cr Los narcos de CNN y The New York Times son mimados por la Casa Blanca - Una sociedad más democrática es posible Una sociedad más democrática es posible
martes, 31 de agosto de 2010


Por: Eduardo Cornejo Deacosta
Fecha de publicación: 30/08/10  
 
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Prestigiados intelectuales occidentales hablan del rol narcotizante de aquellas empresas mediáticas.

Ted Turner, dueño de CNN, fue “el hombre del año” por apoyar la invasión a Iraq


El rol de las grandes corporaciones mediáticas mundiales constituye uno de los puntales necesarios para que quienes ostentan poderes reales mantengan su hegemonía y dominio sobre la inmensa mayoría del mundo. De ello no se escapan, y quizá la sufren más, quienes habitan los llamados países del primer mundo.


Medios como CNN, The New York Times, son narcotraficantes, distribuyen su droga a escala mundial y con la anuencia plena de gobiernos como el estadounidense. La afirmación no es gratuita ni antojadiza.

Prestigiosos intelectuales como, Aldous Huxley (1894-1963), escritor ingles, ya hablaban de ello el siglo pasado cuando mencionan “la disfunción narcotizante” de la comunicación.

“Otra consecuencia social de los medios masivos de comunicación ha quedado inadvertida en gran medida, al menos ha merecido pocos comentarios explícitos, y no ha sido puesta sistemáticamente en uso para favorecer objetivos planificados. Se la puede llamar la disfunción narcotizante de los medios masivos de comunicación. Se la denomina disfuncional en vez de funcional, basándose en la presunción de que no corresponde al interés de la moderna sociedad compleja tener grandes masas de la población políticamente apáticas e inertes”, señaló Huxley.


Otro estudioso de la comunicación,  Paul Lazarsfeld, hablaba de los medios y sus dos grandes funciones: Conferir prestigio y reforzar las normas sociales. Pero Lazarsfeld también habló de la disfunción narcotizante.

Según Lazarsfeld, los medios de comunicación representan un nuevo tipo de control social, son los causantes del conformismo de las masas y deterioran el nivel de la cultura popular. Huxley y Lazarsfeld son dos académicos muy estudiados en las universidades norteamericanas y europeas.

En América Latina, por lo menos del siglo 20 para aquí, Estados Unidos ha sabido manejar los medios dentro de esa función narcotizante y adormecedora de los pobladores, sobre todo a amplios sectores de las capas medias, volviéndolas adictas a mensajes e información perniciosos e induciéndolas a conductas como el racismo, la xenofobia, la intolerancia. Haciéndolas defensoras de un sistema que los explota, que los aliena, volviéndolas defensoras de intereses poco comunes con los suyos. Defendiendo estereotipos elaborados en laboratorios psicosociales que los hacen rechazarse a si mismos.

Esa droga, revestida de información y comentarios, los volvió islamofóbicos, los hace aplaudir el bloqueo irracional e ilegal a Cuba, pese a las innumerables  resoluciones de la ONU en contra.


Esa droga  lleva a personajes, como pudimos ver en el programa Alo Ciudadano, a invocar a Dios para que los malandros maten a todos los cubanos que viven en Venezuela. Induce a una clase media arruinada por Caldera, que con Chávez ha tenido créditos, posibilidades de mejorar su calidad de vida, despotricar contra el gobierno Bolivariano, contra la “chusma” que lo apoya.

Ted Turner, el Hombre del año

Evidentemente que los medios cumplen un rol dentro de este mundo injustamente global. Ted Turner, dueño de CNN, no sólo cumple un rol sino que está entre quienes, con sus corporaciones, se benefician del estado de cosas.
Este mismo personaje, dueño de la cadena desde la que permanentemente se emiten especiales como “Los Guardianes de Chávez” y se propalan a diario noticias negativas contra el proceso Bolivariano y todo aquel gobierno decente que se aparte de los designios de Washington, allí está la arremetida contra Cristina Fernández de Kirchner por intentar democratizar la venta de papel periódico, compró en 1985 la productora MGM/UA (Metro Goldwyn Mayer/United Artists) para después venderla, quedándose únicamente con sus archivos cinematográficos, con lo cual distribuye en el mundo entero los valores culturales, mejor dicho los antivalores del sueño americano, a través de sus películas.
Lo que lo catapulta como uno de los mayores narcos del planeta se produce a principios de los años 90, cuando da  cobertura a la guerra del Golfo. Cuando construye el aval ideológico  y mediático del primer asalto a Iraq. Por cierto, en la segunda etapa con Bush hijo y el Premio Nobel Obama continúa la labor. A consecuencia de ese trabajo Turner fue nombrado “hombre del año” por la revista Time.


Nada es casual evidentemente. Otra de las fichas en esta arremetida los capos narco-mediáticos trasnacionales contra Venezuela es The New York Times.


La complicada situación
de The New York Times

Como antecedente podemos decir que en noviembre de 2008 las agencias de calificación de riesgos amenazaban con dar a la deuda del diario estadounidense The New York Times la calificación de “bonos basura” o alto riesgo. La situación era tal que el periódico recortó su dividendo en 75% y se vio obligado a pedir un crédito de 177 millones de dólares ofreciendo como garantía su propia sede, para enfrentar un crédito de 412 millones que vencía en mayo de 2009. Se habla que el gobierno norteamericano habría presionado para tirarle un salvavidas financiero.

Y es que el gobierno de Obama o los factores fácticos que manejan el poder de las corporaciones, verdaderos jefes de Obama, necesitan a The New York Times, a The Washington Post, para seguir drogando a la humanidad con sus “productos” mediáticos.

En el entramado de sus juegos mafiosos, en sus realidades virtuales que imponen al mundo, decía el periodista chileno Ernesto Carmona que “si una noticia no aparece en los grandes medios de EEUU tampoco ingresa al sistema informativo mundial controlado por las transnacionales de la noticia que responden a los intereses de Washington y sus aliados. Grandes diarios como The New York Times y The Washington Post, cadenas de radio como Clear Channel Communications, y de televisión como CNN y Noticias Fox, así como las principales agencias de noticias, conforman una telaraña mediática universal que tiene el poder de decidir qué banalidades debe conocer y qué hechos importantes debe ignorar la población de todo el planeta”.

Ellos, que satanizan a los enemigos de la democracia y las convivencia civilizada, entiéndase quienes no se dejan robar sus recursos o doblegan antes sus arbitrariedades, ignoraron el informe Censurado 2009 donde  revelan que en cinco años de ocupación en Irak, EEUU había ocasionado la muerte de 1.200.000 civiles, según una investigación en el terreno difundida por la publicación médica británica The Lancet.

Son quienes dicen que en Venezuela la mortandad es mayor a  Iraq. Será que para ellos los cientos de miles de iraquíes asesinados por los invasores no son gente, no son personas. No podemos afirmarlo. Lo que si podemos afirmar es que son unos ladrones, además de narcotraficantes, porque le roban a sus lectores, a sus televidentes, una información que seguramente les interesaría conocer.

Mi trabajo consiste en decir

el pensamiento del gobierno

sobre el arsenal iraquí

Una persona muy dada a complacer al sistema, a sus patrones del New York Times, es Judith Miller, reportera estrella de esa casa editorial vendedora de narcóticos. Su ralea queda en evidencia cuando Michael Massing, de “The New York Review of Books”, le preguntó, el 26 de febrero de 2004, por qué escribía tantas invenciones. "Mi trabajo no consiste en evaluar la información del gobierno y convertirme en una analista independiente de la inteligencia (estadounidense). Mi trabajo consiste en decirle a los lectores cuál es el pensamiento del gobierno sobre el arsenal iraquí", respondió. Tremenda independencia y equilibrio de The New York Times.

Lo de Miller es un ejemplo de como se manejan los medios, los periodistas al servicio de esas demoledoras de la opinión pública. No en vano el norteamericano es el pueblo más ignorante del mundo, capaz de creer cualquier cosa, por más absurda que parezca. Esa es la lógica de medios como Globovisión en Venezuela. Que termina estupidizando a sus televidentes. El ejemplo citado al empezar, donde una señora pide un genocidio contra los miles de cubanos en Venezuela, es elocuente.


Al respecto, Noam Chomsky recuerda  un incidente que ocurrió cuando Kennedy estaba tratando de que la OEA apoyara las sanciones contra de Cuba, ya que esta era una amenaza para la seguridad del hemisferio occidental. La mayoría de países estuvieron de acuerdo por el miedo que le tenían. México fue uno de los que se negó. El Embajador mexicano le dijo a Kennedy que si el volvía a México y decía que Cuba era una amenaza para la seguridad, 40 millones de mexicanos se morirían de risa. Y es verdad que esto debería de causar risa. Pero aquí no causó risa. Aquí sí se lo creyeron, mencionó.

Nos preguntamos, ¿Alguna persona sensata, sana, cuerda, puede suponer que Cuba o Venezuela pueden ser una amenaza para Estados Unidos? CNN, The New York Times, tampoco lo creen. Sin embargo, la droga que distribuyen convence a sus adictos que estos países son una amenaza.

edu659@hotmail.com
 
 


Tags: CNN, The Nw York Times, narcos, Huxley, hegemonía, países, consecuencia

El primer vídeo pertenece al segundos, como todos los subidos por mi

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada


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