Mi?rcoles, 26 de noviembre de 2008

Cayo Julio César Octaviano Augusto[1] (en latín, Caius Iulius Caesar Octavianus Augustus; Roma, 23 de septiembre de 63 a. C. - Nola, 19 de agosto de 14), de nombre Octavio durante el periodo de su vida anterior a la lectura del testamento de César y su consiguiente adopción por su tío abuelo, es considerado el primero y más importante de los emperadores romanos, aunque él mismo no se consideró como tal durante su reinado, prefiriendo usar el título republicano tradicional de princeps civium (esto es, el primero de los ciudadanos).

Tras un larga guerra civil, Augusto mantuvo externamente las instituciones republicanas, pero en realidad reinó como un autócrata durante más de 40 años, transformando definitivamente la República romana en el Imperio. Acabó con un siglo de guerras civiles y dio a Roma una era de paz (Pax Romana), prosperidad y grandeza.

César Augusto
Emperador del Imperio Romano


Reinado 16 de enero de 27 a. C. - 19 de agosto de 14
Nombre real Caius Julius Caesar Octavianus
Nacimiento 23 de septiembre de 63 a. C.
Roma, República Romana
Fallecimiento 19 de agosto de 14 d. C.
Nola, Italia, Imperio Romano
Entierro Mausoleo de Augusto
Predecesor Cayo Julio César
Sucesor Tiberio Julio César, hijastro por su tercera esposa e hijo adoptivo
Consorte Clodia Pulcra (? – 40 a. C.)
Escribonia (40 a. C.38 a. C.)
Livia Drusila (38 a. C.- 14 dC)
Descendencia Julia la Mayor
Dinastía Julio-Claudia
Padre Cayo Octavio Turino; adoptado por Julio César
Madre Atia Balba Cesonia

Cayo Julio César Octaviano Augusto[1] (en latín, Caius Iulius Caesar Octavianus Augustus; Roma, 23 de septiembre de 63 a. C. - Nola, 19 de agosto de 14), de nombre Octavio durante el periodo de su vida anterior a la lectura del testamento de César y su consiguiente adopción por su tío abuelo, es considerado el primero y más importante de los emperadores romanos, aunque él mismo no se consideró como tal durante su reinado, prefiriendo usar el título republicano tradicional de princeps civium (esto es, el primero de los ciudadanos).

Tras un larga guerra civil, Augusto mantuvo externamente las instituciones republicanas, pero en realidad reinó como un autócrata durante más de 40 años, transformando definitivamente la República romana en el Imperio. Acabó con un siglo de guerras civiles y dio a Roma una era de paz (Pax Romana), prosperidad y grandeza.

Contenido

[editar] Juventud de Octavio

Augusto nació en Roma, recibiendo el nombre de Cayo Octavio Turino. Su padre, también llamado Cayo Octavio Turino, provenía de una familia respetable del orden ecuestre y ejercía el cargo de gobernador de Macedonia. Su madre, Atia Balba Cesonia, era sobrina del gobernante de facto de Roma, Cayo Julio César, hija del matrimonio entre Marco Atio Balbo y Julia César (hermana de Cayo Julio César). Su infancia transcurrió en la casa de su abuelo, cerca de Veletrae (el moderno Velletri). Su padre murió en 58 a. C., cuando Octavio apenas tenía cuatro años, y pasó el resto de su infancia bajo la tutela de su padrasto Lucio Marcio Filipo.

En 51 a. C., a la edad de once años, pronunció la oración fúnebre por su tía-abuela Julia, tía de Cayo Julio César y viuda de Cayo Mario. Se le otorgó la toga viril (en latín toga virilis) a los quince años y fue elegido Pontífice. César quería que Octavio se uniera a él en la Segunda Guerra Civil de la República de Roma durante su campaña de África, pero su madre Atia protestó, al considerarlo demasiado joven. Al año siguiente, en el 46 a. C., finalmente, consintió en que Octavio se uniera a César en Hispania, donde éste luchaba contra Cneo Pompeyo y Sexto Pompeyo, los hijos de Pompeyo, pero cae enfermo. Recuperado, en el 45 a. C., se dirige a Hispania, naufragando en el viaje. Tras llegar a tierra, atravesó el territorio, hasta llegar al campamento de César, en junio de 45 a. C., 3 meses después de la derrota y muerte de Cneo Pompeyo en la Batalla de Munda. Tras su regreso a Roma entró en la órbita de César, su pariente más cercano, y se convirtió en un temprano aliado suyo en el Foro y su mano derecha. Su primo hermano Sexto César había muerto el año anterior en Oriente. César cambió su testamento, fechado el 13 de septiembre de 45 a. C., en favor de Octavio, aunque manteniéndolo en secreto.

[editar] Ascenso al poder

[editar] El Testamento de César

Cuando César fue asesinado el 15 de marzo de 44 a. C., Octavio estaba con el ejército en Apolonia, en lo que ahora es Albania, y en ese entonces era Macedonia. En su testamento, César, sin hijos legítimos, adoptó a su sobrino nieto, que toma el nombre de Cayo Julio César Octaviano y le nombró su heredero. La tradición romana sugiere que añadió el sobrenombre de "Octaviano" como recuerdo de su familia biológica; sin embargo, no hay evidencia de que usara tal nombre alguna vez. Marco Antonio acusó posteriormente a Octavio de haberse ganado su adopción a cambio de favores sexuales, aunque Suetonio considera dicha acusación como una difamación con fines políticos.[2]

Después de las exequias funerales y la lectura pública del testamento de César, los principales conjurados (Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longinos) huyeron de Roma, a la par que Marco Antonio declara abolida la dictadura, aunque se niega a reconocer a Octavio, que todavía no volvía de Macedonia, como heredero del poder político de César.

En el 44 a. C. y 43 a. C. los conjurados se dispersan por el Imperio Romano: Marco Junio Bruto se refugia en Macedonia, Casio lo hace en Siria, y Décimo Junio Bruto Albino en la Galia Cisalpina.

En esta última se desarrolla la Guerra de Módena, con Marco Antonio persiguiendo a Décimo Bruto por la provincia, hasta encerrarlo en Módena, donde lo somete a asedio.

Mientras, Octavio atraviesa Italia y recluta un ejército entre los veteranos de César, haciendo valer su condición de heredero. Con apenas 18 años, se subestiman sus posibilidades y su poder real. Así, se enfrenta al lugarteniente de César, Marco Antonio; contando con el apoyo de Cicerón y de los republicanos del Senado de Roma que le conceden poderes de propretor, con lo que esperan dividir a los cesaristas y enfrentarles entre sí; también cuenta con el apoyo de los grandes financieros (como Mecenas, su amigo), lo que le permitió costearse su ejército privado.

Tras derrotar a Marco Antonio en el año 43 a. C., en la guerra de Módena, en la que mueren los cónsules Aulo Hircio y Cayo Vibio Pansa Centroniano, exige del Senado el nombramiento como cónsul; rechazado por su juventud (tenía sólo 20 años), marcha sobre Roma y se hace nombrar cónsul por el pueblo y las legiones, no teniendo necesidad de trabar combate.

Desde el año 43 a. C., Octavio es cónsul haciéndose otorgar poderes extraordinarios, en principio para hacer cumplir las sentencias de los tribunales especiales establecidos para perseguir a los asesinos de César.

Enfrentado a la resistencia de los republicanos Bruto y Casio, fuertes en Oriente, Octavio decide aliarse con sus antiguos enemigos Marco Antonio y Marco Emilio Lépido. El 11 de noviembre del 43 a. C. se produce la Entrevista de Bolonia, de la que sale el Segundo Triunvirato.

[editar] El Segundo Triunvirato (43 a. C. - 36 a. C.): Octavio, Antonio y Lépido

Una vez controlada Roma, el Segundo Triunvirato logra el reconocimiento legal de sus acuerdos, a diferencia del Primer Triunvirato de Pompeyo, César y Craso.[3] Por la Ley Titia: constitución del Triunvirato de la República, en latín Lex Titia: Triumviri rei publicae constituendae, se limita su vigencia a 5 años, y se procede al reparto territorial:

Los triunviros promueven una campaña de proscripciones en la que se confiscan las propiedades y se ejecuta a unos trescientos senadores, entre ellos Cicerón, y al menos dos mil caballeros romanos (equites). Se trata de algo más que la estricta persecución de los asesinos de César, ya que cumple la doble tarea de eliminar todos los adversarios y al tiempo recabar fondos para pagar a las tropas.[5]

En el 42 a. C., Marco Antonio y Octavio marchan contra Bruto y Casio, refugiados en Oriente, mientras que Lépido permanece en Roma. En la doble batalla de Filipos en Macedonia, Marco Antonio vence a Casio primero y, 20 días después, a Marco Bruto, suicidándose ambos.

Mientras Octavio regresa a Roma, Marco Antonio se hace atribuir las provincias orientales, esto es, Asia, Siria y Egipto, dirigiéndose a ésta última, donde conforma una alianza con la reina Cleopatra, antigua amante de Julio César y madre de Cesarión, según Cleopatra hijo de César. Durante su estancia en Egipto, Marco Antonio mantuvo una relación amorosa con Cleopatra, de la que nacen tres hijos, Alejandro Helios, Cleopatra Selene, y Ptolomeo Filadelfo.

En el 41 a. C., con el pretexto del reparto no equitativo de tierras entre los veteranos por parte de Octavio, se produce la Batalla de Perugia, en la que Agripa, magister militum de Octavio derrota al cónsul Lucio Antonio, hermano de Marco Antonio.

En el 40 a. C., con la mediación de Mecenas, se produce la Conferencia de Brindisi, en la que establece un nuevo reparto de zonas de influencia entre los triunviros:

  • las provincias de Occidente, ampliadas hasta el río Drin (en Albania), para Octavio,
  • las provincias de Oriente, recortadas hasta el río Drin, para M. Antonio,
  • África para Lépido,
  • Italia se considera neutralizada bajo el dominio conjunto de los triunviros.

Para sellar la paz entre ambos, Marco Antonio deja a Cleopatra y contrae matrimonio con Octavia, hermana de Octavio en el 40 a. C. Fruto de esta unión, nacieron dos niñas, llamadas ambas Antonia. Sin embargo, en el 36 a. C. Antonio abandonará a Octavia volviendo a Egipto con Cleopatra.

[editar] Octavio y Sexto Pompeyo (39 a. C. - 36 a. C.)

Calmadas momentáneamente las tensiones en el Triunvirato, Octavio procede a ocuparse de Sexto Pompeyo, el hijo superviviente de Pompeyo, que dominaba con su flota el Mediterráneo occidental, controlando de facto Cerdeña y Sicilia, y amenazando la provisión de trigo a Roma.

La primera opción de Octavio es la cooptación, y en el 39 a. C. acuerdan el Tratado de Miseno, por el que Sexto Pompeyo se compromete a abastecer a Roma de trigo a cambio del reconocimiento del dominio de Sicilia y Cerdeña y la concesión de Córcega y Acaya.

En el 38 a. C., se procede a la renovación prevista del Segundo Triunvirato por otros 5 años.

En el 37 a. C., Octavio cambia de política respecto a Sexto Pompeyo, y llega al Tratado de Tarento con Marco Antonio, que cede su flota a Octavio a cambio de apoyo económico y la recluta de legiones en Italia para una futura campaña contra los Partos.

En el año 36 a. C., la flota de Octavio, encomendada a Agripa, derrota a Sexto Pompeyo en las batallas de Milas y Nauloco, siendo posteriormente asesinado por los hombres de Octavio.

[editar] Octavio y Lépido: Ruptura y preterición (36 a. C.)

En paralelo a las operaciones navales, Lépido había procedido a invadir Sicilia, donde trata de atraerse a los sextianos, con el fin de conservarla para sí. Sin embargo Octavio se presenta en la isla y consigue atraerse a las tropas de Lépido.

Octavio acusa de traición a Lépido, y procede a su destitución como triunviro. Sin apoyos, Lépido cede sus dominios de Sicilia y África a Octavio, que le perdona la vida y lo envía a Roma, desprovisto de todos sus títulos, excepto el de Pontifex Maximus que conserva hasta su muerte el 13 a. C.

[editar] Octavio y Marco Antonio: ruptura del Triunvirato y Guerra Civil (36 a. C. - 30 a. C.)

Desde la creación del Segundo Triunvirato, el marco de actuación de Marco Antonio es Oriente. Entretanto, Octavio, sin dejar de consolidarse en Occidente, refuerza su red de apoyos en Roma, a la par que desarrolla una campaña de desprestigio contra Marco Antonio, al que presenta como subordinado a los intereses de Cleopatra y poco patriota, al adaptarse a los modos y tradiciones orientales, y, sobre todo, egipcias. La situación se torna cada vez más tensa, sobre todo a raíz del incumplimiento del Tratado de Tarento (Octavio evita que las tropas reclutadas se unan a Marco Antonio cuando éste las reclama) y del abandono de Octavia por Marco Antonio en el 36 a. C., cuando vuelve a Egipto con Cleopatra.

En el 34 a. C., Marco Antonio, sin las tropas italianas prometidas, lleva a cabo una campaña contra los partos, que fracasa, aunque logra ocupar Armenia.

Durante el año 33 a. C. la situación empeora entre Octavio y Marco Antonio. En primer lugar, Marco Antonio cede algunos de los territorios conquistados a Cleopatra, en pago por los suministros materiales, económicos y militares que ésta ha aportado, aunque esto es presentado por Octavio y sus propagandistas como el primer paso para la fundación de un reino helenístico, con base en Egipto. En segundo lugar, Marco Antonio, para contrarrestar lo anterior y buscar apoyos entre los cesarianos, se nombra tutor de Cesarión, al que proclama como hijo legítimo de Julio César. A su vez, Octavio, para diluir los posibles apoyos a Marco Antonio, publica el testamento de Marco Antonio, en el que no aparecen ni Octavia ni sus hijas, legalmente herederas según el Derecho Romano.

Las hostilidades estallan en la Guerra Ptolemaica, en el 32 a. C., declarada por Octavio. Ésta se decidió el 2 de enero de 31 a. C., en la gran batalla de la bahía de Actium, en la costa occidental de Grecia, en la que Marco Vipsanio Agripa derrota a la flota romano-egipcia, mientras sus rivales huyen a Egipto.

Octavio les persigue hasta Egipto, tomando Alejandría el 2 de agosto de 30 a. C. Marco Antonio se suicida. Cleopatra también se suicida después de que se le explicara el papel que jugaría en el desfile triunfal de Octavio; y Cesarión, el supuesto hijo de Julio César y Cleopatra, "fue asesinado sin remordimiento alguno".[6]

Augusto como magistrado

[editar] Octavio se convierte en Augusto: la creación del Principado

[editar] La Devolución de Poderes y Restauración de la República

Con la parte occidental del imperio dominada, y cuyo control se había reforzado con un juramento de lealtad a Octavio antes de la batalla de Actium en 31 a. C., la política octaviana durante la Guerra Ptolemaica había sido tendente a atraerse a los orientales. Así, perdonó la vida e integró en su ejército a las 19 legiones que se habían rendido. Asimismo, fueron parte de los 120.000 veteranos asentados como colonos en Oriente, con la doble función de recompensar a estos y controlar el territorio. En consecuencia, después de la derrota de Marco Antonio y Cleopatra, el Oriente le apoyó, colocando a Octavio como el único gobernador de todo el imperio.

Los casi 100 años de guerras civiles, habían dejado a Roma en una situación de casi total anarquía, con una estructura estatal obsoleta, una situación legal confusa, pero no preparada para un Estado regido por una sola persona, aunque fuera Octavio. No obstante, Octavio no podía entregar su autoridad sin riesgo de más guerras civiles entre los generales romanos, e incluso, aunque él no lo hubiese querido, su posición como líder le exigía que cuidase del bienestar de las provincias. Así, Octavio disolverá sus fuerzas personales, llevando a cabo unas elecciones, en las que resultará elegido cónsul, con lo que ahora estaba legalmente al mando de las legiones de Roma.

[editar] Fundamento Legal del Principado

La condición de Princeps Civium (el "primer ciudadano") sólo implica la de "primus interpares ("primero de los iguales"), se basa en la aceptación general (consensus universorum) por parte del resto de la ciudadanía. Los Poderes (Potestae) del Princeps derivan de su Ejemplaridad, que alimenta su Prestigio (Auctoritas), aunque son formalmente conferidos según los principios constitucionales romanos, básicamente por el Senado.

[editar] El Primer Pacto (27 a. C. - 23 a. C.)

El 13 de enero de 27 a. C., Octavio devolvió oficialmente al Senado romano sus poderes extraordinarios (potestas omnium rerum), proclamando la "Restauración de la República", proponiendo resignar el mando militar sobre Egipto y dimitir del consulado.

Según algunas fuentes, esta situación causó alborotos entre la plebe de Roma, lo que condujo a un compromiso entre el Senado y Octavio denominado Primer Pacto el 16 de enero de 27 a. C., en el que se delimitan los poderes civiles, militares, religiosos y título y honores de Octavio, así como el área de acción del Senado.

Octavio mantiene el consulado (que renovará anual y sucesivamente hasta el 23 a. C.), y que es el basamento constitucional de su poder.

Se dividen las provincias en dos grupos:

Al dominio de Octavio se añade Egipto como posesión personal, así como la supervisión sobre los reinos vasallos: desde el 26 a. C. Mauritania, el 20 a. C. Capadocia y Armenia y el 14 a. C. el Reino del Bósforo.

Los aspectos económicos se regulan también dividiéndolos:

  • Octavio administra el Tesoro del Emperador (Fiscus). Además cuenta con las rentas de Egipto en exclusiva.

En el aspecto simbólico, importante por ser donde reside la Auctoritas de donde deriva la Potestas de Octavio, el Senado le otorga dos honores o títulos clave:

  • Augustus: es un título religioso que no denotaba autoridad política, pero que confería al Princeps un status sagrado; tal status colocaba su cargo y sus decisiones en un rango casi divino. Según el contexto socio-religioso de la época, el título simbolizaba la autoridad de Octavio sobre la humanidad, y trascendía cualquier definición de su estado constitucional. Además, el título Augustus, servía para fomentar una transición a un reinado pacífico en contraste con la ola de terror que le había llevado al poder bajo el nombre Octaviano.

En este mismo campo de lo simbólico, el Senado otorgó a Octavio el privilegio legal de llevar la corona cívica de roble y laurel. Esta disposición supera la tradicional usanza, en la que se otorgaba sólo a generales romanos victoriosos, y se sostenía por encima de la cabeza sujeta por un esclavo que constantemente le repetía la frase, "Recuerda, eres mortal". El hecho que a Octavio se le había concedido el derecho de ponerse la corona (no simplemente portarla encima de la cabeza), es quizás la señal más clara de la creación de una monarquía de facto.

Estas acciones hubieran sido altamente anormales de ser emitidas por el Senado romano, pero éste ya no era el mismo cuerpo de patricios que había asesinado a César. Marco Antonio y Octavio habían eliminado del Senado a los elementos cómplices del asesinato, y remplazado con partidarios leales.

[editar] El Segundo Pacto (23 a. C. - 19 a. C.)

En las elecciones consulares de 23 a. C., Octavio Augusto renuncia a presentarse al consulado, después de llegar a un arreglo con el Senado de Roma.

Por el conocido como Segundo Pacto, Augusto renuncia al Consulado el 1 de julio de 23 a. C.

A cambio asume el poder tribunicio (tribunicia potestas), pero no el título de tribuno, con carácter vitalicio. Esto le confiere numerosas competencias:

  • Convocar al Senado.
  • Convocar las Asambleas de la Plebe.
  • Derecho de veto de las decisiones del Senado y las Asambleas de la Plebe.
  • Presidir las elecciones.
  • Derecho a intervenir en primer lugar en cualquier reunión.

También se le confiere la autoridad moral tribunicia (tribunicia auctoritas morum), que generalmente estaba reservada al Censor; esto incluye el derecho de supervisar la moral pública y escrutar las leyes para asegurar que respondían al interés de los ciudadanos. También habilita para llevar a cabo el censo y, con ello, determinar la validez, económica, social y moral, para acceder al Senado.

Ningún tribuno romano había tenido jamás tales poderes y en tal combinación. Si los poderes de censura fueron otorgados a Augusto como parte de su autoridad de tribuno, o si simplemente asumió estas responsabilidades, es todavía un asunto de debate.

En el aspecto militar, a Augusto se le concedió la ampliación territorial y funcional de sus poderes: la "autoridad sobre todos los procónsules" (imperium proconsulare maius et infinitum), que le concedía el derecho de intervenir en cualquier provincia, imperial o senatorial, del imperio romano y anular cualquier decisión de cualquier gobernador. Incidentalmente, Augusto se convirtió en el único individuo capaz de recibir triunfos dado a que era mando supremo del ejército romano.

Pese a los nuevos poderes y a la renuncia al consulado, retiene alguna de las funciones consulares, principalmente el abastecimiento de trigo (cura anonae) de Roma y el mantenimiento y control de las calzadas (cura viarum).

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Publicado por blasapisguncuevas @ 21:25
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