Mi?rcoles, 15 de septiembre de 2010

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?Los revolucionarios hace tiempo que son conscientes de que todas las revoluciones, hasta la fecha, s?lo han servido para perfeccionar la forma-Estado, no para destruirlo. La revoluci?n de la multitud no debe sufrir la maldici?n del Termidor. Debe organizar su proyecto al comp?s de los tiempos, determinado por mecanismos constituyentes y procedimientos institucionales que lo protejan de retrocesos dram?ticos y errores suicidas.?

(A. Negri. Multitud; p. 403)

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La multitud popular mayoritaria que aspira vivir en una sociedad justa, libre, igualitaria, solidaria y pluralista, con prosperidad y bienestar, en paz, reconociendo su singularidad hist?rico-cultural y su autodeterminaci?n nacional, con respeto al legado hist?rico que labraron las generaciones libertadoras; ha recibido de dos fracciones ideol?gicas pertenecientes a la vieja y a la nueva clase pol?tica gobernante, que en los ?ltimos 25 a?os han controlado los espacios institucionales y palancas econ?micas fundamentales del Estado, de sus n?cleos ideol?gicos m?s prepotentes y enceguecidos, dos besos mortales.

El primero, un beso tecnocr?tico, servil y sumiso a los intereses de Washington, a los dictados del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, aquel beso mortal del neoliberalismo, que cerr? la debacle de una partidocracia decadente, su teatro de oligarqu?as competitivas, que cerr? el ciclo hist?rico del llamado ?pacto de conciliaci?n de elites?, arrodillado a los cantos de sirena de la voracidad financiera de la globalizaci?n corporativa-transnacional.

El segundo beso mortal, aparece recientemente con perfiles m?s ambiguos y difusos, en contenidos, formas y estilos de acci?n, que fueron incorporados como farragoso contrabando ideol?gico en la propuesta de ?reforma constitucional?, que no dej? de arrastrar una pesada carga de ausencia de protagonismo y participaci?n directa del pueblo y de iniciativa constituyente desde abajo, de flojera intelectual, dogmatismo, seguidismo ideol?gico y sectarismo. Se trata del beso mortal del Socialismo Burocr?tico, ?calco y copia? de la narrativa ideol?gica latinoamericana sobre la Revoluci?n Socialista, tributaria de las claves ideol?gicas de la guerra fr?a, en clave de ?leninismo de partido ?nico?, ?pensamiento cavernario de izquierda? y de ?estatismo autoritario?.

Planteado esto, algunos esperar?n el anuncio de un ?tercera v?a?. Nada de eso. En cambio, hay m?ltiples v?as en construcci?n para salir de estos besos mortales. Es necesaria una v?a venezolana a la democracia socialista en el marco de un estricto apego a los valores y principios constitucionales, con claras restricciones y limites a los abusos y extrav?os del poder. Obviamente hay otras opciones ideol?gicas que caben la flexible arquitectura constitucional. Cada qui?n tiene legitimo derecho a defender la suya. Estamos ante una encrucijada cr?tica, y m?s que una desgastada ?tercera opci?n? a lo Giddens-Blair en Gran Breta?a, a lo Per?n en Argentina o lo Ota Sik en aquella primavera de Praga, el pa?s requiere debatir a fondo y democr?ticamente, algo m?s que la calle ciega de dos opciones: o neoliberalismo ? socialismo burocr?tico.

La Constituci?n de 1999, con todas sus debilidades e insuficiencias, ha fijado un terreno para m?nimos comunes denominadores que proyectan una actitud de lealtad constitucional, que fue directamente vapuleada por una oposici?n enceguecida durante el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, pero que tambi?n ha sido vulnerada por formas de ejercicio abusivo del poder.

Para avanzar m?s all? de estos dos besos mortales, la Constituci?n de la Rep?blica Bolivariana fija una agenda para una democracia social, radical, participativa, deliberativa, de amplio protagonismo popular, para un poder constituyente que tensiona el sistema socioecon?mico en la direcci?n de una econom?a mixta, que garantiza tanto la propiedad privada individual y su funci?n social, incluyendo adem?s la existencia de sectores de econom?a social, popular y alternativa, f?rmulas autogestionarias y de clara direcci?n del Estado en sectores estrat?gicos de la econom?a, basadas en la propiedad p?blica y colectiva, en antagonismo como formas capitalistas y monop?licas de organizaci?n de las relaciones sociales que aseguran la producci?n, distribuci?n y consumo de bienes y servicios.

Para nadie es un secreto, que se trata de un sistema socioecon?mico que encierra fuerzas contradictorias, din?micos equilibrios de poder entre opciones ideol?gicas y de clase contrastantes que persiguen la hegemon?a pol?tica, que son jur?dicamente reguladas por el papel que puede ejercer el Estado democr?tico y social de derecho y de justicia, como estructura pol?tica regulatoria para desarrollar diferentes opciones ideol?gicas, pol?ticas y electorales, bajo una misma cobertura constitucional.

Si se tratara de impulsar la v?a venezolana al Socialismo, hemos insistido que excluida por su constatable fracaso hist?rico y su indeseable proyecci?n ?tico-pol?tica la opci?n del "comunismo burocr?tico de estado", queda abierta una variedad de tendencias socialistas democr?ticas, que van desde la franja de la socialdemocracia reformista a la democracia socialista de corte anticapitalista, que reconoce la necesidad de nuevos modelos econ?micos para un socialismo factible, alejados abiertamente del estatismo autoritario, del colectivismo burocr?tico, y mucho m?s cercano a las experiencias de propiedad social directa y auto-gestionada, supervisada por el Estado, y bajo indicaci?n de los Planes de Desarrollo.

Si se tratar? del capitalismo democr?tico de bienestar, hay poco margen de maniobra constitucional para el neoliberalismo y las opciones m?s rancias de la partidocracia representativa, con su modelo de oligarqu?as competitivas, ajenas a una democracia de alta intensidad y de profundo protagonismo popular.

El socialismo viable es democracia radical, social y participativa para alcanzar una sociedad de justicia social e inclusi?n. Para construir nuevas v?as de ?desarrollo humano sustentable?, de eco-pol?tica, des-colonizaci?n, buen vivir y ruptura de paradigmas para otro-desarrollo.

Con los dos besos mortales del neoliberalismo + partidocracia ? del socialismo burocr?tico + sectarismo es francamente imposible.

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Tags: socialismo, besos, neoliberalismo, guerra, democracia, arquitectura, reforma

Publicado por blasapisguncuevas @ 18:34  | Socialismos
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