Mi?rcoles, 02 de enero de 2013


¿Qué es la izquierda mexicana? (1962) PPS, PCM, POCM, Espartaquistas e intelectuales

1. En 1962, hace exactamente 50 años, fue publicado un libro que circuló mucho en la izquierda mexicana, su nombre: “¿Qué es la izquierda Mexicana?”; la entrevistadora fue la periodista Sol Arguedas. Fue muy importante la publicación de este trabajo de 120 páginas porque apareció en un momento en que lo izquierda reclamaba “unidad” después de: a) haberse fundado un año antes en México el Movimiento de Liberación Nacional (MLN), b) cuando la revolución cubana representaba un despertar, c) cuando las guerrillas de Guatemala, Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia, creaban esperanzas, d) cuando gobernaba López Mateos que decía ser “de izquierda dentro de la Constitución, e) Cuando Lázaro Cárdenas y Miguel Alemán disputaban mayor influencia en el gobierno.

2. Fueron entrevistados los personajes más notables de lo que entonces era la izquierda conocida: Lombardo Toledano, fundador y dirigente del Partido Popular Socialista; Manuel Terrazas, segundo de a bordo del Partido Comunista Mexicano; Carlos Sánchez Cárdenas, dirigente del Partido Obrero-Campesino Mexicano; José Revueltas y Eduardo Lizalde, dirigentes de la Liga Leninista Espartaco; Trinidad Estrada, dirigente del Consejo Nacional Ferrocarrilero; Alonso Aguilar, directivo del MLN; José Luis Ceceña, Economista y Carlos Fuentes, Escritor. Eran muy representativos porque además escribían casi todos en la revista Política, en la revista Siempre, en la Voz de México. El PPS –junto al PAN y el PARM– se preparaban a entrar como “diputados de partido”.

3. Los entrevistados fueron dirigentes de cuatro partidos, un sindicalista, dos académicos de la UNAM y un intelectual; aunque al final tanto Revueltas y Lizalde, como Aguilar, Ceceña y Fuentes, se convirtieron en afamados académicos y escritores; pero el movimiento ferrocarrilero no pudo recuperarse, el MLN desapareció a los cinco años de fundarse; el PPS, PCM, POCM, espartaquistas, desaparecieron en los hechos y en la práctica; el PRI, de “nacionalista revolucionario” se transformó en neoliberal y aliado del derechista PAN a partir de 1982. El contexto político ha cambiado y los partidos (PRI, PAN, PRD y demás) están plenamente integrados al juego electoral de la burguesía. Hay lucha social de profesores, campesinos y ciudadanos, aun débil.

4. Vicente Lombardo Toledano –entrevistado en 1962– fue un gran personaje de la política: Además de fundador y primer secretario general de la CTM en 1936, creó el PPS en 1948 y fue su presidente vitalicio; además fue un polemista, escritor, intelectual y diputado. Desafortunadamente siempre estuvo cerca y apoyando a los gobiernos del PRI con el argumento de que nos gobernaba una burguesía nacionalista, antiderechista y antimperialista. Condenó todos los movimientos campesinos, obreros, estudiantiles porque –según él– “con sus luchas radicales coincidían con el imperialismo y la reacción”. En 1962 López Mateos hizo aprobar los diputados de partido y regaló 20 diputados al PAN, 10 al PPS y 5 al PARM, un partido de exmilitares.

5. Manuel Terrazas –el entrevistado– aunque era el segundo del PCM, después de Arnoldo Martínez Verdugo, fue el que declaró entonces a Sol Arguedas: “Existe un solo partido de la clase obrera, fundado en 1919: el Partido Comunista Mexicano. No hay tal división de las fuerzas marxistas-leninistas. Lo verdadero es que los partidos o grupos que se denominan marxistas-leninistas no lo son en realidad; ni por las concepciones ni por la formulación de su política ante los problemas de la lucha revolucionaria de la clase obrera y del pueblo mexicano, ni por su práctica. Ser marxista-leninista es estar de acuerdo y actuar en la ideología, la política y en las cuestiones de organización conforme a los principios del marxismo-leninismo. Los grupos y grupitos como el Frente Obrero, los espartaquistas, el llamado partido obrero Trotskista, claro que no son marxistas-leninistas.

6. Carlos Sánchez Cárdenas fue el dirigente del POCM después de ser expulsado del PCM en los años 40 y de ser fundador del PPS. Planteó a Sol Arguedas los objetivos de su partido: un gobierno democrático de liberación nacional, independencia de México desplazando al imperialismo de EEUU, defensa activa de la paz mundial, ampliación de los derechos democráticos, elevación del ingreso y la seguridad. Dijo que ni el socialismo, ni el comunismo, ni siquiera un régimen de transición están a la orden del día. En este tipo de demandas coincidían el PPS, el PCM, el MLN por su concepción nacionalista del gobierno de México. La realidad es que sólo los espartaquistas, los maoístas, los guevaristas, los anarquistas, habían llegado a la concepción de que la burguesía era socia de imperialismo y que había que combatirlos por igual.

7. Revueltas y Lizalde, quienes junto a Enrique González Rojo y Jaime Labastida, también expulsados del PCM en 1960, fueron los más representativos del espartaquismo, señalaron: No existe un partido de la clase obrera en México a causa de que la conciencia socialista del proletariado no ha podido conquistar su independencia como tal. Existe una deformación histórica de la conciencia desde que la clase obrera apareció abandonada a sus propias fuerzas y luego mediatizada por la ideología democrática burguesa que encabezó la revolución mexicana y que se convirtió en ideología dominante. De esto y más, deduce Revueltas “la ausencia o inexistencia histórica del partido marxista-leninista de la clase obrera mexicana. Estos personajes debatieron en sus revistas Espartaco y Revolución, se escindieron y formaron corrientes de pensamiento.

La Revista Política (1960-67)

1. Con parecido interés con que desde noviembre de 1976 leemos la revista semanal Proceso, igual entusiasmo pusimos desde el 1 de mayo de 1960 hasta el 31 de diciembre de 1967 por la inolvidable revista quincenal “ Política ” dirigida por Manuel Marcué Pardiñas. Hoy además de “ Proceso ” , con posición definida de izquierda o centro izquierda, se publican otras revistas interesantes de análisis y de difusión política. En los años sesenta, además de la revista “ Política ” , se podía leer la revista “ Siempre ” con articulistas de diferentes posturas y el periódico “ El Día ” , que reflejaba posiciones de centro o de la izquierda del PRI. Casi toda la prensa escrita defendía abiertamente los intereses empresariales y reproducía información de las agencias norteamericanas. Los medios electrónicos no estaban muy desarrollados y los noticieros muy limitados.

2. Cuando nació la revista “ Política ” la Revolución Cubana tenía un año cuatro meses de vida; el presidente de México, Adolfo López Mateos, declaraba que era “ de izquierda dentro de la Constitución ” ; y el ex presidente Lázaro Cárdenas gozaba de una gran simpatía entre los intelectuales de izquierda. Pero en las cárceles estaban cientos de presos políticos ferrocarrileros encabezados por Demetrio Vallejo, maestros en compañía de Otón Salazar, así como políticos, intelectuales y artistas como Alfaro Siqueiros y Filomeno Mata. El triunfo de la revolución ” castrista ” en Cuba fue determinante en aquellos años para el despertar y el resurgimiento de una izquierda mundial, así como el movimiento guerrillero de la época. Fue ese ambiente el que aprovechó Marcué para fundar esa revista inolvidable para nosotros.

3. La revista “ Política ” tenía un enorme parecido a la actual revista Proceso. Era tamaño carta y contaba con unas 100 páginas, pero a diferencia de Proceso, carecía totalmente de publicidad comercial. ¿De qué vivía “ Política ” , además de la venta de sus ejemplares con un costo de tres pesos ejemplar? Seguramente de los muchos documentos que publicaba como anexos: largos documentos del partido comunista y gobierno de la URSS , del gobierno cubano, del Partido Comunista Mexicano e incluso de la historia del partido oficial (PRI). Por ejemplo la revista 141 del 1 e marzo de 1966 apenas trae 54 páginas, pero contiene 74 páginas de anexo – siempre muy extensos- de un largo documento de la Conferencia Tricontinental Africana celebrada en la Habana , Cuba el 4, 5 y 6 de enero de 1966 y los discursos de las delegaciones de aquel continente.

4. Los directivos de “ Política ” eran Marcué Pardiñas, director; los siguientes cargos fueron ocupados por Antonio Pérez Elías, Rosendo Gómez Lorenzo, Juan José Morales, Carlos Gutiérrez y Bernardo Navarro. Entre los colaboradores en noviembre de 1961 estaban: Alonso Aguilar, Pita Amor, Narciso Bassols Batalla, Fernando Benítez, Enrique Cabrera, Fernando Carmona, Víctor Flores Olea, Carlos Fuentes, Alejandro Gómez Arias, Enrique González Pedrero, Elí de Gortari, Renato Leduc, Germán List Arzubide, Vicente Lombardo Toledano, Francisco López Cámara, Salvador Novo, Raúl Prieto, Ríus y José Santos Valdés. La primera sección era Correo; la segunda era Panorama Nacional; la tercera sección era Estados y Territorios; en medio los anexos; la cuarta era Nuestro Continente; la quinta El Mundo; después Arte, Cine y Teatro.

5. En sus páginas leímos discursos de Fidel Castro, Ernesto Guevara, de Nikita Jruschov, de Juan XXIII, de Kennedy o del economista Prebisch; las declaraciones de los 81 partidos comunistas, documentos de Conferencias Latinoamericas, la I y II Declaración de Habana, el libro Guerra de Guerrillas del Che y la Revolución en la Revolución de Regis Debray, así como artículos de Sastre, Karol, Togliatti, Mills, Sandri, Longo, Suslov, Pauling, Boffa, Malcolm X, etcétera. Pero a partir de enero de 1967 la revista “ Política ” entró en crisis definitiva; la revista comenzó a publicarse mensualmente, conjuntando las dos quincenas correspondientes. Antes se registró una huelga de artes gráficas y continuos boicot de Pipsa para surtir de papel a la revista. En el último número se publicó sobre Obras del Che y del reformismo de Kennedy. .

6. “ Política ” contribuyó al despertar del 1968 mexicano, pero también en la formación de miles de jóvenes que se convirtieron en oposición política. Así como la revista fue el gran espacio de muchos intelectuales cardenistas y de la gran Conferencia Latinoamericana Antiimperialista encabezada por Lázaro Cárdenas, en 1963 -a raíz del surgimiento de la candidatura priísta de Díaz Ordaz, de la fundación del Frente Electoral del Pueblo y de la Central Campesina Independiente- aquella izquierda militante y los intelectuales se dividieron provocando una primera crisis al interior de la revista “ Política ” . Los “ intelectuales ” se retiraron de sus páginas y la segunda etapa, que se inició al mismo tiempo que el gobierno derechista de Díaz Ordaz, no fue tan notable como la primera en la que Lázaro Cárdenas y la Revolución Cubana brillaban mucho.

7. El debate chino-soviético metió en tremendas confrontaciones a la izquierda mundial; la guerra de Vietnam dividió mucho a las izquierdas por la política soviética de conciliación con el gobierno yanqui. Estas polémicas no se reflejaron en la revista “ Política ” con el argumento de que “ había que conservar la unidad ” . Se decía que “ Cuba tenía el corazón en China el estómago en Rusia ” , por eso también no entraba en la disputa. Casi todos los partidos comunistas, entre ellos el mexicano, se aliaron incondicionalmente al PCUS mientras miles de grupos, de intelectuales y pequeños partidos denunciábamos el entreguismo soviético que abandonaba a Vietnam y las luchas de los pueblos a su suerte mientras establecía una “ competencia pacífica ” con el imperialismo. Fueron condiciones para la desaparición de la inolvidable ” Politica ” .

8. Al desaparecer la revista “ Política ” en 1967 nos quedamos nueve años sin revista de calidad. Durante 1968 estuvo presente la revista Por qué? dirigida por Mario Menéndez, que surgió en febrero de 1968 y que desapareció 24 meses después. Esta revista no tenía como objetivo el análisis y la reflexión, sino la simple agitación y la denuncia. También surgió en abril de 1970 la revista Oposición, publicada por el Partido Comunista, con clara función sectaria partidista. Fue sólo a parir del 6 de noviembre de 1976, cuando el gobierno de Luis Echeverría – quien dio un golpe de Estado en la dirección de periódico Excelsior, encabezada por Julio Scherer- que estaba a unas semanas de concluir, cuando surgió Proceso. Hoy la izquierda mexicana – para no estar desinformado- lee esencialmente el periódico La Jornada y la revista Proceso. Pero existe un buen número de periódicos y revistas con edición limitada, casi marginales

Excélsior de 1976 a Proceso, Vuelta, unomásuno y La Jornada

1. Al iniciarse la década de los 60 sabíamos de la existencia en México de los periódicos El Universal, de Excélsior y Novedades, pero también estábamos enterados de que eran periódicos empresariales esencialmente mantenidos por fuentes periodísticas de los EEUU (AP, UPI) En aquellos días comencé a leer la revista de izquierda “Política” de Marcué Pardiñas, la revista centrista “Siempre” dirigida por Pages Llergo, así como las revistas cubanas Bohemia y Verde Olivo. En aquellos años fue fundado el diario el Día de Enrique Ramírez (lombardista priísta) cuyos artículos internacionales tenían tintes de izquierda. En 1967 desapareció “Política” por falta de dinero, pero Julio Scherer llegó a la dirección de de Excélsior y me suscribí por años a él.

2. Seguramente todas mis frases ya han sido escritas y pronunciadas por periodistas que, como yo, guardan un gran afecto a Julio Scherer por su gran inteligencia, capacidad y honradez, virtudes demostradas en el periodismo por lo menos desde 1968, año en que se hizo cargo de la dirección del periódico Excélsior. Hace más de 30 años leí el libro de Vicente Leñero: “Los periodistas” y, al parecer, me quedó una asignatura pendiente: volver a leer aquel libro que dí en préstamo a alguien que nunca me regresó. En los últimos tres días lo he releído con una visión ampliada y he sacado muchas enseñanzas. No tengo duda que Leñero es un gran escritor que también me entusiasmó con sus libros acerca de Morelos preso y “Los albañiles”.

3. La relectura de “Los periodistas” me llevó no solo a conocer mejor la personalidad de Scherer, sino también la de otros diaristas como Miguel Ángel Granados Chapa (su brazo derecho, recién fallecido), Manuel Becerra Acosta, (que fundó el “unomásuno”, también fallecido), Carlos Payán (creador y fundador de La Jornada) así como revisar también la aparición de la revista cultural “Vuelta” dirigida por Octavio Paz (fallecido). Además pude observar la participación de Carlos Marín, hoy flamante director del diario “Milenio”, al servicio de Televisa. Aparecen además decenas de periodistas que hoy se ubican en otras publicaciones, otros que han sido funcionarios de gobierno o continuaron siendo profesores de alguna universidad.

4. Ante la terrible expulsión y retiro de Excélsior en aquel junio de 1976 de todo el equipo directivo encabezado por Scherer, acción impulsada y ordenada por el presidente Luis Echeverría Álvarez, la respuesta y la lucha de los periodistas contra esa medida fue unitaria. Me pareció que Scherer actuó como un padre muy paciente, querido y muy respetado por cientos de periodistas porque su principal estrategia política para conservar íntegro a su equipo de más de cerca de 100 escritores, reporteros, fotógrafos, técnicos, fue escucharlos e informarles con paciencia. Después de mil y una reuniones, visitas a funcionarios, promesas, engaños, el diario Excélsior quedó en manos de Díaz Redondo y de paso bajo el control del gobierno de Echeverría y sucesores.

5. Granados Chapa –teniendo una enorme capacidad para analizar y escribir, tal como lo demostró– en varias ocasiones planteó su retiro de la lucha por no considerarse necesario; pero en igual número de veces Scherer le pidió que no lo hiciera; y ante la insistencia del licenciado López Azuara de dejarlo ir, Scherer respondió: “Si veinte veces me dice usted me voy, yo veinte veces le pediré que no se vaya licenciado”. Así era el temple unitario de Scherer, pero sobre toda su honradez para tener siempre informados a los que afrontaban la lucha; por eso pudo conservar la unidad de más de 50 periodistas que pudieron haberse recontratado en otros periódicos o pasarse a algún cargo gubernamental. Eso es lo que refleja el libro de Leñero.

6. De estas luchas surgió la revista Proceso –dirigida por Julio Scherer– a escasos cinco meses del golpe propinado a Excélsior por el gobierno de LEA; tres semanas antes que expire el sexenio. Era tan peligroso el reto que puso Scherer, que el gobierno amenazó con “desaparecer” al grupo, “secuestrarlo”, si la revista salía antes que finalizara el gobierno el 1 de diciembre. El seis de noviembre de 1976 apareció la que hoy es la mejor revista política, la más vendida de México. Mantiene la revista Proceso el formato tamaño carta original y las 82 páginas del primer número, pero ya el número 1866 (que esta semana de agosto está en circulación) cuenta con el mejor papel del mercado y sus artículos de denuncias y análisis responden esencialmente al periodismo de investigación.

7. La revista “Vuelta”, predominantemente cultural y académica, dirigida por Octavio Paz y con Enrique Krauze como secretario de redacción, fue fundada en diciembre de 1976, cuando Luis Echeverría había entregado la Presidencia a José López Portillo, su sucesor. “Vuelta” es la continuación de la revista “Plural” que el mismo Paz dirigió como suplemento cultural de Excélsior y, al mismo tiempo antecedente de la revista “Letras Libres” que fundó dirige Enrique Krauze al morir Paz en 1998. En Letras Libres se ha escrito: “Los veinte años de Vuelta son en realidad veinticinco, Vuelta comenzó en Plural, de modo que es la continuación de aquella revista. La continuación y su transformación.

8. El diario “unomásuno” apareció el 14 de noviembre de 1977, al año y una semana de haber surgido la revista Proceso; fue creado por un grupo de periodistas encabezados por Manuel Becerra Acosta luego de que éste y otros dirigidos por Scherer fueron expulsados de Excelsior en 1976, periódico donde su padre fue director (1963-68) y antecesor de Scherer. El diario “unomásuno” buscó cubrir varias tendencias ideológicas y políticas de izquierda, con la incorporación de firmas de todas las corrientes partidistas, universitarias, independientes e intelectuales. Fui articulista durante un año (1984) hasta que comenzaron a cerrarme las puertas pidiéndome escribir sobre temas educativos con enfoque académico y no político. La realidad es que en “unomásuno” pocos se sentían cómodos porque arrinconaban con los temas.

9. La Jornada, junto con El Universal y Reforma, son hoy los tres periódicos más importantes del país, editados en la ciudad de México; por el contenido de sus publicaciones y por el número de ejemplares diarios vendidos, son los periódicos de mayor influencia política en México. Fue fundado el 19 de septiembre de 1984 por Carlos Payán, Héctor Aguilar Camín y Granados Chapa. En tanto el diario El Universal y Reforma son periódicos de derecha y proempresariales, La Jornada es un periódico con orientación política progresista o de izquierda. Ha demostrado simpatías hacia el EZLN, la APPO, el movimiento estudiantil, las luchas de los campesinos, los académicos e intelectuales; a nivel internacional ha criticado a EEUU y sus aliados y ha seguido con interés las posiciones del socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez y Fidel Castro.

10. Uno de los periodistas que aparece apoyando a Scherer en 1976 en el magnífico libro de Leñero es Carlos Marín. Este personaje sustituyó a Federico Arriola en octubre de 2006 como director del diario Milenio después de que éste defendió a López Obrador al ser victimado por los medios. Inmediatamente Milenio Marín apoyó la Ley Televisa, López Dóriga pasó a formar parte de Milenio, así como Marín y Gómez Leyva se incorporaron al programa Tercer Grado en el Canal de las Estrellas, y, apenas el 13 de octubre la Comisión Federal de Competencia pospuso para noviembre la autorización para que la empresa de Emilio Azcárraga compre Televisión Internacional, empresa del grupo Multimedios Estrella de Oro, dueño de Milenio. ¿Cómo estamos hoy los mexicanos en periódicos? Hoy en México hay más periódicos, pero...

La izquierda ya no se lee libros, pero se informa con periódicos, TV e Internet

1. Pienso (puedo estar equivocado) que el diario La Jornada, el semanario Proceso y el Internet –dotados de muy ricos y buenos materiales– monopolizan hoy las lecturas de la gente de izquierda. Nuestros conocimientos son más extensos, tenemos mucha más información, pero nuestra formación es pragmática y menos profunda. En las décadas de los años sesenta y setenta la gente de izquierda en México leía fundamentalmente a Marx, Lenin, Mao, Trotsky y Fidel Castro; incluso en las universidades se impartían “seminarios de El Capital” y en los cursos se recomendaban libros de interpretaciones marxistas; además fuera de las aulas se registraban miles de círculos de estudios marxistas. Como producto de las lecturas y las discusiones se producían decenas de publicaciones en forma de revistas y periódicos que también eran muy comentados.

2. Mi cuarto de trabajo está de cabeza entre libros, revistas, 100 carpetas de recortes de periódicos y mil cables de computadoras y extensiones de alumbrado. A pesar de ello se donde están las cosas principales, además tengo confianza en que antes de arder dentro de ella, quizá me enloquezca más. Revisando me he encontrado con varias publicaciones: más de 100 números de la vieja revista Política publicada de 1960 a 1967 por Marcué Pardiñas, la colección completa de la revista Proceso (1976-2012) que ha llegado a mil 879, muchas colecciones de por lo menos 10 suplementos de La Jornada (incluso la colección en revista de La Jornada Semanal y el Masiosare) dirigida por Carlos Pallán. Libros ya no se leen o muy poco, en parte, por el desplome del bloque de la URSS y el “marxismo”.

3. Me he encontrado además en los rincones, con publicaciones casi completas del PCM: “Oposición” que de 1970 a 1973 fue revista semanal para luego convertirse en periódico tamaño tabloide de 1974 a 1978, dirigido dos años por Martínez Verdugo, un año por Gerardo Unzueta y cinco años por Marcos Leonel Posadas. La revista Acción Proletaria y Autogestión que publicamos de 1972 a 1978, así como los periódicos del trotskismo mexicano: Bandera Roja, El Socialista, Clave, Rojo, Bandera socialista en ese mismo periodo. Lo que sucedió es que en todos los actos políticos, así como en la UNAM, compraba revistas que leía y coleccionada; además he reunido una colección de El periodista y los periódicos del PT de los últimos 10 años.

4. Pienso que la gente de izquierda en México está leyendo extremadamente menos que antes porque ya no existe la militancia política comprometida, porque hay que trabajar salarialmente muchas más horas y porque “basta” con la información televisiva y radial para que la gente se sienta informada. La izquierda nunca ha vivido enajenada con el deporte, las novelas o la televisión, pero parece haberse alejado de la lectura de obras políticas, por no decir del pensamiento marxista. En tanto que en los sesenta y setenta era una obligación partidaria que todo militante tuviera que leer, escribir notas, para luego discutir o exponer, hoy la militancia no existe y la lectura se reduce a la información. Hoy hablar de círculos para formación política resulta extraño.

5. Leer o discutir los tres gruesos tomos del El Capital era una tarea de economistas, pero era obligación de todo militante conocer dos o tres largos capítulos de aquella obra. Lo mismo sucedía con las Obras Escogidas de Lenin, los trabajos de Engels, de Mao o los principales discursos de Castro. ¿Qué círculo de estudios podría hacerse si de inicio no se discutía el Manifiesto, Trabajo Asalariado y Capital, el 18 Brumario, el Antidhuring, Materialismo y empiriocriticismo y el Qué hacer? Se estuvo siempre convencido de que cualquier interpretación de la historia, la economía, la filosofía y la política, sólo se podía hacer teniendo como base los principios del marxismo. Pero esto parece haberse acabado en México cuando la burguesía legalizó en 1977 a los partidos.

6. Eric Hobsbawm, historiador marxista que falleció hace un mes, escribió que el redescubrimiento de Marx en este periodo de crisis capitalista se debe a que predijo bastante más del mundo moderno que ninguna otra persona en 1848. Es lo que llamado la atención de una serie de observadores nuevos de su obra, y paradójicamente, primero entre gente de negocios y comentaristas económicos antes que entre la izquierda. Me acuerdo de que me di cuenta, justo en el momento que se celebraba el 150 aniversario de la publicación del Manifiesto Comunista, de que no se hacían muchos planes para conmemorarlo en la izquierda. Algo más tarde, almorzando con (el financiero) George Soros, me preguntó él: “¿Qué piensa usted de Marx?” Aunque no hay mucho en lo que estemos de acuerdo, me dijo: “Decididamente, algo tiene este hombre”.

7. Pienso que el 99 por ciento de los grandes políticos de hoy están muy informados, pero con la ideología dominante y, como no tienen tiempo para formarse con obras más profundas (Chomsky, Petras, Wallerstein, Amín, Saramago) y privilegian siempre la información. La producción de obras y las ventas de librerías pueden informarnos de la caída en la venta de obras políticas y literarias. Creo que para los políticos y la mayoría de la gente es más fácil y menos aburrido ver las noticias televisivas y de otros medios de información que leer a filósofos, historiadores, economistas y políticos. Parece que hoy todo es pragmatismo y la búsqueda de resultados concretos. Quizá sea uno de los problemas que están evitando las soluciones inteligentes y de fondo; quizá sea una de las tareas urgentes a analizar.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Tags: medios, regalo, izquierda, La Jornada, Carlos Fuentes, PRD

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