Domingo, 12 de septiembre de 2010
?

?Mucho se ha escrito sobre los factores que nos han llevado a la crisis econ?mica m?s importante que hemos sufrido desde la Gran Depresi?n de inicios del siglo XX. Pero poco se ha dicho de las ra?ces de tal crisis, que es la enorme polarizaci?n de las rentas a ambos lados del Atl?ntico, consecuencia, en gran parte, de la aplicaci?n de las pol?ticas neoliberales desarrolladas por la mayor?a de gobiernos de la OCDE (el club de pa?ses m?s ricos del mundo) desde los a?os ochenta.

La revoluci?n neoliberal iniciada por el presidente Reagan en EEUU y por Thatcher en Reino Unido ha creado, al aplicarse sus pol?ticas (disminuci?n de los impuestos de las rentas superiores, aumento de la regresividad fiscal, desregulaci?n de los mercados laborales con el fin de debilitar a los sindicatos y a la fuerza laboral, disminuci?n del gasto p?blico, diluci?n de los derechos laborales y sociales, entre otras medidas) un enorme crecimiento de las rentas superiores a costa de las rentas medias e inferiores. En otras palabras, las rentas del capital se han disparado a costa de las rentas del trabajo, que han disminuido. Es decir, en lenguaje claro, los ricos se han convertido en superricos a costa de todos los dem?s (clase trabajadora y clases medias). Y ah? est? la ra?z del problema, la realidad m?s oculta y silenciada en nuestros medios.

Miremos los datos y analicemos los del pa?s donde se inici? la crisis: EEUU. Seg?n afirma el que fue ministro de Trabajo bajo la Administraci?n Clinton, Robert B. Reich, en el art?culo How to end the Great Recession (The New York Times, 03-09-10),

el salario medio del hombre trabajador (ajustado a la inflaci?n) en aquel pa?s es m?s bajo hoy que hace 30 a?os. Este descenso ha forzado a las familias estadounidenses a que ?a fin de mantener su nivel de vida? m?s miembros de la familia trabajen, siendo ello una de las causas m?s importantes de la integraci?n de la mujer al mercado de trabajo. Mientras que s?lo el 32% de las mujeres con ni?os trabajaba en 1970, hoy lo hace el 60%. Otra manera de compensar la bajada de salarios ha sido aumentar las horas de trabajo. El trabajador en esta d?cada est? trabajando 100 horas m?s al a?o (y la trabajadora 200 m?s) que hace s?lo 20 a?os.

Pero, incluso con estos cambios, la capacidad adquisitiva de las familias ha ido bajando, lo cual les ha forzado a endeudarse. Las familias estadounidenses se endeudaron hasta la m?dula, lo que pudieron hacer porque el aval de sus deudas, la vivienda, iba subiendo de precio. Hasta que la burbuja explot?. Y ahora las familias tienen una enorme deuda. Nada menos que 2,3 billones de d?lares.

Hasta aqu? la descripci?n de lo que ha pasado con la mayor?a de la poblaci?n. Veamos ahora qu? ha pasado con los ricos. El hecho de que la masa salarial (la suma de los salarios) fuera descendiendo como porcentaje de la renta nacional (y ello a pesar del aumento del n?mero de trabajadores) quiere decir que las rentas del capital iban subiendo. Lo que esto significa es que el crecimiento de la riqueza del pa?s (lo que se llama el crecimiento del PIB) beneficiaba mucho m?s a las renta superiores (que derivan su renta, en general, de la propiedad) que al resto de la poblaci?n (que deriva su renta del trabajo). Como consecuencia, los ricos se convirtieron en superricos. El 1% de la poblaci?n que pose?a el 9% de la renta nacional en los a?os setenta del siglo XX, ha pasado a gozar ahora del 23,5% de la renta total, el mismo porcentaje, por cierto, que cuando se inici? la Gran Depresi?n al principio del siglo XX. Y ah? est? el problema. Como dice Robert B. Reich, los superricos tienen tanto dinero que consumen un porcentaje menor de su renta que el ciudadano normal y corriente. O sea, que el 23,5% de la renta nacional que controlan se utiliza menos en consumo y demanda que si lo tuvieran personas normales y corrientes. La demanda total, que es la que mueve la econom?a (pues es la que estimula el crecimiento econ?mico y la creaci?n de empleo) ha descendido dram?ticamente, en parte porque la mayor?a de las familias ha perdido gran capacidad de consumo y los superricos han sacado del consumo el 23,5% de la renta total del pa?s, consumiendo mucho menos que el ciudadano medio.

Y por si esto fuera poco, la situaci?n se agrava incluso m?s como consecuencia de que los superricos depositan su dinero en para?sos fiscales y/o invierten en actividades especulativas que tienen elevada rentabilidad, como los famosos hedge funds, facilitado por la desregulaci?n de los mercados financieros. Y ah? est? la ra?z de la crisis financiera y el colapso del sistema bancario, que ha sido salvado con fondos p?blicos ?es decir, impuestos? procedentes de las familias profundamente endeudadas.

La soluci?n es f?cil de ver. Se requiere una redistribuci?n de las rentas de manera que el 1% de la poblaci?n vuelva a tener el 9% de la renta nacional (en realidad, con el 3% bastar?a). Con ello se aumentar?a el consumo, y as? el est?mulo econ?mico y la creaci?n de empleo. Es m?s, las intervenciones redistributivas del Estado generar?an m?s recursos p?blicos, con los cuales se podr?a, incluso, crear m?s empleo, resolviendo el mayor problema que hoy existe, que es el elevado desempleo. Pero los superricos, junto con los ricos y las clases medias de rentas altas (el 20% de la poblaci?n) se oponen por todos los medios a estas pol?ticas redistributivas. Esto ocurre en EEUU (como lo atestiguan los enormes problemas con los que se enfrenta la Administraci?n Obama, en su intento de gravar a las rentas superiores y crear empleo p?blico) y tambi?n en los pa?ses del sur de la UE, incluyendo Espa?a. Estos pa?ses tienen las mayores desigualdades de renta de la UE-15, lo cual explica que sean tambi?n los m?s afectados por la crisis. Y en Espa?a, el Gobierno socialista ni se atreve a subir los impuestos de los superricos. Ello muestra que la causa de la crisis es pol?tica: la excesiva concentraci?n del poder del poder econ?mico y pol?tico en nuestras democracias.

Vicen? Navarro es catedr?tico de Pol?ticas P?blicas en la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University.

Fuente: http://blogs.publico.es/


Tags: causa, crisis, Navarro, neoliberal, demanda, impuestos, renta

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada