lunes, 16 de febrero de 2009

Prehistoria

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Dibujo que representa a un Homo sapiens cazador.

El término prehistoria (del griego προ=antes de e ιστορία=historia) designa el periodo de tiempo transcurrido desde la aparición del primer ser humano hasta la invención de la escritura, hace más de 5.000 años o, según otros autores, la aparición del estado. — Es importante señalar que según las nuevas interpretaciones de la ciencia histórica, la prehistoria es un término carente de real significancia en el sentido que fue entendido por generaciones. Si se considera a la Historia, tomando la definición de Marc Bloch, como el acontecer humano en el tiempo, todo es Historia existiendo el ser humano, y la prehistoria podría, forzadamente, sólo entenderse como el estudio de la vida de los seres antes de la aparición del primer homínido en la tierra— .

Desde el punto de vista cronológico, sus límites están lejos de ser claros, pues ni la aparición del ser humano ni la invención de la escritura tienen lugar al mismo tiempo en todas las zonas del planeta.

Por otra parte, hay quienes defienden una definición de esta fase o, al menos, su separación de la Historia Antigua, en virtud de criterios económicos y sociales en lugar de cronológicos, pues éstos son más particularizadores (es decir, más ideográficos) y aquéllos, más generalizadores y por tanto, más susceptibles de proporcionar una visión científica.

En ese sentido, el fin de la Prehistoria y el inicio de la Historia lo marcaría una estructuración creciente de la sociedad (modificación del hábitat, aglomeración, socialización avanzada, jerarquización, poder administrativo, economía avanzada, moneda, intercambios comerciales —especialmente los de larga distancia—, etc.)

Contenido

[editar] Los principios de la Prehistoria

Ya que el inicio de la Prehistoria lo marca la aparición del ser humano, no es posible aplicar la misma fecha en todo el mundo:

  • En África es de unos 2.600.000 años.
  • En el Medio occidente es algo menos de 1.800.000 años, aproximadamente.
  • En Asia y en Europa oscila en torno a 1.000.000 de años de antigüedad.
  • En el resto del mundo estaría por debajo de los 50.000 años de antigüedad.

En África, las primeras etapas de la prehistoria están claramente enraizadas en la paleontología con el estudio de los primeros homínidos, su relación con nuestros parientes los primates antropoides y todos nuestros antepasados comunes. Al período de tiempo anterior a la aparición del hombre se le conoce como historia geológica.

Como acabamos de señalar, convencionalmente se dice que la Historia comienza con la aparición de los documentos escritos, ya que su presencia no sólo es síntoma de un elevado grado evolutivo y organizativo, sino que, además, los documentos aportan información sobre sistemas de pensamiento y superestructuras que la cultura material no puede proporcionar (empezando por la propia familia , las dataciones precisas, categorías conceptuales, sistemas de clasificación empíricos, etc.). Sin embargo, dado que la escritura no aparece en todo el mundo en las mismas fechas, tampoco la Prehistoria finaliza al mismo tiempo. Por otro lado, la escritura ha sido inventada varias veces, pero lo más común es su difusión por aculturación y su adaptación a distintas lenguas. Éstos son sólo algunos ejemplos relevantes:

  • Mesopotamia es el lugar donde se piensa que nace la escritura por primera vez en el 3350 a. C. (por lo menos hasta que no se esclarezca la naturaleza de algunos signos más tempranos encontrados en China).[1] En principio, se trata de un sistema muy simple de registro o de inventario de bienes con caracteres pictográficos. En poco tiempo, Mesopotamia desarrolló un sistema completo: el sistema de escritura cuneiforme, que mezclaba caracteres pictográficos, ideográficos y fonéticos. Por su prestigio cultural, la escritura cuneiforme en acadio acabó convirtiéndose en una lingua franca en todo Oriente Medio, al menos hasta el segundo milenio adC.
  • En Egipto la escritura Jeroglífica nace casi al mismo tiempo que en Mesopotamia, aproximadamente en el 3250 a. C. En principio, se trata de una escritura reservada a los sacerdotes; de ahí, su nombre (Jeroglifo significa lengua sagrada). Se componía de signos (dibujos) pictográficos. El número de pictogramas jeroglíficos varía de 700 en los primeros momentos a unos 5.000 al final de su civilización. Sin embargo, los egipcios desarrollaron en el tercer milenio antes de Cristo una escritura cursiva al alcance de todos los funcionarios (los escribas). Era un tipo de escritura llamada hierática que acabó siendo silábica y por tanto más práctica. Lo cierto es que en las últimas dinastías, los egipcios desarrollaron un tercer tipo de escritura aún más simplificado y popular, el demótico.
  • En China, la escritura nace en torno al año 2000 a. C. con la cultura Shang de la zona norte del imperio. Es de tipo ideográfico y se denomina jiǎgǔwén (甲骨文, "escritura de caparazones y huesos"), pero todo parece indicar que de ella deriva la escritura tradicional china, que ha sido la base escrita de muchos dialectos (algunos de ellos ininteligibles entre síGuiño, por lo que en muchos casos los signos son, en realidad, ideogramas. Actualmente el Chino mandarín estándar cuenta de con más de 4.000 caracteres logográficos.
  • En América, son los olmecas los primeros en poseer documentos escritos. Concretamente en el periodo llamado Olmeca III: la famosa Estela «C» de Tres Zapotes (México) contiene la fecha equivalente al 3 de septiembre del año 32 d. C. y la fecha más antigua de Guatemala es exactamente el 6 de diciembre del año 35 dC. De todas, la inscripción más antigua, quizás, podría ser la Estela 2 de Chiapa de Corzo, Chiapas, del 36 a. C.. Sin embargo, se trata de un sistema incompleto, llamado «de Cuenta Larga», que sólo sirve para representar nombres de personas, lugares, símbolos astrológicos y calendáricos.[2] En realidad, son los antiguos mayas los únicos que desarrollan, a partir del siglo III, un sistema completo de escritura a base de signos ideográficos, logográficos y fonéticos.[3]
Las culturas andinas, sin embargo, nunca desarrollaron la escritura tal como la entendemos; pero, al menos, existe una posible inscripción de principios de nuestra era en la «Puerta del Sol» de Tiwanaku (Bolivia), que aún no ha sido descifrada. En cualquier caso, tenían una rica tradición literaria oral y un sistema de registro por medio de cuerdas anudadas llamadas Quipu (que, en quechua significa «nudo»Guiño. El Quipu consistía en una cuerda principal de la que salían cuerdas secundarias, cada una de las cuales registraba un asunto concreto. Los tipos de nudos y los intervalos indicaban cifras y datos. Por ejemplo, los incas basaban su administración territorial en el Quipu de modo que los líderes de cada comarca recibían el nombre de capullaamucos.


Predecesor:
Plioceno
Prehistoria
2.600.000-3300 a. C.
Sucesor:
Historia

[editar] Prehistoria, Historia y Arqueología

Desde el punto de vista más tradicional, se considera que la Prehistoria es una especialidad científica que estudia, por medio de la excavación, los datos de este periodo de la Historia que ha precedido a la invención de la escritura y en el que los restos arqueológicos son nuestra principal fuente de información. El resto viene de disciplinas auxiliares como la etnografía, la Paleoantropología, física nuclear para efectuar dataciones absolutas, el análisis por espectrómetro de masas de componentes líticos, cerámicos o metálicos, la geomorfología, la edafología, la tafonomía, la trazalogía para las huellas de uso, la paleontología, la paleobotánica, la estadística no paramétrica, la topografía y el dibujo técnico, entre otras muchas ciencias y técnicas. De manera que hay un gran número de personas que consideran a la Prehistoria una especialidad dentro de la Historia, sólo que mucho más tecnificada y pluridisciplinaria.

De todos modos, la metodología de base para la obtención de datos en la Prehistoria es, obviamente, la Arqueología por lo que hasta hace muy poco Prehistoria y Arqueología eran confundidas constantemente. Mientras que en los ámbitos académicos de la Europa continental la Prehistoria es una especialidad de la Historia, siendo habitual que haya departamentos de Prehistoria dentro de las facultades de Historia y también es normal que la financiación de las investigaciones corra a cargo de instituciones de orientación humanística o la propia administración estatal. En cambio, en América y las Islas Británicas la Prehistoria está siendo supeditada a la Arqueología (Arqueología procesual), la cual, a su vez, suele verse como una especialidad de la Antropología cuyo alcance, en cualquier caso, no se limita a las fases preliterarias de la Historia, sino a cualquier periodo pretérito, aunque sea muy reciente. Además, la organización de los departamentos de Arqueología anglosajones suele ser diferente al asociarse a menudo a las Ciencias Naturales, incluyendo laboratorios propios y sistema de financiación asociados a organismos enfocados a las ciencias naturales (en Estados Unidos, por ejemplo, la «National Science Foundation» y en Gran Bretaña el «Natural Environment Research Council») o fundaciones más relacionados con el sector privado.[4]

Por otra parte, los últimos estadios de la Prehistoria, la Protohistoria (que engloba los periodos sin escritura de ciertas regiones contemporáneas de las culturas históricas, cuyas fuentes escritas nos dan una información adicional sobre estos pueblos primitivos). En todo caso, la definición o el concepto son bastante limitados; escasamente útiles fuera del ámbito europeo. Las culturas protohistóricas suelen incluirse tanto en el estudio de la prehistoria como en los primeros momentos de la historia antigua.

Véase también: Arqueología

[editar] La Prehistoria en África

África es la cuna de la humanidad y actualmente es el continente con más pueblos prehistóricos. Es fácil concluir que la Prehistoria de África es la más larga y compleja de todo el globo.[5]

[editar] Norte de África

El África Mediterránea tiene, durante la Edad de Piedra, una periodización equivalente a la Europea, Paleolítico y Neolítico. Después, la influencia de la civilización Egipcia y la llegada de colonizadores fenicios acelera el ritmo evolutivo respecto a Europa.

[editar] La edad de Piedra en el norte de África

  • El Paleolítico Inferior y Medio está bien representado y desde fechas muy remotas.[6] Así, hay numerosas evidencias del Olduvayense y del Achelense (más en el Magreb que en la zona del Nilo), pudiendo añadir a las industrias líticas, diversos tipos de restos humanos (la Mandíbula de Ternifine (Argelia), que podría ser atribuida a Homo heidelbergensis, o, el cráneo de Jebel Ihroud (Marruecos), de aspecto neandertaloide). Durante este periodo existe bastante similitud entre las culturas norteafricanas y las de Europa occidental.
  • El Ateriense, sin embargo, es una cultura que parece romper esa tendencia y separa la evolución cultural, especialmente en la zona del Sáhara, de la de sus vecinos. Aunque es similar al musteriense en algunas de sus técnicas líticas, tiene particularidades que lo separan, como la costumbre de elaborar utensilios pedunculados o una cronología que no podría ubicarse en las fases de la Prehistoria europea (48000 a. C.-30000 a. C., aunque hay constancia de su supervivencia durante al menos diez mil años más).
Paleolítico Inferior y Medio en el Norte de África
Cráneo tipo Mechta el-Arbi, con avulsión de incisivos
  • El Iberomaurisiense es otra de esas culturas exclusivas del norte de áfrica, especialmente de las costas magrebíes. Su prolongada cronología se solapa con el Ateriense, y parece abarcar el equivalente a todo el Paleolítico Superior europeo, apreciándose en él una clara evolución. Se trata de una cultura con industria ósea bien desarrollada y una industria lítica a base de hojas, es decir, leptolítica. Con el tiempo tiende a la microlitización, primero laminar y luego geométrica, atestiguándose un temprano empleo de la técnica del golpe de microburil. En cuanto a los restos humanos, destacan los de Mechta el-Arbi (Argelia) y otros, todos ellos de tipo cromañoide.
  • El Capsiense es una cultura magrebí que, de nuevo, rompe molde con respecto a los patrones europeos.[7] Comienza siendo claramente epipaleolítica, hacia el 8000 a. C., con una gran riqueza material. Además de útiles laminares y microlíticos los hay foliáceos de bella factura, junto a sus características botellas fabricadas en huevos de avestruz y sus abundantes concheros. La caza, la recolección y el marisqueo debieron ser las fuentes principales de sustento. Pero, hacia el quinto milenio, se adoptan la ganadería (complementada con una agricultura muy rudimientaria), el semisedentarismo y la cerámica. Por todo ello, se habla de un Neolítico de tradición capsiense.
Principales yacimientos del Iberomaurisiense y del Capsiense en el Magreb
Figurilla protodinástica de Maadi
  • El Neolítico de la zona del Nilo es particularmente avanzado, con dos focos pricipales con sendas culturas: Merimdé, en el Delta, y Badariense en el alto Egipto.[8] Aunque ambas tienen particularidades y diferencias, comparten ciertos rasgos que permiten sostener que había cierta relación. Tienen grandes asentamientos completamente sedentarios, cuya economía se basa en la agricultura y la ganadería. Sus cabañas, hechas con barro, ramas y cañas, contienen hogares, silos para el grano e incluso inhumaciones en fosa con ajuar. La cerámica se desarrolla desde modelos monócromos hasta otros pintados, y la cultura material es demasiado rica como para analizarla aquí (cuchillos de sílex con una talla primorosa, tal vez ceremoniales, paletas de esquisto para la mezcla de pigmentos, productos para la confección de tejidos, puntas de flecha, ornamentos en piedras semipreciosas, a menudo importadas, estatuillas de animales y de personas y, al final, piezas de cobre). Estas culturas se inscriben en el llamado periodo predinástico de Egipto y son la antesala de una nueva civilización.

[editar] El metal y la entrada en la Historia del norte de África

  • El Nilo: Como es sabido, la eclosión de la civilización egipcia se inicia ya en el IV milenio a. C. con el surgimiento de numerosas ciudades, los primeros jeroglíficos y la aparición de dos grandes estados (el Alto y el Bajo Egipto) en el periodo llamado Protodinástico, que acabarán siendo unificados por el primer faraón, el rey Narmer, aproximadamente en el 3150 a. C.. De este modo, la zona oriental de África entra muy tempranamente en la Historia y, además, se convierte en un foco de irradiación cultural que no sólo afectará al Mediterráneo, sino también a gran parte del continente africano.
Líbico representado en una tumba egipcia
  • El Magreb, en cambio es un caso muy diferente.[9] Mientras que durante el segundo milenio antes de nuestra era el Mediterráneo comenzaba a ser recorrido por exploradores en busca de materias primas, principalmente cobre y oro, provocando una serie de contactos culturales que a su vez permitieron el nacimiento de numerosos culturas en toda la cuenca (por ejemplo El Argar en España); el Magreb parece estancarse entre un neo-eneolítico tardío y pasar su propia «edad oscura». Este fenómeno podría coincidir con la presencia de la etnia bereber, de la que se desconoce su procedencia y la fecha de aparición, aunque los estudiosos parecen coincidir con sus rasgos afroasiáticos. La primera noticia que tenemos de estos pueblos en el Magreb procede de textos egipcios datados en el 2300 a. C., donde se les denomina «téhménow». Los egipcios citan más veces a estos pueblos, ya que en el año 1227 a. C. parece que atacaron el delta, pero esta vez ya se les llama «libou», es decir, libios. En fechas parecidas, 1300 a. C., los libios aparecen representados en los frescos de la tumba del faraón Seti I (XIX dinastía), donde se aprecia claramente que son de piel clara. Lo cierto es que los textos clásicos se referirán, desde entonces, a los indígenas del Magreb como pueblos líbicos, aunque tuviesen diversos linajes. Salvo los textos, estas gentes apenas han dejado restos, y casi todos son de tipo funerario: cistas bajo túmulo, dólmenes (mucho más tardíos que los de otros pueblos mediterráneos o atlánticos) y, al final, unos pequeños hipogeos llamados «haouanets» (por ejemplo, los de Debbabsa, en Túnez). Realmente no es posible hablar de una auténtica edad del Bronce en el Magreb, por el momento.

 


Sí es importante tratar el impacto feno-púnico en la zona. Se sospecha que los fenicios frecuentaban las costas del Magreb desde finales del segundo milenio, y se supone que las primeras factorías fundadas fueron Útica[10] (cerca de Bizerta), Oea (cerca de Trípoli), ambas en torno al 1100 a. C., y sobre todo Cartago, en el 814 a. C. Lo cierto es que las factorías y colonias fueron siendo más numerosas, pero Cartago se convirtió en la más importante; tanto, que acabó siendo capital del estado púnico.
Aunque la influencia de los cartagineses debió ser importante, no causó cambios tan drásticos (como en la Andalucía protohistórica, por ejemplo), y el Magreb siguió siendo una zona con cierto retraso cultural, al parecer, debido a la resistencia de los libios a las innovaciones. No obstante, éstas comienzan a notarse a partir del siglo V a. C. Así, aparecen las primeras monarquías indígenas en la propia Cirenaica (los colonos griegos hablan del rey Battus, fundador de la dinastía de los Batíadas), en Ghana y en Numidia (donde uno de sus reyes, Masinisa se hizo legendario por sus cambios de bando en la Tercera Guerra Púnica). Otros rasgos de la influencia fenicia fueron las mejoras agropecuarias, la introducción del hierro y del torno de alfarero, la acuñación de monedas y, finalmente, la invención de un tipo propio de escritura: el «alfabeto Líbico», que, aunque incorporaba algún signo fenicio, la mayoría son grafías originales, propias. El alfabeto líbico ha sobrevivido hasta la actualidad entre ciertas tribus de tuaregs con el nombre de Tifinagh.
Inscripciones en alfabeto líbico de la cueva de Tafira (Argelia)

[editar] La Prehistoria del África Subsahariana

A pesar de que el hombre nació en esta zona de África, cuando los primeros exploradores europeos con intenciones culturales llegaron se encontraron un panorama tristemente desolador, eso alimentó la consideración de bárbaros y salvajes para los habitantes del África negra. Sin embargo, en el corazón del continente florecieron importantes culturas que fueron decayendo, en parte por su propia dinámica interna y, sobre todo, por la continua sangría de la explotación colonial y esclavista iniciada desde los tiempos de los cartagineses, pero que alcanzó dimensiones dantescas con la aparición de mercaderes árabes en la Edad Media y europeos en la Edad Moderna. El florecimiento de las civilizaciones africanas no dejó testimonios escritos, sólo relatos de marineros que hablan de culturas pujantes y armónicas que decayeron con escasa resistencia ante la agresión exterior continuada que acabó por convertirse en colonialismo en el siglo XIX. Es fácil caer en el tópico, pero cuando se profundiza se aprecia la diversidad y profundidad de las raíces culturales de África. No obstante, dado que este artículo se dedica a la Prehistoria, no podemos tratar esas grandes civilizaciones (Ifé, Benín, Ashanti, Sokoto, Shongai, Nupe, Mossi, Bushongo, y así, en una lista interminable).

[editar] La edad de Piedra del África Subsahariana

En África subsahariana para la Edad de Piedra suele preferirse la denominación anglosajona:

  • «Early Stone Age» (ESA): Edad de la Piedra Temprana, se refiere al periodo comprendido desde la aparición del primer ser humano, hace más de dos millones y medio de años, hasta hace unos 200.000 años. Se divide en dos etapas: Olduvayense y Achelense.
Continúa en Prehistoria, wikipedia

Tags: Prehistoria, wikipedia, paleontología, primates antropoides, escritura, edad de piedra

Comentarios