martes, 10 de febrero de 2009

 

Críticas en los inicios de la teoría de la evolución

Aunque menos controvertida que los Vestigios,[116] la publicación de El Origen de las especies atrajo un amplio interés internacional, provocando acalorados debates tanto en la comunidad científica como en la religiosa que se vieron reflejados en la prensa popular. En poco tiempo, el Origen se tradujo a varios idiomas, convirtiéndose en un texto científico fundamental cuya discusión implicó a multitud de sectores sociales, incluyendo a los "trabajadores" que acudían en masa a las lecciones magistrales de Huxley.[117] A pesar de que su enfermedad le obligó a permanecer al margen de los debates públicos, Darwin estuvo siempre atento a todas las reacciones provocadas por su obra, como ilustra la activa correspondencia que mantuvo en aquellas fechas.[118] En general, la aceptación de las tesis defendidas en el Origen atravesó dos etapas:[119] una primera fase en la que, a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, el mundo victoriano se convirtió progresivamente al evolucionismo y una segunda, avanzado ya el siglo XX, en la que el redescubrimiento de la herencia mendeliana posibilitó la aceptación de la teoría de la selección natural.

En el ámbito popular, la reacción más recurrente, reflejada en las sátiras y caricaturas publicadas en los periódicos y revistas de la época, afectó a las consecuencias de la teoría de la evolución para la posición de la especie humana en la jerarquía animal. A pesar de que Darwin sólo había afirmado que su teoría arrojaría nueva luz sobre la cuestión del origen del hombre[120] , la primera reseña del Origen lo acusó de hacer un credo de la idea, en realidad sostenida en los Vestigios, según la cual el hombre procedía del mono.[121] El vínculo genealógico entre el hombre y otros primates enfrentó también a la comunidad científica. Huxley, defensor del evolucionismo, y Richard Owen, cuyas objeciones a las tesis del Origen habían aglutinado a gran parte de los críticos de Darwin,[122] mantuvieron un intenso debate durante dos años en torno a las similitudes y diferencias anatómicas entre los cerebros de humanos y primates. La campaña de Huxley tuvo un éxito devastador en el derrocamiento de Owen y la "vieja guardia".[123]

Caricatura de Darwin, publicada en la revista Vanity Fair en 1871

En sintonía con la acogida popular del Origen, gran parte de la comunidad religiosa reaccionó con virulencia ante la defensa de la evolución, considerándola incompatible con el relato de la Creación narrado en las Escrituras y la posición privilegiada que el hombre ocupaba en ella. No obstante, la reacción de la Iglesia de Inglaterra no fue unívoca. Los antiguos tutores de Darwin en Cambridge, Sedgwick y Henslow descartaron sus ideas, pero teólogos liberales como Charles Kingsley interpretaron la selección natural como un instrumento del diseño divino.[124] En 1860, siete teólogos anglicanos publicaron la obra Essays and Reviews, en la que Baden Powell tachaba de atea a la creencia en los milagros, considerando que estos rompían las leyes divinas, y elogiaba la obra de Darwin por "apoyar el gran principio de los poderes autoevolutivos de la naturaleza”.[125] Asa Gray mantuvo largas discusiones teológicas con Darwin, quien importó y distribuyó su obra en defensa de la evolución teísta, titulada La selección natural no es inconsistente con la teología natural.[126] [124] Ese mismo año tuvo lugar en Oxford el célebre debate en torno a la evolución, durante un encuentro de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia. En él se enfrentaron filósofos, teólogos y científicos a favor y en contra de la teoría de Darwin. El obispo de Oxford, Samuel Wilberforce, aunque favorable al evolucionismo, se mostró contrario a la explicación darwinista de la transmutación de las especies. Entre los defensores de Darwin se encontraban Joseph Hooker y Thomas Huxley, llamado desde entonces el “bulldog de Darwin” por su feroz apoyo al darwinismo.[127] [124]

Los amigos más cercanos de Darwin, Gray, Hooker, Huxley y Lyell, continuaron expresando ciertas reservas, pero le ofrecieron su apoyo, al igual que otros muchos naturalistas, especialmente los más jóvenes. Gray y Lyell buscaron la reconciliación del evolucionismo con la fe, mientras que Huxley planteó un enfrentamiento radical entre religión y ciencia, luchando contra la autoridad del clero en la educación y el control de la ciencia por parte de los clérigos y los aristócratas amateurs, encabezados por Owen, en defensa de una nueva generación de científicos profesionales.[124] El 3 de noviembre de 1864, día en que la Royal Society condecía a Darwin la medalla Copley, Huxley organizó el primer encuentro del más tarde influyente Club X, dedicado a "la ciencia, pura y libre, liberada de dogmas religiosos".[128]

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Caricatura de Darwin en la revista Hornet. Darwin es representado con las características propias de un primate, como burla a su supuesta observación de la evolución del simio al hombre actual.

Entre las críticas científicas, uno de los escollos fundamentales para la aceptación del evolucionismo afectó a la edad de la Tierra, que según los cálculos de Lord Kelvin era demasiado breve como para posibilitar la evolución gradual defendida en el Origen. La cuestión sólo sería resuelta, a favor de Darwin, tras el descubrimiento de la radioactividad y su aplicación al fechado de la edad de la Tierra.

El gradualismo defendido por Darwin en el Origen fue otra de las grandes fuentes de controversia, como Huxley le señaló en su célebre advertencia: "Se ha cargado usted a sí mismo con una dificultad innecesaria al adoptar el Natura non facit saltum de manera tan incondicional". Las objeciones al gradualismo se concentraron en dos cuestiones fundamentales: desde la paleontología, se señaló la ausencia de formas intermedias en el registro fósil, mientras que otros autores como Lyell y George Jackson Mivart insistieron en las dificultades asociadas a la evolución gradual de órganos complejos, arguyendo la inviabilidad de las etapas incipientes de estructuras que sólo al haber alcanzado un alto grado de complejidad podrían resultar útiles.[129]

La aceptación de la teoría de la selección natural requirió mucho más tiempo. A pesar del reconocimiento de la evolución, gran parte de la comunidad científica se resistió a aceptar un mecanismo de cambio no teleológico y continuó defendiendo teorías alternativas como el lamarquismo o diversas formas de vitalismo, como ilustran las objeciones de Eduard von Hartmann y Henri Milne-Edwards. Otros autores señalaron las inconsistencias lógicas internas a la propia teoría de la selección natural y derivadas del mecanismo hereditario postulado por Darwin. Si bien el Origen de las especies no se comprometió con ninguna teoría de la herencia, Darwin defendió la pangénesis o herencia por mezcla, la teoría más en boga en su época. A pesar de que ya en 1865 Gregor Mendel había publicado sus estudios sobre las leyes de la herencia, su trabajo permaneció desconocido hasta el siglo XX. Ocho años después de la aparición de El Origen, Fleeming Jenkin y después Ronald Fisher, señalaron la incompatibilidad entre el mecanismo de la selección natural y la pangénesis.[130] Razonando desde la matemática estadística, Jenkin mostró la alta improbabilidad de que la variación, la selección y la transmisión de nuevas características pudiesen superar el efecto conservador de la herencia por mezcla, que hacía más probable que la descendencia se aproximase a la distribución media de la característica en la población que a sus progenitores, reduciendo la variación. En los años 1930 la síntesis evolutiva moderna sentaba las bases del evolucionismo actual, integrando la teoría de la evolución por selección natural, la herencia mendeliana, la mutación genética aleatoria como fuente de variación y los modelos matemáticos de la genética de poblaciones.

Pensamiento religioso

En 1851, Darwin quedó destrozado por la muerte de su hija Annie. Su fe quedó tan resentida que dejó de acudir a la iglesia.[131]

La tradición religiosa de la familia Darwin fue un irregular unitarismo, ya que su padre y su abuelo eran librepensadores, y, al mismo tiempo, su bautismo y su formación religiosa fueron anglicanas. En su época de Cambridge, Darwin se planteó convertirse en un clérigo anglicano, sin albergar ninguna duda sobre la verdad literal de la Biblia. Sin embargo, su relación con John Herschel, así como con la teología natural de William Paley, le hicieron adoptar un pensamiento crítico que buscaba explicaciones más allá del milagro o la teleología de la creación divina. En el viaje a bordo del HMS Beagle, Darwin aún buscaba "centros de creación" que justificasen la distribución de las especies. Así, por ejemplo, al ver hormigas león en poblaciones de canguros habló de "dos momentos de creación distintos". Aún seguía siendo bastante ortodoxo y citaba regularmente la Biblia como una autoridad moral.[132]

A su retorno, sin embargo, Darwin era mucho más crítico con el pensamiento creacionista, y se planteó por primera vez la posibilidad de que otras religiones, o incluso todas ellas, fuesen igualmente válidas. Los siguientes años, de intensa especulación en torno a cuestiones geológicas y a la transmutación de las especies, hicieron que se plantease muchas cuestiones relativas a la fe, y así lo discutía frecuentemente con Emma, su mujer, quien apoyaba su fe en un estudio y un cuestionamiento igualmente serios. La teodicea de Paley y la obra de Malthus abrían otro frente crítico al admitir el hambre o la extinción como efectos de una Creación que él suponía buena y perfecta. Para Darwin, la selección natural generaba de por sí esa "perfección", pero eliminaba la necesidad de un "diseño divino",[133] al tiempo que comprometía el lugar de ese "Dios bondadoso" en la Creación, al observar cómo algunos organismos paralizaban a otros para convertirlos en comida viviente para sus crías. Sin embargo, consideraba la vida como un conjunto de organismos perfectamente adaptados, y en el Origen exponía algunos argumentos teológicos. Aunque por entonces consideraba la religión como un mecanismo estratégico de supervivencia, Darwin aún creía que, en último término, Dios era el "dador de vida".[134] [135]

Darwin continuó desarrollando un papel muy activo en las tareas de su parroquia, pero hacia 1849 comenzó a dedicar el tiempo que su familia pasaba en el templo a dar paseos en soledad.[136] Aunque era reticente a manifestar su opinión sobre cuestiones religiosas, en 1879 afirmó que nunca se había considerado un ateo, y que el término agnóstico "sería una descripción más correcta de mi estado de ánimo".

La Historia de Lady Hope, publicada en 1915, describía cómo Darwin había vuelto al cristianismo en su lecho de muerte, aunque despertó las protestas de sus hijos y fue posteriormente refutada por historiadores.[137] Sus últimas palabras fueron para su familia, diciéndole a su mujer Emma: "No tengo miedo de la muerte. Recuerda qué buena esposa has sido para mí. Dile a mis hijos que recuerden lo buenos que han sido todos conmigo." Entonces, mientras se apagaba, le decía repetidamente a Henrietta y Francis "Casi ha merecido la pena estar enfermo para recibir vuestros cuidados".[138]

Significación política

La teoría de Darwin tuvo inmediatas repercusiones éticas, morales y políticas, sirviendo de base para el desarrollo de la eugenesia y el darwinismo social. No obstante, la celebridad de Darwin ha hecho que su nombre sea asociado con ideologías que en algunas ocasiones defendió sólo parcialmente, y otras están directamente enfrentadas con sus comentarios personales.[139]

Eugenesia

Artículo principal: Eugenesia

Darwin estaba interesado en en los argumentos de su medio primo Francis Galton, expuestos por primera vez en 1865, que afirmaban que los análisis históricos de la heredabilidad mostraban que los rasgos mentales y morales podían ser hereditarios, y que los principios de la cría animal se podían aplicar también a humanos. En el Origen del hombre Darwin apunta que si se ayuda a los débiles a sobrevivir y procrear se podrían perder los beneficios de la selección natural, pero advirtió que negar tal ayuda podría poner en peligro el instinto de solidaridad, "la parte más noble de nuestra naturaleza", y que factores como la educación podrían ser más importantes. Cuando Galton sugirió que la publicación de estas investigaciones podría incentivar los matrimonios entre los miembros de la "casta" de "aquellos que han sido mejor dotados por la naturaleza", Darwin previó algunas dificultades prácticas y pensó que era el "único procedimiento factible, aunque me temo que utópico de mejorar la raza humana", prefiriendo que solamente se diera publicidad a la importancia de la herencia y se dejara las decisiones a los individuos.[140]

Tras la muerte de Darwin en 1883, Galton denominó eugenesia a la disciplina encargada de la mejora biológica de la especie humana, y desarrolló la biometría. Los movimientos eugenésicos ya estaban ampliamente extendidos cuando se redescubrió la genética mendeliana, y en algunos países, entre ellos Bélgica, Brasil, Canadá, Suecia y Estados Unidos, se impusieron leyes de esterilización obligatoria. La eugenesia Nazi hizo perder crédito a la idea.[V]

Darwinismo Social

Artículo principal: Darwinismo social

La utilización de leyes naturales como justificación de opciones morales o sociales está en el centro del problema ético de pasar del ser al deber ser. Así, cuando Thomas Malthus sostenía que el crecimiento de la población por encima de los recursos fue dispuesta por Dios para que los hombres trabajaran de forma productiva y se refrenaran a la hora de formar familias, su argumento fue utilizado en la década de 1830 para justificar las "workhouses" (asilos de pobres) y la economía basada en el laissez-faire.[141] Del mismo modo, algunos autores vieron implicaciones sociales en la teoría de la evolución, y Herbert Spencer en su obra La estática social, escrito en 1851, basaba sus ideas de libertad humana y derechos individuales en la teoría evolutiva de Lamarck.[142]

La teoría de la evolución de Darwin se convirtió en una forma de justificación de las diferencias sociales y raciales. Aunque Darwin había dicho que era "absurdo hablar de que un animal fuera superior a otro", y concebía la evolución como carente de finalidad, poco después de la publicación del Origen en 1859 los críticos se mofaban de su descripción de la lucha por la existencia como una justificación malthusiana del capitalismo industrial inglés de la época. El término Darwinismo fue usado en las ideas evolutivas de otros, entre ellos la aplicación del principio de "supervivencia del más adaptado" por Spencer en el progreso del libre mercado, y las ideas racistas de Ernst Haeckel del desarrollo humano. Darwin no compartía las ideas racistas, comunes en su época. Era un firme detractor de la esclavitud, la "clasificación de las llamadas razas del hombre como especies distintas" y los abusos contra los pueblos nativos.[143] [VI]

Algunos autores han empleado la selección natural como argumento para varias ideologías, a menudo contradictorias, como el capitalismo radical, el racismo, el belicismo, el colonialismo y el neoimperialismo. Al mismo tiempo, el enfoque holístico de la naturaleza sostenido por Darwin y que incluía la "dependencia de unos seres con otros", sirvió de fundamento a ideologías diametralmente opuestas: el pacifismo, el socialismo, el progresismo y el anarquismo, como en el caso del Príncipe Kropotkin, enfatizaron el valor de la cooperación sobre la lucha entre las especies.[144] El mismo Darwin insistió en que la política social simplemente no podía guiarse por los conceptos de lucha por la supervivencia y selección natural.[145]

El término darwinismo social, acuñado por Herbert Spencer no era muy frecuente en la última década del siglo XIX, pero se popularizó como una expresión despectiva en los años 1940 cuando fue empleado por William Graham Sumner, oponiéndose al reformismo y al socialismo. Desde entonces el término se utiliza para referirse peyorativamente a los que defienden las consecuencias morales de la evolución. [146] [141]

Homenajes a Darwin en 2009

El "día de Darwin" se celebra cada año, y con ocasión del bicentenario de su nacimiento y el 150 aniversario de la publicación de su obra más importante se han anunciado actos y publicaciones por todo el mundo.[147] La exposición sobre Darwin con que se inauguró el Museo Estadounidense de Historia Natural en 2006, se exhibió en el Museo de la Ciencia de Boston, el Museo del Campo de Chicago y el Museo Real de Ontario en Toronto,[148] antes de su exposición en el Museo de Historia Natural de Londres (14 de noviembre de 2008 - 19 de abril de 2009), como parte del programa conmemorativo "Darwin200".[149] La universidad de Cambridge ha preparado un festival especial en julio de 2009.[150] En su ciudad natal se celebra el "Festival de Shrewsbury de 2009", con importantes actos durante todo el año.[151]

En el Reino Unido, una edición especial de la moneda de dos libras muestra el retrato de Darwin enfrente de un simio, rodeados por la inscripción "DARWIN 2009", con un texto al borde que reza "El origen de las especies 1859". Ya se han anunciado las ediciones de colección, aunque durante todo el año estas monedas estarán disponibles en bancos y oficinas postales a su valor de cambio.[152]

En septiembre de 2008, la Iglesia anglicana publicó un artículo que aprovechaba la ocasión de su 200 aniversario para disculparse ante Darwin "por haberle malinterpretado; y, por percatarnos de esa primera reacción equivocada, animar a otros que siguen sin entenderle".[153]

Obra de Charles Darwin

Artículo principal: Anexo:Obra de Charles Darwin

Notas

I.   Darwin fue un destacado naturalista, geólogo, biólogo y escritor; tras trabajar dos años como ayudante médico mientras estudiaba medicina, hizo estudios eclesiásticos y recibió formación en taxidermia. II.   Robert FitzRoy acabaría siendo conocido tras el viaje del Beagle por su interpretación literal de la Biblia, pero en ese momento tenía considerable interés en las ideas de Lyell, y se conocieron tras el viaje cuando éste le pregunto por las observaciones realizadas en Sudamérica. En el diario de FitzRoy durante el remonte del río Santa Cruz en la Patagonia registra su opinión de que las llanuras son playas elevadas, pero en retroceso. Casado en segundas nupcias con una señora muy religiosa, se retractó de esas ideas. (Browne 1995:186, 414)

III.   Ver, por ejemplo, WILLA volumen 4, Charlotte Perkins Gilman and the Feminization of Education de Deborah M. De Simone: “Gilman compartía muchas ideas pedagógicas básicas con la generación de pensadores que maduraron durante el periodo de "caos intelectual" provocado por el Origen de las especies de Darwin. Marcado por la creencia de que los individuos podían dirigir la evolución social y humana, muchos progresistas comenzaron a ver la educación como la panacea para avanzar en el progreso social y solucionar problemas como el urbanismo, la pobreza o la inmigración.”

IV.   Ver por ejemplo, la canción “A lady fair of lineage high” de la ópera cómica Princesa Ida, de Gilbert y Sullivan , que describe el origen del hombre (¡pero no de la mujer!) a partir de los simios.

V.   Los Genetistas estudiaron la herencia humana como herencia mendeliana, mientras que los movimientos eugenésicos buscaban controlar la sociedad, mirando en especial a la clase social en el Reino Unido y en la discapacidad y etnicidad en los Estados Unidos, lo que llevó a los genetistas a ver a ésta como una pseudociencia inútil. El cambio de un control voluntario a la eugenesia "negativa" incluyó las leyes de esterilización obligatoria en Estados unidos, copiados por la Alemania nazi como la base de la eugenesia nazi, basado en un racismo virulento y la "higiene racial".
(Thurtle, Phillip (Updated December 17, 1996), "the creation of genetic identity", SEHR 5 (Supplement: Cultural and Technological Incubations of Fascism), http://www.stanford.edu/group/SHR/5-supp/text/thurtle.html, consultado el 2008-11-11 
Edwards, A. W. F. (01 April 2000), "The Genetical Theory of Natural Selection", Genetics 154 (April 2000): 1419–1426, PMID 10747041, http://www.genetics.org/cgi/content/full/154/4/1419#The_Eclipse_of_Darwinism, consultado el 2008-11-11 
Wilkins, John. Evolving Thoughts: Darwin and the Holocaust 3: eugenics. Consultado el 2008-11-11.)

VI.   Darwin no compartía entonces el punto de vista común de que otras razas eran inferiores, y recordaba a su tutor de taxidermia, John Edmonstone, un esclavo negro liberto como una persona "muy agradabe e inteligente".[12]

En los primeros momentos del viaje del Beagle casi pierde el puesto cuando criticó la defensa y el orgullo de las ideas esclavistas de FitzRoy. (Darwin:74) Escribió a casa sobre cómo "había crecido firmemente el sentimiento general, como se demostraba en las elecciones, contra la esclavitud. ¡Qué orgullo sería para Inglaterra si fuera la primera nación europea que acabara aboliéndola! Se decía que tras dejar inglaterra y vivir en paises con esclavos mis opiniones cambiarían. Del único cambio que soy consciente es que me he formado una estima mucho mayor del carácter de los negros." (Darwin 1887:246) En cuanto a los fueguinos, "no me podía figurar cuán grande era la diferencia entre el hombre salvaje y el civilizado: es mayor que la que hay entre un animal salvaje y uno domesticado, puesto que en el hombre hay una mayor capacidad de mejorar", pero el conocía y apreciaba a los fueguinos civilizados como Jemmy Button: "Aún me parece maravilloso cuando pienso sobre todas estas buenas cualidades que deberían ser de la misma raza, y sin duda participarían del mismo caracter que los salvajes miserables y degradados que me encontré aquí por primera vez.(Darwin 1845:205, 207–208)

En el Origen del hombre mencionó a los fueguinos y a Edmonstone cuando argumentaba contra "clasificar a las llamadas razas del hombre como especies diferentes".[154]

Rechazó los abusos contra los pueblos nativos, y por ejemplo escribió sobre las masacres de hombres, mujeres y niños en la Patagonia: "Todo el mundo aquí está completamente convencido de que esta guerra es la más justa, puesto que es contra los bárbaros. ¿Quien podría creer en estos tiempos que se podrían cometer tales atrocidades en un país cristiano y civilizado? " (Darwin 1845)

Referencias

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