El intestino craso es la penúltima porción del canal digestivo, formada por el Ciego, el Colon,el Recto y el canal anal. El intestino tenue se une al intestino craso en el abdomen inferior derecho a través de la papila ileal. El intestino craso es un tubo muscular de aproximadamente un metro y medio de largo. La primera parte del intestino craso se llama ciego. El intestino craso continúa absorbiendo agua y nutrientes minerales de los alimentos y sirve como área de almacenamiento de las heces.
El colon consta de cuatro secciones:
El intestino craso procede embriológicamente de la parte del asa intestinal primitiva que sufre menor número de flexuras. Al completar el intestino un giro positivo de 270° (contrario a las agujas del reloj) en torno al eje de la arteria mesentérica superior, el comienzo del intestino craso se encuentra en la fosa ilíaca derecha. Teniendo en cuenta que existe un punto fijo (la cloaca primitiva que posteriormente originará el ano), el recorrido que hace el intestino primitivo dibuja perfectamente el futuro marco cólico del adulto. El marco cólico encuadra las asas yeyunales e ileales, que tienen situación inframesocólica.
Topográficamente comienza el intestino craso en la papila ileal, en el ciego, que es el apéndice primitivo. El ciego es intraperitoneal, así como el apéndice vermiforme. El colon ascendente se adosa a la pared posterior y se hace secundariamente retroperitoneal. En la base del hígado, el colon cambia de dirección en la flexura cólica derecha y se hace colon transverso, que pende con una longitud variable, unido a la pared abdominal posterior por el mesocolon transverso. Vuelve a cambiar de dirección en la flexura cólica izquierda, y pasa a colon descendente, que también está adherido a la pared abdominal posterior.
El colon está ampliamente colonizado por bacterias comensales que sintetizan vitamina K y ácido fólico como:
La flora del intestino craso colabora en la conversión del almidón y sus derivados a d-glucosa para que ésta sea absorbida, en el proceso libera metano CH4 (en forma gaseosa), el cual se absorbe en función a las necesidades fisiológicas como cadenas de ácidos grasos.
La parte derecha del intestino craso recibe ramas de la arteria mesentérica superior. A partir de la mitad del colon transverso, la parte izquierda recibe ramas de la arteria mesentérica inferior, 1) arteria cólica izquierda; 2) arterias sigmoideas; 3) la rama terminal es la arteria rectal superior. Las ramas de la mesentérica superior e inferior se anastomosan en el colon transverso. Las venas llevan un curso análogo al de las arterias y van a confluir en la vena mesentérica inferior, que se une a la esplénica y mesentérica superior para formar la vena porta hepática.
No presenta glándulas, ni microvellosidades ni pliegues circulares. Presenta, en la túnica serosa, evaginaciones. Una evaginación llena de tejido adiposo constituye un apéndice omental.
En el intestino craso hay una gran cantidad de exocrinocitos caliciformes. Las poblaciones celulares epiteliales son las mismas del intestino tenue.
Neuronas estrelladas eferentes multipolares heterópodas forman parte de los ganglios intraparietales parasimpáticos.
No difiere del resto del tramo digestivo que está inervado por el sistema nervioso autónomo, más que en el hecho de que hasta el tercio proximal del colon transverso aproximadamente la inervación parasimpática proviene del vago, mientras que más distalmente recibe ramos del plexo sacro que proviene de la médula espinal (núcleo parasimpático sacro localizado entre los segmentos S2 y S4). La inervación simpática procede de los nervios esplácnicos lumbares y sacros.
El intestino craso se puede explorar mediante:
Las malformaciones de esta porción del intestino, pueden ser: Anomalías de los mesenterios, como la hernia retrocólica. Anomalías de la pared abdominal, donde la más común es el onfalocele. Anomalías del conducto onfalomesénterico, como el divertículo ileall. Defectos en la rotación, como el colon izquierdo (diferente posición a la común). Atresias, estenosis y duplicaciones que pueden ocurrir en cualquiera de los segmentos del intestino y que mantienen los patrones ya estudiados. Se detallan a continuación algunos ejemplos las citadas malformaciones: La luz del duodeno se oblitera durante el segundo mes del desarrollo para recanalizarse después, si este fenómeno no se produce de manera correcta pueden aparecer malformaciones. En una estenosis del intestino, la luz de la porción caudal es más estrecha que la de la cefálica. Si la luz no se recanaliza, persiste una obstrucción total, entonces se presenta una atresia. De las malformaciones intestinales una de las más frecuentes es el onfalocele, producido cuando no regresan las asas a la cavidad abdominal. En la hernia pueden encontrarse además del intestino, el hígado y el bazo, cubiertos por el amnios. Esta malformación se acompaña frecuentemente de defectos cardiacos y alteraciones cromosómicas; en estos casos, generalmente es incompatible con la vida.
Otro defecto de la pared abdominal es la gastrosquisis; la misma es una hernia directa de las asas intestinales en la cavidad amniótica; en la cual las vísceras no están cubiertas por peritoneo ni por amnios, lo que puede causarles daño al estar en contacto directo con el líquido amniótico.
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