Domingo, 17 de abril de 2011



El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallard?n, ha hecho p?blica su intenci?n de reclamar una normativa estatal que permita a los ayuntamientos espa?oles obligar a los sin techo a salir de la calle. Acabar?a as? con uno de los sacrosantos principios de liberalismo, en virtud del cual no se podr?a prohibir al banquero Bot?n dormir en un parque o en el recinto de un cajero autom?tico. Es m?s, puesto a ello, Ruiz-Gallard?n le confiscar?a al mism?simo Di?genes de S?nope la tinaja en la que el fil?sofo dorm?a en pleno centro de Atenas.

En defensa de su propuesta para que el Parlamento espa?ol apruebe una ley que permita a los polic?as retirar a los indigentes de la calle, Ruiz-Gallard?n afirma que responde a una cuesti?n de dignidad, y no de est?tica de la ciudad. El alcalde cuantific? el n?mero de personas que diariamente duermen en las calles en la ciudad de Madrid: entre 500 y 600 personas. De ellas, un 40% "tiene problemas mentales o de adicciones".

Las calles de Madrid son un ejemplo de la precariedad instalada por la pol?ticas neoliberales. Hay un pobre pidiendo en la puerta de cada supermercado, un desharrapado en cada sem?foro intentando vender pa?uelos de papel a los conductores Y hay mendigos durmiendo entre cartones en los parques, en los bancos, en los recintos de los cajeros autom?ticos de los bancos que han originado la crisis econ?mica.

En un Estado digno tal vez se pudiera plantear la oportunidad de prohibir la mendicidad, que afea las calles y las conciencias. Pero una prohibici?n de esa ?ndole s?lo podr?a fundamentarse en la garant?a de que todo ciudadano contar?a con una renta m?nima, viniese esta del mercado o del Gobierno. El problema es que no vivimos en un Estado digno, sino en un Estado que, m?s que de derecho, es de esa derecha dura a la que Ruiz-Gallard?n representa, por mucho que se atav?e de moderno.

Las declaraciones del alcalde han servido para que su correligionaria Esperanza Aguirre se desmarque: "No soy amiga de las prohibiciones. Hay muchos ciudadanos que consideran que se estar?a much?simo mejor durmiendo en un albergue que durmiendo al raso y, sin embargo, hay otros que no lo estiman as?. Eso no quiere decir que, por opinar eso, que nos parece a todos muy raro, vayamos a privarles de sus derechos. El hecho de que no quieran aceptar esos servicios municipales es algo que muchos no compartimos y no comprendemos, pero es un hecho real, no hay que asomarse a la calle, no ya en Madrid, en todas las ciudades m?s avanzadas del mundo", explic? la condesa.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, que utiliza a su antojo el presupuesto p?blico, es, sin embargo, una liberal de boquilla, que no pierde ocasi?n de entonar alguna jaculatoria de la doctrina. En este caso, la libertad de dormir en la calle, ya que, seg?n la aguda observaci?n de Anatole France, "la justicia en su majestuosa igualdad, permite tanto al rico como al pobre dormir de noche bajo un puente y mendigar en la calle".

Aguirre alude a un hecho que sucede en "todas las ciudades m?s avanzadas del mundo", en concreto en las de Estados Unidos, donde el indigente que duerme envuelto entre cartones es toda una instituci?n. El neoliberalismo no pretende acabar con la pobreza, antes bien, como se ha demostrado en la crisis actual, la fomenta. Pero impedir la pernoctaci?n callejera vulnera ese sacrosanto principio de la libertad personal, en virtud del cual no se podr?a prohibir al banquero Bot?n dormir en un parque o en el recinto de un cajero autom?tico.

Las declaraciones de Aguirre y de Ruiz-Gallard?n son una exhibici?n del m?s puro cinismo, entendido este en su actual acepci?n: "Desverg?enza en el mentir o en la defensa y pr?ctica de acciones o doctrinas vituperables". Nada que ver, por supuesto, con la respetabil?sima doctrina de los c?nicos, la escuela de los disc?pulos del gran S?crates, fil?sofo y ejemplar ciudadano griego.

El legado ?tico de S?crates fue adoptado en buena parte por la escuela de los c?nicos. Los de la "secta del perro" (kynikos, de kyon, perro), as? apodados por su idea radical de libertad, su desverg?enza y sus continuos ataques a las tradiciones y los modos de vida sociales. Estos fustigadores de conciencias consideraban que el m?ximo bien consiste en el dominio sobre uno mismo. El resto, placeres, riquezas y honores son cosas de poca monta que no deben esclavizar la vida humana. Di?genes de S?nope, c?lebre por la tinaja que usaba como vivienda en un c?ntrico lugar de Atenas sigui? a rajatabla estos principios. Tan austero era que, viendo a un muchacho que beb?a el agua en el hueco de sus manos y a otro que com?a las lentejas usando como cuenco una corteza de pan, rompi? su escudilla por superflua.

En esa austeridad llevada al l?mite radicaba la clave de la gran libertad que le permit?a vivir sin servilismos ante el poder o las ideolog?as. De sus aguijonazos cr?ticos no escaparon ni Plat?n ni siquiera el gran Alejandro. Queriendo ?ste mostrarse obsequioso con Di?genes al encontrarlo sentado en una plaza de Atenas, le pregunt?: "?Puedo hacer algo por t??" ? "S?, ?respondi? el fil?sofo? te ruego que te apartes un poco, pues me est?s quitando el Sol"

Al anunciar Filipo que iba a atacar Corinto, y al estar todos dedicados a los trabajos y corriendo de un lado para otro, alguien observ? que Di?genes empujaba la tinaja en que viv?a. Como le preguntara: "?Por qu? lo haces, Di?genes?" -dijo ?ste: "Porque estando todos tan apurados, ser?a absurdo que yo no hiciera nada. As? que echo a rodar mi tinaja no teniendo otra cosa en la que ocuparme"

A trav?s de esta iron?a Di?genes viene a decir: "vuestros prop?sitos no me interesan lo m?s m?nimo, pero como quedarme quieto ser?a considerado una incorrecci?n pol?tica, ganar? vuestro aprecio mostr?ndome en p?blico como un hombre activo, por m?s que mi tarea resulte de todo punto in?til". Hay que tener en cuenta que la ley ateniense no permit?a ser neutral y castigaba con p?rdida de la ciudadan?a a quienes se negasen a tomar parte en la pol?tica, m?xime en caso de conflicto b?lico.

Conforme a su propuesta, Ruiz-Gallard?n enviar?a a sus polic?as a perturbar el descanso de Di?genes expuls?ndole de su tinaja.

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Tags: Ruiz Gallardón, Botín, dormir, calle, Diógenes, Platón, liberal

Publicado por blasapisguncuevas @ 16:15  | ESPA?A
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