Jueves, 27 de noviembre de 2008
  • Mt 1:18-2:23, Lc 1:5-2:52.
  • Isaías 7:14
  • Mt 1:19-21
  • Mt 2:13
  • Mt 2:19-29
  • Lc 1:26-38.
  • Como puede verse, las diferencias entre ambos relatos son bastante significativas:
  • Mt 1:2-16, Lc 3:23-28.
  • Mt 3:1-12, Mc 1:4-8, Lc 3:1-18, (Jn 1:19-32
  • Mt 3:13-15, Mc 1:9,Lc 3:21Según el Evangelio de Juan, Jesús no recibió el bautismo personalmente de Juan el Bautista, ya que por entonces éste se encontraba encarcelado por orden de Antipas.
  • Mt 3:16-17, Mc 1:10-11, Lc 3:21-22. En el Evangelio de Juan se menciona esta teofanía (Jn 1:32-33), aunque no en ocasión del bautismo de Jesús.
  • Mt 4:2-11, Mc 1:12-13, Lc 4:1-13.
  • Mt 4:12-17, Mc 1:14, Lc 4:14.
  • Mt 4:17, Mc 1:15, Lc 4:14. Según Jn 1:35-51 Jesús reclutó a sus primeros seguidores (aunque eran galileos) en Judea, antes de partir hacia Galilea para iniciar su ministerio.
  • Mt 11:20-21, Lc 10:13
  • Mt 13:53-58, Mc 6:1-6, Lc 4:16-30. Según el relato de Lucas, los habitantes de Nazaret intentaron matar a Jesús.
  • Mt 20:29, Mc 10:46, Lc 18:35.
  • Jn 11:38-44
  • Mt 10:2-4, Mc 13:16-19, Lc 6:13-16. En los tres sinópticos, los apóstoles son agrupados por parejas, aunque no siempre coinciden en su distribución.
  • Mt 4:18-22, Mc 1:16-20. En el Evangelio de Juan, Simón y Andrés son discípulos de Juan el Bautista que se unieron a Jesús en Judea.
  • Mt 9:9, Mc 2:14, Lc 5:27-28,
  • Véase, por ejemplo, Jn 6:67, Jn 6:70, Jn 6:71. En diferentes pasajes cita a los siguientes: Simón Pedro, Andrés, los hijos de Zebedeo (es decir Santiago y Juan), Felipe, Natanael, Dídimo Tomás, Judas Iscariote y otro Judas. Natanael es generalmente identificado con el Bartolomé que mencionan los sinópticos.
  • No está claro si el relatado en el Evangelio de Juan es el mismo milagro, ya que el beneficiario es en este caso el hijo de un cortesano, aunque los detalles de la narración son idénticos.
  • Mt 9:32-34, Mt 12:22-30, Mc 3:22-27, Lc 11:14-15, Lc 11:17-23)
  • Lc 10:17-20
  • Mc 9:38-40
  • Mt 17:1-8, Mc 9:2-8, Lc 9:28-36.
  • Mt 21:1-11, Mc 11:1-11, Lc 19:28-40, Jn 12:12-19.
  • Mt 21:12-22, Mc 11:15-19, Lc 19:45-48. Marcos intercala entre la entrada de Jerusalén y la expulsión de los mercaderes el episodio de la maldición de la higuera (Mc 11:12-14, y Lucas una profecía sobre Jerusalén (Lc 19:41-44
  • Jn 2:13-22. En este pasaje, Jesús utiliza un azote para expulsar a los vendedores, al que no se hace referencia en los sinópticos.
  • Mt 24:1-3, Mc 13:1-4, Lc 21:5-7.
  • Mt 26:6-13, Mc 14:5-9, Jn 12:1-8. En el relato de Juan, la mujer que unge a Jesús es María de Betania, hermana de Lázaro; en los otros dos no se menciona su nombre.
  • Mt 26:26-29, Mc 14:22-25, Lc 22:19-20. Para los cristianos, este gesto de Jesús representa la institución del sacramento de la Eucaristía.
  • El Evangelio de Juan no hace referencia a la Última Cena, ya que no sitúa la detención de Jesús en la noche de Pascua, sino la anterior: sí aparece en él, sin embargo, el anuncio de la traición de Judas (Jn 13, 21-30) y un episodio que no aparece en los sinópticos, el lavatorio de los pies de los discípulos (Jn 13, 1-20).
  • Mt 26:36-46, Mc 14:32-42, Lc 22:40-46.
  • Este episodio no aparece tampoco en el Evangelio de Juan.
  • Mt 26:14-16, Mc 11:10-11, Lc 22:3-6.
  • Mt 26:47-56, Mc 14:43-52, Lc 22:47-53, Jn 18:2-12. El relato de Juan ofrece variantes significativas: no se cita Getsemaní como el lugar de la detención, sino un huerto "al otro lado del torrente Cedrón"; en la detención de Jesús toma parte una cohorte romana; y Jesús no es denunciado por Judas, sino que se entrega él mismo a los que iban a detenerlo.
  • Mt 26:57-68, Mc 14:53-65, Lc 22:63-71.
  • Jn 18:19-29
  • Mt 26:69-75, Mc 14:66-72, Lc 22:55-62, Jn 18:15-27.
  • Se sabe que el cargo de Pilato no era en realidad el de procurador, sino el de prefecto. Figura erróneamente con ese cargo no solo en los evangelios, sino también en la obra del historiador Flavio Josefo.
  • Mt 27:11-26, Mc 15:1-15. El Evangelio de Lucas añade que Pilato envió a Jesús ante Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, que se encontraba de visita en Jerusalén. Según este relato, Jesús no quiso contestar a las preguntas de Antipas, quien lo envió de nuevo a Pilato (Lc 23:1-25). En el Evangelio de Juan, por otro lado, se añaden dos diálogos entre Jesús y Pilato que no aparecen en el resto de los relatos de la Pasión (Jn 18:28-19:16).
  • Mt 27:26-31, Mc 15:15-20
  • Mt 27:32-44, Mc 15:21-32, Lc 23:26-43, Jn 19:16-24. Juan no menciona a Simón de Cirene. Afirma que Jesús fue crucificado entre otras dos personas, pero no dice que fuesen ladrones.
  • Mt 27:45-50, Mc 15:33-41
  • Lc 15:39-46. Jn 19:25-30
  • Mt 27:57-61, Mc 15:42-47, Lc 23:50-56 , Mc 19:38-42
  • Mt 27:62-66.
  • Mt 28, Mc 16, Lc 24, Jn 20-21
  • Existe consenso entre la mayoría de los filólogos bíblicos en cuanto a que los últimos doce versículos del evangelio, a partir de la aparición de Jesús a María Magdalena (Mc 16 1,9) son el resultado de una interpolación posterior. Se desconoce si el evangelio de Marcos concluía en Mc 16 1,8 o si el final original se ha perdido. Véase Bart E. Ehrman, Jesús no dijo eso. Barcelona: Ares y Mares, 2007; pp. 88-92.
  • Is 7:14, Miq 5:2
  • Is 9:1
  • Is 9:6-7, Is 11:1-9), Is 16:5
  • Is 40:3. Esta profecía es citada explícitamente en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento (Mt 3:3, Mc 1:2-3, Lc 3:4-6, Jn 1:23).
  • Acerca del significado de esta expresión, véase el artículo Libro de Isaías.
  • Is 42:1-7, Is 49:1-7, Is 50:4-9, Is 52:42-53:12.
  • Por ejemplo, Zc 12:10.
  • Si bien los hallazgos de la arqueología no pueden ser aducidos como prueba de la existencia de Jesús de Nazaret, sí confirman la historicidad de gran número de personajes, lugares y acontecimientos descritos en las fuentes. Véase History, Archaeology and Jesus. Hard evidence from the ancient world dramatically supports the New Testament record on Jesus, por Paul L. Maier (en inglés).
  • Piñero, Fuentes del cristianismo, p. 325
  • De hecho, en sus cartas cita con frecuencia textos del Antiguo Testamento, pero apenas sí se refiere a dichos de Jesús. Solo en 1Cor 7:10 y 1Cor 11:23-26 acude directamente a la predicación de Jesús de Nazaret como fuente de autoridad. En las cartas de Pablo, sin embargo, no es sencillo diferenciar cuándo hace referencia a la predicación del Jesús histórico y cuándo a su propia experiencia del Jesús resucitado.
  • La tradición cristiana atribuye la autoría de estas obras a personajes citados en el Nuevo Testamento: los apóstoles Juan y Mateo, y a dos colaboradores cercanos de los primeros seguidores de Jesús, Marcos y Lucas. Esta adscripción es tardía (del siglo II) y no se sustenta en datos aportados por los propios textos. No obstante, para referirse a los evangelios está generalizada la denominación tradicional de evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, sin que esto implique posicionamiento alguno en el tema de su autoría
  • J.M. Robinson, y otros: El "Documento Q" en griego y en español con paralelos del Evangelio de Marcos y del Evangelio de Tomás. Salamanca: Sígueme, 2002. ISBN 84-301-1464-5
  • Guijarro, p. 26.
  • Guijarro, pp. 61-63
  • Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento, pp.392-393.
  • Theissen y Merz, pp. 55-56.
  • Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento, p. 166.
  • Muy debatido es también el valor que debe asignarse al llamado Evangelio secreto de Marcos, sobre cuya autenticidad existen serias dudas.
  • Theissen, Gerd, y Merz, Annette, op. cit., p. 76.
  • Un análisis detallado de las fuentes talmúdicas sobre Jesús puede encontrarse en Klausner, Joseph: Jesús de Nazaret (Barcelona: Paidós, 2006; ISBN 84-493-1834-3); pp. 23-58. Aunque la edición original del libro es de 1907, la mayoría de los autores actuales están de acuerdo con lo esencial de sus conclusiones: véase por ejemplo Meier, Un judío marginal, tomo I, pp. 112-118 (ver bibliografía).
  • Piñero, Guía para entender el nuevo testamento, pp. 169-172.
  • Piñero, Guía para entender el Nuevo Testamento, p. 172.
  • Sanders, p. 42.
  • "Sebastos" es la traducción aproximada al griego de "Augusto".
  • Vermes, p. 52.
  • Theissen y Merz, p. 153.
  • Según Flavio Josefo (Contra Apión 2, 108), eran unos 20.000.
  • Sanders, pp. 63-64.
  • Theissen y Merz, p. 153.
  • En Antigüedades, 13, 171-173.297s; 18, 11-25, y en Guerra 2, 118-166.
  • Sanders, p. 67.
  • Meier, Un judío marginal. Una nueva visión del Jesús histórico, tomo I, p. 219.
  • Jesús Peláez: "Jesús y el Reino de Dios: Las comunidades primitivas en el judeocristianismo", en Antonio Piñero (ed.): Orígenes del cristianismo. Antecedentes y primeros pasos, p. 235.
  • Mc 1:24, Mc 10:47, Mc 14:67, Mc 16:6, Lc 4:34, Lc 24:19.
  • Mt 2:23, Mt 26:71, Lc 18:37, Jn 18:5-7
  • Hch 2:22, Hch 3:6, Hch 4:10, Hch 22:8.
  • En el Evangelio de Marcos, es llamado "Jesús el nazareno" (Mc 1:24; Mc 10:47; Mc 14:67; Mc 16:6). En el Evangelio de Juan se indica además que su origen galileo podía ser perjudicial para ser identificado como el Mesías (Jn 1:45; Jn 7:52).
  • Sólo dos de los cuatro evangelios canónicos, Mateo y Lucas proporcionan información sobre la infancia de Jesús. Marcos, el evangelio mayoritariamente considerado más antiguo, no incluye ningún relato de la infancia. Sólo documenta el nombre de la madre y la existencia de varios hermanos (Mc 6:3). Por otro lado, la infancia de Jesús es desarrollada ampliamente —con una considerable dosis de imaginación y abundantes anacronismos— por varios evangelios apócrifos, genéricamente conocidos como “apócrifos de la infancia”. Existe un amplio consenso en no concederles absolutamente ninguna fiabilidad histórica. En el resto del Nuevo Testamento, sólo Pablo hace un par de alusiones indirectas al origen de Jesús, cuando afirma que fue nacido de mujer (Gal 4:4) y que procedía de la estirpe de David, “en cuanto hombre” (Romanos 1:3).
  • Mateo cita este pasaje del profeta Miqueas, según el cual el Mesías habría de nacer en Belén:
    Pero tú, Belén Efrata, aunque pequeña para figurar entre los clanes de Judá, de ti me saldrá quien ha de ser dominador en Israel, cuyos orígenes vienen de antaño, desde los días antiguos.
    Miqueas 5:2
  • Según Gerd Theissen y Annette Merz, El Jesús histórico, p. 192: "En suma, Jesús procede de Nazaret. La transposición del lugar de nacimiento a Belén es fruto de la fantasía y la especulación religiosa: como el mesías debía nacer en Belén según las Escrituras, Mt 2 y Lc 2 desplazan allí el nacimiento de Jesús". Esta es la opinión también de otros muchos investigadores, como E.P. Sanders. Sin embargo, otros autores, la mayoría de ellos católicos, entienden que no hay razones para dudar de la veracidad histórica de Mateo y Lucas en lo referente a este punto.
  • En el año 525, el papa Hormisdas encargó a Dionisio el Exiguo, un astrónomo y abad escita de un monasterio romano, establecer como año primero de la era cristiana el del nacimiento de Jesús. Dionisio se equivocó en unos seis años al datar el reinado de Herodes I el Grande, por lo que dedujo que Jesús nació el año 753 de la fundación de Roma. Éste es el origen de la actual era cristiana.
  • Se declaró oficialmente el 25 de diciembre la fiesta de la Natividad de Jesús en el año 336, por orden del papa Julio I, cristianizando así una fiesta pagana que tiene sus raíces en la celebración del solsticio de invierno y que ya había sido instituida en el siglo III por Aureliano como natalicio del dios Sol Invictus. La elección de esta fecha no tiene ninguna base histórica. Antes de pasar a celebrarse el 25 de diciembre, se conmemoraba el nacimiento de Jesús el 6 de enero, junto con la epifanía y el bautismo de Jesús por San Juan. El 6 de enero había sido, además, la fecha de inicio del año nuevo en la antigua civilización egipcia, tras los cinco primeros días de este mes, que, en sus tradiciones, no pertenecían ni a un año ni al otro. La Iglesia Ortodoxa sigue celebrando el nacimiento de Jesús el 6 de enero.
  • Véase, por ejemplo, Lc 4:22, Jn 1:45, Jn 6:42. Las epístolas de Pablo de Tarso no mencionan tampoco la concepción milagrosa, lo que hace suponer que se trata de un añadido tardío a la historia de Jesús.
  • Los evangelios los mencionan claramente: "Su madre y sus hermanos estaban fuera"(Mt 12:46-50). Además, es mencionado por Juan —“Porque ni aún sus hermanos creían en él” (Jn 7:5)—. Pablo también hace mención en sus cartas a “Santiago el hermano del Señor” (Gálatas 1:19). En Corintios, dice “¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, los hermanos del Señor y Cefas?” (1Corintios 9:5). El libro de los Hechos menciona a Santiago (Hechos 13:17, Hechos 15:13 y siguientes). Una fuente extra-bíblica, el historiador Flavio Josefo, menciona que Santiago, hermano de Jesús, fue linchado en el año 62 d. de C. Siglos más tarde, la teología cristiana, para defender el dogma de la virginidad de María, planteó el argumento de que la palabra utilizada para designar a los hermanos, tanto en arameo (âch-'achâGui?o como en griego (adélfoi), puede también utilizarse para denominar a los parientes. El hebreo y el arameo no tienen una palabra específica para primos, sino que se designa de igual forma a primos y hermanos. En griego sí existen otras palabras para referirse a los primos y parientes que nunca son usadas con los hermanos de Jesús. Se ha dicho, no obstante, que los autores del Nuevo Testamento, por influencia de las lenguas semíticas, pudieron utilizar el término "hermano" para referirse también a los parientes.
  • Según Hegesipo las hermanas se llamaban Salomé y Susana.
  • Véase, por ejemplo, Mc 10:47-48.
  • Lc 1:27, Mt 1:16, Hch 13:23, Rm 1:3-4
  • Geza Vermes; pp. 227-229.
  • Sobre la inserción del pensamiento de Jesús en el marco del judaísmo del siglo I, véase sobre todo E. P. Sanders: Jesús y el judaísmo. Madrid: Trotta, 2004. 978-84-8164-685-6.
  • Sí se sabe, sin embargo, que no predicó en las ciudades helenísticas de Galilea, donde se hablaba principalmente el griego.
  • Lc 4:16-19. Algunos autores, sin embargo, han puesto en duda la historicidad de este dato. Meier trata ampliamente la cuestión en Un judío marginal, tomo I, pp. 279-290 (ver bibliografía).
  • Véase, por ejemplo, Marcos 6:3, Mateo 13:55. Geza Vermes (p. 26) lo pone, sin embargo, en duda, indicando que en estos pasajes "carpintero" puede aparecer como sinónimo de sabio o erudito, como ocurre en algunos textos talmúdicos, bastante posteriores a la muerte de Jesús. Sin embargo, este sentido propuesto por Vermes no parece corresponderse con el contexto.
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    Tags: Jesús, Nazaret, jesucristo, resurrección, cristianas, Dios, evangelios

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