cr Vargas Llosa, sus fracasos políticos, su admiración por Fidel Castro y su complicidad con el terrori - Sociedad sin explotación,la verdadera democracia Sociedad sin explotación,la verdadera democracia
Miércoles, 27 de mayo de 2009
Si los ricos nunca votaron por los pobre, ¿deben los pobres votar por los ricos?
terrorismo de estado
Por: Eduardo Cornejo Deacosta (*)
Fecha de publicación: 26/05/09

imprímelo mándaselo a
tus panas

La derecha venezolana parece empeñada en montar un ejército de bates quebrados, de fracasados en política, para intentar enfrentar al presidente Hugo Chávez. Ya hace dos años, no sabemos si por ignorancia, trajeron como punta de lanza a Francis Fukuyama, aquel que empezando la década de 1990 era considerado el gurú supremo del neoliberalismo con su libro “El Fin de la Historia”. Estos ignorantes desconocían que Fukuyama ya a fines de esa década reculaba de sus posturas iniciales y reconocía, entre otras cosas, que la presencia del Estado era importante para una buena marcha del país, y eso que no tuvo tiempo de hablar sobre como en Europa y Estados Unidos los gobiernos, el Estado, debió auxiliar a los grandes bancos en los últimos meses.

Ahora traen a Mario Vargas Llosa, escritor peruano nacionalizado español en 1993 luego que perdiera las elecciones presidenciales en el país andino con Alberto Fujimori.

¿Qué representa Vargas Llosa políticamente? Aparte de su fracaso como candidato presidencial y analista, nada nuevo. Por el contrario, personifica mucho de lo malo en lo ético e ideológico de las franquicias políticas derechistas.

Vargas es un personaje atormentado por su desmedida vanidad, según sus propios amigos, pero además una persona atormentada por los brutales maltratos a los que fue sometido por su padres y que trata de exorcisar a través de su escritura.

Vargas es una persona inestable. Puede en este momento ser un amigo entrañable de alguien pero a los pocos meses o semanas, si se le contraría o siente que su vanidad fue herida, puede descargar sobre sus antiguos amigos los más vehementes y descalificadores epítetos.

Si no pregúntenle a sus ex amigos de la derecha peruana. Luego que fuera derrotado por un desconocido Alberto Fujimori en las elecciones de 1990, Vargas Llosa demoró mucho en digerir la derrota, hay quienes sostienen que hasta la fecha no lo hizo, publicó su libro El Pez en el Agua, donde, amén de exteriorizar sus rencores contra su progenitor también lo hace contra quienes lo acompañaron en la campaña electoral de 1990. Para Vargas la culpa de su derrota la tuvieron los partidos tradicionales derechistas peruanos, los empresarios que se le acercaron, algunos medios y periodistas que se sumaron a la campaña y el pueblo peruano por ignorante.

Todos tenían culpa menos él, Mario el supremo. La verdad es que Vargas era un pésimo candidato. Vargas provocaba y provoca fuerte resistencia entre los sectores populares, quienes a la postre son quienes deciden las elecciones. A Vargas le daba como asco cuando debía visitar los asentamientos humanos y debía confundirse con el pueblo, con las madres de los barrios, con el trabajador que no usa perfumes finos. Cuando debía compartir la comida que esa gente le brindaba, cuando debía ensuciarse los zapatos en los arenales de los conos miserables en el Perú, en Lima.

Además, inclusive algunos asesores se lo señalaron, en un país de mayoría indígena o descendiente de indígenas se hacía acompañar en sus giras “por lo más graneado de la sociedad limeña”, señores de “piel europea”, cabello rubio, ojos celestes, a los que el pueblo sólo veía en la televisión y por lo tanto los sentía lejanos.

No sólo eso, se decidió a emprender la cruzada fundamentalista a favor del neoliberalismo con un programa totalmente antipopular que asustaba a la población peruana. Vargas, coherente con su pensamiento, trajo asesores de campaña extranjeros y perdió ampliamente por Fujimori que supo explotar todos los errores de su “linajudo” contrincante.

Quienes nos oponemos al neoliberalismo, a Vargas, usamos un slogan contundente y gráfico que contribuyó por derrumbar la candidatura del escritor metido a político: “Si los ricos nunca votaron por los pobres, ¿deben los pobres votar por los ricos?”.

Creemos que en estos momentos que atraviesa América Latina, sobre todo de Venezuela, la interrogante mantiene plena vigencia.

Sus biógrafos suelen decir que Vargas incursionó en la política en 1987 cuando lideró el Movimiento Libertad para “librar” al Perú del fantasma del comunismo que se cernía sobre ese país, cuando Alan García intentó estatizar la banca.

García decidió estatizar la banca porque luego de darle una serie de ventajas, dólar MUC, el equivalente al dólar Cadivi que ahora usa el gobierno Bolivariano, los empresarios peruanos, tan nacionalistas ellos, decidieron llevarse sus millones a los paraísos fiscales.

Vargas llegó para defender la propiedad privada de sus amigos banqueros, como hoy lo hace de sus nuevos amigos de la derecha venezolana, pese a que esos millones de los banqueros peruanos se habían logrado con los impuestos y el trabajo de todos los peruanos que a través del Estado les dieron dólares preferenciales, es decir subsidiados para que ellos invirtieran y obtuvieran ampulosas ganancias.

Su libro a favor de la revolución cubana

Pero lo dicho, Vargas empezó en la política muchos años atrás. Incursionó como militante de la izquierda y marchando a favor de la revolución cubana. Su amor por la revolución cubana, su fervor por Fidel Castro, no se limitó a manifestaciones callejeras.

El año 1962, influenciado por el marxismo-leninismo, publica "Crónica de la Revolución Cubana" un panegírico en homenaje a la gesta revolucionaria antillana. Meses después se incorpora como integrante del Comité Editorial de la Casa de las Américas, la casa editorial de la revolución. Antes de eso militó en el movimiento Cahuide, nombre de un guerrero incaico que peleó fieramente contra los españoles durante la colonia.

Pero, con Vargas siempre hay peros, poco tiempo después su ego reclamaba mayor presencia en dicha casa pues sentía que Gabriel García Márquez acaparaba la mayor atención de los altos mandos cubanos.

De todas maneras en la intelectualidad peruana era tenido por un hombre progresista. El año 1968 se produce el golpe de Estado en el Perú del general nacionalista Juan Velasco Alvarado. Pese a las decisiones nacionalistas, socialistas, tomadas por el militar y respaldadas por la gran mayoría del pueblo peruano, Vargas toma distancia. En ese momento era entendible porque en la izquierda peruana, latinoamericana en general, siempre ha existido recelos hacia los militares por el papel represivo y poco democrático que había mostrado en el siglo 20.

Conforme pasaban los años, defenestrado Velasco por un contragolpe de los sectores derechistas del ejército, Vargas hizo más notorio su migrar hacia la derecha.

Ya las grandes empresas editoriales, sobre todo en España, se fijaron en sus novelas, mejoraron sus contratos, era un escritor de éxito.

Cómplice del terrorismo de Estado

En los años 80, vuelto el Perú a la democracia representativa, Vargas convalidó la guerra sucia, el terrorismo de Estado, la violación de los derechos humanos en las zonas andinas del Perú. En efecto, iniciado el accionar de Sendero Luminoso en la serranía peruana, sobre todo en el departamento de Ayacucho, el pueblo se vio entre dos fuegos, la violencia subversiva y la del Estado.

Las víctimas la ponía el pueblo. Un pueblo que no terminaba de entender las pretensiones de Sendero y que nuevamente recibía la represión ordenada desde Lima, de donde habían llegado efectivos militares para barrer la amenaza roja.

El 26 de enero de 1983, en la localidad de Uchuraccay, 8 periodistas que se habían dirigido hacia ese recodo de Huanta-Ayacucho, fueron salvajemente asesinados. El hecho conmovió al pueblo peruano y obligó al gobierno de Fernando Belaunde Terry a nombrar una comisión para investigar los hechos. Como presidente de esa comisión nombraron a Vargas.

Pero ya el tristemente célebre general Clemente Noel, quien manejaba la guerra sucia en la zona, había dicho que los culpables de la matanza eran esos pobres indios, quienes no habían podido diferenciar las cámaras fotográficas de los reporteros y que las habían confundido con el armamento que llevaban los senderistas.

Es más, señalaron que los lugareños habían atacado a los periodistas de lejos, que no los habían dejado acercarse a la comunidad por temor a que los “senderistas” los liquidaran.
Con celeridad sorprendente la comisión entregó su informe el 4 de marzo de ese año, manifestando su convicción de que los asesinatos fueron obra de los comuneros, negando la participación de las fuerzas armadas, exculpando al Estado y negando la existencia de una guerra sucia que costó con el correr de los años miles de muertos.

Vargas de alguna manera es cómplice en esas muertes por encubridor de las fuerzas armadas, que en más de una ocasión juró detestar. Su “afán” por la verdad y la justicia quedó en el olvido y voló raudo a Europa, en donde siempre ha manifestado sentirse más a gusto que en el Perú.
Para suerte de la verdad y desconsuelo de la versión oficial, poco tiempo después aparecieron algunos rollos fotográficos de uno de los fotógrafos asesinados y se les ve conversando con los comuneros, desmintiendo la versión oficial. No sólo eso, en otras imágenes recuperadas se ve, infiltrado entre los comuneros y ya en ademanes de atacar a los hombres de prensa, un elemento vestido con pantalón y botas de militar. Aparentemente este sujeto instigaba a los comuneros para que masacraran a los periodistas y fotógrafos.

Vargas Llosa era mantenido por su primera esposa

Pero Vargas no sólo defiende la propiedad privada de los banqueros, sin importar que esa fortuna la incrementaron con el sudor e impuestos de todos los peruanos, no sólo se presta para encubrir crímenes como el de los periodistas en Uchuraccay, de lesa humanidad, el terrorismo de Estado, sino que además es un desleal y malagradecido.

Vargas se casó en 1955 con Julia Urquidi, su tía política por parte materna, quien era 13 años mayor. Es a partir de allí que inició seriamente su carrera literaria. Terminó sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos limeña y viajó a la Universidad Complutense de Madrid en España.
Posteriormente viajó a París tras una beca pero le fue denegada. Durante todo ese periodo Vargas era mantenido por su consorte hasta que se divorciaron en 1964. Eso no tendría nada de particular ni llamativo si Vargas no hubiera escrito años más tarde la novela “La Tía Julia y el Escribidor”, en donde relata su versión de aquel matrimonio dejando mal parada a la mujer que le costeó sus inicios literarios.
Julia Urquidi que también conocía el oficio de escritora, algunos maledicentes dicen que ella le escribía sus primeros textos, le ripostó con otra novela donde descargaba la trama que Varguitas, como lo llama en algún momento, montó sobre ella.

Su odio a García Márquez y amistad con Alan García

Ya hemos hecho mención como la emprendió contra sus ex aliados luego que Fujimori le ganara las elecciones en 1990. Pero también antiguos compañeros de andanzas literarias fueron víctimas de sus dardos literarios. Uno de los principales blancos de sus ataques ha sido García Márquez, sobre todo desde el jueves 21 de octubre de 1982 cuando ganó el Premio Nobel de literatura, distinción a la que Vargas nunca ha podido acceder y uno de sus dolores más lacerantes, según quienes lo conocen.
Pero así como hiere y despotrica contra sus antiguos amigos, también sabe “amistarse” contra anteriores y encarnizados rivales. En los últimos meses se le ha visto acercarse y sonreírle a Alan García Pérez, actual presidente del Perú, por quien Vargas nunca ocultó su desprecio y repugnancia.
En fin, todo un personaje este Vargas Llosa que la derecha venezolana presenta como un demócrata de carta cabal, un hombre de sólidos principios y un político de polendas, pese a sus fracasos.

(*) colectivo El Chasqui de Venezuela.

Tags: Llosa, Fukuyama, Desacosta, ejército, Castro, terrorismo, elecciones

El primer vídeo pertenece al segundos, como todos los subidos por mi

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada


Comentarios
Publicado por Invitado
Miércoles, 01 de julio de 2009 | 2:09
vargas llosa pese aser un fracasado en las elecciones del 90es un excelente escritor