Mi?rcoles, 19 de enero de 2011

Miguel ?ngel Luque Mateo



La reforma del sistema p?blico de pensiones est? servida. Y ello sobre la base de las recomendaciones presentadas por el Pacto de Toledo para, supuestamente, garantizar su viabilidad. Adem?s de las ya conocidas, como el aumento del n?mero de a?os (de 15 a 20) para el c?lculo de la base de la prestaci?n, y la estimulaci?n de la prolongaci?n de la vida laboral, hay dos propuestas que me llaman la atenci?n.

La primera es la recomendaci?n de que los ciudadanos y las empresas suscriban planes de pensiones privados, individuales y colectivos, para complementar las futuras pensiones p?blicas. Me produce perplejidad por varios motivos:

1?) Porque el Pacto de Toledo ha estado trabajando sobre un documento de propuestas elaborado, precisamente, por la Asociaci?n de Fondos de Inversi?n Colectiva y de Pensiones Privados, que son los grandes beneficiados de tal proposici?n. Estas instituciones, que no son ?hermanitas de la caridad?, utilizan el dinero de los clientes para especular en los mercados, qued?ndose con la mayor?a de la ganancia y participando en los ataques financieros a nuestro propio Estado. A ello, hay que a?adir que nadie le garantiza al ciudadano que ese Fondo privado no vaya a quebrar o que no pueda tener una rentabilidad negativa en todos los a?os que debe mantener su dinero en manos ajenas, sin posibilidad de rescate.

2?) Porque se supone que las reformas propuestas garantizar?n la perfecta viabilidad del sistema p?blico de pensiones. En tal caso, ?para qu? necesitaremos un plan privado? A no ser que todo sea un enga?o, las pensiones p?blicas no est?n en peligro (v?ase el libro de NAVARRO, TORRES y GARZ?N: ?Est?n en peligro las pensiones p?blicas?, Attac, 2010) y se trate de una estrategia con el objetivo de conseguir un sistema mixto de pensiones, en el que el Estado se har? cargo de una cuant?a m?nima de subsistencia y el ciudadano tendr? que buscarse sus ?habichuelas? con un plan privado.

La segunda recomendaci?n sugiere aumentar los incentivos fiscales a este sector, haciendo que paguen menos impuestos las empresas y los ciudadanos que m?s inviertan en los planes de pensiones privados. Ello implicar?a una p?rdida a?n mayor de ingresos para el Tesoro P?blico, que s?lo en el a?o 2010 dej? de recaudar 2.058,36 millones de euros por los privilegiados beneficios fiscales que ya existen para los planes de pensiones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas F?sicas y en el Impuesto sobre Sociedades. ?Se quiere dejar de ingresar, entonces, 3.000 millones anuales mientras se han congelado las pensiones para ahorrar tan s?lo 1.500 millones?

Por otro lado, el r?gimen fiscal actual no puede calificarse de especialmente justo. No s?lo porque se mantiene la deducci?n del 10% de las aportaciones colectivas para las empresas ?que ten?a previsto desaparecer en el a?o 2011-, sino porque beneficia a las rentas m?s altas en el Impuesto sobre la Renta, las cuales, adem?s de poder aportar m?s dinero a estos planes privados, se aplican una reducci?n muy superior a la de las rentas bajas. Por poner un ejemplo, por cada 1.000 ? invertidos en estos planes, una persona que gane 100.000 ? deja de pagar a Hacienda unos 440 ?, mientras que otra que cobre 7.000 ?, quiz?s no se ahorre nada.

Conviene aclarar, tambi?n, que todo el sistema de ventajas fiscales se centra en el momento de la aportaci?n (que es el que le importa a los bancos para captar los clientes) pero no en el del cobro de la prestaci?n, en forma de renta ?nica o peri?dica. En ese instante, el ciudadano deber? tributar al tipo general en el Impuesto sobre la Renta, sin ning?n beneficio. Si no fuera por sus enormes beneficios fiscales iniciales, estos productos carecer?an de atractivo alguno para la ciudadan?a.

Llegados a este punto, parece claro que la soluci?n al problema de las pensiones p?blicas (si es que realmente existe alguno), no debe venir por el aumento de los beneficios fiscales a los planes de pensiones privados, sino todo lo contrario, por su desaparici?n y la transferencia de la mayor recaudaci?n al sistema p?blico. Ning?n precepto constitucional impide esta opci?n que permitir?a disponer de m?s de 50.000 millones de euros adicionales hasta el 2027, con lo que no habr?a que retrasar la edad de jubilaci?n a partir de esa fecha, como propone el Gobierno, ni recortar las futuras prestaciones. Adem?s, si se quiere ofrecer alg?n complemento al sistema p?blico actual, ?por qu? no se incentiva la adquisici?n de deuda p?blica a largo plazo (obligaciones del Estado), canalizando esa inversi?n privada a manos p?blicas, con la posibilidad de su rescate anticipado en cualquier momento y la garant?a constitucional de su cobro.

La soluci?n es factible, pero no se puede servir a dos amos. El Gobierno y el Parlamento deben escoger: o beneficiar a la ciudadan?a o favorecer a los bancos y los ricos. Desgraciadamente, parece que sus se?or?as ya han elegido, aunque siguiendo la tradici?n farisaica, es decir, ?cargando pesados fardos sobre la espalda a la gente, mientras ellos se niegan a moverlos con un dedo?, manteniendo blindadas sus pensiones doradas. Pi?nsese que mientras pretenden subir la edad de jubilaci?n a los 67 a?os, ellos lo pueden hacer a los 60 y que cuando proponen 37 a?os de cotizaci?n para el cobro del cien por cien de la base, ellos lo consiguen con tan s?lo 11 a?os y un d?a.

Miguel ?ngel Luque Mateo es Profesor Titular de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Almer?a y miembro de Attac Andaluc?a

http://www.diagonalperiodico.net/No-se-puede-servir-a-dos-amos.html

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Tags: reforma, Attac, diagonal, pensiones, jubilación, edad, prestaciones

Publicado por blasapisguncuevas @ 16:21  | ESPA?A
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada