Domingo, 05 de septiembre de 2010
Muerte por globalizaci?n


Traducido por S. Segu?

?Se han hecho los economistas a s? mismos irrelevantes? Si tiene alguna duda, eche un vistazo a la edici?n actual de la revista The International Economy, una publicaci?n de excelente presentaci?n que cuenta con el respaldo de los ex presidentes de la Reserva Federal Paul Volcker y Alan Greenspan, adem?s del presidente del Banco Central Europeo Jean-Claude Trichet, el ex secretario de Estado George Shultz, el New York Times y el Washington Post, diarios que aseguran que la revista se encuentra ?a la cabeza del pelot?n.?

El art?culo principal del ?ltimo n?mero es El gran debate sobre el est?mulo. (1) ?Contribuye el est?mulo fiscal de Obama a la mejora de la econom?a o es un obst?culo para ?sta?

El profesor de econom?a de Princeton y columnista del New York Times Paul Krugman y el jefe economista de Moody's Analytics Mark Zandi representan la perspectiva keynesiana seg?n la cual el gasto de p?blico a cuenta del d?ficit es necesario para sacar la econom?a de la recesi?n. Zandi afirma que gracias al est?mulo fiscal la econom?a ha hecho enormes progresos desde principios de 2009, una opini?n compartida por el Consejo presidencial de asesores econ?micos y la Oficina de Presupuestos del Congreso.

El punto de vista opuesto, defendido por el profesor de econom?a de Harvard Robert Barro y otros economistas europeos como Francesco Giavazzi y Pagano Marco as? como el Banco Central Europeo, asegura que los excedentes presupuestarios logrados por el Gobierno mediante el recorte del gasto estimulan la econom?a al reducir la ratio de la deuda respecto al producto Interno bruto. Se trata de la escuela de econom?a del tipo ?[si no tienen pan,] que coman torta.?

Barro asegura que el est?mulo fiscal no tiene ning?n efecto, porque la gente anticipa los futuros incrementos fiscales que implica el d?ficit p?blico y aumenta su ahorro personal para compensar la deuda p?blica. Giavazzi y Pagano llegan a la conclusi?n de que, dado que el est?mulo fiscal no se extiende a la econom?a, la austeridad fiscal basada en un aumento de los impuestos y una reducci?n del gasto p?blico podr?a ser la cura para el desempleo.

Si uno pasa por alto el mundo real y la necesidad vital de obtener un sustento, uno puede llegar a encandilarse con este debate. Sin embargo, en cuanto uno mira el mundo por la ventana se da cuenta de que los recortes de la Seguridad Social, Medicare, Medicaid, los cupones de comida y los subsidios a la vivienda en un momento en que 15 millones de estadounidenses han perdido sus empleos, su cobertura m?dica y sus hogares significan un camino seguro a la muerte por inanici?n, enfermedades curables o congelaci?n, adem?s de la p?rdida de los insumos de mano de obra productiva de 15 millones de personas. Aunque algunos defensores de esta pol?tica anti keynesiana niegan que d? lugar a trastornos sociales, la observaci?n Gerald Celente est? m?s cerca de la realidad: ?Cuando la gente no tiene nada que perder, lo pierde.?

La escuela keynesiana Krugman es igualmente ilusa. Ninguna de las partes participantes en El gran debate sobre el est?mulo tiene idea de que el problema de los EE.UU. sea que una gran parte de su PIB y los empleos, ingresos y carreras profesionales ligadas a ?ste han sido trasladados a ultramar y entregados a chinos, indios y otros trabajadores extranjeros de bajo nivel de salarios. Los beneficios se han disparado en Wall Street, mientras que las perspectivas de empleo para la clase media han quedado destruidas.

La deslocalizaci?n de empleo en Estados Unidos fue resultado, en primer lugar, de las presiones de Wall Street para obtener ?rendimientos accionariales m?s altos?, es decir, m?s beneficios, y, en segundo, de la influencia de economistas descerebrados, como los que participan en el debate sobre el est?mulo fiscal, que asocian err?neamente la globalizaci?n con el libre comercio en lugar su ant?tesis: la b?squeda de un factor de m?s bajo costo en el extranjero o factor de ventaja absoluta, lo contrario de la ventaja comparativa que es la base de la teor?a del libre comercio. Incluso Krugman, que tiene algunas credenciales como te?rico del comercio ha ca?do en trampa de igualar la globalizaci?n al libre comercio.

Como los economistas suponen, err?neamente seg?n las teor?as del comercio m?s recientes como las de Ralph Gomory y William Baumol, que el libre comercio siempre es m?tuamente beneficioso, no han podido examinar los devastadores efectos nocivos de la deslocalizaci?n. Los m?s inteligentes de entre ellos que se?alan este elemento son descartados con el sambenito de ?proteccionistas?.

La raz?n de que los est?mulos fiscales no puedan salvar la econom?a de estadounidense no tiene nada que ver con la diferencia entre Barro y Krugman. Tiene que ver con el hecho de que un gran porcentaje de empleos de alta productividad y alto valor a?adido, y los ingresos y las carreras profesionales de la clase media se han entregado a personas de otros pa?ses. Lo que antes era PIB de EE.UU. es ahora PIB de China, India y otros pa?ses.

En los casos en que los empleos han sido trasplantados al extranjero, el est?mulo fiscal no es una llamada a la vuelta al trabajo de los trabajadores con el fin de satisfacer la demanda de consumo creciente. Si el est?mulo fiscal tiene alg?n efecto, ser? el est?mulo del empleo en China y la India.

La escuela econ?mica del tipo ?que coman torta? est? igualmente equivocada. A medida que la inversi?n, la investigaci?n, el desarrollo tecnol?gico, etc. han sido trasladados a otros pa?ses, el recorte de derechos econ?micos simplemente hunde a la poblaci?n nacional todav?a m?s. Los estadounidenses no pueden pagar sus hipotecas, plazos del coche, matr?culas escolares, facturas de servicios p?blicos o para el caso cualquier factura, sobre la base de las escalas salariales de China e India. Por lo tanto, los estadounidenses son expulsados del mercado de trabajo y se convierten en las dependientes del presupuesto federal. La ?consolidaci?n fiscal? significa la cancelaci?n de un gran n?mero de seres humanos.

Durante la Gran Depresi?n, muchos asalariados eran reci?n llegados al mercado de trabajo, procedentes de explotaciones agr?colas familiares, donde muchos padres y abuelos segu?an gan?ndose la vida. Cuando sus puestos de trabajo en la ciudad desaparecieron, muchos pudieron volver al campo.

Hoy es la agricultura est? en manos de la agroindustria. No hay granjas a las que los desempleados puedan regresar.

La escuela econ?mica ?que coman torta? nunca menciona el ?nico punto a su favor. Estados Unidos, con toda su inflada fuerza e importancia, depende del d?lar como moneda de reserva. Es este papel del d?lar lo que permite a Estados Unidos pagar sus importaciones en su propia moneda. Para un pa?s cuyo comercio es tan desequilibrado como el de Estados Unidos, este privilegio es lo que mantiene el pa?s a flote.

Las amenazas al papel del d?lar son los d?ficits presupuestario y comercial. Ambos son tan grandes y se han acumulado durante tanto tiempo que la perspectiva de corregirlos se ha evaporado. Como he escrito desde hace ya a?os, EE.UU. es tan dependiente del d?lar como moneda de reserva que se ve obligado a tener como principal objetivo de sus pol?ticas la preservaci?n de este papel. De lo contrario, al ser un pa?s dependiente de las importaciones, no ser? incapaz de pagar por el exceso de importaciones sobre las exportaciones.

La ?consolidaci?n fiscal?, nuevo nombre dado a la austeridad, podr?a salvar el d?lar. Sin embargo, a menos que el objetivo a alcanzar sea el hambre, la falta de vivienda y la agitaci?n social, la austeridad debe recaer sobre el presupuesto militar. Estados Unidos no puede permitirse el lujo de mantener sus guerras, que le cuestan millones de millones de d?lares, y que s?lo sirven para enriquecer a?n m?s a los inversores en la industria de armamentos. EE.UU. no puede permitirse el sue?o neoconservador de una hegemon?a mundial y un Oriente Medio vencido y abierto a la colonizaci?n israel?.

?Sorprende a alguien que ni uno solo de los defensores de la escuela ?que coman torta? mencione la reducci?n del gasto militar? Los derechos econ?micos, a pesar del hecho de que son pagados por impuestos destinados a este fin espec?fico y de que han registrado super?vit desde la ?poca de Ronald Reagan, son siempre lo que los economistas ofrecen a la guillotina.

?Y qu? opinan ambas escuelas respecto al dilema entre inflaci?n o deflaci?n? No tenemos que preocuparnos. Martin Feldstein, uno de los economistas de primera fila de Estados Unidos afirma: ?La buena noticia es que los inversores no deber?an preocuparse por ninguna de las dos.? Su explicaci?n resume bien la despreocupaci?n de los economistas estadounidenses.

Feldstein dice que no puede haber inflaci?n debido a la alta tasa de desempleo y la baja tasa de utilizaci?n de la capacidad. Por lo tanto, ?hay poca presi?n al alza sobre los salarios y los precios en Estados Unidos.? Adem?s, ?el reciente aumento en el valor del d?lar respecto al euro y la libra ayuda a reducir los costos de importaci?n.?

En cuanto a la deflaci?n, no hay riesgo tampoco ah?. El enorme d?ficit impide la deflaci?n, ?por lo que la buena noticia es que la posibilidad de una inflaci?n o una deflaci?n significativas en los pr?ximos a?os figura en un lugar bajo en la lista de riesgos econ?micos que enfrenta la econom?a de EE.UU. y los inversores financieros.?

Tenemos ante nosotros una profesi?n econ?mica desconocedora. Puede haber un per?odo inicial de deflaci?n a medida que las existencias de viviendas y los precios bajan con la econom?a, que est?n bajando y no subiendo. La deflaci?n ser? de corta duraci?n, porque como el d?ficit del gobierno aumenta con la econom?a en declive, la perspectiva de financiar un d?ficit de dos billones de d?lares anuales se evapora una vez que los inversores individuales han completado su huida del mercado de valores a los bonos ?seguros? del Estado, una vez que las crisis griega, espa?ola e irlandesa, anunciadas a bombo y platillo, han propiciado el traslado de los inversionistas del euro al d?lar, y una vez que las excesivas reservas de los bancos creadas por el plan de rescate se han utilizado en la compra de bonos del Tesoro.

As? pues, ?c?mo se financia el d?ficit? No busque de una respuesta de uno y otro lado del gran debate del est?mulo. No tienen ni idea, a pesar de que la respuesta es obvia.

La Reserva Federal monetizar? el d?ficit del gobierno federal, y el resultado ser? una elevada inflaci?n ?posiblemente hiperinflaci?n? y un elevado desempleo, de forma simult?nea.

El establishment de la econom?a descerebrada no tiene una respuesta de pol?tica econ?mica para evitar la gran debacle, suponiendo que sean capaces de reconocerla.

Los economistas que han pasado sus vidas profesionales racionalizando la globalizaci?n como algo bueno para Estados Unidos no tienen ni idea del desastre que han provocado.

Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Ronald Reagan y redactor jefe del Wall Street Journal. La cr?tica econ?mica esbozada en este art?culo est? desarrollada en su m?s reciente libro How the Economy Was Lost (C?mo perdimos la econom?a). Puede contactarse en: [email protected]

S. Segu? pertenece a los colectivos de Rebeli?n y Tlaxcala, red de traductores por la diversidad ling??stica. Esta traducci?n se puede reproducir libremente a condici?n de respetar su integridad y mencionar el nombre del autor y el del traductor, y la fuente.

  1. http://www.international-economy.com/TIE_Su10_Bartlett.pdf

?Fuente: http://www.counterpunch.com/roberts09012010.html

Tags: economistas, estímulo, keynes, fiscal, Krugman, globalización, muerte

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada