Lunes, 13 de septiembre de 2010

?

El 11-S y nosotros

The Independent

Traducci?n: El Negro G?mez

?Acaso el 11 de septiembre nos vuelve locos a todos? Nuestra conmemoraci?n de los inocentes que murieron hace nueve a?os ha sido un holocausto de fuego y sangre?

?Acaso el 11 de septiembre nos volvi? locos a todos?

?Qu? ajustado (en una extra?a, alocada manera) que la apoteosis de esa tormenta de fuego iniciada hace nueve a?os tenga que ser la de un predicador desquiciado amenazando con otra tormenta de fuego; o la de una quema estilo nazi del Cor?n; o la de la edificaci?n de una supuesta mezquita a dos cuadras de ?zona cero?!

Como si el 11-S hubiera sido una arremetida sobre cristianos adoradores de Jes?s, en vez de sobre el occidente ateo.

?Pero por qu? deber?amos estar sorprendidos? Nada m?s miren a esos otros desquiciados que eclosionaron con las secuelas de esos cr?menes de lesa humanidad: el medio-enloquecido Admadineyad, el insoportable Gadafi post-Guerra Fr?a, Blair con su alocado ojo derecho y George W Bush con sus prisiones y torturas ?en negro? y su lun?tica ?guerra al terror?, y ese espantoso hombre que vivi? (o vive todav?a) en una cueva afgana, y los cientos de ?al-qaedas? que ?l cre?, y el Mul? tuerto, sin mencionar los canas lun?ticos, las agencias de inteligencia y los matones de la CIA que nos han fallado ?completamente- el 11 de septiembre porque estaban demasiado inactivos o demasiado est?pidos como para identificar a 19 hombres que iban a atacar a los EE.UU.

Recuerden una cosa: incluso si el Reverendo Terry Jones mantiene su decisi?n de retroceder, alg?n otro de nuestros chiflados va a estar listo para tomar su lugar.

Ciertamente, en este sombr?o noveno aniversario (y que el cielo nos libre el a?o que viene del d?cimo), el 11-S parece haber producido no paz, o justicia o democracia, o derechos humanos? sino monstruos. Estos monstruos han merodeado por Iraq (tanto la especie occidental como la variedad local) y han masacrado 100.000 almas, o 500.000, o un mill?n, y? ?a qui?n le importa? Han matado decenas de miles en Afganist?n, ?y a qui?n le importa?

Y a medida que la enfermedad se extend?a a lo largo de Oriente Medio y luego a lo largo del globo, ellos (los pilotos de la fuerza a?rea y los insurgentes, los marines y los suicidas con bombas, los al-Qaedas del Magreb y los de Jalij?, los del califato de Iraq y los de las fuerzas especiales, los muchachos del apoyo a?reo t?ctico y los degolladores) han arrancado las cabezas de mujeres y ni?os, de viejos y enfermos, de j?venes y sanos, desde el ?ndico al Mediterr?neo, desde Bali al subte de Londres. ?Vaya un memorial para los 2.966 inocentes que perecieron hace nueve a?os! Hecha en nombre de ellos, aparentemente, ha sido nuestra ofrenda de holocausto de fuego y sangre, sacralizada ahora por el demente pastor de Gainsville.

?sta es la p?rdida, por supuesto. ?Pero qui?n ha sacado la ganancia?

Bueno, los vendedores de armas, naturalmente. Y tambi?n Boeing y Lockheed Martin y todos los muchachos fabricantes de misiles y ?drones? (aviones no tripulados) y las plantas de fabricaci?n de repuestos de F-16 y los despiadados mercenarios que acechan las tierras musulmanas en nuestro nombre ahora que hemos creado 100.000 enemigos m?s por cada uno de los 19 asesinos del 11-S.

Los torturadores la pasaron bien, puliendo su sadismo en las prisiones ilegales de EE.UU (ser?a?apropiado que el centro de tortura de EE.UU en Polonia se revelase en este noveno aniversario), y tambi?n lo hicieron los hombres (y las mujeres, me temo) que perfeccionaron los grillos y las t?cnicas de ?submarino? con las que ahora peleamos nuestras guerras. Y (no nos olvidemos), cada religioso delirante en el mundo, sea de la variedad Bin Laden, los groupies barbudos del Talib?n, los verdugos suicidas, los predicadores ?mano de garfio?, o nuestro propio pastor de Gainsville.

?Y Dios? ?D?nde encaja? Un archivo de citas sugiere que casi todo monstruo creado en o despu?s del 11-S es un seguidor de este redentor quijotesco. Bin Laden reza a Dios??para convertir a EE.UU. en una sombra del mismo?, como me dijo en 1997. Y Bush le rez? a Dios y Blair le rez? (y reza) a Dios, y todos los asesinos musulmanes y una enorme cantidad de soldados occidentales, y el (honorario) Doctor Pastor Terry Jones y su treintena (o tal vez cincuentena, ya que las estad?sticas son dif?ciles de obtener en la ?guerra al terror?) le rezan a Dios.

Y el pobre Dios, por supuesto, tiene que escuchar estas oraciones ya que ?l siempre est? sentado entre ellos durante nuestras guerras demenciales. Recuerdo las palabras atribuidas a ?l por un poeta de otra generaci?n: ?Dios esto, Dios aquello, Dios lo otro. ??Dios santo!?, dijo Dios. ??cu?nto trabajo!?. Y eso que era s?lo era?la Primera Guerra Mundial?

Hace apenas cinco a?os -en el cuarto aniversario de los ataques a las Torres Gemelas/Pent?gono/Pennsylvania- una ni?a de una escuela me pregunt? en una conferencia dictada en una iglesia en Belfast si acaso el Medio Oriente se beneficiar?a de m?s religi?n. ?No! ?Menos religi?n!, aull? como repuesta. Dios es bueno para contemplaci?n, no para la guerra. Pero (y ac? es donde nos conducen a los acantilados y rocas ocultas que nuestros l?deres quieren que ignoremos, olvidemos y abandonemos) todo este l?o de mierda involucra al Medio Oriente. Se trata de pueblos musulmanes que han conservado su fe mientras esos occidentales que los dominan (militar, econ?mica, cultural y socialmente) han perdido la de ellos.

?C?mo puede ser? Se preguntan los musulmanes. Ciertamente; es una excelente iron?a que el Reverendo Jones sea creyente, mientras que el resto de nosotros ?por lejos- no lo somos. De all? que nuestros libros y nuestras documentales nunca se refieren a musulmanes contra cristianos, sino a musulmanes contra ?Occidente?.

Y por supuesto, el tema tab? del que no debemos hablar -la relaci?n de Israel con EE.UU, y el apoyo incondicional de los EE.UU. al robo de tierras musulmanas por parte de Israel- yace en el coraz?n de esta crisis terrible en nuestras vidas.

En la edici?n de ayer del The Independent hab?a una fotograf?a de manifestantes afganos cantando la consigna ?muerte a EE.UU.?

Pero al fondo de la foto se ve a los mismos manifestantes con una pancarta negra con un mensaje escrito en lengua Dari con pintura blanca. Lo que realmente dec?a era: ?El gobierno del r?gimen sionista chupasangre y los l?deres occidentales que son indiferentes [al sufrimiento] y no tienen conciencia, est?n celebrando el nuevo a?o derramando la roja sangre de los palestinos?.

El mensaje es tan extremista como vicioso; pero prueba una vez m?s que la guerra en la que estamos enfrascados es tambi?n sobre Israel y ?Palestina?. Nosotros podemos preferir ignorar esto en ?Occidente?, donde supuestamente los musulmanes ?nos odian por lo que somos??u ?odian nuestra democracia? (ver Bush, Blair y otros pol?ticos mendaces), pero este gran conflicto yace en el coraz?n de la ?guerra al terror?. Es por eso que el igualmente vicioso Bejamin Netanyahu reaccion? a las atrocidades del 11-S declarando que el evento ser?a bueno para Israel. Israel ser?a ahora capaz de declarar que ellos, tambi?n, estaban peleando la ?guerra al terror?; que Arafat (?ste era el reclamo del ahora comatoso Ariel Shar?n) es ?nuestro Bin Laden?. Y as? los israel?es tuvieron el est?mago de reclamar que la ciudad de Sderot ?bajo su cascada de misiles de hojalata de Ham?s- era ?nuestra zona cero?.

No lo era. La batalla de Israel contra los palestinos es una horrible caricatura de nuestra ?guerra al terror?, en la que se supone que nosotros tenemos que apoyar al ?ltimo proyecto colonial en la tierra (y aceptar sus miles de v?ctimas) porque las torres gemelas y el Pent?gono y el vuelo 93 de United fueron atacados por 19 ?rabes hace nueve a?os. Hay una suprema iron?a en el hecho de que un resultado directo del 11-S haya sido la corriente de polic?as y ?tabicados? (agentes encubiertos) occidentales que han viajado a Israel para mejorar sus ?especialidades anti-terroristas? con la ayuda de oficiales israel?es que podr?an ?de acuerdo a las Naciones Unidas- ser criminales de guerra. No fue una sorpresa encontrar que los h?roes que dispararon contra el pobre Jean Charles de Menezes en el subterr?neo londinense en 2005 hayan recibido asesoramiento ?antiterrorista? de los israel?es.

Y s?, conozco los argumentos. No podemos comparar la acci?n de malvados terroristas con el valor de nuestros j?venes hombres y mujeres que defienden nuestras vidas ?y sacrifican las suyas- en la l?nea del frente de la ?guerra al terror?. Pero sabemos que vamos a matar inocentes; nosotros aceptamos de buena gana que vamos a matar inocentes, que nuestras acciones van a crear tumbas masivas con familias, con los pobres, los d?biles y los despose?dos.

Por esta raz?n hemos creado la obscena definici?n de ?da?os colaterales?. Como ?colateral? significa que estas v?ctimas son inocentes, entonces ?colateral? significa tambi?n que somos inocentes de sus muertes. No era nuestro deseo matarlos, incluso si sab?amos que era inevitable que lo hici?ramos. ?Colateral? es nuestro eximente. Esta palabra es la diferencia entre ?nosotros? y ?ellos?; entre nuestro Derecho Divino a matar y el Derecho Divino de Bin Laden a asesinar. Las v?ctimas, escondidas de la vista como cad?veres ?colaterales?, ya no cuentan m?s porque fueron masacradas por nosotros. Tal vez no fue tan doloroso. Tal vez morir por un avi?n no-tripulado es una partida m?s suave de este mundo; un descuartizamiento causado por un misil aire-tierra modelo AGM-114C fabricado por Boeing-Lockheed es menos doloroso que una muerte causada por los fragmentos de una mina improvisada en el camino o por un cruel suicida con un cintur?n de explosivos.

Por eso sabemos cu?ntos murieron el 11-S: 2.966 (aunque el n?mero puede ser mayor), y por qu? no hacemos ?cuenteo de cuerpos? de aqu?llos a quienes matamos. Porque ellos ??nuestras? v?ctimas- no deben tener identidad, ni inocencia, ni personalidad; no deben tener una causa o creencias, y porque nosotros hemos matado muchos, muchos m?s seres humanos que Bin Laden y los talibanes y al-Qaeda.

Los aniversarios son eventos para la televisi?n y los diarios, y pueden tener el h?bito horripilante de aunar a la gente en el marco de una funesta conmemoraci?n. As? conmemoramos la Batalla de Britania -un episodio caballeresco en nuestra historia- y el bombardeo de civiles brit?nicos por parte de los alemanes llamado Blitz en la segunda guerra mundial (un progenitor del asesinato masivo, por supuesto, pero un s?mbolo de la valent?a inocente) tal como conmemoramos el comienzo de una guerra que ha destrozado nuestra moralidad, ha convertido a nuestros pol?ticos en criminales de guerra, a nuestros soldados en asesinos y a nuestros despiadados enemigos en h?roes de la causa antioccidental.

Y mientras en este sombr?o aniversario el Reverendo Jones quer?a quemar un libro llamado el Cor?n, Tony Blair trat? de vender un libro llamado ?Una traves?a?. Jones dijo que el Cor?n era ?malvado?; algunos brit?nicos se preguntaron si el libro de Blair no deber?a clasificarse como ?crimen?.

Ciertamente, el 11-S se vuelve fantas?a cuando el reverendo Jones puede acaparar la atenci?n de los Obama y de los Clinton, del Santo Padre y de las incluso m?s santas Naciones Unidas.

Quem deus vult perdere, dementat prius?

(Aqu?llos a quienes destruir?n los dioses enloquecen antes. De la obra Medea, de Eur?pides. Nota del traductor )

Fuente: http://www.independent.co.uk/opinion/commentators/fisk/robert-fisk-nine-years-two-wars-hundreds-of-thousands-dead-ndash-and-nothing-learnt-2076450.html?

rCR


Tags: 11 de Septiembre, Corán, guerra, musulmanes, zona cero, Terry Jones, enfermedad

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada