Martes, 21 de abril de 2009

La provincia de Huelva es una provincia española situada en el oeste de la comunidad autónoma de Andalucía y su capital es la ciudad de Huelva. Con una población de 505.249 habitantes,[1] limita al norte con la provincia de Badajoz, al este con la provincia de Sevilla, al sureste con la provincia de Cádiz, al sur con el océano Atlántico y al oeste con Portugal.

Quedó constituida como provincia en la división administrativa de 1833,[2] conformándose con territorios hasta entonces adscritos a la antigua provincia de Extremadura y al Reino de Sevilla. Administrativamente está dividida en 79 municipios, agrupados en 6 partidos judiciales.[3]

Su economía, al igual que en el resto de España, está dominada por el sector terciario (57% del PIB), que incluye la actividad turística. El sector secundario tiene un peso relativo mayor que en el resto de Andalucía debido al importante polo químico (ligado a la minería) y a la refinería de La Rábida. Entre las actividades del sector primario destacan la pesca, uno de sus tradicionales y principales medios de vida con una de las más importantes flotas pesqueras de España, y la nueva agricultura forzada bajo plástico, principalmente del fresón con denominación de origen. También, dentro del sector primario, tiene una gran tradición e importancia económica la ganadería porcina de raza ibérica de montanera, destacando la D.O. Jamón de Huelva por su gran calidad y aceptación en el mercado.[4]

Cuenta con multitud de áreas protegidas, destacando el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche y el Parque Nacional de Doñana, considerado la mayor reserva ecológica de Europa.[5]

Desde el Paleolítico Superior existe constancia de asentamientos humanos, habiendo habitado este territorio numerosos pueblos y culturas,[6] como los fenicios, tartesios, turdetanos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos. Varios de estos pueblos convivieron entre sí en algunas épocas y aportaron la riqueza de sus culturas que ha ido conformando la idiosincrasia de esta provincia.

En el siglo XIII, el territorio de la actual provincia de Huelva se incorporó a la Corona de Castilla, organizándose en realengos y señoríos, entre los que destaca el Condado de Niebla, posesión de la Casa de Medina-Sidonia, junto a otros feudos organizados en torno a Huelva, Palos de la Frontera, Moguer, Ayamonte y Gibraleón. Desde entonces la provincia ha tenido una notable relevancia histórica gracias a su especial enclave marítimo, por su proximidad a la frontera con Portugal, por su cuenca minera y por la riqueza de recursos de la sierra. Si bien el hecho que destaca entre todos es el descubrimiento de América, que se gestó en estas tierras a donde llegó Cristóbal Colón en 1485 y donde organizó su primer viaje descubridor. Hombres como los hermanos Pinzón, los Niño o los franciscanos de La Rábida resultaron fundamentales en el éxito de la empresa.

Para la ciudad homónima, véase Huelva.
Provincia de Huelva
Bandera  de la provincia de Huelva Escudo de la provincia de Huelva
Situación de la provincia de Huelva en el mapa provincial de España
Capital Huelva
Comunidad autónoma Andalucía
Idioma(s) oficial(es) Castellano
Superficie
 • total
 • % de España
Lugar nº 24
10148 km²
2,01%
Población
 • total (2008)
 • % de España
 • densidad
Lugar nº 31
507.915
1,10%
49,79 hab./km²
Gentilicio onubense
Código postal 21
ISO 3166-2 ES-H
Representación parlamentaria
 • Congreso
 • Senado
 
 
5 escaños
4 escaños
Diputación provincial de Huelva.
Provincias de España

 

Contenido

 Toponimia y símbolos

Artículos principales: Onuba y Escudo de la Provincia de Huelva

Como es común en la mayor parte de España, la provincia ha tomado su nombre de su capital, la ciudad de Huelva. Por ello comparte con ella su gentilicio oficial, onubense, en alusión al antiguo topónimo latino Onuba, que parece una derivación de la posible denominación fenicia Onos Baal, que significaría Fortaleza de Baal o Fuerza de Baal.[7]

El escudo y la bandera de la provincia de Huelva son sus símbolos oficiales. El escudo de armas está compuesto por dos óvalos. En el derecho aparece representada una fortaleza sobre el mar con una bordura de plata en la que está escrita la leyenda "Portus maris et terrae custodia". En el izquierdo figuran tres carabelas entre dos orbes en su color, sobre el mar y con bordura de plata con la leyenda: "12 de octubre. 1492. 3 de agosto". En el borde inferior lleva un cuerno de la abundancia y una espada laureada. Al timbre, corona real abierta.[8] Por su parte, la bandera es de forma rectangular, de color blanco y con un dado o cuadrado azul en el centro.

Entre 1994 y 1998, el Servicio de Archivos de la Diputación Provincial, realizó un inventario de los escudos de armas de todos los municipios en el marco del llamado "Programa de Reconocimiento Legal de Escudos y Banderas".[9]

 Historia

 Prehistoria y Protohistoria: Cultura del bronce onubense, Tartessos y turdetanos

Existe constancia de presencia humana en la zona costera de Huelva desde la llegada de los primeros pobladores de la península Ibérica a través del estrecho de Gibraltar. Estos hombres fueron asentándose y ocupando progresivamente la zona más septentrional.

Del Neolítico, queda constancia gracias a la existencia de yacimientos como el de La Dehesa[10] en la comarca de El Condado, en los que se encontraron diferentes piedras talladas y restos cerámicos. Los dólmenes como el de Soto y otros yacimientos como el de El Pozuelo[11] o los restos de una ciudad amurallada en La Zarcita[12] permiten fechar la presencia humana en estos territorios.

En la Edad de Bronce apareció una cultura bien identificada en el área que comprende la actual provincia de Huelva. Esta cultura entró en contacto con la Cultura del Bronce Meridional portuguesa, que recuerda a la Cultura de El Argar en muchos de sus elementos, como los enterramientos individualizados en cistas o su cerámica lisa. Uno de sus rasgos más características es su ritual funerario, con enterramientos colectivos en megalitos y los enterramientos individuales, con un modelo de enterramiento que también se desarrolló en el sur de Portugal en esa época.[13] Todo esto hace pensar que debió existir algún tipo de contacto entre estas culturas.[14]

Las necrópolis en el Andévalo y en Sierra Morena se localizan en las zonas cercanas a yacimientos de piritas. Para su recubrimiento se utilizaron losas de pizarra.[14] Sus ajuares no suelen ser abundantes, apenas un par de cuencos, salvo en la necrópolis de El Becerro, en la zona arqueológica de Santa Eulalia, donde se han encontrado cuentas de collar y joyas de plata.[13] Estos restos ayudan a comprender el paso por la zona de los pobladores de la provincia durante la Edad del Bronce.

De la etapa final del Bronce datan también los hallazgos de la ría de Huelva que, junto a los de la zona del Seminario de la capital,[15] son los que probablemente convierten a la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel en la zona de la península con presencia humana continuada más temprana, remontándose esta a 3000 a. C.[15] [16] [12] [17]

Área aproximada de influencia de Tartessos.

Los tartesios fueron indígenas del suroeste peninsular que asimilaron elementos de otras culturas, principalmente de los fenicios y de los griegos, que tuvieron relativa presencia en esas tierras. El contacto con los griegos coincidió con el auge de esta cultura en el siglo VI a. C. y permitió un despegue cultural gracias al comercio de metales procedentes de las minas del norte. Tradiciones y mitos movieron a varios aficionados e investigadores,[18] como Adolf Schulten o Jorge Bonsor,[18] [19] a buscar en la zona, entre los ríos Guadiana y Guadalquivir, tesoros que se atribuían a este pueblo. Aunque no se han encontrado restos de importancia que identifiquen claramente ni su territorio ni si tuvo una ciudad rectora, se ha podido constatar arqueológicamente que en estas tierras floreció una avanzada cultura del Bronce Inicial con actividad metalúrgica, agrícola y de pastoreo; y que comerciaba con los orientales fenicios y griegos en los albores del Bronce Final.[20]

Parece ser que la llegada de los fenicios y, posteriormente, del comercio griego no produjo un progreso generalizado en el pueblo tartesso y su economía siguió basada en la agricultura, la ganadería y la pesca, pues los beneficios del comercio y de la metalurgia quedaban en manos de sectores sociales minoritarios.[20] Yacimientos como el de Tejada La Vieja o la necrópolis del Cabezo de la Joya en la ciudad de Huelva, demuestran la impronta de esta civilización relativamente desconocida.

El reino tartesio cayó en una grave decadencia a lo largo del siglo VI a. C. Los motivos de esta desaparición fueron complejos. La caída de Tyro en manos asirias produjo una liberalización del comercio en el Mediterráneo occidental. Este hecho fue aprovechado por la colonia griega de Massalia que, vía interior por el Ródano, contactó con los ricos yacimientos minerales del norte de Galia.[21] Este hecho supuso la perdida de poder geoestratégico de Tartessos como intermediario en el comercio, por lo que fue la ruta de la plata fue relegada a un segundo plano. La situación geopolítica en el Mediterráneo cambió con la irrupción de Cartago, que reabrió las antiguas rutas comerciales fenicias. La batalla de Alalia supuso la supremacía cartaginesa frente a la griega y la crisis de la colonia griega de Massilia.[22] Cartago relanzó el comercio de minerales en la región de Tartessos, pero esta vez controlado por la colonia de púnica de Gádir.[23] El pueblo tartesio perdió totalmente el control del comercio e incluso su independencia con la conquista cartaginesa del sur peninsular. Ya en estos tiempos el pueblo tartesio era denominado como turdetano.

Los turdetanos, descendientes históricos de Tartessos y de su misma raíz étnica, vivieron en la práctica totalidad de la actual provincia y fueron considerado por Estrabón como "los más cultos de los íberos".[24] Las ciudades como Onuba e Ilipla tuvieron gran importancia en esta zona.

Pedestal de época romana hallado en 1820 en Villarrasa.

 Edad Antigua: La Bética y la Beturia romanas

Artículos principales: Baetica y Beturia

En época romana, la actual provincia de Huelva se encontraba en las regiones denominadas Beturia Céltica y Túrdula, dentro de la provincia senatorial romana de la Baetica.[25] Las ciudades más importantes de aquella época fueron Ilipla (la actual Niebla), Onuba Aesturia (Huelva), Arucci Vetus y Turobrica, ambas en la zona de Aroche. Estas ciudades vivían fundamentalmente de la minería y del comercio marítimo, al igual que Tartessos.

Los romanos construyeron las primeras infraestructuras de la provincia y explotaron las comarcas mineras más eficientemente que nunca antes, viviendo un periodo de esplendor que ni siquiera hoy disfrutan, ya que la minería provincial ya no es hoy la pujante empresa de antaño. Hasta la edad contemporánea no se ha logrado igualar esta explotación sistemática de los recursos mineros. Hoy se pueden observar en las actuales minas las escombreras de los deshechos no aprovechables de las actividades romanas,[26] que actualmente son aprovechables gracias a las mejores técnicas de separación de la ganga.

La caída del Imperio Romano en el siglo V permitió a la larga el asentamiento en la zona de los pueblos visigodos.

De la Edad Media al final del Antiguo Régimen

 Época visigótica

Hundido el poder imperial romano, los visigodos, antiguos federados de Roma, avanzaron sobre la región, provocando un vacío de poder que los hispanorromanos intentaron evitar poniéndose en manos de Bizancio, en la llamada provincia de Spania. Esto provocó luchas que se alargaron durante todo el siglo VI.[27] [28] De época visigoda son muy escasas las fuentes de estudio, creyéndose que la región era relativamente poco importante en el contexto del sur de la península. Es probable que se siguiesen explotando las minas, aunque en menor medida.

Del periodo visigodo proceden los primeros datos continuados sobre la cristianización de la zona, con la diócesis de Elepla (Niebla), cuya primera noticia data de 466.[29] [30] La lápida de la niña Domigratia de Almonte es del año 495. Se han encontrado otras inscripciones de aquella época en lugares tan separados como Almonaster la Real, Corteconcepción e Hinojales, un vasto territorio en el que se percibe que la labor de evangelización fue temprana e intensa. La necrópolis de la barriada de la Orden de Huelva, excavada por Mariano del Amo en la década de los años 1970, además de restos más antiguos, también contiene restos de época visigoda. El resultado de las excavaciones fue publicado en la revista Huelva Arqueológica.

 Al-Ándalus

Murallas de la ciudad de Niebla.
Situación de la península hacia el siglo XI.

Al igual que en el resto de la península, los pobladores ofrecieron poca resistencia a la llegada de las primeras tropas procedentes de África. En el año 713 Niebla fue ocupada por los musulmanes, convirtiéndose en una de sus kuras o coras, jurisdicciones administrativas similares a las provincias.

Durante la época del emirato y del califato de Córdoba, los territorios de la provincia de Huelva estaban integrados total o parcialmente en las coras de Huelva, Niebla, Mértola, Badajoz y Sevilla. Con la caída del poder centralizado del califato, en 1031, estas provincias se conviertiron en Reinos de Taifas. La taifa de Huelva y la taifa de Niebla, junto con las otras nombradas, fueron absorbidas progresivamente por la taifa de Sevilla.

Posteriormente el territorio de la provincia fue sometido por los almorávides, con capital en Granada, desintegrado posteriormente en los segundos taifas, sometido al poder almohade con capital en Sevilla y, finalmente, antes de su conquista por los castellanos, volvió a formarse una taifa en torno a Niebla bajo Ibn Mahfot,[31] extendiendo sus dominios a gran parte del Algarve portugués.

 Conquista cristiana

Las primeras incursiones de los reinos cristianos en la actual provincia de Huelva, se producen con la conquista del norte del territorio (Sierra de Aracena) por parte de Alfonso IX, monarca del Reino de León. Esa es la razón por la que en esa zona todavía pervivan palabras de la antigua lengua leonesa.[32]

Con el fin de continuar la reconquista, en el siglo XIII, después de la toma por Alfonso X el Sabio en 1262[33] de las ciudades de Niebla y Huelva, la actual provincia de Huelva cobró importancia como territorio fronterizo con Portugal, sirviendo de freno a la política expansionista de este país y denominándose Banda Gallega a gran parte de esa frontera.

Un factor fundamental para la repoblación de la tierra reconquistada fue la feudalización de gran parte del territorio. En 1369 Enrique II de Castilla otorgó a Juan Alfonso Pérez de Guzmán, IV Señor de Sanlúcar, el Condado de Niebla por su fidelidad en la Primera Guerra Civil Castellana, el primer condado con jurisdicción territorial que se otorgó a un noble ajeno a la familia real.[33] [34] Asimismo, las villas de Huelva, Gibraleón, Palos de la Frontera, Moguer y Ayamonte también pasaron a manos de diversas casas nobiliarias. Las poblaciones del

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Tags: Provincia, Huelva, Mouer, Lucena, municipios, Padrón, prefijo

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