Domingo, 15 de marzo de 2009

Para otros usos de este término, véase Matanza (desambiguación).
Calendario medieval en el que puede verse un hombre y una mujer sacrificando a un cerdo

La matanza del cerdo es un procedimiento familiar de sacrificio de uno o varios cerdos con el objeto de proporcionar embutidos durante un año para la alimentación de una familia.

La matanza es una costumbre popular, generalizada desde tiempos remotos y realizada de forma artesanal, con diversas peculiaridades en función del lugar en que se celebra. Se efectúa una vez al año, coincidiendo con los meses más fríos del invierno.

Contenido

[editar] Historia

Cerdo a punto de ser sacrificado.

No se conoce su origen aunque los antiguos pueblos celtas de Europa ya la realizaban.

[editar] Fases de la matanza

Hay que entender la matanza como un periodo largo, que comprende:

  • El engorde, desde la compra del cerdo hasta el día de la matanza, donde se procede al cebado. Su duración depende de cuando se compra el cerdo, aunque lo usual son 10 meses.
  • La matanza en sí, que suele durar dos o tres días.
  • El curado, dependiendo del uso que se haga de los productos que puede durar desde días hasta varios años.


NOTA: El procedimiento descrito a continuación es ilustrativo. Presenta múltiples variaciones dependiendo de la región analizada.

[editar] Preparación

Al llegar el mes de marzo (primavera en la Península Ibérica) ya se empezaba la negociación en los mercados de ganado para la compra de uno o varios cerdos (lechones) para la matanza que deberían ser sacrificados en los meses de Diciembre o Enero. De esta forma el engorde del cerdo empezaba siempre nueve o diez meses antes de llegar el día señalado. El engorde del cerdo se planificaba cuidadosamente de tal forma que se alimentaba al cerdo con alimentos específicos: verduras tales como berzas, calabazas, patatas, remolachas, mazorcas de maíz e hierbas diversas tales como cardos tiernos u ortigas que se podían acompañar con harina de trigo, centeno u otros cereales. En el otoño se incluían en la dieta los restos inservibles de las cosechas de frutales: manzanas, peras, membrillos... También suponían una importante y rica aportación los restos de las comidas de las casas que iban a parar al cocino (duerna o pesebre) para el consumo de los cerdos.

[editar] El engorde

El engorde en las comarcas del norte de España se caracterizaba por:

  • una cuidada inmovilización del animal en unas porqueras diminutas, de las cuales se hacía salir al cerdo sólo una vez al día para que se diera un paseo por la finca, momento éste en el que los granjeros aprovechaban para limpiar la porquería y sacar el estiércol de la pocilga.
  • una dieta selecta de verduras y diferentes alimentos, para que fuera tomando el peso adecuado en torno a los 200 kilogramos (El peso se medía en arrobas).

[editar] El día de la Matanza

[editar] Los días previos

Los días anteriores a la matanza se celebraban reuniones familiares, habitualmente se invitaba a uno o dos vecinos expertos matarifes y se preparaban los instrumentos afilándolos, eligiéndose un día (generalmente por los más mayores) que se previera sin lluvia, niebla, nieve o humedad (lo ideal era un día soleado con una buena helada matutina).

[editar] La Matanza

Raspado del cerdo en Riofrío (Ávila). Ramos de escobas en el suelo

El día de la matanza se desayuna una o dos horas antes de que amanezca y generalmente se hace un desayuno fuerte ya que el día de la matanza suele ser duro y se trabaja rápido; hay personas que suelen acompañar al desayuno alguna bebida alcohólica de alto grado como un aguardiente.

La sesión comienza apenas salido el sol: entre las 9 y las 10 de la mañana. Se coloca al cerdo en una especie de banco de madera y se sitúan en torno a él: el matarife con un cuchillo; quienes sujetan al animal con unas cuerdas; y varias mujeres y niños con cubos para recoger la sangre —que se empleará posteriormente en la elaboración de las morcillas— y dotados de cucharas para removerla para evitar que se cuaje. El cerdo chilla desesperadamente durante esta fase y puede oirse desde lejos. Es muy importante para conseguir una buena calidad final de los productos del cerdo el adecuado drenaje de la sangre del animal.

[editar] La limpieza

Descuartizando al puerco en Villafranca de la Sierra (Ávila). Artesa de matanza en el suelo

Una vez muerto el animal se procede al socarrado, quemando la superficie exterior del mismo; para ello se sitúa el cerdo en una cama de material combustible, que dependiendo de la zona estará compuesto por piornos, escobas, helechos o paja de cereal —preferiblemente centeno— para eliminar el pelo de la piel; después con la ayuda de un tipo especial de cuchillo, que está hecho totalmente de madera, se raspa la piel para desprender los restos de los pelos chamuscados y dejar la superficie perfectamente alisada (en algunos sitios se empleaban adicionalmente cepillos o incluso trapos, antiguamente de lino; hoy en día la herramienta más utilizada es el cuchillo con hoja de acero, no demasiado afilada).

A continuación se abre el cerdo y se retiran las vísceras por completo, recogiéndose cuidadosamente. Parte de ellas, sobre todo los intestinos y el estómago se reservan y se limpian de los contenidos que había dentro. Esta operación se realiza generalmente por las mujeres de la familia que todas juntas se dirigen al arroyo más cercano y limpian en él toda la suciedad (hoy en día generalmente se limpian en casa, al disponer de agua corriente). No se trata de una operación agradable ya que el olor, el intenso frío y la humedad están presentes durante el proceso.

[editar] Las fases posteriores

[editar] La prueba veterinaria

Tras la muerte del animal se producía una divisón del trabajo en los elementos de la familia:

  • Los hombres limpiaban el cerdo y los instrumentos empleados, cuchillos, cubos, bancos, etc.
  • Las mujeres limpiaban el estómago y los intestinos del animal

Se daba una muestra de diferentes partes de carne al veterinario de la comarca a primera hora de la mañana y éste daba su veredicto al mediodía, si este era positivo, generalmente los niños asaban el rabo del cerdo y se lo comían.

Por la tarde se continuaba con la limpieza de vísceras, y algunos empezaban ya a embutir las morcillas y el botillo para la tarde, otros (depende de la zona) picaban el pan o se cocía el arroz, las cebollas para las morcillas y se empezaban a cocer los primeros ejemplares. Si la gente estaba animada, por la noche se celebraba una fiesta en la que lo primero era probar la carne del cerdo.

[editar] Los chorizos y embutidos

La moraga.

El picado de la carne se realizaba el día después, ya que la práctica totalidad del cerdo se dejaba colgado de una viga, oreando, a resguardo de perros y alimañas, en la parte baja de un frío almacén bien ventilado durante la noche posterior a su sacrificio.

Por la mañana se comenzaba con el trabajo, cortando, despiezando y distribuyendo las partes del cerdo a diferentes grupos de personas: había los que salaban los jamones y las paletillas, estaban los que picaban, sazonaban y añadían el ajo para los chorizos, los que adobaban el lomo, los que ponían en salazón el tocino y los que cocinaban los trozos restantes para la multitud de personas que trabajaban ese día.

Se asaba en la lumbre la moraga, que son los primeros trozos de carne aliñada con ajo y pimienta molida, y se acompañaba con un buen vino de "pitarra", el vino joven de ese año.

La extracción de la grasa tenía lugar en la tarde del segundo día, se metían los mantos de grasa en calderos al fuego y se fundían; se extraía el líquido en tinajas de barro, empleadas posteriormente para hacer chicharrones o en la conservación de trozos de carne, chorizos o lomos. Parte de la grasa se empleaba en la producción de jabón.

La operación de embutir los chorizos solía comenzar a partir del tercer día de matanza, y podía durar entre uno y dos días, dependiendo de la cantidad de carne disponible. Se empleaba para ello una máquina especial que mediante presión introducía la carne picada en la tripa de cerdo. Generalmente la máquina era de un vecino adinerado, que la prestaba y tenía la suerte de ser invitado para observar este proceso en casa de los vecinos.

[editar] El ahumado

El ahumado era una operación importante ya a primera hora del segundo día ya que empezaba a haber morcillas y algunos pedazos de carne que era necesario ahumar. En esta operación trabajaban las personas más jóvenes y consistía en poner en una cocina con fuego (y algo de humo) los trozos para que sean expuestos al humo.

[editar] Variantes regionales

En algunas zonas de España y Portugal (se denomina la matança do porco) hacen las matanzas con ciertas características propias, por ejemplo en Aliste (Zamora) suele caracterizarse la elaboración de las morcillas con pan y azucar, así como en ciertas partes de Salamanca. En Galicia, donde se realiza la matanza mediante la técnica de degüello (sección de la arteria carótida) es costumbre recoger la sangre del cerdo para elaborar el postre típico "filloas de sangue", una especie de crêpe que tiene la sangre como ingrediente principal.

En zonas meridionales de Castilla y León, en la Sierra de Gredos y en la comarca de La Vera (Cáceres), durante la fase de preparación de la moraga y con las primeras piezas extirpadas a la bestia, se prepara un sabroso y consistente caldo conocido como sopa de matanza.

En Castilla y todo el valle del Duero, zona de convivencia entre musulmanes,judíos y cristianos en la Edad Media, tuvo una gran importancía a la matanza del cerdo en público para demostrar el ser cristiano viejo. La de Burgo de Osma está declarada de interés turístico nacional.

En Cantabria, el Matacío del Chón (así se conoce a la matanza del cerdo) es un rito festivo tradicional, que se desarrolla en la mayoría de los pueblos de la región.

En las regiones rurales de México la matanza se realiza de una forma más simple a la convencional; se ata al cerdo por las patas, una persona se monta sobre el animal, que permanece tumbado en el suelo, y le clava un cuchillo en la caja torácica (generalmente en el corazón), esperando a que el animal se desangre, después se pela el gorrino con ayuda de agua caliente y finalmente se descuartiza.

[editar] Costumbres asociadas

  • Aguinaldo. Se trata de un regalo navideño con los productos de la matanza

[editar] Productos gastronómicos

Del cerdo se obtienen o fabrican gran variedad de productos, diferentes en función de la región.

[editar] Subproductos

Depende mucho de la región pero exísten diferentes sub-productos elaborados tras la matanza y son:

[editar] Curiosidades

  • Los butifarrones, uno de los productos típicos de la matanza en Mallorca, son elaborados con la sangre del cerdo y especias, y una parte de su preparación, especialmente delicada, pasa por hervirlos durante un largo rato. En otros tiempos, existía la costumbre de rezar diez padres nuestros para que salieran bien.
  • El día de San Martín se asocia a la matanza en muchos lugares, de hecho, no era raro que la matanza comenzara en esta fecha. De ahí la expresión A todo cerdo le llega su San Martín, con la cual se da a entender que las malas personas terminan mal.
  • En Mallorca, el pene del cerdo (la pitxa des porc) se colgaba en un palo y se utilizaba la grasa que cubría parte de él para engrasar herramientas u objetos de cuero.
  • En el norte de Ávila, después de la matanza se tuesta (chorrasca) el cerdo exclusivamente con paja de centeno, ya que confiere a los torreznos resultantes un sabor característico y más gustoso.

[editar] Véase también

[editar] Referencias externas


Tags: cerdo, matanza, carne, cuero, jamón, dieta, embutidos

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