Jueves, 13 de noviembre de 2008

Arma

Un arma es un instrumento cuyo fin primario es infringir daño a otros seres o entes. También se usa este término para referirse a instrumentos utilizados para defenderse de ataques. Se puede decir que las primeras herramientas que creó el ser humano fueron armas, ya sea con el objeto de utilizarlas para la caza o contra sus pares. En tal sentido, casi cualquier elemento capaz de dañar podría ser considerado un arma, (aún si esta no fuera su principal función), dependiendo de las circunstancias y fines con que se las utilice. Criterio similar es utilizado en la Ciencia del Derecho, (donde el puño, pese a no ser su función inmediata la de dañar, puede llegar a ser considerado un arma).

La bayoneta puede usarse como cuchillo o como lanza por igual.
Armas de fuego, corte y estocada.

En combate, un arma es toda herramienta que pueda ser utilizada para neutralizar, incapacitar o destruir a una víctima u objetivo.

Metafóricamente se dice que un arma es todo recurso que pueda infligir daño.

Contenido

[editar] Historia

El arma es cualquier herramienta que es usada para aumentar el rango o poder destructivo de una persona. Desde los primeros rastros de la humanidad hasta la civilización moderna de hoy en día, las armas en general fueron y siguen siendo una faceta del desarrollo del hombre. El desarrollo de armas se vio acelerado gracias a los avances en otras áreas tecnológicas en los últimos tiempos. En tiempos antiguos, desde los primeros días de la humanidad a través de la clásicas civilizaciones de Grecia, Roma y Persia, las armas fueron, ante todo, extensiones de la fortaleza física del individuo que las usa, creando un reemplazo esencial de lo que el cuerpo humano carece en cuanto a armas naturales. Estas armas permitieron al portador ser substancialmente más letal que otro ser humano semejante sin dicha arma.

La época medieval, incluyendo la Edad Media, marcó un período de distinguido avance en materia de armamento. Debido a algunas influencias únicas del período, las armas se desarrollaron alrededor en dos áreas mayores. Primero estaba el caballero. Estos jinetes necesitaban armas nuevas, así como también fomentar el desarrollo de armas para derrotarlos. Segundo, estaban los castillos. La construcción de castillos a gran escala exigió la construcción y desarrollo de nuevas armas para defenderlos y atacarlos.

El Renacimiento marcó el comienzo del uso de mecanismos y dispositivos bélicos basados en la combustión. El efecto más duradero fue la introducción del cañón y de las armas de fuego en el campo de combate, donde siguen siendo el centro del armamento actual.

Cañón Chino Medieval en demostración en la Torre de Londres

Desde la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos hasta los principios del siglo XX, las armas de combate cuerpo a cuerpo fueron finalmente desechadas del campo de combate, debido al poco rango de las mismas y su difícil uso dentro de dicho rango. A veces mencionada como La Era de los Rifles, este período se caracterizó por el desarrollo de armas de fuego para la infantería y de cañones para el soporte de las tropas, así como el inicio de la mecanización de las armas, naciendo así la ametralladora.

La Primera Guerra Mundial ha marcado las bases de la guerra totalmente industrializada y las armas fueron desarrolladas rápidamente para cumplir con las necesidades de los tiempos de guerra. Muchas tecnologías nuevas se desarrollaron, particularmente en la creación, producción y progreso de las aeronaves militares y vehículos de transporte. La Segunda Guerra Mundial fue, quizás, el período más frenético de desarrollo de armas en toda la historia de la humanidad. Cantidades masivas de nuevos diseños y conceptos fueron probados en combate y todas las tecnologías existentes fueron mejoradas y aumentadas entre 1939 y 1945. En última instancia, la más poderosa de todas las armas creadas fue la Bomba atómica.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en el comienzo de la Guerra Fría, los líderes de los bloques lanzan una carrera armamentística en el desarrollo de armas. El constante desarrollo tecnológico de nuevas armas fue encargado a instituciones y comités especializados en el tema. Este estado de constante desarrollo de armamento sigue activo en la era moderna y recalca constantemente los recursos bélicos de muchas naciones.

[editar] Armas antiguas

La Maxim Gun y su derivado, la Vickers (foto), permaneció durante 79 años en el servicio militar británico

La tarea básica que un arma debe realizar no ha cambiado desde la antigüedad. Las armas hacen una o más cosas de la siguiente lista:

  1. Concentrar presión: el borde afilado de una piedra rota o un palo puntiagudo aplicarán más fuerza por unidad de área y hará mucho más daño que el lado sin filo o punta. La dureza del material determina la capacidad de aplicar o resistir la presión.
  2. Energía acumulada: un objeto acumula energía cinética mientras la persona lo acelera y libera esta energía, en un lapso de tiempo más corto, sobre el blanco; de esta manera amplifica la potencia del objeto y el poder de la persona.
  3. Fuerza proyectada: una piedra lanzada o un palo largo permiten dañar a un adversario desde cierta distancia.

Como se demuestra en los ejemplos anteriores, incluso los objetos más simples, como piedras o palos, pueden realizar esas funciones mejor que el cuerpo humano. La utilidad de tales herramientas hizo que su desarrollo fuera de suma importancia para la humanidad, la cual, en ese tiempo, consistía en pequeños grupos poco dispersados de cazadores congregados. Los primeros rastros de armas son de la edad de piedra, como cuchillos de sílex, hachas y cabezas de dardos. No hay evidencias que nos digan con seguridad si las hachas se arrojaban, pero existen pruebas de que las usaban para matar animales. A su vez, los dardos parecían ser armas arrojadizas muy poderosas, dada su condición de proyectil: antropólogos arrojaron dardos reconstruidos que fueron capaces de atravesar varias pulgadas de roble usando un átlatl. Las cabezas anchas en forma de hoja penetraban profundamente y cortaban fácilmente las arterias.

Armamento de la Edad de Bronce.

Algunas armas son probablemente mucho más antiguas que los dardos, aunque hay poca evidencia primitiva de que éstas existan. Esto incluye la honda y la lanza. Aunque estas armas eran bastante simples, fueron armas de uso militar masivo, al menos hasta la época de los romanos; las tropas de las escaramuzas eran equipadas con estas armas, ya que les permitía moverse rápidamente, debido al poco peso. Como las hondas eran propensas a decaer, y a falta de evidencia comprensible, sería muy difícil de comprobar que una piedra en especial fuera utilizada como munición. Similarmente, hay menos razones en poner una puntlida en una lanza en vez de un dardo. Una punta pesada de lanza era más bien una obligación que un recurso, ya que el momento impartido por la puñalada hace a la forma menos crítica que la dureza; por eso las puntas de hueso, mogote o de madera endurecida por calor hacían puntas de lanza más efectivas. Cuando los metales ya estaban disponibles, su dureza hizo de las lanzas y las picas el pricipal armamento de las líneas de infantería.

[editar] Armas químicas y biológicas

Un experto dijo: “Lo mortífero de los agentes, especialmente los gases neurotóxicos, es casi inimaginable. Una gota de tabun o de soman del tamaño de la cabeza de un alfiler sobre el brazo puede matar a uno en de tres a seis minutos.” Sin embargo, los agentes químicos o biológicos están disponibles en grandes cantidades y se pueden dirigir contra el personal, ganado y cosechas del enemigo.

Entre los agentes letales están los que atacan el sistema nervioso, envenenan la sangre, asfixian, o hasta causan dolorosas erupciones en la piel. En los arsenales militares del mundo también hay agentes que no son mortíferos. El propósito de algunos de éstos es hostigar a personal no protegido, lo cual se logra por medio de causar llanto, estornudos y vómitos constantes o la irritación de la parte superior de las vías respiratorias.

[editar] La militarización llega hasta el espacio

Hasta el espacio exterior está siendo militarizado cada vez más. Entre 1963 y 1978 se lanzaron al espacio un total de 1.536 satélites con propósitos militares. Esto representa cerca del 75 por ciento de todos los satélites que se han lanzado. Tan solo en 1978 se lanzaron 112 satélites militares... aproximadamente uno cada tres días. Estos satélites se usan para reconocimiento, para aviso temprano de ataque y para comunicación, y son especialmente importantes en la navegación.

Los investigadores creen que pronto, por medio de un sistema de navegación a bordo de un satélite, será posible guiar un arma a cualquier parte de la Tierra hasta dentro de un radio de 10 metros de su objetivo.

[editar] Nuevos proyectos para la destrucción en masa

Los hombres todavía están buscando nuevas maneras de causar destrucción en masa. El SIPRI declara en el libro Weapons of Mass Destruction and the Environment (Armas de destrucción en masa y el ambiente): “Se está prestando cada vez más atención a la manipulación de las fuerzas geofísicas o ambientales con propósitos hostiles.” El horripilante informe de esta investigación dice que se ha sugerido la manipulación de las condiciones atmosféricas con propósitos militares. Esto incluye el cambiar las propiedades eléctricas de la ionosfera o troposfera para causar perturbaciones en las comunicaciones, los sistemas de radar y los sistemas de navegación y de dirección de los misiles del enemigo.

El informe del SIPRI también sugiere que técnicas para iniciar huracanes o ciclones —o para cambiar la dirección de los que se forman naturalmente— pudieran ser una inmensa fuerza destructiva disponible a los militares. Otro objetivo militar es aprender a controlar, para ataques, los rayos que bajan desde las nubes a la tierra.

A la capa de ozono dentro de la estratosfera inferior, una capa que nos protege de cantidades perjudiciales de radiación ultravioleta, también se le ha considerado como “arma” potencial. Un artículo del Times de Nueva York cita palabras del Dr. Michael B. McElroy, de la Universidad de Harvard, en el sentido de que parece que el elemento químico bromo puede ser tan eficaz en reducir la cantidad del ozono que se le pudiera usar como arma. Si el bromo se inyectara en la estratosfera, se desharía del ozono, lo cual permitiría que la radiación ultravioleta llegara a tierra con suficiente intensidad como para destruir cosechas e incapacitar a los habitantes. El informe del SIPRI dice: “Es probable que ya esté a nuestro alcance el poder abrir una ‘ventana’ en esta capa de ozono sobre territorio enemigo por medio de inyectar en ella, por escapes controlados desde un satélite en órbita, un compuesto de bromo.”

Hasta la condición geológica se pudiera usar contra el enemigo. Por ejemplo, si la región del enemigo está por casualidad sobre, o cerca de, un punto débil de la formación de la corteza terrestre, pudiera ser posible provocar allí un terremoto. De manera similar, se podría activar, con potencia destructiva, a volcanes “inactivos” que estuvieran situados en territorio enemigo. Algunas formaciones geológicas pudieran prestarse para cambios perturbadores por medio de provocar avalanchas o desprendimientos.

También se piensa en el fuego como medio de destrucción en masa. Incendios destructivos iniciados por acción militar pueden devastar grandes zonas de importancia para el enemigo. Por el uso de muy eficaces dispositivos incendiarios de acción retardada y del esparcimiento de minas que maten personal, el combatir un incendio destructivo podría hacerse prácticamente imposible.

El producir lluvias es otra arma ambiental que ya se usa en las guerras modernas. En la guerra de Indochina se dio uso a aviones que sembraron sobre las nubes agentes como el yoduro de plata y el yoduro de plomo. Las lluvias producidas como resultado de esto arruinaron las líneas de comunicación del enemigo, impidieron ofensivas del enemigo, ayudaron a llevar a cabo misiones de bombardeo y crearon por lo general inundaciones destructivas.

La lista de armas “del día del juicio final,” como se les llama, es interminable, y esto a pesar de conversaciones para el desarme y acuerdos de paz. Parece que las naciones nunca detendrán la carrera de armamentos por su propia cuenta.

Cuando los ejércitos soviéticos invadieron a Afganistán, todos los bombos y platillos por la firma de SALT II terminaron abruptamente sin una ratificación del tratado. Los Estados Unidos aumentaron su presupuesto militar, y muchos temen una tercera guerra mundial.

[editar] El fin de la Guerra Fría

En la década de 1970, las relaciones políticas se distendieron, “como demostraron los acuerdos SALT I y II [siglas en inglés de las Conversaciones para la Limitación de Armas Estratégicas], en los cuales las dos superpotencias establecieron un límite a la cantidad de misiles antibalísticos y misiles estratégicos con capacidad nuclear”, indica The Encyclopædia Britannica. A finales de los ochenta, la Guerra Fría fue poco a poco llegando a su fin.

“El fin de la Guerra Fría alimentó las esperanzas de ver el cese de la carrera de armamento nuclear que por tanto tiempo había enfrentado a Estados Unidos y Rusia”, señala un informe de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. Las negociaciones sobre el desarme nuclear han conducido al desmantelamiento de cientos de arsenales nucleares en los últimos años. En 1991, la Unión Soviética y Estados Unidos firmaron el Tratado para la Reducción y Limitación de Armas Estratégicas Ofensivas, que obligó a estas dos superpotencias nucleares no tan solo a limitar, sino a reducir por primera vez en la historia el número de ojivas estratégicas listas para su lanzamiento hasta quedarse con 6.000 unidades por bando. A finales de 2001, ambos países aseguraron haber cumplido los términos del acuerdo. Además, en 2002 se firmó el Tratado de Moscú, que obliga a seguir con la reducción del arsenal durante los siguientes diez años hasta llegar a una cantidad de entre 1.700 y 2.200 unidades.

Sin embargo, pese a tales acuerdos, “no debemos confiarnos, pensando que la amenaza de una guerra nuclear ha desaparecido —apuntó Kofi Annan, secretario general de la ONU—. Al comienzo del siglo XXI, este tipo de conflicto todavía sigue siendo una posibilidad muy real y aterradora”. Lamentablemente, hoy día persiste la amenaza de un desastre nuclear mucho peor que el de Hiroshima y Nagasaki.

[editar] Otros Significados

Escudo de Armas de S.M. el Rey de España.

En algunos países (como en la República Argentina y la República Oriental del Uruguay), ), se emplea este término para designar a los distintos escalafones o ramas en que se subdivide el Ejército. Así tenemos en el ejemplo del país mencionado, las armas de Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros y Comunicaciones.

En su designación plural, la palabra armas, se emplea también para referirse a ciertos símbolos nacionales de un país (como el pabellón o bandera), o a elementos de la heráldica, tales como los blasones o escudos de armas.

[editar] Clasificación

[editar] Armas de combate cuerpo a cuerpo

[editar] Punzocortantes (Armas blancas)

Medievales o anteriores

A partir del siglo XIV

Tienda de armas en Toledo, España

[editar] Contundentes

[editar] Aturdidoras

[editar] Armas de combate individual a distancia

[editar] Arrojadizas

[editar] De fuego

[editar] Aturdidoras

[editar] Artillería

[editar] Armas de asedio

[editar] De pólvora antigua

[editar] Vigentes

[editar] Armas de esparcimiento

[editar] Vehículos de combate

Artículo principal: Vehículo de combate

[editar] Gastos en armamento de las naciones

De las 12 principales naciones exportadoras de armas, La Unión Soviética y los Estados Unidos figuran el 73% de todas las exportaciones de armas, Francia casi el 9%, y Canadá exportó en 1984 aproximadamente $1.300 millones en equipo militar.

Los países que están muy endeudados y que difícilmente puedan pagar los préstamos que han tomado de otras naciones, figuran entre los mayores compradores de armamentos.

De los más de $350.000 millones que los países de Latinoamérica les deben a los banco del Occidente, cerca de 90.000 millones se emplean en gastos militares.

Los gastos militares de los países de América Central que están en guerra aumentaron un 50% entre 1979 y 1983.

Pesea a la situación económica en la que se encuentran algunas naciones, cuya inflación está por las nubes, es asombrosa la cantidad tributaria que cada persona tiene que pagar anualmente para mantener al ejército: Argentina, $210; Chile, $120; Venezuela, $67; México, $19; Brasil, $17.

[editar] Críticas

A lo largo de los años, diversas asociaciones de varios ámbitos (incluyendo la defensa de Derechos Humanos), han insistido en la eliminación de las armas, argumentando que incentivan la violencia en las sociedades. En muchos países se han obedecido este tipo de propuestas y se han llegado a realizar planes de desarme.

Existen sociedades pacifistas, antibelicistas o indiferentes pero que viven en paz que creen que las armas única y exclusivamente sirven para dañar, destruir y crear dolor. Es el principal motivo por el que rechazan cualquier uso de las mismas.

 

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Tags: armas, armamento, polvora, navajas, combustión, cañon, fuego

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