domingo, 08 de agosto de 2010

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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 08-08-2010

 


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Si buscasen el diccionario "allanamiento" te sugiere, después de sus tresacepciones, la expresión "allanamiento de morada" y dice literalmente: Delito que comete quien, sin habitar en ella, entra o se mantiene en morada ajena contra la voluntad de su ocupante.

Desde la derecha española se cometesistemáticamente el delito, y valga la expresión, de "allanamiento dememoria", de la memoria de tantos y tantos miles de españoles quefueron represaliados durante, al menos, 36 años de cruel y sanguinariadictadura. Y eso en el mejor de los casos, esto es, allí donde lastropas fascistas tardaron más en pisotear la democracia.

La derecha española ningunea o intentaridiculizar sistemáticamente la importancia de la memoria histórica. Ylos que sienten más vergüenza por ello se lanzan a reclamar larehabilitación de la memoria de sus muertos; pero cuando les dices quesí, que también sus muertos, entonces se echan atrás y empiezan a echarpestes de quienes pretenden recuperar memorias y cuerpos por lascunetas de España; llamándoles de todo menos bonito. Evidentementetienen menos muertos, y todos en tiempo de guerra, y no es que esto lojustifique, porque barbaridades se vivieron en todas partes, pero queduda cabe que, a medida que se acercaba el final de la guerra, estasbarbaridades eran más frecuentes y más vengativas a manos de losfascistas; aunque solo sea por una simple y fría cuestión estadísticaque se reduce a que los fascistas antidemocráticos ocupaban más y másterritorio y que cada vez quedaban menos enemigos a los que quitarse deencima. Por lo tanto, a esos personajes de la derecha española rancia yenmohecida, desde aquí les digo, que sí, que vuestros muertos, quevuestros muertos también, pero los de la guerra, porque de después, delos más de 36 años de dictadura represiva y asesina..., de esos años notienes ni uno solo.

La memoria de quienes fueron asesinadosy sepultados por los padres de la constitución y gracias a una amnistíainteresada y malintencionada, esa memoria no puede ser olvidada, nopuede ser violada, no puede ser insultada.

Pasaron 36 años represaliandoideologías democráticas, aniquilando personas, fulminando una sociedad,acabando con un sueño y condenándolo durante generaciones.

Pasaron 36 años contando a todo el mundo su hazaña salvadora (¿¿¿???), su movimiento libertador (¿¿¿???)

Pasaron36 años escribiendo nuestras memorias, allanándolas, habitando en ellasaún en contra de la voluntad de sus legítimos ocupantes.

Y ¿después?, después vinieron más y másmentiras, porque las contaban los mismos de antes, porque lasescuchaban los mismos de siempre, o lo que quedaba de ellos. Despuésvinieron olvidos, transfiguraciones quasi divinas (de ministro deinformación y turismo franquista a presidente de honor de un partidoque se dice de centro); después vinieron esperpénticas declaraciones dedestacados dirigentes (Mayor Oreja) que se negaban a condenar elfranquismo porque "representaba a un amplio sector de la población",aunque hubiera asesinado o encarcelado (o ambas cosas) a otro ampliosector de la población; yo le pregunto, sr. Mayor Oreja: ¿durante elrégimen fascista se podía no apoyar el ideario oficial, sin que uno acabase bajo medio metro de tierra?Después vinieron movimientos hacia el centro, tan solo de palabra,porque de acción siguen donde estaban, respaldados por los que estabany seguirán.

Ahora, tienen la desfachatez (y esto no significa que se desfachen,para nada), de insultar a los que se muestran perseverantes y hastatercos, en encontrar a sus seres queridos, que fueron abducidos por unrégimen asesino y represor de personas, derechos y libertades. Unrégimen ejemplo de liberticidios, esa palabra que tanto les llena laboca a los dirigentes pperos que curiosamente no condenan, nicondenarán nunca, aquel régimen.

Cuando se trata otras violencias condenables, estos personajes salen corriendo a reclamar que todo el mundo las condene, cuando se habla de aquellaviolencia, esos dirigentes de la derecha española se hacen losdespistados o se niegan sistemáticamente a condenarla y, para colmo,critican con fiereza a todos los que reclamamos que la condenen. Esimpresionante.

 

En cualquier caso la expresiónadmitida por el diccionario de la Rae, "allanamiento de morada" por símisma, tal vez convenga al ideal republicano que vio allanada su"morada" en contra de su voluntad, hasta que se volvió de un color rojo vivo, rojo muerto, rojo sangre, rojo y gualda.

Por la memoria:

Al fascismo español,

"me dueles" la cabeza.

A los que creemos en la libertad de unos y otros; de ahora, de luego y de ANTES,

"nos dueles" la cabeza.

No nos dejes seguir en la dictadura, y líbranos de rancios fascismos,

"nos dueles" la cabeza.

Hágase la libertad, aun en contra de tu voluntad,

"nos dueles" la cabeza.

Hágase sin sangre, sin olvidos,

"nos dueles la cabeza".
Hágase la MEMORIA.

Hágase.

 

En fin, después de todo, puede que no sean más que impresiones mías.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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Tags: allanaminto, guerra, derecha, fascistas, dictadura, memoria histórica

Publicado por blasapisguncuevas @ 20:18  | ESPAÑA
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