Domingo, 12 de septiembre de 2010
La manipulaci?n de los medios

gennarocarotenuto.it

Traducido para Rebeli?n por Susana Merino

Los medios descubren peri?dicamente que el punto m?s vulnerable en la Venezuela de Hugo Ch?vez es el no haber sabido enfrentar la violencia end?mica de una sociedad ca?tica. Y de este modo pegan duro, especialmente ahora durante la campa?a electoral dejando ver por qu? precisamente ahora se muestran interesados en la violencia en Sabana Grande (1) o por qu? un muerto asesinado en Chaca?to (2) hace m?s ruido que diez o cien cad?veres en San Pedro Sula (Honduras ) o Medell?n (Colombia). El uso pol?tico de la informaci?n sobre la violencia contribuye a ocultar el hurac?n de plomo que est? atacando a Latinoam?rica en el ?ltimo decenio.

Que Venezuela y en especial Caracas sea absurda, triste, escandalosamente violenta, qui?n esto escribe lo viene diciendo desde hace una decena de a?os. Es violenta, crecientemente violent?sima, a pesar que en diez a?os las desigualdades se han reducido en Venezuela, seg?n las Naciones Unidas, m?s que en ninguna otra parte. A?n cuando la herencia dejada por la IV Rep?blica fue pesad?sima, un decenio no es un per?odo tan corto como para no poder juzgarlo. No es un lapso que admita indulgencias; es m?s bien testimonio de absentismo o incapacidad en el fondo de haber tenido en claro lo tit?nico del problema.

La triste realidad es entonces que no son suficientes las pol?ticas inclusivas, no basta la reducci?n de la pobreza, no basta el incremento del bienestar, no basta con dar m?s salud y m?s escolaridad. Y aun cuando a nivel social haya, en estos a?os, empeorado la situaci?n la diferencia es m?nima. La triste realidad es que hace falta mucho m?s que un gobierno popular para dominar este desencuentro entre riqueza y pobreza, entre modernidad y subdesarrollo, consumismo desenfrenado y desigualdad, coca?na, alcohol y corruptela infinita que golpean de diferente manera pero que deterioran tanto a la clase dirigente como a las clases populares en gran parte de la regi?n. Para lograr el hombre nuevo de Ernesto Guevara har?a falta una sociedad con menos alcohol y menos droga en el cuerpo, con menos codicia y con menos deseos postergados, con menos frustraciones violentas, con menos injusticia, con m?s posibilidades para todos.

Leyendo los diarios todo parece muy simple. Si aumenta la violencia en Venezuela es sin duda culpa del socialismos, es decir de Hugo Ch?vez. Pero si se vuelve end?mica en M?xico ninguno se arriesga a suponer que eso sea culpa del capitalismo. Y aunque Cuba sea el lugar menos violento del mundo, a nadie se le ocurre atribuirlo, so pena de ser considerado un loco, que alg?n m?rito tienen los 50 a?os de revoluci?n.

El ojo de los medios lo distorsiona todo. Que levante la mano qui?n, especialmente luego de cierta hora, camina silbando tranquilo en la zona 1 (el centro) de la ciudad de Guatemala o en decenas de otras ciudades de la regi?n. Es solo un mistificador como Mois?s Naim que ha escrito en ?L?Espresso?(3) que en Ciudad Ju?rez,?M?xico, con Felipe Calder?n, la gente ha vuelto a salir a las calles. En verdad todo el centro hist?rico inmediato a la frontera con los EEUU es una secuencia ininterrumpida de comercios cerrados y la tensi?n en los pocos locales abiertos se corta en el aire y s?lo la heroica voluntad de los ciudadanos se obstina en reivindicar el derecho a una vida normal. Es seguro que el se?or Naim no sacar?a en Ju?rez la nariz fuera del hotel pero en cambio difunde una evidente mentira en la prensa internacional.

La realidad es que la explosi?n de violencia, a menudo ya end?mica pero renovada en sus formas y en su cantidad, en estos ?ltimos a?os en que crisis y crecimiento se intercalan, se halla en toda Am?rica Latina. Pocas son las excepciones entre las capitales: Santiago de Chile, Montevideo y en t?rminos relativos Managua y San Jos?, parad?jicamente Ciudad de M?xico y La Habana. Vista desde pa?ses como Guatemala y el Salvador, Caracas parece todav?a una ciudad habitable. Cualquier familia de la clase dirigente guatemalteca sale actualmente a la calle con tres SUV (N.de T. veh?culos todo terreno) y en caravana. Dos de escolta, uno adelante y otro atr?s y en el medio la familia para ir al ?fast food? o a la piscina. Por todos lados el negocio de la seguridad privada, un tema sobre el que poco se escribe y una de las principales industrias.

Consulto las estad?sticas de los muertos asesinados en el peque?o Salvador y descubro que de 3.100 asesinatos en el 2008, se pas? a los 4.300 en el 2009 y a m?s de 5.000 en el corriente a?o. Rechazo el deseo de compararlas con los muertos venezolanos y esta escalada no es ciertamente culpa de Mauricio Funes. Pero son cantidades que se asemejan a los de la guerra civil (70.000 muertos entre el 80 y el 92). Y que casi se duplican en dos a?os sin motivos visibles a menos que sean los de una sociedad en la que la vida de los muchachos de las maras no vale nada, como lo mostrara Christian Poveda en ?La vida loca? refiri?ndola a la propia.

Vidas condenadas a desaparecer son tambi?n las de los inmigrantes, los masacrados en Tamaulipas o los que atraviesan el continente para buscar trabajo en los EEUU, para ser sistem?ticamente raptados, secuestrados, estuprados, como documentaba una encuesta pluridifundida por la prensa latinoamericana (incluso en un art?culo de fondo de La Jornada) pero obviamente ignorada por la prensa italiana.

De este modo no vale nada ni siquiera la vida de los chicos de Ju?rez. Con Clara Calzolaio titulamos nuestro reportaje en la capital de Chihuahua, tal vez la ciudad m?s violenta del mundo: ?Viaje al final del neoliberalismo?. Como nos dijo Ignacio Alvarado periodista de ?El Universal?: el 65% de los muertos son menores de 25 a?os y son hijos y nietos de las obreras de las maquilas? Como nos explicara Elizabeth Avalos, sindicalista, ex obrera: ?hoy viven en Ju?rez medio mill?n de j?venes a los que el modelo neoliberal no les ha ofrecido nunca nada, ni educaci?n, ni salud, ni trabajo y bien en el narcotr?fico encuentran la ?nica posibilidad de ganar y de obtener reconocimiento social? S?, es cierto que por vender o hacer de sicario se ganan alrededor de mil d?lares, nada que hacer con las maquilas donde pagan 500 pesos semanales (30 euros) con contratos que a veces solo duran 15 d?as?

Volviendo a Caracas, Aram Aharonian, armenio-uruguayo de 30 a?os que vive en Venezuela, donde cre? Telesur, me recibe poniendo las cosas en perspectiva: ?Hace 40 a?os que existe la violencia en Venezuela. Al principio los detonadores eran la pobreza y la exclusi?n. Actualmente los principales motivos son la droga y el consumismo. Es cierto que muere m?s gente que en Iraq, pero seg?n los datos que conozco no hay m?s violencia que en Brasil, Colombia o?los Estados Unidos?. Tienes raz?n, hermano Aram, uno de los m?s grandes so?adores y constructores de la Patria Grande y analista brillant?simo, pero no podemos considerarlo muy optimista. Sobre todo y en esto se percibe un l?mite claro en los m?ritos del gobierno bolivariano, que el 72% de los muertos asesinados deber?an encontrar fuentes de trabajo diversificadas en un contexto en que el socialismo no puede consistir en una distribuci?n igualitaria de la renta petrolera. Qui?n esto escribe lo sostiene desde el 2004 cuando lo afirm? en presencia del presidente Ch?vez. A seis a?os de distancia no veo cambios sustanciales.

Es bastante razonable la defensa de Aram respecto a la incre?ble capacidad deformante de los medios que eligen ver s?lo lo que les conviene. En la historia colombiana ?la violencia? es el per?odo que sucedi? al asesinato de Jorge Eliecer Gait?n en 1948, una violencia que dura hasta hoy entre paracos, narcos, sicarios y violencia urbana y rural. Y sin embargo cuando se leen?los grandes medidos internacionales como ?El pa?s? de Madrid pareciera que la Colombia de Alvaro Uribe hubiera resuelto todos los problemas y que los ?nicos narcos que quedan ser?an los terroristas de las FARC. M?xico es violento pero es una caracter?stica t?pica de aquella gente fumadora, pero por fortuna tenemos un gobierno que vive y lucha junto a nosotros es la interpretaci?n. En cambio si Venezuela es un desastre es seguramente y s?lo por culpa de Ch?vez. Las horribles im?genes del dep?sito de cad?veres de Caracas que evidentemente el gobierno bolivariano hubiera preferido que no circularan, son las mismas que encontrar?amos en otros pa?ses del continente.

Viviendo con los m?dicos de Barrio Adentro (el programa que desarrolla el sistema p?blico de salud de Venezuela), en los barrios populares de Barcelona, en el estado Anzo?tegui, he comprobado que todos los fines de semana los hombres estaban ebrios y reg?a un verdadero toque de queda. Hoy en d?a los datos macroecon?micos, los de la inclusi?n, los de la disminuci?n de la pobreza, premian a Am?rica Latina (lo reconoce hasta el Economist) en Anzo?tegui, en Venezuela, en el Continente. ?Pero, ?cuando dejar?n estos hombres el ?trago?? ?Cu?ntas menos peleas mortales entre borrachos? ?Cu?ntos robos se realizan bajo el efecto de los estupefacientes?

Todo esto nos conduce a una dimensi?n continental. Frente a la infinita capacidad corruptora de los narcos, frente a la abdicaci?n de la clase dirigente, frente a la violencia, al descontrol de las armas de fuego, al alcohol como lluvia, a la ignorancia at?vica de los cinco siglos de colonialismo y a la inducida por la noche neoliberal, ?cu?ntos pasos hacia atr?s se hacen por cada paso adelante?

Descarguen o vayan a ver si pueden o al menos visiten el sitio ?El infierno, el M?xico de hoy?, la pel?cula de Luis Estrada que Felipe Calder?n quiso censurar. Se estren? est? semana y ya se ha considerado como el s?mbolo del M?xico del a?o del bicentenario. Para algunos puede llegar a ser el s?mbolo de esta era como ?El viaje? de Pino Solanas lo fue de la noche neoliberal. Es la historia de Benjam?n Garc?a que luego de veinte a?os de trabajo es expulsado de los EEUU y en su pa?s rebautizado ?San Miguel Narc?ngel? lo ?nico que puede hacer es unirse a los narcos.

Alguno recordar? que han sido los tratados de libre comercio, la imposici?n de las regulaciones el FMI en la ?poca de las reiteradas crisis de la deuda incubada durante decenios, favorables todos a la agroindustria, de los Estados Unidos o de las multinacionales, y de haber puesto en movimiento decenas de millones de campesinos (12 s?lo en M?xico) libre de escoger entre la migraci?n o el narcotr?fico. Lo atestigua el hecho de que los evidentes cambios realizados en la Rep?blica Bolivariana no son suficientes para asegurar que el socialismo (o el ejercicio ret?rico de Ch?vez de definirlo as?) reduce la violencia.

Y aunque tambi?n la mala fe de los medios produce escalofr?os, Ch?vez , en su fracaso al afrontar el horror de aquellas decenas de miles de vidas, casi siempre j?venes, desperdiciadas, se mantiene en ?ptima compa??a de Colombia, hasta ayer de Alvaro Uribe y de la diestra de Felipe Calder?n en M?xico. De la izquierda post Teolog?a de la Liberaci?n de Lula a aquella ?light, light? como se define Alvaro Colom en Guatemala en donde por casi nada las mafias disparan sistem?ticamente a la nuca a los choferes de autobuses. Desde El Salvador el pulgarcito del continente de Mauricio Funes con sus 5.000 muertos hasta los EEUU de Barack Obama.

Armas de fuego, prohibici?n de las drogas y excesiva libertad para el alcohol, corrupci?n, innobles clases dirigentes y persistente desigualdad son los principales males que est?n metiendo plomo en las alas del renacimiento latinoamericano. Educaci?n, igualdad y probablemente una larga batalla anti-prohibicionista aqu? y en los EEUU, el remedio. En este sentido, el refer?ndum de California sobre la liberalizaci?n de la marihuana es una prueba importante. Pero har?n falta decenios para salir de la ?violencia?

Notas :

1) Sabana Grande: avenida principal de Caracas (N.de T.)

2) Chaca?to: barrio de Caracas (N.de T.)

3) M Naim, Milagro Mexicano, L?Espresso 13 de mayo de 2010 al que le respondi? G. Min?. ?ste es qui?n paga a Mois?s Naim. Freedom House. Reporteros sin fronteras y a su informaci?n al quincenario ?Latinoamerica e tutti il Sud del Mondo?, 2010, n.110/111,pp 12-21

Fuente: http://www.gennarocarotenuto.it?

rCR


Tags: violencia, Venezuela, México, Colombia, herencia, pobreza, capitalismo

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