sábado, 08 de enero de 2011

Capitalismo “ideología de la maldad”
Por: Daniel Rodríguez
Fecha de publicación: 07/01/11  
 
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La canalla es cruel, es ruin, es miserable, es inhumana, pero no es invencible, los pueblos están llamados por esencia natural, a destruir con su fuerza y energía todos los criterios insensatos fundamentados por el capitalismo, fuente oscura del mal y de la ignominia.

Quien dude que el capitalismo sea el fundamento teórico-práctico del mal en la tierra, solo tiene que hacer un breve paseo por su historia y desenredar, la maraña de intrigas, conspiraciones, mentiras, violencia, muerte, que conforma su triste presencia en la humanidad.

¿De donde surge el capitalismo?, algunos sesudos analistas harían un recuento histórico pormenorizado de su génesis y madures teórica, pasando por el feudalismo, revolución industrial, etc, pero lo cierto es que este macabro sistema solo surge del más bajo de los instintos humanos, LA AVARICIA.

Ese es el sentimiento mal sano, que se entroniza en el alma de individuos inescrupulosos, para llenar sus arcas de las riquezas producidas por la fuerza laboral de millones de abnegados trabajadores, los cuales se revientan la espalda para obtener lo poco que sus patronos quieran pagarle, ya que lo importante para el capitalismo es la ganancia sin importar como se genere.

Ahora, el capitalismo no sobrevive por si solo, es por eso que en su mordida infecciosa, contagia a millones con su enfermedad virulenta y mortal, EL CONSUMISMO, ese mal que se alimenta del materialismo, de la necesidad de tener, de comprar mercancía de manera enfermiza, diseminada por el libre mercado como una epidemia a nivel mundial.

Lo lamentable es que nunca falta quien defienda la tesis de la globalización del mercado, pero, ¿Quién se beneficia realmente de ese amplísimo sistema de distribución de bienes y servicios?, podemos preguntarle a los dueños de Mc Donald, Nestle, Pepsi, Coca Cola, Ford, Chevrolet, Toyota, Shell, BP, Sony, Avon, Microsoft, American Express, Adidas, entre muchas otras empresas globales, eso sin mencionar las poderosas industrias militares de EEUU, que son las mas malévolas, que se sustentan de la muerte; podemos hacer una lista mundial de ellas y de sus dueños y podemos apostar que serán a lo sumo unos cuantos miles de personas, en comparación con los seis mil millones de almas humanas de este planeta, es hasta grosera la comparación.

Pero allí no queda la cosa, el sistema capitalista necesita que el nivel de consumismo crezca día tras día, por eso utiliza métodos de narcosis colectiva, que se instalan cual sonda intravenosa, en las mentes de cada individuo, de allí su gran invento, los sistemas de comunicación global, que en verdad son patrimonio de la humanidad, pero apropiados por ellos, para su control y uso de sus fines mas oscuros, y el principal fin es el de mantener a las masas cautivas, somnolientas y convertirlos en voraces insaciables compradores de mercancía.

Pero el apetito inagotable del capitalismo no se conforma con tener un mercado cautivo por la necesidad de consumir y obtener bienes y servicios, sino que profundiza mas su aguijón maligno, dedicándose a obtener poder político y así  controlar gobiernos que garanticen su sobrevivencia y engorde nefasto. De donde se observa el poderoso lobby de las grandes corporaciones del mercado presentes en el gobierno de EEUU y la Unión Europea que trabajan sus intereses a través de las decisiones gubernamentales por encima de la necesidad de la población que representan, dando origen a los paquetazos neoliberales de Europa, el subsidio del sistema bancario y mercantil norteamericano, produciendo miseria en toda las personas que conviven dentro de sus fronteras.

Para mas colmo, cuando surgen gobiernos que defienden los intereses del pueblo, de la mayoría, de los pobres, de los mas necesitados, entonces se convierten en blanco de sus mas crueles y furibundos ataques, que pueden ir desde crear matrices de opinión en función de desacreditar a los lideres fundamentales de esos gobiernos populares, pasando por instigar, financiar y seducir a opositores internos con la finalidad de inspirar a la población a seguir a esos acólitos, hasta la de incentivar acciones violentas que provoquen el derrumbe de gobiernos hostiles para sus intereses, lo nefasto es que todo esto con la anuencia de gobiernos de países poderosos controlados por ellos.

La barbarie del capitalismo, se ramifica y crece como una verdadera infección, como un tumor, que toca todos los aspectos de la vida humana, acabando con los sentimientos de solidaridad, de amor al prójimo, hasta con los valores fundamentales de dignidad y patriotismo.

Cuando un pueblo es cautivo de la ambición del capitalismo solo la minoría disfrutara de la plusvalía generada por la fuerza laboral de la mayoría, por eso es imposible que este sistema genere bienestar general a la población, en definitiva cuando el gran capital controla los medios de producción, el producto de la fuerza laboral de los trabajadores se traduce en ganancias para los patronos, dando como resultado, trabajadores explotados y pueblo utilizado como maquinas de gastar.

El capitalismo por su propia esencia y génesis, por si solo tenderá no solo a destruir la existencia de nuestro planeta, sino que acabará, como una plaga, con sus propios defensores y practicantes, de allí que la fuerza del pueblo consiente, debe convertirse de una forma demoledora de transformación de las relaciones entre los individuos y la madre tierra, entre los valores morales de los pueblos y los gobiernos que ha ellos se deben.

La única forma de desaparecer el capitalismo como sistema político – económico – social, es crear la conciencia en la población de la importancia de la coexistencia con nuestro planeta y con nosotros mismos, dándole el verdadero valor moral a nuestro entorno y a los individuos con los que interactuamos.

e-mail: danieljrc69@hotmail.com

twitter: @danieljrc69

 
 


Tags: capitalismo, avaricia, moral, plusvalía, amor, tumor, vida

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