Jueves, 31 de julio de 2008

EN DEFENSA DE LA EMPRESA PÚBLICA

Una banda de atracadores se fija un objetivo y se pregunta: ¿Dónde está el banco de debemos

atracar? Una banda de accionistas ludópatas se fijó un objetivo: el sector público debería ser

atracado. ¿Cómo realizar tal tarea ante todo el mundo e incluso con su beneplácito? Bien,

contrataron a algunos economistas y les ordenaron que denigraran las empresas públicas, la

pusieron por el suelo como poco rentables e ineficientes y a algunos políticos acabaron

convenciendolos de que la solución mágica era la privatización. Entonces sería el momento para el

saqueo de sus bienes y de las ganancias futuras que deberían beneficiar a la sociedad en su conjunto

y no a una minoría enferma de codicia y estúpidas ambiciones salidas de madre.

Empresa pública y rentabilidad. ¿Es poco rentable la educación y la salud pública? ¿Lo es renfe, la

aviación, lo son tus venas, tus huesos, tu corazón?

Lo necesario y adecuado para la sociedad no se puede mirar como rentable o no, debe ser

imprescindible o no. Ninguna empresa puede ser eficaz, pública o privada, si sus gestores no lo

son.No es la naturaleza de una empresa, ni la procedencia de su capital lo que convierte a una

empresa en viable o inviable. ¡Qué obsesión con denigrar lo público y que poca capacidad de

analizar lo que persiguen aquellos que difaman para nadie se oponga al saqueo de dicho sector! Y

todo porque se nos compra con cuatro acciones que nos van a servir finalmente para pagar unas

cuantas borracheras y que los ricos sigan explotando a las clases obreras: campesinos, obreros

asalariados, pequeños comerciantes, si no se los cargan a todos antes los tiburones del comercio o

las orcas. Dime qué se pretende y no me engatuses con argumentos celada, habría que decirle a los

locos por las privatizaciones.


Tags: pemex, privatización, piratas, ganancias, público, sexo, consecuencias

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