Mi?rcoles, 18 de febrero de 2009

Biblia

La Biblia (del griego «τα βιβλία», "los libros"), es el conjunto de libros canónicos del judaísmo y el cristianismo. La canonicidad de cada libro varía dependiendo de la tradición adoptada. Según las religiones judía y cristiana, la Biblia transmite la Palabra de Dios. La Biblia, o al menos una porción de ella, se encuentra traducida a 2.303 idiomas.[1]

Contenido

[editar] Etimología

La palabra biblia se origina, via latín, en la frase griega τὰ βιβλία τὰ ἅγια (ta biblía ta hagia; 'los libros sagrados'), siendo βιβλία plural de βιβλίον (biblíon, 'papiro' o 'rollo', usado también para 'libro'). Se cree que este nombre nació como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos (Βύβλο&sigmafGui?o, importante mercado de papiros de la antigüedad. Esta frase fue empleada por los hebreos de las ciudades hebreas con mucha antelación al nacimiento de Jesús de Nazareth para el Tanaj o Antiguo Testamento, por lo que fue usada luego por los cristianos añadiendo ya los Evangelios y las cartas apostólicas que forman el Nuevo Testamento. Entonces ya era común la frase, más simple, de τὰ βιβλία.

El título fue luego usado en el latín (biblia sacra, los libros sagrados) y de ahí transmitido a las demás lenguas.

[editar] Historia

La Biblia es una compilación de lo que en un principio eran documentos separados (llamados "libros"), escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un dilatado periodo de tiempo y después reunidos para formar el Tanaj (Antiguo Testamento para los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En sí la Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 a. C. - 100 d. C.). Los textos más antiguos se encuentran en el Libro de los Jueces ("Canto de Débora") y en las denominadas fuentes "E" y "J" de la Torá o Pentateuco, que son datadas en la época de los dos reinos (siglos X a VIII a. C.). El libro completo más antiguo, el de Oseas es también de la misma época. El pueblo judío identifica a la Biblia con el Tanaj (no consintiéndose bajo ningún concepto el término Antiguo Testamento) y no acepta la validez del llamado Nuevo Testamento, reconociéndose como texto sagrado únicamente al Tanaj.

La Biblia cristiana que conocemos hoy fue ensamblada por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era. Dicho canon de 73 libros (46 pertenecientes al llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados actualmente Deuterocanónicos -Tobit, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc- que no son reconocidos por el canon judío ni valorados como canónicos por el protestantismo, y 27 al Nuevo Testamento) fue confirmado en el Concilio de Cartago en el año 397 y nuevamente confirmado por decreto en la cuarta sesión del Concilio de Trento del 8 de abril de 1546 (este último válido sólo para los católicos romanos).

El Antiguo Testamento narra principalmente la historia de los hebreos; el Nuevo Testamento la vida, muerte y resurrección de Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos.

El Nuevo Testamento fue escrito en lengua griega koiné. En él se cita con frecuencia al Antiguo Testamento de la versión de los Setenta, traducción al griego del Antiguo Testamento realizada en Alejandría en el siglo III a. C.

La Biblia es para los creyentes la palabra de Dios por ser indudable para estos su inspiración divina. Es un libro eminentemente espiritual y habla sobre la historia de la humanidad, su creación, su caída en el pecado y su salvación, que expone cómo el Dios creador se ha relacionado, se relaciona y se relacionará con el ser humano. De igual forma, la Biblia expone los atributos y el carácter de Dios.

Para dichos creyentes, la Biblia es la principal fuente de fe y doctrina en Cristo. En el siglo XVI los diferentes movimientos de la Reforma Protestante comenzaron a experimentar un alto desgaste en discusiones filosóficas y a separarse unos de otros; para menguar este problema se definió el principio llamado "sola escritura", que significa que solamente la Biblia puede ser considerada fuente de doctrina cristiana. Para la Iglesia Católica Romana, además de las Escrituras también son fuente doctrinal la tradición y las enseñanzas de los Padres de la Iglesia (discípulos de los Apóstoles). Esta divergencia entre cristianos se agravó al definir los Católicos la infalibilidad del Papa, es decir, su supuesta autoridad absoluta en la doctrina cristiana por ser considerado por la Iglesia Católica sucesor de Pedro y único heredero del Trono del apóstol, al haber recibido éste del Señor la promesa de poseer las "llaves del Reino de los Cielos". Mientras que los cristianos protestantes rechazan esta aseveración y consideran como cabeza única de la iglesia a Jesucristo el Hijo de Dios. Para ambas partes esta gran diferencia ya no es considerada tan solo en términos filosóficos o religiosos sino conforme a las palabras de Dios contenidas en la Biblia.

Para los Judíos Ortodoxos, por supuesto, el Nuevo Testamento no tiene validez. El rabínico considera como fuente de doctrina el Talmud, mientras los Caraítas defienden desde el siglo VIII el Tanaj como única fuente de fe.

[editar] Antiguo y Nuevo Testamento

El canon del Antiguo Testamento cristiano entró en uso en la Septuaginta griega traducciones y libros originales, y sus diferentes listas de los textos. Además de la Septuaginta, el cristianismo posteriormente añadió diversos escritos que se convertirían en el Nuevo Testamento. Poco diferentes listas de las obras aceptadas siguió desarrollando en la antigüedad. En el siglo IV una serie de sínodos elaborado una lista de los textos igual a la 39-a-46-libro canon del Antiguo Testamento y el libro 27-canon del Nuevo Testamento que sería posteriormente utilizado para el día de hoy, más en particular la Sínodo de Hipona en el 393 AD. También c. 400, Jerome producido una edición definitiva latín de la Biblia (véase la Vulgata), el canon de los cuales, ante la insistencia del Papa, estaba de acuerdo con los anteriores Sínodos. Con el beneficio de la retrospectiva se puede decir que este proceso de manera eficaz establecer el canon del Nuevo Testamento, aunque hay otros ejemplos de listas canónicas en uso después de este tiempo. A lista definitiva no proceden de un Concilio Ecuménico hasta el Concilio de Trento (1545-63) [27].

Durante la Reforma Protestante, algunos reformadores canónico propuesto diferentes listas de lo que se encuentra actualmente en uso. Aunque no sin debate, véase Antilegomena, la lista de los libros del Nuevo Testamento vendría a seguir siendo el mismo, sin embargo, el Antiguo Testamento los textos presentes en la Septuaginta, pero no está incluido en el canon judío, cayó de favor. En el momento en que vendría a ser eliminado de la mayoría de los cánones protestantes. Por lo tanto, en un contexto católico estos textos se denominan libros deuterocanónicos, mientras que en un contexto protestante que se hace referencia como Apócrifa, la etiqueta se aplica a todos los textos excluidos del canon bíblico que estaban en la Septuaginta. Cabe señalar también, que los católicos y los protestantes describen algunos otros libros, como el libro de los Hechos de Pedro, como apócrifos.

Por lo tanto, el Antiguo Testamento protestante de hoy tiene un libro 39-canon-el número varía de la de los libros en el Tanakh (aunque no en contenido) a causa de un método diferente de la división-mientras que la Iglesia Católica Romana reconoce 46 libros como parte del Antiguo Testamento canónico. El término "Escrituras hebreo" es sólo sinónimo con el Antiguo Testamento protestante, no católico, que contiene las Escrituras hebreas y textos adicionales. Tanto los católicos y los protestantes tienen el mismo 27-libro del Nuevo Testamento Canon.

[editar] Estructura

Un libro de la Biblia es un grupo establecido de escrituras. Por ejemplo, el libro de Salmos (en hebreo Tehilim o "Canciones de alabanza") tiene 150 canciones (151 en la versión de los Setenta), mientras que la Epístola de Judas es una carta de media página.

La Biblia hebrea o Tanaj está dividida en tres secciones: los cinco libros de Moisés (la Ley o Torá), los libros escritos por los profetas hebreos (los Profetas o Nevi'im) y unos libros que no entran en las dos categorías anteriores (las Escrituras o Ketuvim); éstos son conocidos como hagiógrafa o simplemente «las Escrituras».

La Biblia judía fue escrita predominantemente en hebreo, pero tiene algunas pequeñas partes que fueron escritas en arameo. En la Biblia cristiana, la Biblia hebrea es llamada Antiguo Testamento, para distinguirla del Nuevo Testamento, que es la parte que narra la vida de Jesús y su predicación, entre otras cosas. El Nuevo Testamento está dividido en los cuatro Evangelios, Historia (Hechos de los Apóstoles), las Cartas a iglesias cristianas por Pablo y otros apóstoles, y el Apocalipsis.

Biblia de Gutenberg.

Las Biblias cristianas contienen la totalidad del Tanaj o Antiguo Testamento, junto con un grupo de Escrituras posteriores conocidas como el Nuevo Testamento. Dentro del cristianismo, no hay acuerdo completo sobre el número exacto de libros que debe tener (con igual reconocimiento) el Antiguo Testamento, es decir, sobre su canon. Hasta el siglo XVI se mantuvo en Occidente la traducción latina de San Jerónimo conocida como "la Vulgata" (proveniente del latín vulgar) que incorporaba tanto el canon judío como aquellos escritos de la Septuaginta griega. Con la Reforma Protestante, Martín Lutero cuestionó la necesidad de mantener los libros "apócrifos" junto a los del canon judío y los agrupó como un apéndice edificante al final de su traducción al alemán de la Biblia. La Iglesia Católica Romana confirmó, sin embargo, el canon de la Biblia de los Setenta y de la Vulgata en el Concilio de Trento (1545-1563), reconociendo más claramente la canonicidad de algunos escrituras cuestionadas por Lutero, que desde ese mismo siglo comenzaron a ser llamados "Deuterocanónicos" (Concepto introducido por Sixto de Siena). Las iglesias orientales también reconocen plena canonicidad a los deuterocanónicos, agregando también otros libros que se encuentran en códices antiguos, como III y IV Macabeos y la Oración de Manasés. La Iglesia Ortodoxa Etíope acepta asimismo el Libro de Enoc como canónico. El Nuevo Testamento hace referencia tanto a los libros deuterocanónicos como al Libro de Enoc. En cuanto al resto de los libros, no hay disputa alguna y todos los grupos cristianos tienen los mismos libros en el Nuevo Testamento de la Biblia.

[editar] Cánones bíblicos

Un canon es el conjunto de libros que integran la Biblia según una tradición religiosa concreta, que los considera así "divinamente inspirados" y los distingue de otros textos que no se consideran revelados. Estas diferencias entre las distintas ramas del cristianismo se dan únicamente para el Antiguo Testamento, ya que todas las Biblias tienen el mismo número de libros en el Nuevo Testamento.

El primer canon es el Pentateuco, el cual se compone de los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio y contiene la "Ley de Dios", que es el conjunto de los 613 preceptos del Judaísmo.

Dentro del Judaísmo surge disputa sobre el canon correcto. Un grupo religioso, los saduceos, sostiene que solamente conforma el canon de las Escrituras la Torá o Pentateuco (la Ley), mientras que otros grupos también consideran las Escrituras de los Nevi'im (Profetas) y los Ketuvim (los Escritos). Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C., el grupo judío predominante fue el de los fariseos, que sí considera al canon como conformado por la Ley, los Profetas y los Escritos. Así, a finales del siglo I el Judaísmo estableció en Yamnia (Yavne) como canon de sus libros sagrados aquellos que cumplieran tres requisitos: que hubiera una copia del libro en cuestión que se supiera que fue escrito antes del año 300 a. C. (cuando la helenización llegó a Palestina, con los problemas culturales y religiosos subsecuentes, y que pueden leerse en libros como los de los Macabeos o el de Daniel), que dicha copia estuviera escrita en hebreo o cuando menos arameo (no griego, la lengua y cultura invasora) y que tuviera un mensaje considerado como inspirado o dirigido al pueblo de Dios (con lo que también algunos libros que cumplían las dos características anteriores tuvieron que salir del canon).

En tiempos de Jesús de Nazaret es dominante la segunda opinión, la cual es sostenida y transmitida por muchos cristianos hasta tiempos de la Reforma Protestante con la controversia de los libros deuterocanónicos (ver «Estructura», up supra). Esta controversia probablemente se originó precisamente por el hecho de que el Judaísmo había establecido su canon a fines del siglo I, con lo que para ellos ya no estaban presentes aquellos textos que sólo se encontrarían en griego (en la versión de la Biblia judía de los Setenta). Estos libros fueron precisamente los que se considerarían, posteriormente, como deuterocanónicos.

La versión judía de la Biblia consta de 24 libros, con ciertas diferencias respecto a las Biblias cristianas. Algunas de ellas son:

Actualmente, los libros que no son considerados canónicos por católicos y ortodoxos, reciben el nombre de libros apócrifos; a su vez, esos mismos libros suelen ser denominados pseudoepígrafos por los protestantes, que, habitualmente, respetan también el nombre de Deuterocanónicos (literalmente, "del segundo canon") para aquellos que han recibido reconocimiento canónico de católicos y ortodoxos (en general, son libros escritos originalmente en griego, incluidos en la traducción al griego de la Biblia judía conocida como Septuaginta o de los LXX). No obstante, algunas corrientes protestantes fundamentalistas insisten en conservar el nombre de apócrifos para los libros deuterocanónicos. Con todo, hay que señalar, que los primeros cristianos no usaban la Biblia hebrea, sino que usaban la Septuaginta o de los LXX por cuanto varios de los nuevos cristianos fueron judíos de cultura griega, como por ejemplo, Pablo de Tarso, San Esteban, y los evangelistas San Lucas y San Marcos.

Así pues, las versiones católicas de la Biblia constan de 73 escritos, en tanto que las versiones protestantes sólo contienen 66, debido a que ellos consideran que siete libros impresos en las versiones católicas (los deuterocanónicos) sólo son "lectura edificante", pero no canónica. Las versiones ortodoxas, por su parte, incluyen 76 libros en total. Además, la Iglesia Ortodoxa Etíope incluye como canónico en el Antiguo Testamento el Libro de Enoc, que no incluye ninguna de las otras corrientes cristianas ni el judaísmo.

[editar] Biblia Cristiana

La Biblia cristiana se compone de las Escrituras Hebreas, que han sido llamadas Antiguo Testamento, y algunos escritos más tarde conocido como Nuevo Testamento. Algunos grupos dentro del cristianismo incluyen o excluyen libros a una parte o ambas de estas secciones de sus escritos sagrados, los libros apócrifos y Deuterocanónicos respectivamente.

En el judaísmo, el término "Biblia cristiana" se utiliza comúnmente para identificar sólo a los libros incluídos en el Nuevo Testamento que han sido añadidos a los cristianos por los masoreta y excluye toda referencia a un Antiguo Testamento.

[editar] Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento es la colección de libros escritos antes de la vida de Jesús, pero aceptada por los cristianos como parte de la Sagrada Escritura. En términos generales, es la misma que la Biblia hebrea, sin embargo, divide y ordena de manera diferente, y varía desde el judaísmo en la interpretación y énfasis, véase, por ejemplo, Isaías 7:14. Varias denominaciones cristianas también incorporar otros libros en sus cánones del Antiguo Testamento.

[editar] Nuevo Testamento

La Biblia es el libro usado por la mayoría de los cristianos incluye el Antiguo Testamento rabínico y el Nuevo Testamento, que relata la vida y enseñanzas de Jesús, las cartas del apóstol Pablo y otros discípulos de la iglesia primitiva, al igual que el Libro del Apocalipsis.

El Nuevo Testamento es una colección de 27 libros, de 4 diferentes géneros de literatura cristiana (cuatro Evangelistas, una cuenta de los Hechos de los Apóstoles, Epístolas y un Apocalipsis). Jesús es la figura central. Casi todos los cristianos reconocen el Nuevo Testamento (como se indica más abajo) como la escritura canónica.

[editar] Otros libros que se referencian en la Biblia

Estos libros aparecen como referencias y como ampliación de lo escrito en la Biblia. Algunos libros (como Enoc) son considerados apócrifos a pesar de estar referenciados en la Biblia.

Aquí están las menciones a esos libros:

Mención Versículo
El libro de la alianza Exodo 24:7[2]
El libro de la batalla de Javeh Números 21:14
El libro de Jasher Josué 10:13
El libro de los hechos de Salomón 1 Reyes 11:41
Las crónicas de Nathan y Gad 1 Crónicas 29:29
Profecías de Ahias Silonita, y del Vidente Iddo 2 Crónicas 9:29
Los libros de Semeías 2 Crónicas 12:15
Las palabras de Jehú 2 Crónicas 20:34
Los hechos de Uzías 2 Crónicas 26:22
La epístola anterior de Pablo a los corintios 1 Corintios 5:9
Otra epístola de Pablo a los efesios Efesios 3:3
La carta de Pablo a los laodicenses Colosenses 4:16
Las profecías de Enoc Judas 1:14
Y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Javeh 1 Samuel 10:25
He aquí todo está escrito en las actas de los reyes 2 Crónicas 33:18
Este libro, profetizado por Jeremías Jeremías 25:13
A hablarte, desde los días de Josías hasta hoy Jeremías 36:2
Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal Jeremías 51:60
He hallado el libro de la ley en casa de Javeh 2 Reyes 22:8
El libro de la ley de Javeh y 2 Crónicas 17:9
Yo Daniel miré atentamente en los libros Daniel 9:2
Y fue escrito libro de memoria delante de él Malaquías 3:16
Trajeron los libros y los quemaron Hechos 19:19
Y los libros, mayormente los pergaminos 2 Timoteo 4:13
Hay solamente una parte de las cosas que habló Jesús en la Biblia Juan 21:25

[editar] Conservación e integridad de la Biblia

No obstante las objeciones de algunos críticos, existen pruebas que avalan la afirmación de que gran parte de la biblia se ha conservado sin cambios importantes hasta nuestros días. Quienes no están de acuerdo con estas afirmaciones apelan a circunstancias tales como traducciones de un idioma a otro, copiado de manuscritos, opiniones divergentes en dogmas y/o destrucción deliberada, la Biblia no ha llegado como un volumen completo. Hallazgos ta les como manuscritos del Mar Muerto ha mostrado que, en gran parte, esto sucedió antes del siglo I de nuestra era, aunque los textos encontrados allí y los conocidos hasta entonces sólo presentan cambios menores.

Ha habido otros textos relevantes relacionados con la Biblia "original", los libros apócrifos hallados en Egipto e incluso en China. Éstos han supuesto una nueva interrogante acerca de si está completo el canon bíblico.

Los que defienden que las escrituras bíblicas están completas y son fieles se basan en la cantidad de copias idénticas que, desde tiempos remotos, se ha realizado de las mismas. Los copistas hebreos de las Escrituras fueron muy instruidos,los masoretas, que copiaron las Escrituras Hebreas entre los siglos VI y X solían contar las letras para evitar errores. El erudito en la materia W.H. Green dice sobre las comparaciones entre textos antiguos y modernos lo siguiente: {{cita|Se puede decir sin temor a equivocarse que ninguna otra obra de la antigüedad se ha transmitido con tanta exactitud.

[editar] Arqueología y coincidencias bíblicas

La investigaciones arqueológicas en la zona donde se desarrollan los hecho narrados en la Biblia tienen como un resultado añadido la comprobación de los hechos, lugares y personajes que aparecen citados en los diferentes libros que componen la Biblia. Incluso se ha llegado a crear el término de arqueología bíblica para denominar a una parte de la arqueología que se encarga de estudiar los lugares indicados en la Biblia.

Hay varios casos en que los descubrimientos arqueológicos han confirmado los hechos o personajes bíblicos. Entre esos descubrimientos se encuentran los siguientes:

  • Destrucción de Jerusalén en el año 70. En 1970 el equipo de arqueólogos a las órdenes de Nahman Avigad descubrió en Jerusalén las ruinas de una casa quemada en la cual se hallaron unas monedas que situaban el escenario alrededor del año 70. La disposición de los objetos hallados así como el hallazgo de los restos de un cuerpo en disposición de huida dieron pie a la hipótesis que se debía a la destrucción de Jerusalén por las tropas romanas en el año 70, destrucción que figura como profecía realizada por Jesús en Lucas 19:43,44.[3] Otra posible interpretación, dada por los partidarios de la datación tardía de este evangelio, sostiene que dicho Evangelio fue escrito con posterioridad a la destrucción y por tanto relata hechos ya sucedidos.
  • Rey Sargón II de Asiria. Este personaje que aparece en Isaías 20:1 no pudo ser confirmado hasta que en 1843 se descubrieron las ruinas de su palacio. Se hallaron escritos en los que se relatan las conquistas de las ciudades de Samaria y Asdod que aparecen también relatados en el libro de Isaías.[3]
  • Joaquín, rey de Judá. El descubrimiento de las tablillas de Babilonia permitió la confirmación de la existencia del rey Joaquín de Judá y sus cinco hijos que aparecían nombrados en los libros de 2ª de Reyes y 1ª de Crónicas.[3]
  • El sello de Yehujal. En 2005 la arqueóloga Eilat Mazar descubrió un sello de arcilla en el cual se nombraba Yehujal (Jehucal o Jucal) que fue un funcionario judío que es nombrado en el libro de Jeremías.[3]
  • Hallazgos en Nínive. En las excavaciones realizadas en la antigua ciudad de Nínive, capital de Asiria, se han hallado varias piezas que confirman relatos bíblicos. En el palacio de Senaquerib hay un bajorrelieve que muestra a las tropas asirias llevando cautivos a los israelitas tras la caída de Lakís, hecho relatado en el Segundo Libro de los Reyes. En las piezas conocidas como Anales de Senaquerib se relatan los hechos realizados durante el reinado de Ezequías y a este mismo personaje. También es curioso como en el listado de ciudades conquistadas por los asirios no aparece Jerusalén lo cual concuerda con el relato bíblico de que fueron derrotados a sus puertas, al igual que se relata el asesinato de Senaquerib que están incluidos en el Libro de Isaías.[3]
  • El Cilindro de Ciro. Se encontró en Sippar cerca de Bagdad, Iraq. Narra la conquista de Babilonia por Ciro el Grande. Algunos ven en el relato de Isaías 13:1, 17-19 e Isaías 44:26-45:3 la profecía de la destrucción de Babilonia por Ciro. También en el cilindro se expone la política de Ciro de dejar volver a los pueblos deportados a su tierra de origen, tal y como sucedió con los israelitas.[3]
  • Recientemente se encontró al sur de Siria una piedra con la Estrella de David grabada en la zona que la Biblia indica estuvo la ciudad hebrea de Dan antes de la conquista asiria, lo que puede indicar que fue territorio hebreo o tenía algún contacto con Israel.[cita requerida]

[editar] La Biblia y los distintos idiomas

[editar] Biblia hebrea

Artículo principal: Biblia hebrea

[editar] Biblia griega

Artículo principal: Biblia griega

[editar] Biblia latina

Artículo principal: Biblia latina

[editar] Traducciones de la Biblia al español

Estas son distintas traducciones de la Biblia al idioma español.[4]

[editar] Bibliografía

[editar] Datos curiosos

  • La biblia tiene 1189 capítulos, 929 en el antiguo testamento y 260 en el nuevo testamento.
  • El último libro de la biblia es Apocalipsis, pero el último en ser escrito fue 3ra de Juan.
  • El capitulo mas corto de la biblia es el salmo 117, el capitulo central es el salmo 118 y el capitulo mas largo es el salmo 119.
  • El libro más corto es Abdías, de 21 versículos, seguido por la carta de Judas, con 25.

[editar] Véase también

 

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Tags: Biblia, opinión, canon, libros, ley, Dios, Judaísmo

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