Domingo, 02 de noviembre de 2008

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Los dinosaurios (Dinosauria, del griego δεινός σαῦρος, deinos sauros, 'lagarto terrible') es un superorden de vertebrados saurópsidos que dominaron los ecosistemas terrestres del Mesozoico durante unos 160 millones de años, alcanzando una gran diversidad y, algunos, tamaños gigantescos. Una de las principales características de los dinosaurios es la propiedad de tener las patas situadas en posición vertical por debajo del cuerpo, como los mamíferos, y no hacia los costados, como la mayor parte de los reptiles. Los dinosaurios eran reptiles originariamente bípedos, aunque el cuadrupedismo resurgió en varios grupos distintos. Durante los últimos años se han acumulado pruebas científicas muy contundentes de que pequeños dinosaurios carnívoros dieron origen a las aves durante el periodo Jurásico. De ahí que, actualmente, las aves estén clasificadas dentro del taxón Dinosauria. Se confunde frecuentemente a los dinosaurios con otros tipos de reptiles antiguos, como los alados pterosaurios, los terápsidos pelicosaurios y los acuáticos ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios, aunque ninguno de estos era realmente un dinosaurio.

Se considera que Dinosauria forma un taxón monofilético, debido a que presenta una serie de claras sinapomorfias que los une, como el fémur articulado con la pelvis por medio de un cóndilo dispuesto en ángulo respecto de aquél, y un hueco en la pelvis. Se trata de la misma disposición que se presenta en los mamíferos, y que permite que las patas traseras sostengan al cuerpo actuando como pilares, lo que repercute decisivamente en la habilidad motriz.

Los dinosaurios se clasifican tradicionalmente en dos grupos según la estructura de su cadera, los saurisquios y los ornitisquios.

Introducción

Etimología

El término dinosaurio fue propuesto por Sir Richard Owen en 1842 para nombrar a los enormes y extintos reptiles que se habían hallado por primera vez en Gran Bretaña. Esta palabra deriva del griego: δεινός (deinos, "terrible") y σαύρος (sauros, "lagarto" o "reptil").1 Aunque el nombre taxonómico frecuentemente se ha interpretado como una referencia a las garras y dientes de los dinosaurios, así como otras características temibles, Owen intentaba solamente evocar su tamaño y majestad.2

Nomenclatura

Un aspecto que provoca curiosidad en el neófito es el de los complicados nombres que identifican a la mayoría de los dinosaurios. Como todos los seres vivos, actuales o desaparecidos, estas criaturas se han denominado siguiendo los principios de la nomenclatura binomial establecidos por el sueco Carlos Linneo en el siglo XVIII. Normalmente estos nombres se crean a partir de raíces griegas o latinas y suelen referirse a una particularidad del animal o de las condiciones de su hallazgo. Así, el nombre del primer dinosaurio descrito científicamente (en 1824), Megalosaurus, proviene de las palabras griegas μεγάλο- (megalo = "grande") y σαύρος (sauros = "lagarto"). Existen algunas escasas excepciones al origen griego o latino en la nomenclatura, como en el caso del ornitópodo Drinker o los terópodos Unenlagia, Dilong paradoxus, Mei long y Mapusaurus.

Definición

Esqueleto de un Triceratops, expuesto en el Museo Smithsoniano.

Los dinosaurios fueron extremadamente diversos y dominaron los ecosistemas terrestres durante 160 millones de años aproximadamente. Se caracterizaban principalmente por ser ovíparos y de piel dura y escamosa (aunque se ha descubierto que muchos poseían plumas). Muchos tenían defensas físicas adicionales que fueron desarrollando con el paso de la era Mesozoica, como cuernos, garras, picos córneos, armaduras, etc. La diversidad de tamaños es típica del grupo. Algunos géneros fueron bípedos, otros cuadrúpedos y algunos, como Ammosaurus e Iguanodon, podían adoptar ambos tipos de locomoción. Se presume que las poblaciones de herbívoros, carnívoros, omnívoros e insectívoros seguían las proporciones de la fauna actual.[cita requerida]

Definición taxonómica

En la taxonomía filogenética, los dinosaurios quedan definidos como "todos los descendientes del más reciente ancestro común de Triceratops y las aves modernas".[cita requerida] Están divididos en dos grupos, Ornithischia ("cadera de ave") y Saurischia ("cadera de reptil"), dependiendo de la estructura de la pelvis. En los ornitisquios, el hueso pélvico está dirigido en forma caudal (hacia atrás), mientras que en los saurisquios está orientado cranealmente (hacia adelante). Los ornitisquios pueden ser definidos como "todos los taxones que comparten un común ancestro más cercano al Triceratops que a los saurisquios". Éstos últimos se enuncian como "todos los taxones que comparten un ancestro común más cercano a las aves modernas que a los ornitisquios". Se sugiere asimismo que el grupo Dinosauria sea caracterizado como "todos los descendientes del más reciente ancestro común de Megalosaurus e Iguanodon.

Definición anatómica

Tres tipos de caderas con sus articulaciones del fémur.

Morfológicamente, los dinosaurios se definen como el único grupo descendiente del arcosaurio en el que la cadera ha evolucionado hasta permitir una postura completamente erguida3 (aquí el término "erguida" significa que las patas se articulan por debajo de la cadera en vez de por los laterales).

Precisamente es la cadera la que les distingue de los otros dos grupos descendientes del arcosaurio (pterosaurios y cocodrilidos) sus caderas solo permiten posturas semierguidas. También esto les distingue de los reptiles marinos, ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios, los cuales tampoco se consideran dinosaurios.

La evolución de la cadera también es la que permite clasificar los dinosaurios en las dos subgrupos principales anteriormente citados.

Sinapomorfias

Todos los dinosaurios que se conocen hasta la fecha comparten ciertas modificaciones del esqueleto ancestral de los arcosaurios. A pesar de que algunos géneros desarrollaron consecuentes adaptaciones que pronunciaron aún más las diferencias estructurales, esos rasgos básicos son considerados como típicos del superorden Dinosauria; dichas cualidades comunes a los miembros de un taxón (grupo taxonómico) reciben el nombre de sinapomorfias.

Las sinapomorfias del grupo incluyen:

  • Reducción del cuarto y quinto dígitos de las extremidades superiores.
  • Número de dedos en las patas reducido de cuatro a tres.
  • Presencia de un sacro (región de la columna vertebral compuesta por dos o tres vértebras soldadas sobre la que se inserta la pelvis).
  • Acetábulo perforado con un hueco en el centro, disposición única entre todos los tetrápodos.
  • Singular y revolucionaria configuración en la articulación de la cadera.
  • Miembros superiores generalmente menos desarrollados que los inferiores.
  • Inusual paladar secundario que les permitía tragar y respirar simultáneamente.
  • Fémur relativamente recto con la cabeza femoral centralmente alineada.
  • Cráneo diápsido (esto es, con dos pares de orificios en la región temporal de la cabeza).
  • Codos orientados hacia atrás en los miembros delanteros.
  • Rodillas orientadas hacia adelante en los miembros traseros.
  • Hábitat terrestre.

La conformación de la articulación de la cadera descrita más arriba permitía una posición erecta, en la que los miembros posteriores se situaban directamente por debajo del cuerpo (underslung). Esta postura la tienen la mayoría de los mamíferos de hoy, que la consiguieron por otra vía evolutiva, pero no está presente en los reptiles actuales (que son de origen más primitivo), salvo en las aves, que derivan de los dinosaurios. Esta especial disposición ósea permite una mucho mayor eficiencia locomotriz, lo que derivó en que varias líneas adoptaran una actitud bípeda permanente.

Fisiología y comportamiento

Tamaño

Esqueleto de un Stegosaurus.

Aunque no se dispone de todos los datos al completo, está claro que los dinosaurios no avianos, en general, eran muy grandes. Incluso dentro de sus propios estándares, los saurópodos alcanzaban el estatus de gigantescos: durante buena parte de su reinado, hasta los más pequeños de este subgrupo eran considerablemente mayores que cualquier otro animal de su hábitat, y los más grandes eran por lo menos un orden de magnitud mayores que cualquier otro vertebrado que caminara sobre la faz del planeta. Ésta es, posiblemente, una de las razones principales del interés que estas bestias han despertado en el público en general a través de los años. Pero la evolución también hizo aparecer dinosaurios pequeños, algunos del tamaño de una gallina, como Compsognathus, y más diminutos aún. El material fósil recuperado de estos "dinosaurios enanos" no suele ser tan completo, ya que sus huesos eran mucho más frágiles, lo que dificultó su preservación.

La mayoría de los saurópodos no podía desplazarse velozmente, debido a que tenían que soportar su colosal tamaño y peso. Existen límites prácticos al crecimiento: si estas criaturas se hubieran hecho más grandes hubieran quedado casi inmovilizadas y disfuncionales, lo que habría imposibilitado su supervivencia a largo plazo. Sin embargo, el hecho de que estas conformaciones gigantescas hayan sido viables durante millones de años, mucho más tiempo que el que han existido otras especies que consideramos exitosas, como el hombre, indica que estaban muy bien adaptadas a sus ambientes.

Esqueleto de Giraffatitan.

Por otro lado, existieron dinosaurios que fueron ágiles, delgados y pequeños. Particularmente, se considera a los tetanuros como los dinosaurios más rápidos; Tyrannosaurus, a pesar de ser uno de los tetanuros carnívoros más grandes, se desplazaba con cierta velocidad debido en parte a que su cráneo presentaba grandes órbitas en donde se situaban los ojos y nariz, con lo que su peso resultaba notablemente aligerado.

Una breve comparación con la fauna actual ilustra el dramático contraste de escalas: el mayor elefante registrado pesó 12 toneladas, mientras que la jirafa más alta alcanzó los 6 metros de altura. Incluso mamíferos prehistóricos gigantes como Paraceratherium orgosence, o Mammuthus columbi quedan empequeñecidos por los saurópodos gigantes. Sólo unos pocos animales acuáticos modernos se les aproxima en tamaño, siendo el más notable la ballena azul, con un récord en el espécimen más grande registrado de 190 toneladas de peso y 33.6 metros de largo. Sin embargo, los dinosaurios no avianos más pequeños eran del tamaño de palomas: Epidexipteryx hui, Eosinopteryx brevipenna, "Ornithonimus" minutus y Anchiornis huxleyi no superaban los 35 centímetros de longitud.

Extremos

El más alto de los dinosaurios de los cuales se recuperó el esqueleto completo fue Giraffatitan brancai cuyo espécimen fue descubierto en Tanzania entre 1907 y 1912. Se encuentra expuesto en el Museo Humboldt de Berlín, y tiene 12 metros de alto. El más grande de todos, conocido por muy buenos restos, es Mamenchisaurus sinocanadorum, cuyo esqueleto casi completo fue hallado en la formación Shishogou en China. Medía 35 metros de largo y pesaba 75 toneladas. Además poseía el cuello más largo de todos los vertebrados, pues medía casi 17 metros de largo.

Tamaño medio

Tamaño de un humano en comparación con el de Tyrannosaurus rex.

La distribución geográfica de los dinosaurios comenzó a finales del Triásico, produciéndose drásticas variaciones en forma, comportamiento y tamaño.

No obstante, el significado de "tamaño promedio" no es tan sencillo de precisar. Las observaciones actuales sugieren diferentes valores para cada uno de los períodos geológicos involucrados.4

De acuerdo con Bill Erickson:

"Los estimados de dinosaurios medianos oscilan entre 500 kg y 5 toneladas [...] Ochenta por ciento de la biomasa de la Formación de Morrison del oeste de los Estados Unidos consistía en Stegosaurus y saurópodos; este último promediaba las 20 toneladas [...]. El típico gran porte de los dinosaurios y el comparativamente pequeño tamaño de los mamíferos modernos ha sido cuantificado por Nicholas Hotton. Basándose en 63 géneros de dinosaurios, los datos de Hotton muestran una masa promedio que excede los 395.9 kg (el peso de un oso grizzly mediano), y una masa genérica mediana de cerca de dos toneladas (comparable a una jirafa). Esto contrasta marcadamente con mamíferos extintos (788 géneros) cuya masa promedio es de 631 gramos (la de un roedor pequeño). El dinosaurio no aviano más pequeño hallado hasta hoy era mayor que dos tercios de todos los mamíferos actuales; la mayoría de los dinosaurios eran mayores que todos los mamíferos vivientes con excepción de un 2% de los individuos".5

Comportamiento

Las interpretaciones sobre el comportamiento de los dinosaurios son inferencias generalmente basadas en la posición de los restos fósiles, en su hábitat, en simulaciones por computadora de la biomecánica de sus organismos, y en comparaciones con animales actuales de similares nichos ecológicos. Como resultado del carácter especulativo de estas fuentes, el entendimiento actual del comportamiento recae principalmente en la deducción científica y es a menudo controvertido. Sin embargo los científicos consideran que las actitudes propias de cocodrilos y aves, los seres vivos más cercanos a los dinosaurios, pueden ser extrapoladas en cierta medida con el fin de presentar un esquema de comportamiento posible para caracterizar al grupo.

Naturaleza gregaria

La primera prueba directa de comportamiento gregario la aportó en 1878 el descubrimiento en el yacimiento de Bernissart (Bélgica) de un yacimiento con 31 iguanodontes que habrían perecido juntos por ahogamiento al caer en una brecha profunda e inundada. El hallazgo de otros sitios que documentan muertes masivas y de pistas conteniendo abundantes huellas fosilizadas sugieren que el comportamiento de manada era común en varias especies de dinosaurios. Dichas huellas, a veces contadas de a miles, demuestran que géneros como Hadrosaurus, por ejemplo, podrían haberse movilizado en grandes grupos, tal como hoy lo hacen el bisonte americano o la gacela Springbok africana. Pisadas de saurópodos halladas en Oxford, Inglaterra, muestran que estos animales viajaban en grupos compuestos por diferentes especies.6 Un hallazgo realizado en Davenport Ranch, Texas, sugiere que algunos dinosaurios mantenían en el centro de la manada a los miembros juveniles para mayor defensa, posiblemente durante largas migraciones. [cita requerida]

Se ha especulado que el colosal tamaño de algunos saurópodos, sus formidables armas naturales, unidas a la protección adicional de la manada les podría haber conferido cierta invulnerabilidad, incluso frente a los terópodos más grandes. Sólo los individuos juveniles habrían sido presas potenciales de estos carnívoros. Por otro lado se cree que el desarrollo de estrategias cooperativas de caza podría haber facilitado a los atacantes el aislar a los adultos de las crías, lo que habría restaurado el equilibro poblacional.[cita requerida]

Patrones de anidación

El nido fosilizado de un Maiasaura con sus crías, descubierto en 1978.

El descubrimiento de Jack Horner en 1978 de un nido de Maiasaura ('atenta madre lagarto')7 en Montana, Estados Unidos, demostró que entre ornitópodos el cuidado paternal continuaba hasta mucho después del nacimiento.89

Existen asimismo pruebas de que otros dinosaurios del Cretácico, como el saurópodo patagónico Saltasaurus, tenían un comportamiento similar para el anidamiento, y que los individuos se agrupaban en inmensas colonias tal como hoy lo hacen los pingüinos.

El maniraptor Oviraptor que vivió en la actual Mongolia hace 65-70 millones de años, fue descubierto en 1993 en una posición similar a la de una gallina en acto de empollar, lo que puede implicar que estaba cubierto de alguna capa aislante de plumas (o tejido afín) que mantenía al huevo caliente.10 En su momento, se pensó que este singular terópodo de característicos cresta y pico habría tenido una alimentación basada en huevos.

Las marcas de pisadas también han confirmado un comportamiento paternal entre saurópodos y ornitópodos en la Isla de Skye, en el noroeste de Escocia.11

Se han descubierto nidos y huevos de los principales grupos de dinosaurios, y es muy probable que los adultos hubieran tenido algún tipo de comunicación con sus crías, de forma similar a las aves actuales. [cita requerida]

Cortejo y apareamiento

Los adornos craneales de algunos dinosaurios, tales como crestas sagitales, cuernos, y demás protuberancias comunes en grupos como Marginocephalia, podrían haber sido demasiado frágiles como para haber desempeñado algún rol activo en la defensa, por lo que los investigadores consideran que tenían un uso meramente demostrativo, especialmente relacionado con actividades de tipo sexual. Se conoce muy poco sobre el apareamiento o el territorialismo de estos animales. La naturaleza de la comunicación social entre dinosaurios también permanece en las sombras, a pesar de que ambas son activas áreas de la investigación actual. Por ejemplo investigaciones recientes sugieren que las crestas huecas de los lambeosáuridos podrían haber funcionado como una cámara de resonancia con funciones de vocalización. [cita requerida]


Sin embargo, algunos dinosaurios herbívoros efectivamente presentaban a veces formidables y efectivas defensas corporales, tales como las grandes placas óseas de los estegosaurios, los cuernos de los ceratopsianos, o las corazas de espinas de los anquilosaurios. Algunas de estas características —desarrolladas durante el Mesozoico— quizá desempeñaron funciones secundarias, como la de regulación térmica y de lucimiento para el apareamiento: se considera que todos los ceratopsianos, entre ellos Triceratops, usaban sus cuernos para defenderse o pelear entre ellos durante el cortejo.

Leer más: https://es.wikipedia.org/wiki/Dinosauria


Tags: Dinosaurio, aves, fisiología, tyrannosaurus, huesos, fósil, wikipedia

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