Domingo, 09 de diciembre de 2007

¿Cómo debería ser el socialismo?

El socialismo debe unir la democracia a la política y a la economía, la libertad consistente en poder hacer todo aquello que no dañe a ningún otro, la igualdad de oportunidades para todos y el acceso a recursos suficiente como para poder sobrevivir, incluído en ello la alimentación y la salud, y la real no discriminación por motivo de creencias religiosas o raza, En relación con las ideas, la cosa es muy distinto pues muchas ideas son claramente enemigas del humanismo. El racismo no es respetable, tampoco el clasismo ni el imperialismo y la justificación del dominio de otros. Es el poder del pueblo la democracia, y no depende del número de partidos. En algunas sociedades bipartidistas hay menos democracia que en las unipartidistas. Una sociedad plenamente democrática puede ser unipartidista. Las decisiones importantes las tiene que adoptar la mayoría mediante el voto o mediante sus representantes.La minoría debe acatarlas y la mayoría también pero olvidándose de aplastar a las minorías o de sublevarse contra las mayorías. El hombre no es un partido ni se divide en partidos. Hay hombres que se consideran progresistas pero en verdad contiene ideas progresistas e ideas conservadoras, igual cosa se puede pensar de los hombres que se consideran conservadores. Lo que se necesita para la democracia son demócratas. La evidencia de muchos partidos es que precisamente sus miembros son pocos demócratas. Si cada persona fuese un partido sería porque nadie sería demócrata, nadie confiaría en nadie como para delegar y poder ocuparse uno de cosas no políticas o de administrar otras cosas. Los individualistas no son demócratas, los separatistas, los imperialistas tampoco y especialmente ningún explotador puede ser demócrata. ¿Dónde comienza la explotación? ¿dónde está su frontera? Esa es la pregunta clave y la que a la burguesía no le agrada responder, prefiere el truco de negar la explotación. Quién cosecha los beneficios del trabajo de otros es un explotador. Lo es el empresario con asalariados, lo es el intermediario y el mayorista. Todos explotan a obreros, ya sean productores y vendedores de almacenes con asalariados pero hay unos explotados que no se consideran positivamente en el marxismo. Los pequeños campesinos propietarios son tan explotados como cualquier obrero y a nadie explotan. Así que tienen la propiedad de un medio de producción y no explotan a nadie. Los mayoristas no suelen ser propietarios de ningún medio de producción ni de venta minorista y explotan a los campesinos, a los obreros, a los pequeños empresarios, empresarios productores y vendedores, obreros. En realidad el capitalismo comercia produciendo grandes concentraciones de riqueza en pocas manos. Esos son sin ser demócratas ni amante de la libertad humana los que más reprochan su falta al socialismo. La cosa merecería una sonora carcajada si no fuese por las guerras que causan sus excusas y su caradura. Si a Dios no se le convierte en ser real por el hecho de creer en él, la explotación no desaparece porque se niegue su existencia.
Tras conocer la red de comercio capitalista uno se percata de que se puede someter a cambios puntuales que darán como resultado una mejora de la sociedad. Veamos las intervenciones posibles.
La más importante afecta a los mayoristas. Si de ese trabajo se ocupase la sociedad podría recoger una considerable cantidad de recursos que podría reinvertir en donde fuese más necesario. Donde hay una adecuada planificación no se correrían riesgos excesivos o los asumiría más gente y les sería más llevadero que cuando el riesgo debe asumirlo uno sólo. En verdad, la función de mayorista debería ser siempre la menos arriesgada. Con la excusa del riesgo algunos quieren todos los beneficios, y tal vez por eso prefieren una actividad con mucho riesgo teoríco y poco real, especialmente en tiempo de bonanza económica.La pregunta clave: ¿Es posible mejorar la forma como se realiza el comercio en la sociedad?
Para evitar las guerras civiles por motivo religiosos se impuso el laicismo, no sin dificultades y guerras, para evitarlas por motivos económicos sería bueno un laicismo económico y en el que se deje explotar el que lo desee y pueda escapar de la explotación quien considere que jamás uno debe trabajar para que otro se enriquezca con tu trabajo. Los medios de producción en manos privadas estaría garantizado mientras la gente quisiera y asalariados productivos, comerciales y consumidores le den vida. A esa actividad se le puede socializar de manera más inteligente que mediante la prohibición de la propiedad sobre los medios de producción. Esa manera no es otra que los impuestos y el acatamiento de ciertas normas ecológicas, sobre las condiciones laborales y su seguridad para evitar accidentes mortales, también sobre duración de la jornada laboral y las vacaciones a disfrutar el colectivo laboral. EL idealismo está muy bien en teoría pero debe ceder un poco al realismo. Todos ceden en su idealismo y se puede convivir sin confundir sumisión con tolerancia. Si estamos seguro de la superioridad del socialismo sobre el capitalismo quizá encuentren menos obstáculos por evolución social que por revolución. Llamar evolución o revolución a las transformaciones sociales no acelera realmente los avances sociales ni las mejoras que la pueden afectar. ¿Realmente se es marxista y se cree que el capitalismo dará nacimiento al socialismo? ¿En qué quedaron finalmente las revoluciones Soviética y China? Indirectamente han abierto el reconocimiento de los derechos laborales en el capitalismo y ayudado a que se les crease la alternativa del estado de bienestar, ese ser tan odiado por la alta burguesía. En cambio, sus sociedades han regresado al capitalismo, confundidas un poco con el bienestar general de occidente, nacido de aliarse a la única superpotencia que apenas sufrió pérdidas en la segunda guerra mundial y con el hecho de que su clase dirigente se separase de los intereses del pueblo por ese motivo y porque el apego al poder siempre ha solido separar a las elites de su propia base ideológica. En fin, que la evolución hacia el socialismo es más dificil de enfrentar que la revolución, especialmente si se pretende que ésta triunfe en el mayor número de países posibles. EL stalinismo ha logrado que casi nadie desee una sociedad donde alguien te puede arrebatar la vida mediante la purga correspondiente. ¿Quién sería el estúpido que apoyaría un régimen político en el que ni siendo del partido dirigente y su ideología podrías tener la certeza de que alguna difamación no te enviaría al paredón o a un gulag?



Evolución hacia una sociedad socialista Por Blasapisguncuevas.


Tags: economía, discriminación, pluricelulares, socialismo, democracia, Marx, explotación

Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 05 de agosto de 2008 | 16:46
Buena propuesta a tener en cuenta.
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada