viernes, 11 de marzo de 2011

Los accionistas de las empresas relacionadas con la industria bélica, incluidos los medios de comunicación de los que son propietarios, fomentan las guerras y tiene la desfachatez de disfrazarlas de acciones humanitarias al mismo tiempo que asesinan a 9 niños afganos no hará ni una semana, a niños y mujeres palestinos hace 15 meses, a miembros de ONGS de ayuda a Palestina. Su astucia favorita es robar recursos demonizando a los líderes de los países que los poseen mediante el apoyo a minorías de lacayos que se subleven. Si son derrotados, el vencedor será demonizado e invadido y se hablará de daños colaterales. Nadie podrá castigar al agresor jamás debido a su superioridad militar. A quienes no invaden, los bloquean sin piedad y los difaman sin miramientos. Lo hacen como castigo ejemplar de advertencia a otros, incluidos aliados actuales , como sucede con Cuba, para que nadie ose llevar la contraria a la plutocracia imperial que considera democracia el slogan: ¡Todo el poder para la plutoracia! Al 90% de cada sociedad, en realidad la considera infrahumana. A Abraham Lincoln sin duda le considerarían un comunista peligroso por sus conclusiones siguientes: democracia es poder del pueblo. Libertad significa para ellos obediencia; democracia pluripartidista, dividir a los pueblos para debilitarlos, vencerlos y explotarlos. Ahora pretenden ocupar libia con la astuta intención de evitar que la ola demócratica en el mundo árabe tome el camino del Islam nacionalista e incluso el parecido al argelino, contra el que se dio el golpe de Estado que provocó la guerra civil en 1991. Piensan que controlando Libia, controlarán todo el norte de África. Parece repetirse el principio del siglo XX.  La URSS les destrozó la diversión desde 1945 a 1991. Por eso su odio al socialismo.


Tags: guerra, bomberos, accionistas, Libia, norte de África, URSS, Cuba

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