Viernes, 11 de julio de 2008
 

Sócrates, Platón y Aristóteles

 "La Escuela de Atenas”, obra del pintor renacentista Rafael Sanzio. Aparecen Sócrates, Platón y Aristóteles, entre otros. Decora una de las paredes de la Estancia de la Signatura Apostólica, en el Vaticano.

Fuente: http://www.icarito.cl

La historia universal preserva los nombres de una serie de hombres que, en diversos campos, han hecho aportes significativos a la evolución de la humanidad. Entre ellos se cuentan, por ejemplo, un Sócrates en la filosofía, un Mahoma en la religión, un polifacético Leonardo da Vinci en la pintura, un Beethoven en la música o un Albert Einstein en la ciencia, entre otros.

También en la historia de Chile hay personajes que marcaron la época en que vivieron y el ámbito en que actuaron. Es el caso de Bernardo O’Higgins durante el proceso independentista que dio vida a nuestra nación, o de Pablo Neruda en el campo de la literatura.

La Enciclopedia Escolar Icarito, del diario La Tercera, ha reunido todos estos personajes en una serie llamada Grandes Personajes de la Historia, que se inicia hoy y se publicará durante todo el año. Son casi 25 siglos de historia universal y casi 500 años de historia de Chile relatados a través de la biografía de quienes ayudaron a construirla.

Junto con los antecedentes sobre la vida de cada uno de ellos y el aporte que realizaron, se traza una panorámica de la época en que vivieron. Textos redactados en un lenguaje claro y ameno, combinados con imágenes e ilustraciones novedosas que entregan una forma distinta de ver la historia, de gran utilidad en la enseñanza de esta disciplina.

Sócrates, el más sabio de los hombres


"Sólo sé que nada sé..."

Este pensador griego, fue uno de los más grande filósofos de la antigüedad, porque consagró el pensamiento filosófico. Fue maestro de Platón, Euclides, Fedón, Jenofonte y Aristipo.

Este filósofo griego, que encarnó la virtud y la sabiduría, vivió en Atenas en el siglo V a.C, más conocido como el Siglo de Pericles, la época de mayor gloria de la cultura griega.

Datos biográficos

Nació en el año 470 a.C., aproximadamente. Fue ateniense, hijo del escultor Sofronisco y de la partera Fenareta. De su infancia y juventud no se sabe casi nada, solo que aprendió el arte de su padre, lo que le ayudó para su subsistencia cuando este murió y quedó solo. De ahí se interesó por el conocimiento y su formación la llevó a cabo con los filósofos Pródico y Arquelao. Luego tuvo una gran participación como soldado en varias batallas de la Guerra del Peloponeso.

En su parte física, no fue precisamente agraciado. Tenía los ojos saltones, la nariz chata, los labios gruesos y era calvo. Se casó a una edad algo avanzada, con Jantipa, con quien tuvo dos hijas y un hijo.

En el mundo solo se le conoció a través de sus discípulos Platón, Jenofonte y Aristófanes, que escribieron sobre él, ya que no dejó ninguna doctrina filosófica escrita.

Sus diálogos

Sócrates tenía poco dinero y nunca se esforzó demasiado por poseer más. Solo dedicó su vida a la polémica y a la enseñanza. Las plazas públicas, las tiendas de artesanos, los gimnasios o cualquier otro lugar era bueno para que hubiera hombres, preferentemente jóvenes, que desearan ilustrarse, que estuvieran dispuestos a conversar con él, a responder a sus preguntas, a buscar y exponer la verdad. Además, para él los valores éticos y la virtud debían tener un fundamento absoluto, ajeno a las circunstancias y accesible a la razón.

La diferencia del pensamiento de Sócrates con otros sabios de la época, como fueron los sofistas (ver recuadro), radica en que este rechazó la retórica (arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover), considerando que el conocimiento conducía siempre a una verdad necesaria. Para ello, creó un método llamado mayéutica, con el cual se puede encontrar la verdad que existe en la mente de cada interlocutor. Esto lo hizo mediante diálogos, en los que examinó las contradicciones de sus discípulos.

Juicio y muerte

En el año 399 a.C., Sócrates fue acusado de inconformismo con la religión oficial y de corromper a la juventud con sus enseñanzas. Por ello, fue llevado a la cárcel y condenado a beber cicuta (veneno preparado con el jugo de esta planta). Aunque su amigo Critón le propuso fugarse, él no aceptó y obedeció el fallo, pese a considerarlo injusto.

Los sofistas

Eran maestros de retórica que, en la Grecia del siglo V a. C., enseñaban el arte de analizar los sentidos de las palabras como medio de educación y de influencia sobre los ciudadanos.
Simulaban saber de todo: política, astronomía, geometría, aritmética, fonética, música, pintura. Pero su ciencia no buscaba la verdad, sino la apariencia de saber, porque está revestida de autoridad.

Sócrates fue contrario a este grupo, ya que nunca fue político ni escribió nada. Simplemente se dedicó a conversar con quien quería hablar con él.

Su tumba

En 1995, la prensa informó que, cuando se excavaba para construir el Metro de Atenas, se había encontrado la que posiblemente fuese la tumba de Sócrates. En ella se encontró un esqueleto de varón, dos ánforas, un pocillo con restos de una sustancia venenosa y otros utensilios. Hasta hoy siguen las investigaciones del hallazgo.

Platón, el amante de los diálogos 


"El cuerpo es la cárcel del alma inmortal".

Discípulo de Sócrates, Platón es el hombre del cual se ha dicho que deriva toda la filosofía occidental. Creó la escuela más importante de Grecia.

Datos biográficos

Este filósofo griego nació en el año 427 a.C., aproximadamente. En aquellos años, Atenas era la democracia más poderosa, con una fuerza naval y marítima de carácter imperial (la Liga de Delos) y el centro intelectual y artístico del mundo griego.

Su nombre original era Aristocles, pero en sus años de estudiante recibió el seudónimo de Platón (que significa ancho), a causa de su ancha espalda. Fue un devoto seguidor de Sócrates y su muerte fue un duro golpe para él. Luego visitó diversas ciudades de África e Italia durante varios años, absorbiendo las ideas del filósofo y matemático griego Pitágoras.

Volvió a Atenas en el año 387. Allí se dedicó a la filosofía durante la segunda mitad de su larga vida. A las afueras de la ciudad fundó la primera escuela filosófica, llamada Academia.

Formador de la élite

El objetivo de esta escuela fue formar a la nueva elite dirigente, mediante una preparación científica y filosófica, para administrar la ciudad con justicia. Su éxito fue destacable y rivalizó con la escuela retórica de Isócrates (436-338 a.C), heredero de la cultura sofística de la época de Pericles.

Platón se quedó en la Academia durante el resto de su vida, exceptuando dos breves periodos de la década del 370 al 360. En esa época visitó Siracusa, la ciudad principal de la Sicilia griega, para servir de tutor al nuevo rey Dionisio II. Aquí tuvo la oportunidad de hacer a un rey filósofo, cosa que resultó muy mal, ya que el rey insistió en comportarse como un rey.

Murió tranquilo y feliz, puesto que se supone que falleció durmiendo, a la edad de ochenta años, después de haber ido al banquete de boda de uno de sus estudiantes.

Su pensamiento

Platón es uno de los pocos filósofos griegos cuya obra nos ha llegado casi en su totalidad. En su mayoría se trata de diálogos escritos con belleza, claridad y exactitud, en los que las discusiones entre Sócrates y otros se presentan con infinito encanto.

Al igual que Sócrates, Platón estaba principalmente interesado por la filosofía moral, dejando a un lado la filosofía naturalista.

Además, a Platón le gustaban las matemáticas por sus abstracciones idealizadas y por su separación de lo meramente material. Actualmente, la matemática más pura trata de ser aplicada a los problemas prácticos de la ciencia. En cambio, en la época de Platón esto no era así, y el matemático podía considerarse a sí mismo tratando con las formas más elevadas del pensamiento puro y absolutamente ajeno al mundo de cada día, burdo e imperfecto.

Por otra parte, a Platón se le vincula con la doctrina fundamental que se conoce como teoría de las ideas.

Este llamó ideas a las realidades individuales estables y permanentes que existen en forma independiente de las cosas sensibles. En definitiva, las ideas constituyen “lo que es una cosa” o, lo que es igual, la definición esencial de las cosas: aquello que hace que sean como son. Por lo mismo, se le llama el padre de la corriente filosófica llamada idealismo.

A su vez, consideró que la relación entre las ideas y el mundo sensible podía pensarse de dos maneras. Una, que las cosas existen en tanto participan de la idea, de modo que, por ejemplo, una cosa bella es bella porque participa de lo bello en sí, y la otra, pensando que lo sensible imita a lo comprensible.

Su herencia filosófica

El pensamiento de Platón ha dejado un legado imborrable en muchos filósofos que los sucedieron. El neoplatonismo, con Plotino (203/4-270 d.C) a la cabeza, significó una restauración y renovación de la filosofía platónica, y San Agustín (354-430 d.C), lo introdujo en el pensamiento cristiano medieval.

En la cultura moderna, la influencia de Platón se reduce, pero igual se encuentran algunos de sus conceptos. En el francés René Descartes (1596-1650), los alemanes Gottfried Wilhelm Leibnitz (1646-1716), Baruch Spinoza (1632-1677), Inmanuel Kant (1724-1804) y Friedrich Daniel Ernst Schleiermacher (1768-1834); y para el pensamiento contemporáneo, Platón es una referencia obligada: Friedrich Nietzsche (1844-1900) y Martin Heidegger (1889-1976).

Amores platónicos

Para el imaginario popular, el amor platónico se asocia a las relaciones románticas, imposibles o lejanas. Se dice que se está enamorado platónicamente cuando el corazón se desboca ante la visión idealizada e inalcanzable de la persona amada.

Pese al paso del tiempo, el adjetivo platónico se mantiene vivo aun entre quienes ignoran que hace unos 26 siglos, en una ciudad llamada Atenas, vivió un filósofo llamado Platón.

Aristóteles, el padre de la lógica


"Un hombre engendra a un hombre..."

Este filósofo es uno de los pensadores decisivos de la historia, ya que fundó la lógica como disciplina del razonamiento y aplicó las bases del método científico a todas las ciencias de su tiempo.

Datos biográficos

Nació alrededor del 384 a.C. en la ciudad jónica de Estagira, situada al norte de Grecia, en la península de Calcidia, muy cerca de Macedonia. Su padre, Nicómaco, era amigo y médico del rey macedónico Amintas III, cuyo nieto Amintas IV fue desplazado por su tío Filipo II, padre de Alejandro Magno.

Como perdió a sus padres a temprana edad, su infancia y parte de su juventud transcurrieron en la corte macedónica, donde fue compañero de estudios y amigo de Filipo II (382-226 a.C).

A la edad de 17 años, Aristóteles viajó a Atenas para realizar sus estudios superiores en la Academia de Platón, donde trabajó asiduamente durante 20 años. Con el tiempo se convertiría en el más célebre de todos los alumnos de Platón (él le llamó “el lector&rdquoGui?o. Pero cuando su maestro murió, Aristóteles dejó la escuela y emprendió un viaje que le llevó a distintas partes del mundo griego, particularmente a Assos, en Asia Menor. Estando allí se casó con Pitias, sobrina del rey Hermias, y se dedicó al estudio de la biología y de la historia natural.

El profesor

En el año 342, fue requerido en Macedonia por Filipo II para que se convirtiera en el maestro de su hijo Alejandro, cuando este tenía 14 años. Aquí, Aristóteles estuvo por varios años, hasta que Alejandro se convirtió en Alejandro Magno, el conquistador de Persia. Al volver a Atenas, fundó su propia escuela, llamada el Liceo. Tuvo gran éxito, haciendo hincapié en la filosofía naturalista. Sin embargo, en el año 323 llegó la noticia de la muerte de Alejandro Magno en Babilonia y como se sabía que Aristóteles había sido su tutor y estaba relacionado con la monarquía de Macedonia, la reacción antimacedónica que rondaba en aquellos tiempos a los atenienses, provocó rabia y se le acusó de irreligioso. Por ello, para no sufrir el mismo destino de Sócrates, abandonó la ciudad y se fue a vivir a Calcis de Eubea, donde murió al año siguiente del úlcera.

Filósofo y científico

Una vez que murió su maestro Platón, Aristóteles creó una nueva teoría del conocimiento, que rompe con los conceptos platónicos del mundo de las ideas y postula que el saber no es innato, sino adquirido. La ciencia que desarrolló se denomina lógica y considera tres elementos fundamentales del saber: el concepto mental, con el que se puede conocer la esencia de las cosas; el juicio, que hace desarrollar afirmaciones sobre la realidad, y el razonamiento, que permite expresar el pensamiento.

Con posterioridad, Aristóteles elaboró una teoría en astronomía, donde la Tierra era imperfecta y situada al centro del universo. Se componía de cuatro elementos centrales: tierra, aire, agua y fuego, que se movían, desde su punto de vista, en movimientos rectilíneos y esporádicos. En cambio, el movimiento de los cuerpos celestes (el Sol, los planetas y las estrellas) era continuo y circular. A fin de explicar el movimiento independiente de los planetas, Aristóteles sostenía que ellos rotaban haciéndolo sobre esferas concéntricas. Este sistema fue asumido por la cristiandad en el siglo XIII, llegando a adquirir un rango ritualizado como fundamento universal de la concepción del mundo. Solo logró ponerse en duda con la llegada de las ideas planteadas en el heliocentrismo por Nicolás Copérnico.

Pensamiento aristotélico

En zoología, Aristóteles propuso un conjunto fijo de especies, que se reproducen de forma fiel a su clase, pero pensó que la excepción a esta regla la constituía la aparición, “por generación espontánea”, de algunas moscas y gusanos “muy inferiores” a partir de fruta en descomposición o estiércol. Los ciclos vitales típicos son epiciclos: se repite el mismo patrón, aunque a través de una sucesión lineal de individuos. Dichos procesos son, por lo tanto, un paso intermedio entre los círculos inmutables de los cielos y los simples movimientos lineales de los elementos terrestres.

Además, creía que la libertad de elección del individuo hacía imposible un análisis preciso y completo de las cuestiones humanas, con lo que las “ciencias prácticas”, como la política o la ética, se llamaban ciencias solo por cortesía y analogía.

Las limitaciones inherentes a las ciencias prácticas quedan aclaradas en los conceptos aristotélicos de naturaleza humana y autorrealización. La naturaleza humana implica, para todos, una capacidad para formar hábitos, pero los hábitos formados por un individuo en concreto dependen de la cultura y opciones personales repetidas de ese individuo. Todos los seres humanos anhelan la “felicidad”, es decir, una realización activa y comprometida de sus capacidades innatas, aunque este objetivo puede ser alcanzado por muchos caminos.

Amor por la lectura

Impulsado por una innata curiosidad universal y una pasión ordenadora, Aristóteles fue el primer sabio griego que contó con una importante biblioteca personal, que estaba en su escuela, el Liceo. En ella se encontraban grandes recopilaciones de libros y documentos sobre los más diversos temas: investigación histórica, historiografía filosófica, obras científicas sobre biología, física, etc.

Sus obras
Entre las principales obras de Aristóteles figuran Organon -que reúne sus escritos sobre lógica-, Física, Del Cielo, De la generación y de la corrupción, Del alma, Ética nicomaquea, Política, Retórica y Poética.


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