Jueves, 17 de abril de 2008

 

¿Cuál propiedad privada?

Por: Juan Manuel Sivira(*)
Fecha de publicación: 20/09/07



 

 


 

 

Establecer el debate en torno al tema de la propiedad privada, implica asumir conscientemente, pero además sin ninguna clase de prejuicios que, es a nosotros a quienes concierne vaciar sobre la mesa de discusión todos los elementos históricos y científicos que la sustentan.

Hoy, adentrados como estamos, en pleno siglo XXI y luego de prolongadas discusiones al respecto, no es posible que dicho tema aun constituya, para el común de las personas, un verdadero embrollo; lo cual sin duda está asociado al hecho que, históricamente, las clases que han ejercido el poder en cada época, hayan desplegado innumerables esfuerzos tendentes a ocultar la verdadera naturaleza y alcance de ésta(propiedad privada), vertiendo, a través de todo su poderío mediático detritus y cantidades industriales de elementos distorsionadores en las mentes de las personas, con la deliberada intención de imposibilitar toda discusión racional. Porque solo así les es posible mantener el velo detrás del cual encubren sus espurios intereses (para provocar en las personas inferencias erróneas no ha existido ni existe método más pérfido y efectivo que obviar, abstracta y deliberadamente, elementos de fondo a la hora de establecer la discusión).

Comenzaremos aclarando que no es verdad que exista una sola categoría de propiedad privada. Y en el análisis que pretendemos asumir nos circunscribiremos a la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción y a la propiedad privada personal o particular; estableciendo la debida diferenciación entre una y otra. Llamaremos propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción, entre otros, a las grandes extensiones de tierras, a las grandes fábricas y a los grandes medios de comunicación, sobre los que se asienta el capital y que subyace, necesariamente, en la explotación del hombre por el hombre, y propiedad privada personal o particular a los bienes propiedad de las personas; verbigracia: un vehiculo, un apartamento etc., etc. adquiridos mediante su esfuerzo y trabajo, siempre y cuando no generen plusvalía y no estén asociados, históricamente, a la mácula del despojo y del robo del que fuimos objeto en el pasado -por parte de las clases dominantes-. Despojo y robo que, necesariamente debe ser enmarcado retroactivamente dado que, los mismos nos fueron propinados a través de nuestros antepasados cuando a éstos se les arrebató, a sangre y fuego, los medios e instrumentos de producción que les pertenecían en propiedad común.

Y cuando asumimos desde una perspectiva revolucionaria que, ascender al estado socialista implica, indefectiblemente, quebrar las viejas relaciones sociales capitalistas, las cuales tienen en la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción su piedra angular, estamos asumiendo que constituye condición sinequanon, para su materialización, la abolición de dicha propiedad privada. Aquí resulta obvio determinar que nos estamos refiriendo a la abolición de la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción y en ningún momento a la abolición de la propiedad privada personal. Por lo que, a la pregunta: cual propiedad privada debe ser abolida en el marco del establecimiento del sistema socialista?- Debemos responder, a todo pulmón , LA PROPIEDAD PRIVADA SOBRE LOS MEDIOS FUNDAMENTALES DE PRODUCCION.

Las oligarquías y al unísono sus lacayos, haciendo alarde, a través de todo su aparataje ideológico-mediático, de lo que en la practica no constituyen mas que un rosario de purísimas abstracciones, han pretendido reiteradamente, en el curso del devenir histórico, asimilar indistintamente, en un solo concepto la propiedad particular o personal al de la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción, situación que debemos encarar resueltamente quienes tenemos interés en develar y determinar claramente la diferenciación que engendran ambas categorías, tanto en lo esencial como en lo conceptual. Pero que, visto y asumido desde la perspectiva e interés de la clase hegemónica, toda “argumentación” planteada perseguirá siempre esconder la realidad y mantener el velo; detrás de toda postura religiosa, política o moral habrá siempre un interés de clase. Por ello cuando la clase hegemónica vierte cantidades considerables de detritus, a través de sus medios de comunicación, como verdaderos mecanismos de socialización que son, lo que busca y en efecto lo consigue, es causar prejuicios y pavor en las personas para que éstas al final terminen renegando de su propia clase y apartándose de sus propios intereses y al ser engañadas en su buena fe, no solamente no cuestionan y arremeten contra las burdas argumentaciones esgrimidas por los engañadores de oficio, sino que además les avivan y se hacen suyas dichas posturas y argumentaciones; caldo de cultivo para que la oligarquía legitime y perpetúe la explotación encubierta e inmisericorde sobre el pueblo; pero además harán aparecer dicha explotación como un hecho natural.

Es indubitable que, las personas cuando son manipuladas accionan respondiendo a los mecanismos que les ofertan quienes le manipulan, en este caso accionan respondiendo a los mecanismos que les ofertan los representantes de la sociedad vigente (sociedad burguesa o capitalista), por lo que, éstas actúan creyendo resguardar sus propios intereses, cuando en realidad lo que están resguardando es su derecho a ser manipulados y explotados.

Entonces, en este caso concreto nos estamos refiriendo a la abolición de la propiedad sobre los fundamentales medios de producción: grandes extensiones de tierra o latifundios; grandes medios de comunicación; las grandes fabricas( recinto, por excelencia, para la explotación de los trabajadores y al mismo tiempo para la acumulación de riquezas por parte de los capitalistas, por intermedio de la plusvalía que genera dicha explotación ), y no al vehículo o al apartamento de una persona, los cual constituye propiedad personal o particular y le seguirán perteneciendo una vez que transformemos la sociedad capitalista en socialista.

Queda claro entonces que, la propiedad privada que debe ser abolida, por ser contraria a los intereses colectivos y a la naturaleza del socialismo mismo es, incuestionablemente, la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción. ¿Y por qué decimos que la naturaleza de la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción es incompatible con el socialismo y con los intereses del pueblo? – porque la edificación del socialismo supone la concurrencia de dos elementos que determinan su base fundamental y sin los cuales resulta casi negado su establecimiento: la elevación de la conciencia subjetiva de las masas y el desarrollo pletórico de las fuerzas productivas, siempre y cuando éstas guarden correspondencia con las relaciones de producción que queremos implantar,(relaciones sociales socialistas), puesto que aquellas cuando entran en contradicción con éstas ultimas, provocan la ruptura y consecuente sustitución del modo de producción vigente, porque aunque cada modo de producción dimana sus propias leyes económicas, existe una ley fundamental que aplica para todos los modos de producción; ley de correspondencia de las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

El desarrollo pleno de dichas fuerzas productivas garantizará satisfacer las necesidades materiales y culturales de las masas, circunstancia que no será viable sino se produce en simultaneo la elevación de la conciencia subjetiva, para crear riquezas a través de la conciencia y no conciencia a través de las riquezas. Aquí, es oportuno y pertinente dejar asentado de manera palmaria que, por ser la distribución de los bienes materiales consustancial al modo de producción vigente, al que le unen lazos inextricables, por formar parte intrínseca de él, contrario a los criterios esgrimidos por los economistas burgueses, resulta inaceptable plantear ambas categorías en compartimientos estancos. No obstante, las clases dominantes a través de su ciencia burguesa han obtenido buenos resultados cuando han mostrado por separado ambos elementos, (producción y distribución) como si la distribución no se hiciera con arreglo a quien tiene en su poder los medios de producción. En una sociedad donde los medios de producción pertenezcan a grupos minoritarios, es obvio que, también los productos derivados de esos medios de producción privados pasaran a sus manos y que también la distribución se hará necesariamente con arreglo a esos mismos intereses y a esa misma realidad material; quien se adueña fraudulentamente de los medios de producción, en esa misma medida también se adueña de los productos producidos por dichos medios de producción.

En este entramado está el quid de este complejo asunto, porque de aquí se deriva la injusta distribución de las riquezas y bienes materiales que ha operado históricamente y que aun opera en la humanidad.

La osadía de la oligarquías, en aras de perpetuar su nefasto poder, no tiene limites, también pretenden adjuntar el nacimiento de la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción al nacimiento de la humanidad, circunstancia que la historia desmiente rotundamente, tornándose inadmisibles los argumentos desarrollados por los sostenedores eternos de la sin razón, cuando esgrimen que la propiedad privada vio la luz con el nacimiento de la humanidad; puesto que en el primer modo de producción por el que recorrió la humanidad: modo de producción primitivo, no fue posible verificar : ni la propiedad privada ni la existencia y mucho menos división de clases; lo cual la hacia libre de explotación del hombre por el hombre. Porque, si bien es cierto que los medios e instrumentos de producción con que contaba aquella sociedad eran exiguos y precarios, no es menos cierto que éstos pertenecían al colectivo, lo cual garantizaba que la distribución de los bienes materiales a los miembros de las tribus y familias (quienes desarrollaban el trabajo colectivamente) se hiciera de manera justa y equitativa.

Entonces, no es sino hasta el surgimiento de la sociedad esclavista cuando aparece la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción, la aparición y consecuente división de clases y la obligada explotación del hombre por el hombre; surgimiento del estado mismo, y es a través de éste (Estado) como la clase esclavista pudo mantener el despojo de los medios de producción y al mismo tiempo hacerse dueña de los bienes materiales producidos por éstos; ciclo que se siguió repitiendo en el discurrir del tiempo por las clases dominantes de turno, en sus correspondientes modos de producción.

Consideramos necesario para esclarecer el debate haber establecido esta diferencia sustancial entre propiedad privada personal y propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción y así dejar bien claro que esta ultima debe estar en manos del pueblo(estado proletario), solo así será posible garantizar que a su vez la distribución de los bienes materiales producidos por éstos y necesarios para la existencia de la vida misma se haga atendiendo a principios de justicia y equidad. Porque, repito, la distribución es y será siempre consustancial al modo de producción vigente.


(*)Militante Comunista

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!

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Evolución hacia una sociedad socialista Por Blasapisguncuevas.

Tags: propiedad, Venezuela, prejuicios, poder, clases, mesa, Sivira

Publicado por blasapisguncuevas @ 17:48  | Socialismos
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