio” al hombre. Es un proceso que genera en últimas diferentes especies adaptadas a diferentes ambientes. En la evolución biológica no hay teleología o un fin predeterminado, como tampoco obedece a la idea aristotélica de “la gran cadena del ser”, conocida también como “la escala natural”. Existen aún monos porque la evolución ha adaptado a diferentes especies a diferentes ambientes. Los monos narigudos (Nasalis larvatus) existen porque han podido adaptarse a explotar los manglares de Borneo, mientras que los monos de noche existen porque han logrado adaptarse a explotar el bosque sudamericano de noche, evadiendo la competencia y las grandes rapaces, al igual, el hombre existe porque adquirió las adaptaciones para explotar grandes zonas modificando su ambiente hace aproximadamente 2 millones de años en las amplias sábanas africanas.

[editar] Primates no humanos en la cultura

Diferentes culturas humanas se han deleitado con la inteligencia, gracia y gestos similares de los primates no humanos que los han hecho parte de su folclore, arte y religión, por lo que se encunetran referencias de ellos en muchas culturas.

Los primates han jugado un papel importante en las culturas humanas. En la imagen, una represantación de Hánuman, un dios hindú.

Los hindues tienen dentro de su panteón de dioses a Hánuman, el dios mono. Este dios es considerado muy poderoso, y se le asigna un papel muy importante en la lucha del dios Rama contra el demonio Ravana.

En las culturas musulmanas los primates no son cazados para ser consumidos como alimento porque su carne se considera inmunda, mientras que en la India se cree que al estar relacionados con el dios Hanuman no se les mata. En Madagascar hay tabúes que evitan la matanza de los indris.

En la mitología China, Hanuman, el Dios-Mono viaja con Chu-Bajie y famoso monje Hiuna-tsang a la India para conseguir las fuentes originales del budismo, travesía narrada en el cuento Jornada al Oeste. El dios mono es un Dios travieso y tramposo, al igual que fiel y leal servidor.

Los chinos también alaboraron un zodiaco en el que tienen al mono como uno de sus signos. Los chinos asignaron ad-hoc las características que observaron en los monos a las personas que nacen en el año del mono. Tales como ser juguetones, inteligentes, detallistas, vanidosos, etc. El último año del mono fue el 2004, y el próximo será el 2016.

Dyehuty (en egipcio), Thot o Tot (en griego), es el dios de la sabiduría, la escritura, la música, y símbolo de la Luna, en la mitología egipcia.

Los egipcios representaban al dios Dyehuty ( o Thot en griego) como un babuinoo como un hombre con cabeza de ibis. A este dios se le atribuye una gran sabiduría y poder sobre los otros dioses.

Una leyenda de creación africana de los pueblos de Mozambique narra la historia de Mulukú, un dios que hizo brotar de la tierra a la primera pareja de la que todos descendemos. Mulukú era un experto agrícola, por lo que enseñó a la primera pareja los oficios de la siembra. Esta primera pareja fue desobediente, echando a perder los campos de cultivo. Mulukú los castigó convirtiéndolos en monos. El mito cuenta que Mulukú lleno de ira arrancó la cola de los monos para ponérsela a la especie humana. Al propio tiempo ordenó a los monos que fueran humanos y a los humanos que fueran monos; depositó en éstos su confianza, mientras que se la retiraba a los humanos. Y dijo a los monos: "Sed humanos". Y a los humanos: "Sed monos".

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