S?bado, 01 de noviembre de 2008
 
Los gobiernos liberales NO se han vuelto socialistas nacionalizando bancos: sólo han saqueado de nuevo al pueblo
Por: Xavier Padilla
Fecha de publicación: 01/11/08
700 desalojos están ocurriendo a diario, nada más que en el estado de California (ver vídeo: http://kcet.org/socal/2008/09/foreclosure-alley.html). Algunas familias se van a casa de sus padres, otras se reparten como pueden entre amigos, y el resto... a la calle. Aquellos que afortunadamente han podido continuar pagando su hipoteca han visto el precio de sus casas devaluarse a la mitad en un mes. En ese mismo lapso de tiempo, 479.000 personas han perdido su trabajo. Y se dice que es sólo el comienzo...

Bonito cuadro para un nuevo presidente (si gana Obama, lo cual es muy probable, no faltará quien salga con el chiste: "tenía que ser negro"; y estaría en lo cierto, pues siempre les ha tocado lo más difícil). En todo caso, es en los peores momentos que se define el destino de una nación. La actual es una situación de extrema presión, la cual no quita que, no obstante, sea tal vez oportuna para Obama, quien no termina de ser lo que debiera, y quien anda diciendo cosas todavía muy erradas. De ganar las elecciones, el cuadro espantoso en que recibirá el país tal vez le hará bien, tal vez le hará cambiar. Los momentos difíciles tienden a "producir" en las personas sus mejores obras. Nietzsche decía, si ves a uno que no sabe nadar y que se está ahogando, no trates de ayudarlo, te hundirá con él; si en cambio lo ayudas a ahogarse, si lo tiras hacia abajo, es muy posible que aprenda a nadar al instante, pues redoblas el poder de su instinto de salvación, incluso a su memoria acuática. La presión no siempre mata.

No hay dudas que Barack Obama está crasamente equivocado respecto al rol de EE.UU. en el mundo. Desafortunadamente, este inteligente y carismático joven senador reproduce en sus discursos y entrevistas, al igual que todos los políticos y antiguos presidentes de ese país, el mito lamentable de la "nación elegida", el cual constituye la medida gringa por excelencia de lo políticamente correcto. Olvida Obama, o simplemente ignora, el vínculo histórico de la revolución cubana con los líderes de la resistencia afro-estadounidense, la equivalencia de motivos, la similitud de propósitos. Desconoce la actualidad del resto del continente, pues omite el despertar de los pueblos latinoamericanos y, peor aun, no alcanza a establecer conexión entre las reivindicaciones recientes de éstos y la situación de exclusión y miseria en que se encuentran millones de sus compatriotas. Esta "ingenuidad" hacia el exterior no se corresponde con lo que él mismo predica con tanta vehemencia hacia el interior: la "esperanza" que produce "cambios".

¿Cambios? ¿Propone cambios? De cambios es el proceso que se vive en nuestro país desde hace rato. Y el agua tibia si se re-inventa se enfría...

Pero esa no es su única ingenuidad, si se le puede llamar tal: nuestro muy bien intencionado salvador del "sueño americano" sigue creyendo en Bin Laden y la culpabilidad de éste en los actos terroristas del 11 de septiempre. Planea sacar tropas de Irak para mandarlas a Afganistán. Reivindica a Israel como su principal aliado en el medio oriente, el cual está amenazado por Irán... He allí la mediocridad de este brillante y motivado orador de la esperanza intramuros.

En el plano internacional, no hay diferencia alguna entre el discurso de Condoleeza Rice y el suyo. Única variante: ha dicho que se reuniría con los malos de la partida, pero sin olvidar el palo y la zanahoria.

Pero ya veremos quién está en posición de presionar a quién: las únicas zanahorias que pueden interesarle a nuestro país ya la hemos sembrado nosotros mismos, y tenemos también un palo bien largo: primero tendremos que recibir noticias de posada Carriles, novedades del embargo a Cuba, razones sobre los repuestos para nuestros aviones...

E "palo y zanahoria" de los cuales Obama dispone son los que ha mostrado a Colombia, ya sea por demagogia o por puro oposicionismo a McCain. Ha dicho que no aprobará el TLC (por el cual Uribe tanto se arrastra) a causa del trato injusto que le está dando el Gobierno colombiano a algunos sindicatos y al sector indígena. Bueno, ya veremos con qué TLC nos van a seducir en la República Bolivariana de Venezuela. En materia social y de derechos humanos tendrán que hacer esfuerzo tremendos. Pero esperemos a poder aplaudir la clausura de Guantánamo...

El hecho es que el próximo presidente, con las enormes dificultades que va a encontrarse, no tendrá mucho tiempo para jugar al príncipe arrogante a través del mundo. Para el momento en que deba ocuparse de su "patio trasero", ya estará más que "caído de la mata", y por lo tanto más abierto al diálogo horizontal. Cuando aparezca el segundo BOOOMM!!! de la crisis financiera y vea que la gente no va a dejar que el Estado saquee de nuevo las arcas públicas para salvar a los bancos, y que las masas (¡en Estados Unidos!) empiecen a clamar por verdaderos planes sociales para sobrevivir (es decir, cuando le digan al Gobierno: "o nacionalizas la banca o nacionalizas al pueblo"), entonces vamos a ver con qué zanahoria nos van a venir!

El capitalismo (y esto se convertirá en un verdad tan obvia como el sol) seguirá su lógica de salvar al dinero, no a la gente. Los gobiernos liberales de derecha (que es lo único que puede haber en EE.UU.), a pesar de esconderse detrás de las supuestas nacionalizaciones con que se han visto obligados a emular a los gobiernos de izquierda, lo único que saben y pueden hacer es continuar saqueando el erario público. Pero el espectáculo llegará a parecerse a esas situaciones en que en medio de una catástrofe natural, los bandidos aprovechan y roban indiscriminadamente a los sobrevivientes. Apenas todo comienza.

El sistema de especulación financiero acaba de ser premiado, tanto en Estados Unidos como en Europa, con montos astronómicos por las familias que ha puesto en la calle. Y eso la gente no lo tolerará dos veces. Más allá de la pequeña paradoja que obliga por el momento a los gobiernos liberales a sucumbir a la vergüenza de un ridículo imparable —el de tener que superar a sus oponentes socialistas en su propio terreno (el de la intervención)—, no hay que olvidar que la mueca resultante es hyperbólicamente grotesca. Espantosa. Intolerable, toda vez que mediante el uso de una práctica propia de la tendencia social (la nacionalización) se perpetra de nuevo la tradicional puñalada al pueblo.

Nada, compañeros, nada debe confundirnos: el ridículo que puedan hacer estos funcionarios y sus "camaradas" banqueros nada tiene que ver con el colosal atropello que ha recibido la verdadera víctima.


Tags: crisis, Obama, elecciones, poder, alimentos, dinero, miseria

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada