Jueves, 30 de julio de 2009
Por: Xurxo Martínez Crespo
Fecha de publicación: 29/07/09
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tus panas
El ex presidente del Estado español, José María Aznar, apareció en la portada de una revista, hace cosa de una semana en una foto robada en la playa, enseñando el resultado de las dos mil abdominales que presume realizar diariamente.

El resultado de las dos mil abdominales diarios es lo que vimos en la foto: una tableta de chocolate, esculpida, en el estómago del abuelito Aznar.

¿Quién te ha visto y quién te ve? Nada en exceso, decían los griegos, la segunda inscripción cincelada en Delfos, para ser más exactos. Pero también aseguraban, creo que erróneamente, que el hombre era la medida de todas las cosas. Y la medida de Aznar, de sus abdominales y sus actos y pensamientos es él mismo. No tienen sombra ni medida. No le suda el bigote ni tiene mala conciencia por aliarse con un alcohólico presidente de Estados Unidos (que tenía las abdominales en el codo de levantar tanto el vaso de whisky), ni un inglés, Tony Blair, enviado a pacificar Oriente Medio al que hay que ver pacificando, únicamente, a su cuerpo en un gimnasio en Israel.

Están castigando al cuerpo para acallar la mente. Cada abdominal es un muerto in Irak, de esos que nadie conoce, ni conocerá, y que no deja de ser una estadística. Mientras, el pensador-abdominador Aznar, desde la tarima que se montó con nombre de Fundación y epíteto de “pensamiento”, señala con el dedo acusador a todos los que tengan un gramo de grasa más en el abdomen o en la cintura: mente insana en cuerpo “sano”.

La estética no deja de ser una ética. Es como el problema de las misses. En Venezuela saben mucho de eso. Una, con un “maní en la cabeza” (según Teodoro Petkoff), pudo haber sido presidenta. Los abdominales, la melenita peinada y la sonrisa del abuelo Aznar. Las borracheras y las conversaciones con Dios de Bush. La caradura y el cinismo del mamarracho de Blair nos hacen recordar de lo que están hechas las misses: de mucho por fuera y de nada por dentro.

Ese es el problema de Chávez. No hace dos mil abdominales, no es alcohólico y no se la pasa en un gimnasio haciendo pesas, y que, para “pacificar” Colombia.

Después llaman a Europa y Estados Unidos “Primer Mundo” y a sus dirigentes “lideres”... ¿Cómo te quedó el ojo?

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Tags: Aznar, abdominales, inscripción, conciencia, Delfos

Publicado por blasapisguncuevas @ 2:05  | ESPA?A
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