S?bado, 28 de mayo de 2011

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Pepe Escobar?? Asia Times Online

Traducido del ingl?s para Rebeli?n por Sinfo Fern?ndez

Componen todo un shish kebab de monarqu?as hereditarias, emiratos y teocracias absolutas. La mayor?a se asienta sobre oc?anos de petr?leo (el 45% de las reservas mundiales). Son adictas al glamour y oropeles de Occidente, desde Londres a Montecarlo, de las delicatessen de Par?s a las exquisiteces armament?sticas de la Organizaci?n del Tratado del Atl?ntico Norte (OTAN). Detestan la democracia tanto como la pobreza. Algunos se sentir?an felices de derrocar a su propio pueblo, como de hecho hacen. Y consideran al Ir?n chi? peor que al anti-Cristo.

Bienvenidos al Consejo de Cooperaci?n del Golfo (CCG) que en 1981 formaron los mandamases de Arabia Saud? junto con los de Emiratos ?rabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Bahrein y Om?n. Una denominaci?n m?s ajustada ser?a la de Consejo, o club, Contrarrevolucionario del Golfo; un club del Golfo para acabar con todos los del Golfo. En lo que al CCG se refiere, la gran revuelta ?rabe de 2011 triunfar? sobre sus (ricos) cad?veres.

?C?mo pueden sentirse tan seguros? Pueden derrocarse dinast?as republicanas como las de T?nez o Egipto; puede bombardearse Libia hasta devolverla a la Edad de Piedra; puede amenazarse a Siria. Pero nada le suceder? al CCG porque el ilustrado Occidente ?que no Al?- es su guardi?n supremo.

Bienvenidos los nuevos miembros

Resulta instructivo se?alar que los m?s de 3.000 bombardeos contra Libia, desde que la OTAN se apoder? de la guerra el 31 de marzo, los han llevado a cabo monarqu?as (Gran Breta?a, Dinamarca, Holanda, Noruega, Qatar y los EAU), adem?s de la Francia republicana, y antes de todos ellos, v?a AFRICOM, Estados Unidos.

S?lo unas pocas horas antes de que el presidente estadounidense Barack Obama y el primer ministro brit?nico David Cameron disfrutaran esta semana de una amistosa barbacoa, la OTAN achicharraba a 19 civiles libios, a la vez que tostaba ligeramente, como m?nimo, a otros 130. Y el CCG aplaud?a alegremente.

La Uni?n Europea (UE) y el CCG han emitido una declaraci?n conjunta para que el coronel Gadafi se vaya, aunque no antes de traspasar el poder al Consejo Nacional Transitorio libio, que mira por donde est? financiado y armado exactamente por la OTAN y el CCG.

Ahora el CCG ha declarado que le encantar?a la idea de que Jordania se integrara en el club, y lo mismo respecto a Marruecos. En cuanto al Yemen ?que lleva ansiando convertirse en miembro desde 1999-, olv?denlo; no es una monarqu?a y encima, por si fuera poco, es totalmente ?inestable? con todo ese ingobernable pueblo que no para de protestar. Supuestamente, lo mejor que puede hacer el CCG es ?mediar? en lo que es, en realidad, un cambio r?gimen que cuenta con el total apoyo de EEUU y la UE.

Aparte del diminuto Om?n, cuyo Sult?n Qabus es seguidor de la escuela Ibadi, todos los miembros del CCG son sunn?es de n?cleo duro. Y cuentan con un mont?n de ?asesores? jordanos incrustados en la maquinaria represora saud?-bahrein?.

Jordania y Marruecos tienen posibilidades de convertirse en miembros del CCG no s?lo porque ser monarqu?as, tambi?n porque casi todos ellos odian a Ir?n m?s como a la peste (incluso aunque no est?n exactamente localizados en el Golfo P?rsico).

El rey playstation de Jordania, perd?n, Abdullah II, invent? el turbio concepto de ?creciente chi? all? por 2004, una conspiraci?n por la cual los chi?es de Ir?n, Iraq, L?bano y Siria se apoderar?an violentamente del Oriente Medio. El rey de Marruecos, Muhammad VI, cort?, por su parte, relaciones diplom?ticas con Teher?n en 2009.

El momento culminante de gloria contrarrevolucionaria del CCG, hasta ahora, se produjo dos d?as despu?s de que el secretario de defensa de EEUU Robert Gates se fuera de Bahrein, cuando Arabia Saud?, con una contribuci?n menor de los EAU, invadi? Bahrein en apoyo de sus primos, la dinast?a sunn? de los al-Jalifa, contra la abrumadora mayor?a de la pac?fica poblaci?n bahrein? manifest?ndose en la Rotonda de la Perla. Sucede que el secretario general del CCG, Abdulatif al-Zayani, es un bahrein? alineado con los al-Jalifa.

Pero no hubo sanciones ni de EEUU ni de las Naciones Unidas ni de la Uni?n Europea, y mucho menos toda una parranda de bombardeos para ?celebrar? esa invasi?n. En vez de eso, a principios de semana, los ministros de exteriores de la UE aplaudieron m?s sanciones contra Bielorusia, Ir?n, Libia y Siria. No por casualidad todos ellos han sido objetivos de Washington para un cambio de r?gimen desde la ?poca de los neocon.

D?janos jugar en tu patio

La OTAN neocolonial y el mon?rquico/teocr?tico CCG forman una pareja made en el cielo de los contratistas de armas. El CCG va a incorporarse al sistema de escudo de misiles global de EEUU. Muy pronto este pa?s firmar? con Arabia Saud? un jugoso acuerdo armament?stico por valor de 60.000 millones de d?lares, el mayor en la historia estadounidense.

Como buenos profesionales id?latras de Occidente que son, los miembros del CCG quieren tambi?n divertirse y formar parte de la verdadera acci?n post-moderna: la guerra neocolonial. Despu?s de todo, podr?amos identificar a la misma OTAN con un ej?rcito neocolonial de mercenarios profesionales listo para intervenir en cualquier lugar desde Asia Central al Norte de ?frica.

Cojamos el caso de Qatar. Qatar fue el primer pa?s en reconocer a esa pandilla no muy de fiar conformada por los ?rebeldes? libios; el primer miembro del CCG en suministrarle a la OTAN aviones franceses de combate Mirage y Globemaster C-17 estadounidenses; quien mont? el sat?lite de TV Ahrar para el Consejo Transitorio, colm?ndoles de lanzadores de misiles MILAN y, lo m?s importante de todo, quien empez? de inmediato a ?supervisar? las exportaciones de petr?leo desde Cirenaica.

La recompensa era inevitable; el 14 de abril, Obama recibi? al emir de Qatar, el Sheij Hamad bin Jalifa al-Thani, en la Casa Blanca, elogi?ndole generosamente por su ?liderazgo? a la hora de promover la ?democracia en Oriente Medio?, en referencia al papel de Qatar en Libia.

En cuanto a Salman al-Jalifa, el pr?ncipe heredero de Bahrein, el 19 de mayo pos? todo resplandeciente en los escalones del 10 de Downing Street en Londres con el primer ministro Cameron, demostrando que masacrar civiles, manifestantes desarmados y dando luz verde para que la Casa de los Saud invadiera su pa?s era, sin duda, bueno para los negocios.

Pero nadie supera a los EAU en el reino de los juguetes letales. El presidente Nicolas Sarkozy abri? la primera base militar francesa en Oriente Medio en Abu Dhabi. Los EAU han enviado aviones de combate a la OTAN en Libia. Son una ?naci?n proveedora de tropas? para la OTAN en Afganist?n. Y ser?n los primeros del CCG y de una naci?n ?rabe en enviar un embajador ante la sede de la OTAN en Bruselas.

Junto con Qatar, Kuwait y Bahrein, los EAU son miembros de la mir?ada de ?asociaciones? de la OTAN: la asociaci?n militar de la Iniciativa de Cooperaci?n de Estambul. Es decir: la OTAN invadiendo el Golfo P?rsico, posicion?ndose para lanzar un buen infierno contra Ir?n.

Y no debemos olvidarnos de la Ciudad Militar Zayed, un apartado campo de entrenamiento en el desierto para un ej?rcito secreto de mercenarios, listo para desplegarse no s?lo en los EAU sino por todo el Oriente Medio y Norte de ?frica.

?Arrancadles la cabeza!

Explotar el ardiente deseo del CCG de subcontratar mercenarios, ese es el ?ltimo chanchullo, de alto valor a?adido, de Eric Prince, ex SEALS de la Marina y ex jefe supremo de Blackwater (en 2009, Blackwater se rebautiz? como Xe Services).

Fue en Abu Dhabi donde Prince ?mediante una empresa mixta denominada Reflex Responses- firm? un primer contrato por valor de 529 millones de d?lares el 13 de julio de 2010, ofreciendo sus servicios al Sheij ?progresista? Mohamed bin Zayed al-Nahyan. La idea fue de Zayed.

Puede que el New York Times disfrutara mucho describiendo, en un art?culo del 14 de mayo, c?mo unos colombianos entraron en los EAU haci?ndose pasar por trabajadores de la construcci?n, con visados especiales sellados por la rama de la inteligencia militar de los EAU para que pudieran pasar sin preguntas por los servicios de aduanas e inmigraci?n. As? es, Prince quiere batallones de mercenarios colombianos y de Centroam?rica; no quiere reclutar musulmanes para que maten a sus propios primos y tengan que enfrentarse a unidades que funcionan mal.

Por lo menos el peri?dico se?alaba que Prince ?confiaba en construir un imperio en el desierto, lejos de abogados litigantes, investigadores del Congreso y funcionarios del Departamento de Justicia? empe?ados en hacer preguntas complicadas sobre el tema.

La agenda del ej?rcito de mercenarios contiene todo aquello que uno necesita saber: que tendr?n que implicarse en operaciones especiales dentro y fuera de los EAU; en ?combates urbanos?; en ?obtener material radioactivo y nuclear?; en ?misiones humanitarias? (?); en defender oleoductos y relucientes torres de cristal de ?ataques terroristas?; y, lo m?s importante de todo, en ?operaciones para controlar a las masas?, en las que la muchedumbre ?no tiene armas de fuego pero plantean riesgos porque pueden utilizar armas improvisadas [palos y piedras]?.

Ah? est?, explicado con todo detalle: represi?n interna por todo el Golfo P?rsico, as? como contra los extendidos campos de trabajos forzados que albergan a decenas de miles de trabajadores del sur de Asia; o en el caso de que ocurriera que los ciudadanos de los EAU se llegaran a contagiar de la fiebre por la democracia de Bahrein. La excusa para todas estas operaciones no pod?a ser menos original: el hombre del saco iran?, o la ?agresi?n?.

Prince hab?a querido siempre que Blackwater se convirtiera en un ej?rcito mercenario a desplegar en cualquier lugar de ?frica, Asia y Oriente Medio. Incluso quer?a que la CIA lo utilizara para sus operaciones globales especiales antes de que la CIA decidiera acudir, como m?todo mucho m?s rentable, a sus aviones no tripulados. Ahora Prince tiene un jeque fan del Pent?gono que est? a favor de bombardear Ir?n y dispuesto a financiar la misi?n.

El primer batall?n se jacta de contar con 580 mercenarios. Los hombres de Zayed han prometido que si se les pone a prueba en una ?misi?n en el mundo real?, el Emirato le pagar? a Prince toda una brigada de varios miles de hombres, por un valor de miles de millones de d?lares. Prince podr?a entonces cumplir su sue?o de un complejo de entrenamiento de mercenarios en el desierto siguiendo el modelo del recinto de Blackwater en Moyock, Carolina del Norte.

Por tanto, t?manse otro escenario tipo ?Casa de los Saud en Bahrein?. Tambi?n un ej?rcito mercenario matando a palos a pakistan?es, nepal?es, bangladesh?es y filipinos que deseen mejores condiciones de trabajo en los EAU.

O esp?rense toda una serie de operaciones especiales encubiertas en Egipto y T?nez a fin de asegurar que sus pr?ximos gobiernos se alineen con EEUU y la UE. O cuenten con botas sobre el terreno en Libia para ?proporcionar ayuda humanitaria a los civiles? (perd?n, eso fue hace dos meses; hasta Obama dice ya que se trataba de un cambio de r?gimen).

A?n as?, todas esas ?instalaciones petrol?feras? libias deben estar en las manos seguras de las multinacionales estadounidenses y de la UE (y no en las rusas, indias y chinas). A?n as?, hay que ?neutralizar? el c?rculo ?ntimo de Gadafi. Y a?n as?, hay que mantener sometida a Libia, de acuerdo con los antiguos principios imperiales de divide y vencer?s.

Por tanto, cuando las cosas se pongan dif?ciles, ?a qui?n van a llamar? Sin duda, a las ?soluciones innovadoras? de Xe Services, presentadas ante Vds. por el Jeque Zayed. No es de extra?ar que el club del CCG sea la comidilla de la ciudad (contrarrevolucionaria).

Pepe Escobar es autor de ?Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War? (Nimble Books, 2007) y ?Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge?. Su ?ltimo libro es ?Obama does Globalistan? (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con ?l en: [email protected].

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/ME28Ak01.html


Tags: cooperación, consejo, monarquía, Obama, neocons, OTAN, Libia

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