miércoles, 16 de marzo de 2011

  Nadie es infalible, ni Lenin, ni el Papa, ni yo. Lenin se preguntó y preguntó: ¿libertad para qué? Los astutos o imbéciles dan por hecho que pretendía negarla por completo. A los superficiales no infalibles proburgueses de la tertulia sobre la libertad que hoy hubo en la 2 de televisión española, les preguntó por qué no mencionan la libertad que tienen las clases dominantes o individuos dominantes para oprimir y explotar a las clases dominadas, explotar, violar a los más débiles o aislados. ¿La sanidad te la ganas tú, señor artista plástico, en EEUU por ser privada o te quedas sin sanidad gracias a la astucia de quien escalaron pisoteando a otros? ¿Los golpes de estado made in usa en los cinco continentes evidencian libertad o sumisión a vuestros admirados imperialistas, tertulianos de pacotilla? Los pueblos alienados por los más media no son pueblos libres, incluidos los supuestos intelectuales, incluido el pueblo estadounidense. ¿En una idea marxista limitar tus derechos para respetar los de otros y asegurar así la libertad de todos? ¿El anarquismo acaso no se refiere a lo mismo y multitud de creencias religiosas premarxistas y preanarquistas?

La libertad sin igualdad siempre ha degenerado en privilegio opresor y, por consiguiente, en falta de libertad para los oprimidos. ¿Y acumular grandes riquezas: medios de producción, distribución y comnunicación, no deja a otros sin la posibilidad de satisfacer sus necesidades? ¿No los obliga a vender su fuerza de trabajo al precio que convenga a los acumuladores? ¿Venderte tú no es otra forma de esclavitud o de servidumbre medieval? Si hay una izquierda estúpida, esa es la derecha del PSOE y otros miembros de la internacional socialista, que han convertido a la socialdemocracia en procapitalista antisocialista. Nada harán por construir una sociedad sin explotadores ni explotados, sin nuevas formas de esclavitud, etc.


Tags: libertad, Lenin, sanidad, comunicación, La 2, violar, socialdemocracia

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