Mi?rcoles, 04 de marzo de 2009



Por: Rodolfo Romero Garcete (*)
Fecha de publicación: 03/03/09
 
 
 imprímelo    mándaselo a
tus panas
El imperio siempre aplica su lógica tramposa. Nuevamente el Informe del Departamento de Estado de los EE. UU. reproduce una perversidad acostumbrada e inaceptable.

Primero pretende asumir una rectoría y al mismo tiempo convertirse en juez en materia de derechos humanos para el que no solamente no está habilitado, sino más bien descalificado. Las fechorías y violaciones de los derechos humanos cometidos por el gobierno del criminal G. Bush en Irak, en Guantánamo y tantos otros lugares, no solamente merecen repudio, sino también descalifica a quien lo promueve y ejecuta. Los supuestos criminales - sin rostro y sin nombre - secuestrados y trasladados en vuelos secretos contando con la complicidad de gobiernos europeos, los vejámenes cometidos en contra de personas en aeropuertos en contra de turistas y de trabajadores migrantes, los asesinatos que se consuman diariamente en el Muro De La Verguenza en la frontera con México, el silencio cómplice ante la matanza de niños, mujeres y ancianos en Gaza por parte de Israel, el bloqueo de Cuba, el financiamiento del Plan Colombia que en la práctica se traduce en asesinatos de miles de dirigentes sindicales, sociales, políticos y defensores de derechos humanos, donde hasta las corporaciones transnacionales están involucradas y ensuciadas con los pagos a mercenarios, la protección que se ofrece al terrorista Posada Carriles en el propio país, la imposición que aplica como política para evitar que los militares norteamericanos que torturan, asesinan y cometen graves violaciones de los derechos humanos en nuestros países no puedan ser juzgados ni sancionados, y tantas otras barbaridades que comete el imperio en nombre del libre mercado - libre comercio, una libertad abstracta y una democracia de conveniencia, son elementos contundentes que pone en evidencia que el impero es el peor ejemplo en materia de respeto de los derechos humanos, y el menos autorizado para calificar o descalificar a los demás.

En esta ocasión, esta circunstancia es altamente preocupante ya que comienza una nueva administración, a cuyo frente se encuentra un hombre - Barack Obama - que ha despertado muchas esperanzas en posibles y necesarios cambios de rumbo en lo interno y en las relaciones internacionales.

En segundo lugar merece ser destacada la regla desigual que aplica en la mal llamada certificación. En efecto, mientras trata con suavidad y delicadeza a países que responden a su estrategia imperial como Colombia, El Salvador y otros países, se muestra durísimo con gobiernos que se confrontan con la lógica de poder del imperio, caso Venezuela, Bolivia y otros países.

Los derechos humanos merecen otro tratamiento. Es fundamental entender que los derechos humanos son una conquista de la humanidad para hominizar su marcha histórica. Los esclavos, los siervos de la gleba, los explotados en el mundo del trabajo y los violentados diariamente en su dignidad y en su intimidad, están presentes en cada conquista en esta lucha interminable por reivindicar los derechos civiles, los derechos políticos, los derechos sociales - económicos y los derechos al desarrollo y al futuro.

La visión de los derechos humanos se corresponde con el desarrollo de la conciencia de cada ser humano, y se proyecta en la vida comunitaria y societaria. Es parte substancial de una concepción filosófica, antropológica y societaria. Es parte clave de nuestro ethos cultural. No se puede desprender de la dignidad humana y de una cultura democrática. Está enclavado en el concepto de la igualdad, libertad y justicia de todo el género humano y no admite ningún tipo de discriminación ni manipulación interesada. Su fuente nutriente es la verdad y su autopista es la transparencia. La derrota del apartheid social es el gran triunfo del siglo XX. Nuestra tarea en el presente siglo XXI es consolidarlo y convertirlo en la regla de oro para las relaciones humanas, las relaciones laborales, las relaciones societarias y las relaciones a nivel nacional e internacional.

Por eso la manipulación interesada en el tratamiento de los derechos humanos es igual a un crimen con guante blanco, y atenta contra el espiritu de la humanidad. Además produce un daño muy grande a la credibilidad política, a la honestidad intelectual y a la convivencia pacífica entre los pueblos y las naciones.

En todo caso, será siempre repudiable la grosera manipulación y la perversidad política de quienes la prohíjan y utilizan.

Aboguemos por la transparencia y la coherencia en el tratamiento de éste tema-problema que nos afecta profundamente.

Seamos insobornables en la Defensa y Despliegue de una Verdadera Cultura de los Derechos Humanos.

[email protected]

(*) Ex Secretario General Adjunto de la CLAT; ex Director General de la Universidad de los Trabajadores de América Latina (URAL); ex Presidente de la Comisión Latinoamericna de Defensa de los Derechos y Libertades de los Trabajadores y Pueblos de América Latina (CLADEHTL). En la actualidad es Asesor de la CNT de Paraguay.


[email protected]


Tags: derechos, política, práctica, gobierno, dirigentes, turistas, protección

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada