Domingo, 21 de junio de 2009

Santiago
Vista del sector oriente de Santiago
Vista del sector oriente de Santiago
País Bandera de Chile Chile
• Región Metropolitana de Santiago
• Comunas 37 comunas
Ubicación 33°26′16″S 70°39′01″O / -33.43778, -70.65028
• Altitud 567 msnm
• Distancias 92 km a Valparaíso
1.129 km a Buenos Aires
Superficie 641,4 km²
Fundación 12 de febrero de 1541
Población 5.428.590 hab. (2002)
• Densidad 8.464 hab./km²
Gentilicio Santiaguino, -a
Huso horario UTC-4 (abril a septiembre)
UTC-3 (octubre a marzo)
Dirigente N/A (véase Estructura local)
Vista satelital del Gran Santiago. El norte se encuentra hacia la esquina superior izquierda.
Ubicación de la ciudad dentro del Cono Sur.

Santiago de Chile, o simplemente Santiago, es la capital y principal núcleo urbano de Chile. El área metropolitana que forma es denominada también Gran Santiago y corresponde asimismo a la capital de la Región Metropolitana de Santiago.

Aunque es posible concebirla como una única gran ciudad, Santiago no constituye una sola unidad administrativa, sino por el contrario forma parte del territorio de 37 comunas, de las cuales 26 de estas se encuentran completamente dentro del radio urbano y 11 con alguna parte fuera de él. La mayor parte de la metrópolis se encuentra dentro de la Provincia de Santiago, con algunos sectores dentro de las provincias de Maipo, Cordillera y Talagante.

Santiago se encuentra aproximadamente en las coordenadas 33°26′16″S 70°39′01″O / -33.43778, -70.65028, a una altitud media de 567 msnm.[1] En el año 2002, la conurbación se extendía sobre 641,4 km² y tenía una población de 5.428.590 habitantes,[2] lo que equivale a cerca del 35.9% de la población total del país. De acuerdo con dichas cifras, Santiago, además, es la séptima ciudad más habitada de América Latina, y una de las 45 áreas metropolitanas más grandes del mundo.[3]

La ciudad de Santiago alberga los principales organismos gubernamentales (a excepción del Congreso Nacional, ubicado en Valparaíso), financieros, administrativos, comerciales y culturales del país. Santiago de Chile además es sede de la CEPAL y es considerada como la tercera ciudad latinoamericana con mejor calidad de vida, tras Montevideo y Buenos Aires[4] y como una ciudad global de clase gamma, a la altura de Ámsterdam o Boston, y superando a grandes urbes como Roma, Estocolmo y Pekín.[5] Finalmente, es considerada como la 53º ciudad con mayores ingresos del mundo, con un PIB (PPA) de US$91.000 millones en 2005 y estimado de US$160.000 millones hacia 2020.[6]

Contenido

[editar] Historia

Artículo principal: Historia de Santiago de Chile

Orígenes y fundación

«La fundación de Santiago», óleo de Pedro Lira (1858). La obra muestra a Pedro de Valdivia proclamando la fundación de la ciudad, el 12 de febrero de 1541.

De acuerdo con ciertas investigaciones arqueológicas, se cree que en la cuenca de Santiago se establecieron los primeros grupos humanos hacia el 10.000 a. de C.[7] Dichos grupos eran principalmente nómadas cazadores-recolectores, que transitaban desde el litoral hacia el interior en búsqueda de guanacos durante la época de los deshielos cordilleranos. Cerca del año 800, comenzaron a instalarse los primeros habitantes sedentarios debido a la formación de comunidades agrícolas junto al río Mapocho, principalmente de poroto, papa y maíz, y la domesticación de los auquénidos de la zona.

Los pueblos establecidos en la zona pertenecían a grupos picunches o promaucaes, sometidos al Imperio Inca desde fines del siglo XV y comienzos del siglo XVI. Los incas establecieron en el valle algunos mitimaes, siendo el principal uno instalado en el centro de la actual ciudad, fortalezas como el huaca de Chena y el santuario del cerro El Plomo.[7] La zona habría servido como base para las expediciones incaicas hacia el sur, y como nudo vial del Camino del Inca.

Tras haber sido enviado por Francisco Pizarro desde el Perú y realizar una larga travesía desde Cuzco, el conquistador extremeño Pedro de Valdivia llegó al valle del Mapocho, el 13 de diciembre de 1540. Las huestes de Valdivia acamparon junto a las aguas del río, en los faldeos (faldas) del cerro Tupahue y comenzaron lentamente a entablar relaciones con los indios picunches que habitaban la zona, tras lo cual Valdivia convocó a los caciques de la zona a un parlamento donde les explicó su intención de fundar una ciudad en nombre del rey Carlos I de España, que sería la capital de su gobernación de Nueva Extremadura. Los indígenas habrían aceptado e incluso le habrían recomendado la fundación de la localidad en una pequeña isla ubicada entre dos brazos del río junto a un pequeño cerro llamado Huelén.[8]

El 12 de febrero de 1541, Valdivia fundaría oficialmente la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo (Santiago de Nueva Extremadura) en honor al Apóstol Santiago, santo patrono de España, en las cercanías del Huelén, renombrado por el conquistador como "Santa Lucía". Siguiendo las normas coloniales, Valdivia encomendó el trazado de la nueva ciudad al alarife Pedro de Gamboa, el cual diseñaría la ciudad en forma de damero. En el centro de la ciudad diseñó una Plaza Mayor, alrededor de la cual se seleccionaron varios solares para la Catedral, la cárcel y la casa del gobernador. En total se construyeron ocho cuadras de norte a sur, y diez de oriente a poniente, y cada solar (un cuarto de cuadra) fue entregado a los colonizadores, que construyeron casas de barro y paja.

Valdivia partió meses después junto a sus soldados hacia el sur, dando inicio a la Guerra de Arauco. Santiago quedó desprotegida, lo que fue aprovechado por las huestes indígenas de Michimalonco, las cuales atacaron la incipiente urbe. El 11 de septiembre de 1541, la ciudad fue arrasada por los indígenas, pero los 55 españoles de la guarnición lograron derrotar a los atacantes. Al parecer, la resistencia fue liderada por Inés de Suárez, pareja de Valdivia. La ciudad sería reconstruida lentamente dando protagonismo a la recién fundada Concepción, donde se fundaría la Real Audiencia de Chile en 1565. Sin embargo, el constante peligro que afrontaba Concepción debido por una parte a su cercanía del conflicto bélico, y por otra a una sucesión de desoladores terremotos, no permitiría el establecimiento definitivo de la Real Audiencia en Santiago hasta el año 1607, reafirmándose su rol de capital.

 Santiago colonial

Mapa del Santiago colonial a comienzos del siglo XVIII. El sur se ubica en la parte superior de la imagen.
El puente de Calicanto sobre el río Mapocho fue el principal símbolo de la ciudad de Santiago tras su inauguración en 1779.

A pesar de que Santiago estuvo a punto de desaparecer por el ataque indígena, un terremoto y una serie de inundaciones, la ciudad comenzó a poblarse rápidamente. De las 126 cuadras diseñadas por Gamboa, en 1558 ya habían sido ocupadas cuarenta, y en 1580, la totalidad,[9] mientras que las tierras cercanas acogieron a decenas de miles de cabezas de ganado. En el ámbito arquitectónico, comienzan a construirse los primeros edificios de importancia de la ciudad, destacando el inicio de la construcción en piedra de la primera catedral en 1561 y de la iglesia de San Francisco en 1572, siendo ambas construcciones realizadas principalmente en adobe y piedra.

Una serie de desastres pondría en jaque el desarrollo de la ciudad durante los siglos XVI y XVII: un terremoto en 1575, epidemia de viruela en 1590, desbordes del Mapocho en 1608 y 1618 y por último, el terremoto del 13 de mayo de 1647, donde fallecieron más de 600 personas y quedaron más de cinco mil damnificados.[9] Estos hechos no detendrían el crecimiento de la capital de la Capitanía General de Chile, en una época donde todo el poder del país se concentraba alrededor de la Plaza de Armas santiaguina.

En 1767, el corregidor Luis Manuel de Zañartu, dio inicio a unas de las principales obras arquitectónicas de todo el período colonial: el Puente de Calicanto, que permitió unir eficientemente a la ciudad con La Chimba (al norte del río) y el inicio de las construcciones de los tajamares para evitar los desbordes del Mapocho. Aunque el puente logró ser construido, los tajamares fueron constantemente destruidos por el río. En 1780, el gobernador Agustín de Jáuregui contrató al arquitecto italiano Joaquín Toesca, quien diseñaría, entre otras obras importantes, la fachada de la Catedral, el Palacio de La Moneda, el diseño del canal San Carlos y la construcción definitiva de los tajamares, durante el gobierno de Ambrosio O'Higgins, siendo éstos inaugurados definitivamente en 1798.[10] El gobierno de O'Higgins destacó también por la apertura del camino a Valparaíso en 1791, que permitiría la conexión de la capital con el principal puerto del país.

 Capital de la República

El 18 de septiembre de 1810 se proclamó la Primera Junta Nacional de Gobierno en Santiago, hecho con el que se dio inicio al proceso de independencia de Chile. La ciudad, que se convertiría en la capital de la nueva nación, se vería agitada por los diversos acontecimientos, especialmente debido a las acciones bélicas que ocurrirían en sus inmediaciones.

Aunque en la Patria Vieja se instalaron algunas instituciones como el Instituto Nacional y la Biblioteca Nacional, éstas fueron clausuradas tras la derrota patriota en la batalla de Rancagua en 1814. El gobierno realista duraría hasta 1817, cuando el Ejército de los Andes alcanzó la victoria en la batalla de Chacabuco, reinstaurando el gobierno patriota en Santiago. La independencia, sin embargo, no estaba asegurada y el ejército español obtuvo nuevas victorias y hacia 1818 se dirigía hacia Santiago, pero la carga sería definitivamente detenida en los llanos del río Maipo, durante la batalla de Maipú, el 5 de abril de 1818.

Con el fin de la guerra, asumió Bernardo O'Higgins como Director Supremo y, al igual que su padre, realizó diversas obras de importancia para la ciudad. Durante la llamada Patria Nueva, se reabren las instituciones cerradas y se inaugura el Cementerio General, se terminan las obras del canal San Carlos y en el brazo sur del Mapocho, conocido como La Cañada, fue cerrado el paso de las aguas convirtiéndolo en un paseo arborizado, conocido como la Alameda de las Delicias.

Dos nuevos terremotos azotaron la ciudad: uno el 19 de noviembre de 1822 y otro el 20 de febrero de 1835. Estos dos hechos, sin embargo, no evitaron que la ciudad siguiera creciendo aceleradamente: en 1820, contaba con 46.000 habitantes,[9] en 1854 la población era de 69.018 habitantes y en el censo de 1865 era de 115.337 habitantes.[11] Este importante aumento se generó principalmente con el crecimiento hacia los suburbios de la zona sur y poniente de la capital y en parte, hacia la Chimba, gracias a la división de los antiguos predios existentes en la zona. Este nuevo desarrollo periférico provocó el fin de la tradicional estructura de damero que regía el centro de la ciudad.

 La ciudad del siglo XIX

Mapa de Santiago en 1895.

Durante la denominada República Conservadora se crean diversas instituciones, principalmente de carácter educativo como la Universidad de Chile y la Quinta Normal con sus museos. Los canales que recorren la ciudad para la evacuación de aguas servidas desaparecen dando paso al alcantarillado, al que se suman las primeras redes de gas, agua potable y alumbrado público, y en 1851 se establece el primer sistema de telegrafía con Valparaíso. Sin embargo, un trágico hecho enlutaría a la ciudad cuando más de 2.000 personas fallecieran en el incendio de la Iglesia de la Compañía, el 8 de diciembre de 1863.

Un nuevo impulso en el desarrollo urbano de la capital se produjo durante la llamada República Liberal y la administración del intendente de la ciudad, Benjamín Vicuña Mackenna, dentro de cuyas principales obras destacan la remodelación del cerro Santa Lucía, que pasó de ser un basurero a un parque adornado con obras arquitectónicas neoclásicas, la creación de un camino que rodeaba la ciudad (que en esa época tenía una extensión similar a la actual comuna de Santiago) y la remodelación de la Alameda. Esta avenida se consagró como la arteria central de la ciudad gracias al desarrollo de diversos palacios pequeños construidos por la oligarquía beneficiada por el auge económico derivado de la minería del cobre y el salitre. Muchas de las principales obras urbanas eran financiadas por aportes voluntarios de los vecinos ilustres, destacando obras como el Teatro Municipal, el Club Hípico o el actual Parque O'Higgins, construido por el filántropo Luis Cousiño en 1873.[12]

La ciudad se convirtió rápidamente en el principal nudo del sistema ferroviario chileno, el principal medio de transporte durante más de un siglo. El primer ferrocarril llegó a la ciudad el 14 de septiembre de 1857 y en 1884 fue inaugurada la Estación Central de Santiago. Mil vehículos particulares y quinientos de arriendo circulaban en Santiago hacia esos años y 45.000 personas utilizaban diariamente el tranvía.[9] Los primeros teléfonos fueron instalados durante los años 1880 y en menos de diez años existían más de 1.200 líneas.

Ya concluyendo el siglo, se construyeron sistemas de recolección de aguas lluvias para evitar inundaciones en el centro y se iniciarían las obras de canalización del Mapocho, para lo que fue necesaria la demolición de los tajamares y del Puente de Calicanto, ocurrida el 10 de agosto de 1888. Para ese entonces, Santiago tenía una población cercana a los 256.000 habitantes, esparcidos en una extensión de 3.766 hectáreas.[9] Muchos de estos habitantes vivían en barriadas pobres, excluidas del desarrollo urbano fomentado por la oligarquía, fuera de los bordes de la ciudad como en los barrios orientales de Yungay y Chuchunco.[7]

[editar] El Santiago del Centenario

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La Plaza de Armas en 1906.

Con el advenimiento del nuevo siglo, la ciudad comenzó a experimentar diversos cambios relacionados con el fuerte desarrollo de la industria. Valparaíso, que hasta la fecha había sido el centro económico del país, comienza lentamente a perder protagonismo en desmedro de la capital. Ya en 1895, el 75% de la industria fabril nacional radicaba en la capital y sólo un 28% en el puerto, y hacia 1910, los principales bancos y tiendas comerciales se instalaron en las calles del centro de la ciudad, abandonando Valparaíso.

La promulgación tanto de la ley de Comuna Autónoma y el decreto de creación de municipalidades permitirían la creación de diversas divisiones administrativas en el Departamento de Santiago, con el fin de mejorar la administración local. Maipú, Ñuñoa, Renca, Lampa, y Colina se crearían en 1891, Providencia y Barrancas en 1897; y en 1901, Las Condes. En el departamento de La Victoria, se originarían Lo Cañas en 1891, el que sería dividido en La Granja y Puente Alto en 1892. En 1899 nacería La Florida y en 1925 se crea Cisterna.

El cerro San Cristóbal comenzó en este período un largo proceso de mejoramiento. En 1903 se instaló un observatorio astronómico y al año siguiente se colocó la primera piedra del santuario mariano en su cumbre, el cual se caracteriza por la imagen de 14 metros de la Virgen María, visible desde diversos puntos de la ciudad.[8] Sin embargo, la idea de forestarlo no sería cumplida hasta algunas décadas después.

Con el deseo de celebrar el Centenario de la República en 1910, se realizaron diversas obras urbanas. Fue ampliada la red de ferrocarriles, permitiendo la conexión de la ciudad con sus nacientes suburbios, a través del ferrocarril de circunvalación y el que llevaba al Cajón del Maipo, mientras se construyó una nueva estación ferroviaria en el norte de la ciudad: la Estación Mapocho. En los terrenos ganados por la canalización del Mapocho, se creó el Parque Forestal y se inauguraron los nuevos edificios del Museo de Bellas Artes y de la Biblioteca Nacional. Además, serían finalizados los trabajos de alcantarillado, que cubrían a cerca del 85% de la población urbana.[7]

[editar] Explosión demográfica

Vista de Ahumada, en el centro de la ciudad, hacia fines de los años 1920.

A fines de 1920, el censo estimaba una población en Santiago de 507.296 habitantes, lo que equivalía al 13,6% de la población total del país. Esta cifra representaba un aumento de un 52,47% con respecto al censo de 1907, es decir, un crecimiento anual del 3,3%, casi tres veces más que la cifra a nivel nacional. Este crecimiento se explica principalmente por la llegada de campesinos desde el sur que llegaban a trabajar a las fábricas y ferrocarriles en construcción. Sin embargo, este crecimiento se experimentó en la periferia y no en el casco urbano propiamente tal.

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Tags: Santiago, Chile, organismos, ciudad, indígenas, fundada, terremoto

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