Lunes, 26 de septiembre de 2011

El tercer mundo parece predestinado por los imperialistas a no salir de la miseria en nombre de la libertad. Corrompen con dinero a los médicos y enfermeras  de un país X y su población morirá sin dificultad. Blasapisguncuevas.



En entrevista concedida al periódico, Trabajadores digital, el cantautor cubano Silvio Rodríguez expone, entre otras cosas, lo siguiente:

“Aspiro a un socialismo cada vez más democrático y participativo (&hellipGui?o. Es muy doloroso que haya tanta gente queriendo regresar a su país y que no pueda. Eso me parece inadmisible. Igualmente lo pienso de los que se quieren ir y no pueden. Aspiro a que todos los cubanos tengamos los mismos derechos, mucho más si los ganamos trabajando y aportando con amor a nuestro país. Soy consciente de que hemos avanzado en estos sentidos, pero no está de más seguir aspirando a que nadie sea discriminado por sus ideas”

Somos de la misma opinión que Silvio, lo cual no impide que podamos tener puntuales desacuerdos debido, en muchos casos, a malas interpretaciones. Partiendo de esa base preguntamos: ¿No se deben discriminar las ideas de un imperialista, de un burgués, de un fascista? Si permitimos que las desarrollen, sabemos cuáles son sus efectos.

En cuanto a emigrar, no sólo de Cuba sino de cualquier país pobre, es inadmisible que la burocracia dilate los trámites de ese derecho; sin embargo hay un matiz a tener en cuenta, relacionado con el esfuerzo económico que supone formar a un profesional para que se le permita emigrar sin más. También resulta inadmisible que esas personas se vayan- comprados por un país rico que no invirtió nada en la formación- sin que sus conocimientos reviertan, al menos durante un tiempo, en beneficio de su pueblo.

Las sociedades que se quedan sin maestros, médicos o técnicos, porque no pueden competir con los salarios que ofertan los poderosos, están condenadas a convertirse en lo que los imperialistas llaman “Estados fallidos”. Basta con mirar a África. El problema estriba en que los Estados pobres no están en igualdad de condiciones con los ricos, que, conviene no olvidar, deben su desarrollo en gran medida a la explotación a la que someten al Tercer Mundo.

Todos, cubanos, españoles, suecos, vascos o portugueses tendrán los mismos derechos a desplazarse dónde quieran y cuando quieran, y ninguno será discriminado por sus ideas… cuando desaparezca el orden burgués capitalista. Y es en ese futuro contexto donde, suponemos, está contenida la reflexión de Silvio.

Blog del autor: http://jmalvarezblog.blogspot.com/


Tags: Silvio Rodr�­guez, Estados, socialismo, formaci�³n, Tercer Mundo, amor

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada