viernes, 26 de noviembre de 2010

Por: Casiano Díaz Duran  
 
En reiteradas oportunidades he venido oyendo opiniones y expresiones del Pdte. Chávez, como las emitidas en VTV (24-11-10 / 10pm), al referirse al COMUNISMO, que dejan en el ambiente un criterio – a mi juicio – prejuiciado y a veces negador de esa sociedad ideal que plantea el comunismo como el producto indiscutible de la derrota definiva de la sociedad burguesa, que ha impuesto hasta los actuales momentos el SISTEMA SOCIAL CAPITALISTA de explotación del hombre por el hombre.

El comunismo, Sr. Presidente, es la utopía humanamente ralizable que mueve la fibra de todo revolucionario verdadero, que ha echado a andar sus pasos por un mundo de injusticia social, donde hay explotados y explotadores, oprimidos y opresores, ricos y pobres, imperios y países dependientes, religiones a favor o en contra de tales injusticias; y culturas que alimentan tal formación contra la cultura originaria de nuestros pueblos que en forma irredenta tratan de reivindicar los valores humanistas de respeto al hombre y a la naturaleza.


La dialéctica de la naturaleza y el materialismo histórico en el desarrollo social de los pueblos nos enseña, claro está, que los procesos de transformación y de cambio social no pueden saltar las etapas que a cada sociedad le toca vivir en un determinado momento. Pero, no es menos cierto que tal verdad no significa que tengamos que darle prioridad al criterio evolucionista de la sociedad. Es aquí, donde la revolución toma partido. El espíritu revolucionario en la mente de los hombres, permite acercar cuanto sea posible esa transformación y cambio social que la dialéctica y el materialismo histórico pone en la conciencia de los hombres y mujeres para que cultivemos y concretemos en lechos la esperanza.


La sociedad hasta nuestros días en Venezuela ha sido guiada por la burguesía, como clase social dominante; y por el capitalismo como sistema social y económico de desarrollo. Es obvio que el cambio indiscutible que su propia decadencia y degeneración plantea, no es posible sin comenzar a desmontar todo el aparataje económico, político, cultural y social que a través de los años de dominio ha logrado desarrollar. Pues su poderío es inmenso y su fuerza para impedirlo les hace prepotentes irreconciliables.


Sin embargo, la historia se encarga de desenmascarar tal prepotencia, cuando surge en un pueblo la decisión de ser libre. Los modestos pueblos de América, pese al terror asesino del colonizador español hicieron morder el polvo al imperio, hasta conquistar su libertad. Ayer el minúsculo pero gloriosos pueblo del VIETNAM; y hoy, nuestra querida CUBA, erguidos en su orgullo patrio, lograron emular el valor heroico de un Ho Chi Ming y de un José Martí, para derrotar definitivamente al criminal imperio norteamericano.

Importantes revoluciones han ocurrido en la era del capitalismo. Unas aún triunfantes, otras mediatizadas y/o retrógradas. Pero ninguna ha llegado siquiera a saborear las mieles del socialismo real. Quien más cerca estuvo fue la URSS, tratando de implantar el socialismo y al final sabemos lo que allí ocurrió. El imperialismo le ganó esa batalla, pero no la guerra por el socialismo. El pueblo ruso sigue en tan noble propósito libertario, los comunistas no se rinden.

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Hago este pequeño recuento histórico, para decirle al Cdte. Chávez, líder fundamental del proceso revolucionario bolivariano; que estoy seguro que la mayoría de los hombres y mujeres que protagonizaron ayer esas revoluciones, igual que buena parte de los involucrados en Venezuela hoy en la REVOLUCION BOLIVARIANA; sin pretender eludir u ocultar el apego a los principios revolucionarios universales de la dialéctica y del materialismo histórico, pensaron y pensamos en EL COMUNISMO, como el noble insentivo que nos obliga a luchar con fuerza por construir EL SOCIALISMO y aligerar la carga por la SOCIEDAD DE IGUALES, sin explotados ni explotadores y se elimine definitivamente la explotación del hombre por el hombre. Esto que hoy podemos sentir como una utopía, no tiene otro nombre que SOCIEDAD COMUNISTA, aunque exaspere a la burguesía y sus lacayos. Marx, Engels, Lenin, Mao, El Che, etc. Hablaron de socialismo como etapa de transición al comunismo. Si hacia allá marcha el socialismo, debemos reivindicar el posicionamiento del término, por lo menos, entre los protagonistas de nuestra revolución.


Sabemos que la burguesía y el poder mediático de su capitalismo, se han encargado, a través de mil maneras y métodos, de satanizar en la conciencia de sus explotados y oprimidos, las palabras SOCIALISMO y COMUNISMO. No es gratuito el rechazo y animadversión que la clase media y la pequeña burguesía manifiestan cuando oyen o se les habla de comunismo y hasta del mismo socialismo. Es más, gente que dice estar comprometida con el Cdte. Chávez y en posiciones importantes de gobierno o puestos gerenciales en las empresas del Estado, no solo se les eriza la piel cuando oyen la palabra comunismo, sino que reniegan con arrogancia pequeñoburguesa del socialismo que plantea el propio Pdte. Chávez.

Esta es una realidad que de lógica existe en nuestra sociedad, desde el sector social más humilde y proletario hasta el sector intelectualmente mejor formado. Pues sería torpeza política ignorar que la burguesía formó y forma esa conciencia anticomunista como muro de contención del avance de la conciencia revolucionaria y proletaria de toda revolución. 


Si admitimos esa realidad, por supuesto que no es dorando la píldora o asumiendo lenguaje acomodaticio para no exacerbar el anticomunismo enfermizo en nuestros interlocutores, como debemos comportarnos los revolucionarios que estamos comprometidos con la REVOLUCION BOLIVARIANA. En primer lugar, porque los mejores y más consecuentes hombres y mujeres aliados del proceso revolucionario bolivariano venezolano y latinoamericano son los comunistas. En segundo lugar, por elemental principio de solidaridad revolucionaria e internacionalismo proletario, los comunistas del mundo apoyan militante mente la REVOLUCION BOLIVARIANA. En tercer lugar, porque no debemos hacerle el juego a quienes hoy, ante el avance indetenible de nuestra revolución hacia la construcción del SOCIALISMO, están recurriendo al trasnochado anticomunismo que heredaron del puntofijismo.

Quien no crea en el comunismo, tenga dudas sobre el socialismo, pero está comprometido o solo cree en el Cdte. Chávez como el principal líder de nuestra revolución; debe saber también que quienes hacemos revolución por principios ideológicos libertarios y/o marxistas; le debemos profundo respeto a  aquellos que con orgullo y calor revolucionario, junto a nosotros, levantan las banderas del comunismo por nuestra revolución. 

“Honor a quien honor merece”.-

lavozdelostrabajadores@gmail.com 


 
 
 
 


Tags: socialismo, VTV, comunismo, explotación, dialéctica, Naturaleza, capitalismo

Publicado por blasapisguncuevas @ 11:39  | Socialismos
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