Mi?rcoles, 22 de diciembre de 2010
Un caso ejemplar de desverg?enza pol?tica


Salvo que una fort?sima movilizaci?n ciudadana lo impida, el Parlamento espa?ol se dispone a aprobar el plan del Gobierno que pretende introducir un severo recorte de las pensiones. Recortes que no afectar?n para nada a las pensiones de los diputados, pues hace tiempo que ellos blindaron las suyas. El hecho de haber ostentado la condici?n de parlamentario durante siete a?os garantiza el cobro de la pensi?n m?xima: 2.497,91 euros, una paga brillante al lado de los 347,60 euros de la pensi?n m?s baja del sistema.

Como con mayor detalle expongo en ?Pensiones en peligro? Que la banca pague lo que debe (El Viejo Topo), el argumento utilizado por el Gobierno y los economistas que escriben a sueldo de los bancos, caso de los 100 de Fedea, es absoluta y radicalmente falso. Y con ello no he descubierto la p?lvora, ya que coincido con otros autores no comprados por el sucio dinero de la delincuencia financiera.

Estos apocal?pticos profetas vaticinan un severo envejecimiento de la poblaci?n a medio plazo. Pero la tendencia demogr?fica actual no tiene necesariamente que cumplirse en 2040. Por poner un ejemplo algo macabro: si se contin?an precarizando las condiciones laborales al tiempo que se deteriora la sanidad p?blica en beneficio de la medicina privada, la actual tendencia a la longevidad se invertir?. Pues grandes capas empobrecidas de la poblaci?n no recibir?n cuidados m?dicos en caso de enfermedad. La medicina privada no es apta para todos los p?blicos.

La que s? tiene la p?lvora mojada es esa bomba de relojer?a demogr?fica de la que hablan los apocal?pticos. Pues mientras la poblaci?n joven que hay aqu? y ahora contin?e sumida en la precariedad laboral no cotizar? a la Seguridad Social y, por tanto, no habr? generado derecho a pensi?n cuando alcancen la edad de jubilaci?n. De manera que se ver?n obligados a seguir trabajando, si es que alguien los emplea, hasta que venga a buscarles la muerte. A esto hay que a?adir el creciente grupo de trabajadores condenado al desempleo a partir de los cincuenta a?os, cuya pensi?n sufrir? aqu? y ahora, sin necesidad de reformas, un severo recorte en su cuant?a. En definitiva, aun cuando se mantuviera la tendencia al envejecimiento, las pol?ticas actuales dejar?n a muchos viejos sin derecho a pensi?n en 2040.

Abusando del cuento demogr?fico, el Gobierno Jos? Luis Rodr?guez Zapatero, ?del que ya no sabemos si es o no es socialista, pero que, ateni?ndonos al hecho formal, obtuvo el mandato bajo las siglas del PSOE, un partido que oficialmente enarbola la bandera socialdem?crata?, se dispone a introducir severos recortes en el sistema p?blico de pensiones.

Recortes que se har?n con la indiscutible ayuda del Partido Popular que, pese a su habitual despliegue de filibusterismo parlamentario, le va a prestar todo su apoyo encubierto por evidentes razones. La primera, porque la destrucci?n del Estado del Bienestar forma parte de su agenda oculta y su ideario pol?tico. La segunda, porque electoralmente le viene de perlas que el PSOE le deje hecho este trabajo sucio. ?Por qu? los militantes de este partido no lo impiden?

Spain is different: ofreciendo un detestable ejemplo de sinvergonzoner?a pol?tica, los diputados que se disponen a recortar nuestras pensiones no han tenido el menor sonrojo a la hora de barrer para s? mismos y blindar las suyas. Para sus excelsas se?or?as pensi?n digna s? es posible.

A lo largo de las dos ultimas legislaturas de continua gresca parlamentaria, los grupos mayoritarios del PP y PSOE s?lo han alcanzado un acuerdo, aprobado por unanimidad en las mesas del Congreso y el Senado: la creaci?n de un fondo que permitir? a los parlamentarios obtener la pensi?n m?xima del sistema de Seguridad Social cuando dejen el esca?o, con el ?nico requisito de haber sido miembros de las C?maras durante al menos siete a?os (es decir, la duraci?n habitual de dos legislaturas). De esta forma se consigue que las Cortes garanticen que todos los diputados y senadores con siete a?os de mandato puedan cobrar la pensi?n m?xima: 2.497,91 euros mensuales en 2011. Esta pensi?n, que los ciudadanos comunes s?lo obtienen cotizando 35 a?os y siempre que los ?ltimos 15 lo hayan hecho por la base m?xima, la obtendr?n los parlamentarios que no hayan cumplido con este requisito, pues recibir?n de las Cortes un suplemento extra que iguale su pensi?n a la m?xima del sistema de la Seguridad Social.

El argumento para conceder este complemento es que debe asegurarse la dignidad de los cargos parlamentarios. Pero esta dignidad no fue sometida a debate abierto en el hemiciclo, con luz y taqu?grafos. Estas canonj?as se aprobaron de manera vergonzante utilizando un ?rgano de car?cter administrativo (las mesas conjuntas de ambas C?maras). Y adem?s con sordina, en pleno mes de julio de 2006, cuando la atenci?n informativa decae a causa de la can?cula veraniega. O sea, que los mismos parlamentarios que aprueban leyes de pensiones m?nimas, paup?rrimas, para millones de jubilados, se suben las pensiones para s? mismos sin someterlas a ley.

M?s ventajas. Si el diputado o diputada ha cumplido 55 a?os en el momento del cese, no tiene oficio ni beneficio y se queda en paro, las Cortes corren con su cotizaci?n a la Seguridad Social hasta completar el periodo necesario para tener derecho a la pensi?n de jubilaci?n m?s elevada. Si no dispone de ingresos o patrimonio suficiente tiene adem?s derecho a una ayuda econ?mica hasta que se jubile equivalente al 60% de la asignaci?n constitucional (3.126,52 euros mensuales) las Cortes les costean tambi?n un plan privado de pensiones mientras mantengan su esca?o, en el que ingresan mensualmente el 10% de sus emolumentos. El objetivo, dice el reglamento, ?es situar a los parlamentarios espa?oles en un nivel equiparable a la media de los pa?ses en nuestro entorno?.

A sus se?or?as no parece preocuparles que las pensiones que perciben la mayor?a de los jubilados est?n muy por debajo de la media de los pa?ses de nuestro entorno. Tal y como han organizado su retiro dorado, con periodos de cotizaci?n m?nimos, se puede calificar su pensi?n dentro de la categor?a de no contributiva. Y no es moralmente admisible que se autoadjudiquen una cuant?a tan elevada mientras votan decretos que fijan en 347,60 euros la pensi?n m?s baja del sistema, denominada precisamente no contributiva. Porque esta es una forma de crear pobres por decreto.

Blog del autor: http://carnetdeparo.blogspot.com/

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

?


Tags: diputados, pensiones, cotización, Seguridad Social, Partido Popular, Bienestar

Publicado por blasapisguncuevas @ 13:59  | ESPA?A
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada